<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[La Jaula Imposible]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Un refugio para algo parecido a la libertad]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[CAMBIO DE BLOG: www.lacorrala.blogspot.com]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_20.htm]]></link><description><![CDATA[Debido a continuos problemillas recientes con este portal, y a que he descubierto que en "la competencia" hay más posibilidades de hacer cosas chulas, aquí os dejo el<a target="_blank" href="http://www.lacorrala.blogspot.com"> enlace con el blog </a>al que me he mudado esta misma tarde:<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.lacorrala.blogspot.com">http://www.lacorrala.blogspot.com</a><br/><br/>Os espero allí.]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Raúl]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_19.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/files/Raulburguer.jpg" alt="" border="0" width="600" height="450"/><br/><br/>Raúl Sanz es amigo mío desde los 11 ó 12 años, más o menos. Somos del barrio de toda la vida, y nuestras retinas se tenían localizadas desde hacía más tiempo, pongámonos en preescolar. Fuimos al mismo colegio, y al mismo curso (eso sí, en distintas clases) y, no recuerdo cómo, de repente nuestros caminos se cruzaron. Y nuestras vidas, como dice Millás al inicio de su novela <i>Dos mujeres en Praga</i>, nuestras vidas "se enredaron como dos cordeles dentro de un bolsillo".<br/><br/>Luego, ya en el instituto, fuimos a clase en 3º y 4º de la ESO, y en 1º y 2º de Bachillerato. Y después de la selectividad, optamos por estudiar la misma carrera y en el mismo sitio, y en el mismo turno y en el mismo grupo. Y así seguimos.<br/><br/>Nuestra relación amistosa siempre ha sido algo rara, en el sentido de que nunca hemos sido grandes confidentes ni nos hemos contado nuestras penas ni nuestras miserias secretas ni de esas alegrías tan pequeñas e íntimas que sólo pueden entenderlas eso que llamamos "amigos de verdad". Y puede que Raúl tenga muchas cosas que me son desconocidas en su curriculum, al igual que sé que a él le pasa conmigo, pero a la vez también puedo afirmar que, aún sin habérnoslo propuesto y desde el silencio o la cercanía de otras cosas, los dos nos conocemos en un grado muy parecido a la perfección. Le considero, sin lugar a dudas, un amigo de verdad.<br/><br/>Ahora no tenemos un contacto muy vivo. Entre otras cosas, porque ni él ni (sobre todo) yo nos dejamos ver mucho por la facultad últimamente. Y, sin embargo, cada vez que le veo me río. Me paso un muy buen rato. Tenemos una profunda complicidad en la forma de entender el humor, y son muchas las veces que me sorprendo riéndome yo solo a carcajada limpia recordando alguna coña de Raúl o alguna anécdota vivida con él.<br/><br/>Hoy Raúl cumple 22 años. Los dos patitos. A ver si me lo cruzo un día de éstos y nos echamos unas risas. Y hablamos de cine, cine, cine. Y nos volvemos a descojonar.<br/><br/>Muchas felicidades.<br/>]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Mudanza incompleta]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_17.htm]]></link><description><![CDATA["Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza".<br/><br/>Autocitarse es un ejercicio de egocentrismo en toda regla, pero me vais a permitir que retome el blog después de más de un mes de silencio virtual con esa frase con la que empieza un relato hiperbreve que escribí hace tiempo. Y es que hoy he vivido algo así como la confirmación de una mudanza...<br/><br/>No, no me he cambiado de casa, ni he trasplantado ninguna planta ni se me ha transformado la piel a la de un lagarto en plan <a target="_blank" href="http://galeon.hispavista.com/freddyfrus/album514528.html"><i>V</i></a>. ¿Entonces? Pues nada, que la Tania ya se me ha marchao de la oficina.<br/><br/>Ha sido el primer día sin ella por aquí, y la verdad, ha sido menos duro de lo que yo pensaba en lo que respecto a la parte sentimental. La he echado de menos, y así seguirá siendo, me temo, pero he comido con ella y hemos estado juntos un rato por la tarde... Sé que me va a costar no tenerla ahí delante, en su mesa, riéndonos de todo, sobreviviendo a los pequeños dramas político-laborales-personales a base de carcajada. Pero lo más duro de hoy, lo más duro de su ausencia en este primer día en que ha hecho efectiva su mudanza de trabajo y oficina, ha sido que se me ha multiplicado por dos todo lo que tenía que hacer. Lo más duro ha sido no parar ni un solo momento de trabajar.<br/><br/>..."Eran necesarias todas las cajas del mundo para esta mudanza"... Miro alrededor y todavía quedan cosas suyas. Pero no quiero que encuentre cajas donde guardarlas y llevárselas de una vez. Quiero que se queden por aquí mucho tiempo más, que vaya dosificando los últimos detalles de la mudanza, que tenga alguna razón para pasarse por aquí más de vez en cuando incluso de lo que sé que lo va a hacer por el simple gustazo de vernos (y eso que éstas serán las más de las veces, por supuesto, jeje).<br/><br/>Y lo pienso, y, joder, después de un día tan agobiado, casi prefiero tener muchos más así hasta que me haya acostumbrado a no tener a Tania conmigo, porque igual de esta manera no pienso que se ha mudado.<br/><br/>Cualquiera que lea esto pensará "Vaya llorón" o "Ni que fuese el amor de su vida". Pero es que han sido tantas cosas... Tania me ha confirmado que "the personal is political" y que la política, aunque suene a ciencia-ficción, también puede ennoblecer a las personas. Y además se ha convertido en una de mis mejores amigas, de ésas que tienen siempre los oídos siempre abiertos, el hombro para que llores, un chiste para hacerte reír y una risotada para tus chistes.<br/><br/>"Eran necesarias todas las cajas del mundo para aquella mudanza"... Y aún más.]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[LIBERACCIÓN - 17 DE DICIEMBRE... SE VA A ARMAR ¡¡LA FIESTA!!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/files/cartelfiestadic1.jpg" alt="" border="0" width="441" height="624"/><br/><br/>No te lo puedes perder...]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Casi]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/files/manhattansmall.jpg" alt="" border="0" width="200" height="160"/><br/><br/>Lo consigues.<br/><br/>Hay un día en que te levantas y te da igual. O casi. Algo queda en tu cabeza, sí, un extraño péndulo que cuelga hasta el corazón, que invade el esófago y las venas; ese peso impreciso. Y sin embargo, de repente, no es para tanto. Te apetece prepararte un café y recorrer el dial de la radio sin criterio ni paradero durante un minuto, mientras los sonidos de las distintas frecuencias van encadenando canciones de moda, titulares de actualidad, opiniones encendidas, anuncios de patrocinadores de lo más madrugador. Y está bien. El aire entra y sale de tu cuerpo: puedes respirar. Puedes incluso recrearte en el afeitado, delante del espejo, y dirigirte a tu reflejo como si fuese el rescoldo del dolor: “Aquí sigues, sí, pero ahora puedo mirarte de frente y estar contento de haberte mandado al otro lado”.<br/><br/>Lo consigues.<br/><br/>Hay un día en que te levantas y casi puedes creer que es así de fácil.]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Haiku 5]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[caes de mi agenda<br/>las llamadas perdidas<br/>perdidas quedan]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Ha muerto Leopoldo de Luis]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_13.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/files/leopoldodeluisss.jpg" alt="" border="0" width="151" height="151"/><br/>Ha muerto Leopoldo de Luis, uno de esos poetas cuyos versos se quedan resonando en la memoria como un eco compañero. Copio aquí, a continuación, un texto que escribí hace poco más d eun año con motivo de una visita que hizo a Rivas, y dejo además un <a target="_blank" href="http://amediavoz.com/luis.htm">enlace </a>para saber más de la vida, y sobre todo, obra de este gran poeta:<br/><br/><tt><i><b>Leopoldo de Luis o la lucidez</b></i></tt><br/><br/><i>Vino a inaugurar el nuevo curso del Taller de Literatura de la Universidad Popular y ofreció una lección magistral de literatura y humanidad. Leopoldo de Luis, una referencia de la poesía social de posguerra, abrió su verbo sereno al recuerdo de vivencias y a versos propios y ajenos. Invitó al alumnado del taller a solidarizarse con los trabajadores de Izar, “porque ‘taller’ tiene algo de ‘astillero’, y la poesía es también un barco” y reivindicó el uso de la palabra ‘matria’, más exacto que patria ya que la madre es “de donde venimos”. Defendió la poesía como forma de comunicación valedora de una conciencia moral, “la única palabra de paz” en un mundo como éste, y a propósito de su poética, afirmó que “una poesía pesimista no está reñida, en el terreno de los hechos, con una poesía del coraje”. Su charla sabia y humilde fue trenzando el interés de la audiencia, que después de su intervención no encontró mejor manera de definir a De Luis que utilizando el retrato que él mismo hizo de Vicente Aleixandre: “El gran hombre es el que se da cuenta de que realmente no merece la pena serlo”. Pues eso.</i><br/>]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Haiku 4]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[esta mañana<br/>me pareció oir un tango<br/>al despediros<br/><br/>                       <i>A Fale y Vane, que se van lejos y a la vez están llegando.</i>]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[20 de Noviembre]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[Apuro la última hora de este 20-N y pienso en esos treinta años que, vistos por estos dos ojos de veintiún años, parecen abarcar la edad misma del cielo. Hoy en El País un maravilloso (como siempre) artículo de <a target="_blank" href="http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20051120elpepiult_2/Tes/dictador">Manuel Vicent</a> filtra la perspectiva de estas tres décadas por eso con lo que tanto se ha frivolizado a propósito de éste y otros temas, la memoria sentimental. De Vicent deberían tomar buena nota los guionistas de "Cuéntame".<br/><br/>Yo de eso de la memoria sentimental, respecto al franquismo y la transición, no tengo, por razones biográficas obvias, salvo aquello que ido bebiendo de conversaciones propias y ajenas, libros, películas, fotografías del álbum familiar y hemerotecas. Y, sin embargo, hay algo de todo ello que me parece llevar tatuado por dentro del cuerpo. Para bien y para mal: a mi abuela la encarcelaron nada más terminar la guerra, porque era roja, y la torturaron en la cárcel de Ventas retorciéndole los pechos mientras escuchaba cómo se llevaban a las Trece Rosas a encontrarse con su muerte, cómo gritaban: "No lloréis, vengadnos". Mi abuela estuvo, luego, callada durante 40 años. Y, ahora, mi abuela, está ingresada en el hospital a punto de morir.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/files/Abuela_13.jpg" alt="" border="0" width="450" height="316"/><br/>Hoy, 20 de Noviembre de 2005, he ido a ver a mi abuela y me he acordado de todas esas cosas que llevo escuchando desde siempre. He recordado cómo más de una vez, mirándome fijamente -con la raíz una lágrima plantada en el borde de su ojo-, me ha confesado avergonzada que siente <b>odio</b> hacia la derecha, un odio que la tortura más aún que las razones mismas del odio. Un odio que no le desea a nadie. Ahí está mi abuela, ahora, agonizando en una cama, y ahí está la Derecha, movilizada en las calles con discursos que recuerdan a los de 1936.<br/><br/>Y yo también siento vergüenza, porque las últimas semanas, al ver a Rajoy decir según qué cosas, al ver a los obispos decir mentiras incendiarias, he tocado dentro de mí algo que debe de ser parecido al odio, o a la acidez con la que el odio debe de avisar de su llegada.<br/><br/>Yo no sé si "contra Franco vivíamos mejor", si la Transición es sinceramente lo mejor que se podía a hacer o una farsa. No quiero ser soberbio ni caer en la fácil crítica de pureta por encima del bien y del mal. Y no puedo ahora hacer conjeturas de salón sobre todo eso. Sólo sé, a las 23:34 horas de este 20-N, que mi abuela odió a Franco y a Fraga y a Aznar, y que al verla esta tarde tan cerca del final he comprendido que, aunque algo haya de las huellas dactilares de Federico Jiménez Losantos en los pechos de mi abuela, su odio forma parte de una memoria sentimental que no es la mía y de la que tengo tanto que aprender, que voy a quedarme con lo bueno y a desechar lo malo. Lo malo, sí, es el odio. Lo bueno, el resto, que es mucho. Y esto separa, una vez más, a mi abuela de toda esa Derecha camorrista y antidemocrática, que aparte de odio no tiene nada.]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item><item><title><![CDATA[Qué cosas más feas me dicesss...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lajaulaimposible/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Te voy a dar tal somanta palos que vas a tener cardenales hasta en el aliento, cacho desgraciaooo, que hay que ver si no eres feo ni na: si hasta el coco si te viera saldría corriendo con los ojos sangrando de la impresión. Joder, lo que hay que oír, no he escuchado más gilipolleces que las que salen por tu boca cuando te pones a hablar de cualquier imbecilidad, porque mira si dices imbecilidades, que si no fuese porque tienes menos cerebro que una hormiga malfollada se diría que las has inventado tú. Y no me mires así, pedazo de mierda con frutos secos enteros no digeridos, que como vuelvas a soltarme una miradita de ésas con desprecio igual no lo cuentas. ¿Me estás escuchando, hijo de puta? ¿O es que miras a otro lado porque no te atreves a cruzarte con mis pupilas? Pues igual te cruzo yo a ti la cara como se cruza la Gran Vía, y te dejo de calcomanía en la pared. Puta madre que te parió, si se diesen premios al mal olor en tus sobacos habría vitrinas con medallas de oro, pero claro, tú nunca has ganado ni un mikolápiz. Y eso que los chupabas como si te fuesen a dar cien euros; será la costumbre. Porque mira que tienes llagas en el cielo del paladar, que aquello tiene más visitas que el jodido Monte de los Caídos. Y no, no te hagas el tonto, que no sirves ni pa eso, subnormal. ¿Todavía no tienes suficiente...? Encima nos has salido masoca. Como me ponga a repartir hostias no vas a tener suficiente sitio en la cara, y eso que tienes más morro que espalda, tonto de la polla. Anda, vete, vete, coge esa puerta y tira millas antes de que me arrepienta de no haberte puesto como fondo de escritorio, ¡¡¡GILIPOLLAS!!!<br/><br/><br/>---<br/><br/>Ays, qué vergüenza... Qué conste que esto es sólo una apuesta con Sacha. De ser borde y soez se trataba... A ver si lo superas, chato.]]></description><author><![CDATA[CGC]]></author></item></channel></rss>
