LA ULTIMA HABITACIÓN
Relatos e historias de mujeres para mujeres
Acerca de
Tengo miedo a que este amor que aqui relato no sea real. Le amo con toda mi alma, pero nunca hemos estado juntas. Estoy destrozada: Y ya no se que hacer, hoy me ha dicho que vuelven a operarla, que la espere... Despues de más de diez meses, me ha abandonado... dice que se va de ayuda humanitaria y quizás no vuelva con vida... le he dicho que le regalo mi alma, que ya no la quiero.Quizás me ha mentido en todo... o quizás no...sólo quiero gritar que yo estaba enamorada. Nunca le ha visto y la he amado como jámas he amado a nadie. Pero seguiré con el blog, reflejaré en el todas mis historias... Y contaros que el titulo de este blog, se debe a que desde pequeña me escondia en un rincón, tras el sofa del salón, y que era la última habitación que había en mi hogar, y me escondía porque quería pasar las horas a solas con mis libros preferidos, con mi música y escribiendo las primeras lineas que han marcado esta vida mia, el amor.
Sindicación
 
AQUELLA LARGA SEPARACIÓN”
“Esta noches es mi última noche contigo!.-Susurró. – “Qué quieres decir”.-Percibió en su voz ese malestar de lo extraño que se experimenta al escuchar las lucubraciones de la embriaguez, pero a pesar de su estado había decidido dias antes abandonarla.

La amaba, era su fiebre y su locura, y quería pasar a su lado unos minutos secretos. Estaban en la casa que delataba el dilema de sus existencias. Estaba gélida hasta la congelación. Sus manos temblaban.

Cuando llamó y sintió su voz, se percató de sus intenciones, pero no le importaba, solo deseaba volver a ver porque aquella separación habia sido demasiado larga y no podía soportar más su ausencia.

Al entrar en la casa, le cerró lentamente la puerta, aquella lentitud era efecto de la incomodez que sentían. Al verla entrar tan desconcertada, observó la tristeza de sus ojos, la compasión excito su deseo, y le dijo “Soy tuya”.

(Para Julia)
 
MI PRIMER AMOR CON UNA MUJER
Mi amor hoy estas en Segovia. Son las 23.55 h de la noche, y mi corazón sigue latiendo por ti. Sólo pensar en tu imagen, hace que mi sangre se acelere y me palpite la cabeza.

Antes de ponerme delante del papel, tenía muy claro lo que pensaba transcribir en él, pero ahora frente a la hoja siento como si estuvieras frente a mi y la sola idea me produce vertigo, siento que la cabeza se me va y tengo que sostenerla entre mis manos para controlarme, porque mi único deseo es tenerte junto a mi y acariciarte… Pero la rabia se apoderá de mi y temo que la cabeza me explote.

Antes de acostarme pensaba transcribir las cosas más dulces y tiernas que pudiera sentir hacia ti, y para tu llegada ofrecertelas como un regalo de bienvenida, pero ahora que estoy tumbada y tú estas a cientos de kilómetros, durmiendo, besando, tomando de la mano, compartiendo los dias y … probablemente como siempre has hecho, dandole amor.. quiero morirme porque no puedo soportar tanto dolor… Me dices que me quieres, que no puedes estar sin mi, que Ojála estuvieras contigo, pero me lo dices hoy ¿Y mañana? ¿Qué me contarás mañana? Tienes celos de un amigo del que yono he sentido ni nunca lo haré el amor que anega mi corazón por ti. Imaginate, las ideas que me hieren como dardos sobre la persona que ahora esta a tu lado, y quién sabe, siga formando parte de tus sueños, sobretodo, cuando recuerdo que nunca te has sentido atraida hacia mi, ni por lo que yo significo; imaginate lo que puedo pensar, cuando jamás podré competir contra ellos, con su fuerza, su virilidad, con lo que representan, cuando yo soy tan debil y apenas tengo fuerza para seguir manteniendo mi vida. Tengo miedo a que mañana vengas y me digas “Lo siento, ya no siento nada por ti, todo ha sido muy bonito. Gracias”Si, yo sé, qu e si ese momento llegará lo harás así, y me parece lo más correcto, pero entonces que sucederá conmigo, cuando te he querido tanto, te he tenido tantas veces a mi lado y pensaba “Dios mio, Dios mio, si supiera lo que la quiero”. Pero callaba, porque sabía que eras imposible, y ahora que te he tenido, que te he besado hasta limites inimaginables, y te he visto sentir mi deseo, que haré cuando ya no requieras, porque si atnes no podía vivir porque no sabia donde estabas, si te vería, si pasaría mucho tiempo antes de volverte a ver, ahora sólo pensar que te he tenido entre mis manos y has sentido mi deseo, y te he visto gemir de placer, no tengo otro aliciente en la vida, sino volver a tenerte y no dejarte marchar nunca más. ¿Pero será eso posible? Me pregunto. ¿Querrás estar conmigo? Eres mi sueño y mi agonia, mi vida y mi locura. Eres todo lo que quiero en la vida, jámas he sido tan feliz, y a la vez jámas he estado tan triste, porque no sé lo que esta felicidad mía durará, y temo por tus propios miedos, pero aún me temo más a mi, porque sin ti nada tendrá sentido, y el hecho de sólo pensarlo me provoca el llanto.

Te quiero, te quiero, te quiero.. jamás he estado tan locamente enamorada. Amo tus ojos, tu boca, tus labios, tus besos, dios mio, como amo tus besos, como lo hecho de menos, esa ardiente y desenfrenada pasión que me enloquece.. Cierro los ojos y te rememoró besandome, y te miro a los ojos, y te veo mirandome y besándome hasta el desenfreno, y pienso que es cierto que me quieres, y me aferro a ello, y espero el día en que vuelves, y en el que volveré a mirarme en tus ojos, y una sonrisa de felicidad cruza mi cara, y sueño contigo, con que te tengo a mi lado, y te digo “Te quiero”, y tú me respondes con un beso. Y apago la luz porque tengo que dormir y estar fuerte mañana cuando me llames, y te diga “Mi vida, te quiero, te necesito, ven pronto por favor, no puedo seguir sin ti. Te amo tanto, amor mio”.

(A Julia)
 
MI ULTIMO EMAIL A MONICE
Antes de ponerme delante del papel, tenía muy claro lo que pensaba transcribir en él, pero ahora frente a la hoja siento vertigo y un terrible temor a que no me respondas… pero no puedo soportar por más tiempo tu ausencia, sobretodo porque necesito saber como estas… sé que fui yo quién te pedi alejarnos, pero necesito saber de tí, no puedo soportar este vacio que tengo … no puedo olvidarte gloria, no puedo… y ahora sólo
tengo miedo a que te ocurrá algo terrible, seré una estupida, pero tengo miedo…

He deseado con toda mi alma saber algo de ti.. he leido varias veces tus últimos emails,... he entrado todos los dias al blog….pero sobretodo todo tengo atravezada en el corazón nuestra última conversación por el Messenger…

Tienes que comprender mi comportamiento, sé que estarás enfadada… no sé si leerás estas lineas,.. dios… pero que podía hacer? Estaba … y lo sigo estando… enamorada de ti.. . y ya no sabía que hacer para tener algo tuyo, para que fueras mía alguna vez… pero ahora me paso las horas buscando información del país donde dices que estás…ni nombrarlo puedo… e intentando comprender por qué nunca me has contado nada… y sobretodo porque hasta ese instante no me hablastes de esa marcha.. . pero cada dia que transcurre sin noticias tuyas es un dolor aún más desgarrador que el día anterior.. llamamé como quieras,.. estupida, loca, maldita.. lo que más odies, pero no puedo soportar tanto dolor…sé que te dije cosas muy duras, pero no podía más Gloria… sabía que no podría soportar tu ausencia y es cierto, no puedo..

No debería rememorar esas palabras que me surjen cuando pienso en ti, porque seguramente no desees escucharlas más, pero cuando estabas al otro lado sólo deseaba que sientieras lo mucho que te quería… y a veces callaba porque sabía que eras imposible… y ahora sé que eres aún más imposible para mí, porque además me odiarás.. mi único aliciente dia tras día era que me decías que pronto, pronto te vería... pero nunca llegaba, siempre surjía algo que rompía mi sueño… pero ahora vivo en una agonia y una locura sin ti, pero sobretodo en un dolor tremendo ante el temor que tu marcha a ese país sea cierta… , y .. ello me provoca un continuo llanto.

Sólo quiero que sepas que pienso en ti todos los dias, a cada instante… y que necesito que me digas dónde estas, y cómo estas… para que al menos mis ruegos y mis rezos cubren el cielo allá donde estes… ya que no he podido o no he sabido alcanzarte con mis manos… Te quiero.. jamás he estado tan deseperadamente enamorada.. esa es la palabra, desesperada…. Cierro los ojos y rememoró el sonido de tus besos y miro esa única foto que tengo, y te miro a los ojos, y te veo mirandome, y pienso que si, que fue cierto que una vez me quisistes…., y me aferro a ello…. y recuerdo aquellos dias en que me decias “mirame” y yo con mi timidez no podía… pero cuando miraba a la cam, no era a ella sino a ti…porque a veces sentía como estabas dentro de mi y yo dentro de ti…y entonces ua sonrisa de felicidad inundaba mi rostro, y pensaba con que algún día te tendría a mi lado, y te decía “Te quiero”, y tú me respondias con un beso.

Pero ahora sólo quiero decirte que aunque sé que no me perdonarás, quiero que sepas que aún te amo y que quiero cuidarte… y que estoy asustada.. que tengo miedo a que todo sea verdad y corras peligro..y que no sé que hacer para conseguir que vuelvas aquí, y que vuelvas a ser feliz… y si pudiera volaría hacia ti y te raptaría para que nunca nada malo te pudiera ocurrir…
(28 julio 2008)
 
QUIERO QUE SEPAS...
Quiero que sepas algo de mí. Me he sentido siempre sola. Una soledad exterior e interior, que nadie jamás ha sabido calmar… excepto tú… y lo descubrí al oir tu voz, descubrí que eras ese angel que siempre busque…Y ahora que te he encontrado, no puedo compartir mi vida a tu lado si no es a escondidas.
Quisiera saltarme todas las convenciones, todas las barreras, y vivir contigo en otro planeta….
Quiero envolverme en la luz de tu ojos cuando me dices “Mírame…”
Quiero quemarme con el fuego de tus besos, y encenderte al acariciar con mis dedos tu espalda.. y sentir como vibra tu piel al dibujar tu silueta entre la timidez de mis dedos…
Quiero oír tu corazón palpitar, y decirle al mío, “yo te quiero más, yo te quiero más”, y el mío negarle con un palpitar más fuerte, “no, yo más, yo más”
Y si me sientes triste alguna vez, es porque el tiempo cerca de ti es tan reducido que se me acaban los poemas para robarte el alma otro día más.
Quiero prologarlo hasta la eternidad, y acompañarte todas las noches de tu vida, entre el calor de tus brazos.
Quiero calentar tus sabanas con mi deseo y aspirarte todo el perfume de tu cuerpo.
Te amo por encima de mi, y muero por tenerte cerca cuando no estas al otro lado
Te he buscado tanto tiempo, y ahora que te he encontrado, tengo la sensación que siempre has estado a mi lado, y entonces te quiero aún más…
Te amo tanto, que siento que nunca podré dejar de hacerlo…
Te amo
 
UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Tengo miedo a que me olvides cariño… A veces pienso que nada de lo que me cuentas puede ser real, y lo que quieres es alejarte de mi y no sabes cómo… pero otras pienso que puede ser cierto todo lo que me cuentas y me quiero morir de tristeza porque creo que he sido yo quién ha provocado la situación en la que estas, y entonces me quiero morir de desesperación porque no puedo estar contigo para pedirte perdón y cuidar de ti y mimarte para que pronto recuperes tu vida.
Estoy sola en la oficina, no puedo entrar en el Messenger y desde ayer no sé nada de ti. Me decías que te habías caído de la cama, a consecuencia de la desesperación de no estar conmigo ante el temor de que me ocurriera algo ante el enfado de Julia. No te preocupes cariño, todo esta bien… soy muy fuerte cariño, y he aprendido a soportar miles de situaciones que antes nunca hubiera podido afrontar, pero por ti, por tu amor, por seguir junto a ti, cualquier escollo es un nimiedad frente a la dificultad de tenerte a mi lado, mi único objetivo en la vida, poder tenerte frente a mi algún día.
Me ha llovido a mares para llegar a la oficina, y estoy empapada, tengo un frío terrible, y no dejo de pensar en ti… he encendido todos los radiadores, pero nada calienta la inmensa soledad de no sentirte esta tarde… cada día sin ti se me hace un imposible, y tus silencios, mi angustia insoportable. Ayer me dijiste que a consecuencia de tu caída te han quitado el móvil y el portátil… que va a ser de mi? Te habrán quitado esos artilugios, pero a mi me han quitado la vida, porque te han alejado de mi aún más…
Te quiero con toda mi alma, no puedo dejar de pensar en ti, y tú no estas, y yo solo pienso en besarte, abrazarte, en hacerte el amor, y creo volverme loca...
Hoy la tarde esta triste, oscura , profunda… pero no puedo dejar de imaginarte… y tu cuerpo se convierte en mi desesperación porque nunca ha sido mío, nunca me ha pertenecido y nunca mis manos lo han recorrido… sólo lo dibujo entre mis sueños, a veces difuminado por unas lagrimas imposibles de calmar ante la desconocida figura a la que tanto deseo .. quiero besar cada poro de tu piel, cada pliegue, cada esquina, quiero tu cuerpo con el mío y amarte aunque fuera una sola noche, aunque al día siguiente me tuvieras que abandonar, pero quiero amarte por encima de mi vida, y hacerte mía para que sientas como te amo, y como te amaría el resto de mi vida..
Sueño tantas veces con nuestro encuentro que a veces creo que ha ocurrido ya..
Estoy segura que me dirías que estoy buenísima, y yo te diría que no fueses ordinaria, aunque esa manera tuya de hacerlo me pone a cien… y yo te diría lo delgada que estas. Y te reirías a carcajadas, y yo no podría dejar de mirarte, porque adoro tu voz y tu risa, y aún mas esos besos que me enviabas a través del teléfono y que me dejaban sin oír un rato aunque te parezca que exagero, pero los adoraba tanto que te pedía más y más…
Te acercarías a mi lentamente, haciéndote desear ese primer beso que no sé cuando llegará, y mi cuerpo perdería su pulso porque buscando tu boca tu me engañarías y te reirías de mi desesperación, de mi deseo de tenerte entre mis labios y hasta que no te besará no recobraría mi vida.
Te echo tanto de menos Monice… tanto cariño, que no he podido evitar en mi soledad, en tu lejanía, soñar con tenerte conmigo, y he cerrado la oficina y he apagado las luces, y he imaginado que estabas sobre mí y me hacías el amor, y he recordado tu voz, y he sentido tu olor.. y te he oído decir TE QUIERO TE QUIERO TE QUIERO como antes me decias.. y entonces ha desaparecido la angustia de tu ausencia, el abandono cuando no te siento, la falta de tu cuerpo,.. porque he sido tuya y tu has sido mía..
Y he oído tu voz, tu excitante y tierna voz, pedirme que no me preocupara, que a pesar de que pasen los días y no estemos juntas, es sólo tiempo, y algún día estaré cogida de tu mano, y entonces sabrás que lo te he dicho siempre es cierto.
TE QUIERO MI DULCE Y TIERNO PRINCIPE AZUL
(19 marzo 2008)
 
¿SABES QUE SUEÑO?
¿Sábes que sueño? quedamos, y yo te espero una hora y media¡¡¡ y no llegas y te llamo, y no me respondes¡¡y entonces me voy desesperada, con un enfado de muy señor mio y con unos lagrimones de aupa¡¡ jaja, entonces cuando ya tomo el coche, ring ring, suena mi movil, eres tú..nena,perdonano he podido llegar antes... perdoname... y yo tonta de mi, porque estoy enamorada como una botarate, a punto de irme, cedo ante los sonoros besos que me vuelvas a mandar por el movil y que tú sabes perfectamente que pueden conmigo... así que retorno al lugar donde quedamos, y allí estas... nos miramos a los ojos, tu te ries... yo aún con media lagrima y medio enfado no puedo evitar esbozar una enorme sonrisa, intento evitarlo para que no puedas conmigo, pero cariño, hace mucho que me vencistes y lo sabes, así que con una sonora carcajada te acercas a mi y me levantas entre tus brazos y me abrazas, y me besas, y besas... tantas veces, que he de rogarte cariño, que me asfixias con tantos besos... entonces con tu particular ironia me recuerdas que eso no es asfixia eso es amor... y que asfixia era lo que tenías en el hospital... pero por no poder tenerme a tu lado... yo te miro pidiendo un poquito de por favor, y tú te vuelves a reir como a mi me gusta, y me dices entre risas, nena que es una broma¡¡... así es como sueño ultimamente nuestro encuentro... no me importa esperarte las horas, los dias que sean con tal verte y saber que estas bien y que por fin podré hacerte mia... pero eso lo guardo en lo más profundo de mis entrañas, pero no te lo contaré, te lo haré... cuando el destino nos lo permita... seré tuya.

(25 marzo 2008)
 
POEMA I
Quiero besarte, suave, profunda y lentamente... disfrutar de tus labios, perderme en ellos, y respirar con tu aliento... quiero algún dia poder inundarme del sabor de tu boca en mi boca, y olvidarnos mientras te muerdo lo mucho que hemos sufrido hasta poder besarnos....y mientras te beso decirte entre suspiros, te amo, te amo, te amo...

(2 abril 2008)
 
¡NO TE VAYAS¡
Anoche me dijiste que partías esta mañana… y también me dijiste que sabias desde un principio que nunca podrías estar conmigo, y aún así seguiste dándome ilusiones… y dijiste que era porque así lo sentías… pero creo que nunca valorastes que yo te amaba profundamente.

Anoche yo te preguntaba, y seguías sin responderme. Y me dijiste adiós sin explicarme quién eres. Y al despedirte me dijiste que ya encontraría el amor¡ Maldita sea tu eras ese amor¡ me llenaste de ilusiones, de sueños... ¡Maldita sea, tu eras el amor que yo buscaba¡

He sido una ilusa, una soñadora, y creí que tu eras tan real como yo y que me amabas como yo te amaba..

Y ahora me hablas de un país lejano, de un país de muerte.. y yo era capaz de morir por ti… pero yo nunca he sido nada …

Anoche a pesar de todo, me quede esperándote… y como otras tantas veces, me acercaba al móvil, uno nuevo, porque el otro cayó junto a mi cuando me golpeé contra el suelo, porque como siempre mi cabeza estaba perdida soñando contigo…

Tengo las mejillas inundadas de lágrimas… cómo quieres que siga viviendo con este dolor? ¿Cómo seguir con mi vida, si me dices que quizás no vuelvas, y aún menos con vida?

No te creo, no te quiero creer, no puedo creerte. Tu madre no te dejaría… ni tu mujer… no, no te dejarán… digas lo que digas, no puedes, no debes ir… si te vas, te llevarás mi alma…. Como ya te dije en una ocasión, ya no quiero mi vida, te la regalo, ya no quiero vivir esta vida que no es vida… eras mi sueño, mi amor… lo eras todo para mi… ya mi corazón nunca volverá a latir por nadie.. porque tengo incrustado en mi corazón una enorme ancla de hierro que que ha erosionado mi alma, y que me ha hundido en la mas desesperada de las mareas humanas, en un amor que ha escondido su rostro a pesar de mi entrega y mi pasión,y que me ha abandonado porque desde el principio sabía que no podría estar conmigo.. y ahora me deja a la deriva bajo la más absoluta oscuridad, cuando ese amor era mi luz, mi esperanza, lo que yo esperaba de la vida… y me pide que la guarde en un recuerdo, cuando me siento humillada, dolida y delirante..

No estoy bien, no puedo seguir escribiendote.. yo … mi amor era real, y te amaba… pero nunca te pedí que dejarás a los tuyos, que… no puedo más… me estoy volviendo loca…

Al final, el orden universal impera, y yo que nunca fui nada, me quedé en nada.

Pero a pesar de que esto signifique el final de mi mundo, creo que sería capaz de cualquier cosa con tal de impedir que te fueras, pero ya sé que no soy nada, pero al menos intentaré gritarte desde aquí, ¡no te vayas Monice, por favor, no te vayas
 
LA VIDA PERDIDA
Acabo de levantarme. Son las seis y media de la mañana. Así como cada dia desde hace un tiempo en mi vida. El sol no aparecerá hasta algo más de las siete.

Tomo un sorbo de mi café, negro y profundo como mi dolor. Así escribia con catorce años. Negro y profundo… así titulé a mi primer facsímile de poemas. Hace poco los he vuelto a releer. ¡Cuánta angustia manaban de esos primeros versos¡ Estaban hinchados de noveleria romántica y deseos ocultos y desconocidos¡ No había nadie más sobre la tierra que pudiera captar la esencia de mi cruda realidad, una adolescencia atormentada, nada fuera de lo común… Todo lo hacía a escondidas, como si temiera me cortarán la cabeza. ¡Qué horror otro artista en la familia¡ Eso no da de comer, hay que ser médico o abogado. Fijate que notas saca tu hermana. Algún día será doctora. Ya verás. Todavía ando buscando quién soy.

Siempre quise ser poeta, como Lorca, o Neruda o Cernuda… Frágil como el viento, y libre como la gaviota, eso leí, creo de Albertí. Mis amigos decían que ser poeta era de idiotas, como las gaviotas. Bueno, ahora las gaviotas invaden mi ciudad. No son tan estupidas me parece a mi.

Ayer tomé un café de las riveras del Iguazú. No he podido dormir apenas, entre la tos, la fiebre y ese brebaje excitante. No sabía que existiera un café con esa denominación de origen. Allí no lo ví. He tenido que ir a un gran centro comercial para encontrarlo en una larga lista de cafetos innombrables.

He soñado con Maria. Supongo que será por el recuerdo de Iguazú. Me decía que le acabará un trabajo informático. Que tenía cosas que hacer. Y yo también, le decía. Además estoy enferma. Como siempre le daba igual. Además me dejaba al cargo del despiece de un pollo. ¿De un pollo? ¿Qué tendrá que ver, Iguazú, un café, María, yo y un pollo? No pude hacer nada. A su regreso se enfadó conmigo. ¿Pero que iba a hacer? No estaba bien. Últimamente todo el mundo se enfada conmigo, eso pensé.

Apenas puedo levantar la estilográfica del papel. No tengo fiebre. Apenas llega a 35 grados. Quizá sea peor. No quiero llamar a mi hermana. Si empeoro, mañana iré a mi médico de cabecera. Fue su profesor titular durante el MIR. Aunque no sé para que voy, siempre me pregunta que me ha dicho mi hermana. Pero llamarla implica perderme en un dialogo de besugos.

- ¿Qué te pasa?
- No sé. Me encuentro mal
- ¿Qué síntomas tienes?
- Tos y me duele la cabeza
- Eso es normal
- Ya, pero me encuentro mal
- ¿Qué tomas?
- ¡Que voy a tomar¡ Para eso te llamo a ti¡
- ¿Qué tienes en casa?
- Y yo que sé.
- Espera que me llaman al fijo
- Joooooder
- Es mamá. ¿Qué mamá? Si, estoy hablando con Ani. Si, ya lo sé. Si, luego voy. Si, ya he hablado con Rosario. Si, vendrá el miércoles. Si, no, yo estoy libre. Si, ¿Tú vas a venir?
- OOOOOOOOOOye, que estoy aquí.
- Espera mamá. ¿Qué quieres?
- ¿Cómo que qué quiero?
- Llamamé luego ahora no puedo.
- ¿Pero que me tomo?
- Sube.
- ¡Pero si me encuentro fatal¡
- Yo no puedo bajar, José no esta bien y tengo que ir a por un caldito que me ha hecho mamá.
- Te tengo que colgar, ya sabés mamá.
- ¿Y qué hago mañana? Tengo que ir a trabajar.
- Tú veras, pero eso no es nada.
- Me encuentro verdaderamente mal.
- Eres una exagerada. Te tengo que dejar José me llama y tengo a mama al telefóno. Intenta subir, yo no sé si podré bajar. Adiós.

Sabía que no tenía que llamarla. Ahora mi hundimiento no es comparable ni al desastre del Titanic. Ahora me llama Mamá. No he tenido suficiente con una dosis de unidad familiar No le cojo el telefóno. No se que es peor. Cuando acaba la llamada, lo reinicia otra vez como el símbolo matemático del infinito, ella tampoco conoce el fin. Y encima las llamadas perdidas se trasladan automáticamente al buzón de voz . Mensaje. El 177. Tiene Vd. Una llamada perdida. Otra vez. El 177. Tiene Vd. Una llamada perdida.

Optó por cogerle el teléfono a mamá.

- ¿Has hablado con tu hermana?
- Si, mamá
- ¿Y que te ha dicho?
- Qué suba
- ¿Y ya has subido?
- No, mamá. No me encuentro bien.
- Pues sube. Mira que coger un resfriado, ahora. Claro, la playa, el pelo mojado, te habrás bañado…. Y luego entras y sales.
- Mama, que voy a hacer, no me voy a quedar en casa
- Hija, pero con el tiempo que hace, un dia frio, otro calor, no salgas tanto, no sé para que sales.
- ¡Mamá, tengo que trabajar¡
- - Pues quedaté en la oficina, no salgas
- ¡Mamá¡


Al par de horas llega mi hermana. Y sin quitarse el enorme bolso que lleva colgado y que de un momento a otro se le va a enredar entre, su maletín de médico, y el resto de paquetes que lleva incorporado como un multirobot funcional en el resto del cuerpo, me deja un caldo de mamá y se rie de mi, porque dice que esto no es nada. Qué soy una exagerada. Que vaya a trabajar: Pero una semana sin gym. -¡De eso ni hablar¡- le grito.´¡Tú veras, vas a tardar más en curar¡-. – Si voy a trabajar, voy al gimnasio. - . -¡Qué cabezota¡- me dice ella. –-Tomate esto, esto, y esto.. Y si te da fatiga dimelo. - ¿Fatiga?- Si, son muy fuertes. Es para que te cures antes.-

Le hago caso me los tomó, y empeoró. Al final termino en urgencias con una crisis aguda de vómitos y diarrea. - ¡Ves, si me hicieras caso desde el primer momento esto no pasaría¡. ¡Cómo nunca me haces caso tengo que darte la dosis de un caballo¡ - Al final estoy de baja tres dias, he empeorado y llevó más de una semana sin pisar el gimnasio.

El viernes ya me encontraba fatal, pero fuí a trabajar. Y no sé para que coño lo hice. Mi jefa Josefina, ni me preguntó que me pasaba a pesar de que me arrastraba por la oficina dejando mi rastro como una babosa, entre pañuelos mentolados, toses estentóreas, y giros y vueltas de todos los objetos que rodeaban mi asiento. Fuera a ser que le pidiera la mañana libre. ¡Hija de Puta¡ Los despachos, los viernes, sólo trabajan por la mañana. Y además aquel viernes, coincidía con el puente del 1 de mayo. ¡Pero que hija de puta¡..

Todos los dias le preguntó por su hijito Andres. Con diez años ya sufré de migraña. ¡No me extraña con la madre que tiene¡ Se pasa el día sumergido en una nube de humo. El camino entre el salón y la cocina de su casa, es el Támesis español.

- Buenos dias, le llamo del Kursall. Soy la profesora de guardia. Andresito dice que le duele mucho la cabeza. ¿Podría su madre venir a recogerlo?-

Desde hace un par de meses, llaman al menos una vez por semana. Al principio eran tremendos dolores de cabeza. Con Espidifen 600 le anulaba el dolor.
- Buenos dias, le llamo del Kursall. Dice Andrés que le duele muchisimo el estomago.

Lo ha llevado al médico de cabecera. Le ha recetado un protector de estomago.

- Buenos dias. Soy la profesora de Andres. Está sangrando por la nariz. ¿Está su madre por favor?-
- - ¿Por la nariz?- le preguntó muy asustada.
- – Si.- me responde.
- Un segundo, por favor. Josefina. Es el Kursall. Que Andresito…

Esta reunida con unos clientes que les ha endosado varios pleitos a la vez, pero de los que aún no han ingresado ni un centimo en la cuenta común. Esto a veces parece una ONG. Dicen que no tienen dinero, que más adelante, que ahora no pueden. Y se camelan a la abogada con algún que otro café, y alguna que otra cerveza, hasta la han invitado a ella y a su marido alguna noche a cenar a casa.. A mi una vez también me intento embaucar.

- Yo soy Graduado Social, ¿Sabes?- Ah, tu también. Ah. Josefína es una gran mujer, ¿Verdad?. Yo no he ejercido nunca, ya sabes. Me casé, y me separé, la vida, pero lo tengo entre mis proyectos futuros.. ¿Sabes si tardará mucho? ¿Voy a tomar un café, te traigo uno? No, para mi no es una molestia mujer, yo te traigo uno, no te preocupes.- Sale Josefina, se van a tomar el café juntas. Vuelven transcurrida una hora. A mi no me trae ninguno.

- Josefina el niño esta sangrando por la nariz. Te paso a la tutora.

Continua con los clientes. Cuando sale por la puerta, le preguntó que iba a hacer. Aquello ya olía mal.
- ¿Qué voy a hacer?. Me dice. - ¡Llevarlo al médico de cabecera¡-
- ¡Dios mio, que cabezota¡- pensé.

Y todo por su miserable racanería.

Paula es mi pareja, y también mi otra jefa. Trabajo en un despacho de abogados. Ella dos, y yo. Yo soy la secretaria. Paula y Josefina, le dicen a los demás que soy Graduado Social, no sé si padecen de titulitis o sólo quieren presumir de mi capacidad intelectual ante la enorme estupidez del resto de los trabajadores que tienen alguno de sus clientes.

La inmobiliaria de la esquina, medio dueña de los terrenos y edificios de esta ciudad, es cliente de Josefina. Isabel se pasa horas en nuestro Despacho. Son varios hermanos. Son vascos. Se vinieron porque la ETA les acosaba con el impuesto revolucionario. Dice Josefina que tenian hasta un Jet privado. ¡Joder con los vascos¡.

Hace unos dias intenté ayudar a una de sus empleadas por teléfono. Según me cuentan, Isabel tiene muy mal genio. A mi no me lo parece. Me gusta su carácter, es fuerte y segura. Además es bastante hermosa.

Josefina: ¿Esto que es? ¡Le he dicho que me lo enviaría por email¡

Le acababa de entregar un fax que esperaban de la Inmobiliaria.

Yo: Espera. Voy a llamar a tu chica. Como se llama Isabel?

Isabel: Mercedes.

Mercedes: Se lo he enviado por fax, para que avancen en el contrato. Es que no se enviar un email, y Maria Jesús no está.

Isabel: ¿Ves Ana, el estress que tengo que soportar?

Yo: ¿Isabel, cual es la contraseña de tu correo?
Josefina: Anotala, anotala para otro dia poder fisgonear jaja

Yo: A ver Mercedes, entra en Terra…. ¿Cómo? ¿Qué donde está terra? Dios mio. Vete al iconito de Explorer… que dondé esta?? Madre mia… vete a Inicio a la derecha del ordenador, y busca Internet o explorer en la barra.. si, ya… bien, te sale google, bien… pon wwww.terra.es… dale al enter.. bien… donde ponga usuario, o correo electronico,… que no lo ves? Chiquilla, tiene que estar por algún sitio, yo lo veo, y ya he entrado en el correo… no lo ves… espera…. ¿Quieres que vaya a tu oficina Isabel y te lo traiga yo? Es que … la intento ayudar a enviar un email… y me doy por vencida…

Isabel: ¿Veís, lo que tengo que soportar? Santo Dios. Santo Dios.- Mientras no deja de elevar las manos por encima de su cabeza y desencajar los ojos de sus orbitas.

Josefina, se negó en rotundo que yo fuera a hacer el trabajo de la otra.

Mas tarde, me comentó mi jefa que no sabía de que se quejaba tanto Isabel. Ella tampoco sabía enviar un email. Y Maria Jesús había aprendido hace poco desde la despedida de Yolanda, una de las últimas trabajadoras harta sobremanera de la intensa explotación a la que estaban sometidas. Sólo perduraba Cristina, la contable, que cada vez que se pasaba por mis oficinas, me decia- Ay, Ana, guapa, que alegría de verte. Ay, Ana que stress. Que harta estoy de mis compañeras y mis jefes, y sobretodo de Isabel. Ay, Ana, guapa, que guapa estas, cada dia estas más guapa.- Eso siempre me decía, las pocas veces que me veia.

Me he levantado al amanecer porque la tos no me dejaba dormir. He encendido la radio. Hoy es el dia de la madre. Y una voz anónima ha contado su historia. Hasta hace poco era una indigente más de la calle. Pero su hijo de diez años, la esta ayudando a salir de esa miseria. Hoy esta más viva que ayer, y se lo debe sólo a su hijo, por eso ha llamado. Le dice, Mamá, ahora que no está Papá, tienes que ser fuerte, no te hundas tú. Su marido, murió hace unos dias, en un banco del centro de Madrid, sólo y aterido de frio. Ha salido en los telediarios. Había recaido en las drogas. Ella lo esperaba todos los dias. Pensaba decirle que cuanto había tardado de comprar tabaco. Una vez salió de las drogas, asi que esperaba que ahora también lo hiciera. Ahora todas las mañanas va a ese banco, coloca un ramo de flores, y le habla para que no se sienta tan solito. Habían comprado un taxi, y las cosas les iba bien, pero su hermana murió de cancer, y tuvó que recoger a sus dos hijos, así que ahora eran muchos en la familia, sus dos hijos, sus dos sobrinos, su suegra, y el y ella. Ella también sufrió de cancer, pero lo superó, pero no pudo superar el dolor, y se bebió todo el alcohol que su maltrecho cuerpo podía soportar. Pero los medicamentos, el alcohol, los gastos…no pudieron superarlo y vendieron el taxi, el no podía más. Y recayó. Maldita sea. Y una fria mañana se lo encontraron, acostado y helado, acurrucadito en un banco del centro de la capital.

Yo una vez temí caer en el infierno del alcohol. Cuando soñaba con Baudelaire.

Cuando salía de copas, bebia y bebia. Quería ahogar mis penas. Hasta que un día me dí cuenta que no las ahogaba, que salían a flote, y la que me ahogaba era yo. Y además de sentirme igualmente sóla, ahora también estaba señalada por unos fingidos amigos, con los que no sé que coño hacía. Nadie entendía el sufrimiento que yo padecía y aún menos por qué bebía…. ¡Que van a entender¡- pensaba yo. – Malditos ignorantes. Nunca han leido ni un solo libro y presumen de ser escritores a la altura de Dickens o cualquier otro papafrita,…Así llamaban a aquellos que con el transcurso de los siglos se habían consagrado como hombres distinguidos y de renombre en el mundo del arte. Obviamente no sabían quién era Dickens.

Normalmente estas conversaciones, insulsas y vacias para mi, sólo lograban encandencer más mi deseo de no volver a pasar un rato en tan descerebrada compañía. Que podía esperar de una pizzera, una repartidora de mensajería, o una enaltecida publicista del tres al cuarto, presuntuosa, vanidosa cuyo único afán en la vida era follarse a toda mujer que se cruzará por su inocua vida. Las demas la adoraban. Era como su mesias. Maria se llamaba. La vida no se queda con nada de nadie, y ahora esta pagando su enorme soberbia. Su padre había fallecido tras una agonia de meses, y su madre estaba deprimida y sóla. Ella era la única que no tenía hijos, así que se vio obligada, a pesar de sus reproches y quejas, a vivir una temporada con su debilitada madre. Ella también tenia obligaciones, decía a sus hermanos mayores. Si, a ver a quien era la próxima que se la pasaba por la piedra, pensaba yo. Y para mayor desgracia, su última conquista estaba enferma de cancer. Pobre, a esta apenas traté, pero era la más excelente de todas. Era quimica y trabajaba en la industria petroquímica de la zona. Fumaba como un carretero, pero según Paula apostaba porque el origen de su mal provenía de su puesto de trabajo. Era de Madrid. Asi que no apenas conocía a nadie aquí. A ella la conoció una noche de fiesta. Era verano y fue en una pinchitá en el campo de Goya. Supongo que le atraería su acento de Madrid, y que era la única que no se había follado en aquella fiesta, a excepción de alguna que otra a las que denominaba bolleras por excelencia y que jamás tocaría un pelo, por su enorme gordura o porque eran más masculinas que el más zafio de los tios, para eso se tiraba a un hombre de verdad, ella no tenía problema, era muy femenina y atraía tanto a hombres como a mujeres.

Aquella noche iba acompañada de su sempiterna amante, Paca, yo la llamaba el correcaminos, Paula, “pelo coño”, porque tenia el cabello rizado como en esa parte de la anatomia. Toda la vida habia sido corredora de fondo, y desde hacía un par de años se dedicaba a la maratón, pero aún no se cómo lo hacia. Todos los fines de semana consumia un gramo de coca, y en cada una de sus competiciones se inoculaba una nueva inyección provista de todo tipo de sustancias estimulantes, acompañada de anfetas y cocaina. Me la imaginaba atravesando el desierto del sahara, a la velocidad del bipedo animal, dejando tras de sí una estela de sonoros bips bips. Era limpiadora, creo. Paca habia sido la novia durante una decada de Beatriz, pero Maria una noche de copas conoció a Paca y se enamoró, eso decía. Paca. quería dejar a Beatriz y empezar con Maria, pero María quería a Paula, eso le dijo una vez. Ella estaba con Evangelina, vivía en Granada, millonaria austera, tacaña, histriónica, y bruja como ella sola. Decía que era licenciada en Derecho. Sólo había cursado tres años. Le discutia a Paula sobre el ejercicio de su magisterio. A Paula le hacía gracia y le seguía la corriente.

Vivía con dos perros horribles y feos como su dueña, dicen que los animales adoptan las caracteristicas propias de su amo, en este caso era cierto. Maria nunca la dejaría a no ser que acabará con Paula, u otra mujer de elevado status. Si algo presumia Maria era de sus compañias, a Paula y a mi, nos encumbraba ante el público que siempre la escuchaba como un devoto a su Virgen, en este caso era una zorra, y quizás la miraban con lascivia y deseo, sabían que le encantaba el sexo, y ella lo rezumaba a borbotones.

Aquella noche de fiesta, Paca. volvía a estar en su compañía, acaba de romper Maria con Beatriz, la que hacía 10 años a. fue la novia de Paca. Una noche se enamoró de Maria, aún sabiendo que se tiraba a su novia. Aquella noche yo estaba allí, y le dije: - Fijate como te mira Beatriz. Esta colada por ti.-

Era Año Nuevo, y Paula estaba en Cádiz con su familia. Me llevé a Maria a mi casa. Estaba como una cuba. Dormimos juntas. Cuando se despertó me dijo, la próxima vez no te escapas, te doy mi palabra.

Una noche se presentó Beatriz en casa de Maria, y le dijo que si se tiraba a su novia y tanto le gustaba follar, que seguro que no se atrevía con ella. Maria estaba sentada en su sofa. Siempre tenía las puertas abiertas de su casa. Vive en una urbanización, privilegiada y única, rodeada de montes y con el Estrecho como marco natural. Paula también es propietaria de una casa, una que una vez Maria le exigió le prestará, no le pidió ni rogó, le exigió, porque si apenas la habitaba que más le daba que ella la ocupará mientras erigian y magnificaban el mausoleo a la divinidad de su omnipresente existencia. Desde entonces no hemos vuelto a pisar ese hogar. Paula ha tirado la cama, y quiere hacer reformas en ella. Aún estamos mirando camas. Yo le he propuesto que quizás sea mejor venderla.

Maria le dijo: - Sube. Y tres años estuvieron juntas. Beatriz era pizzera. Antes trabajo de reponedora de yogures en el Carrefour Pero estaba hastiada de su trabajo. Maria con sus contactos publicitarios, la colocó en el nuevo restaurante de comidas rápida y a domicilio de la ciudad, así lo llamaba Beatriz. Creo que era el Pizzahut.

Siempre decía que ganaba más que yo, con una carcajada impregnada de sorna y desprecio. Para que tanto estudiar. Si, eso decía yo, una pizzera de tres al cuarto ingresaba más pecunia que yo en mi mísero trabajo de administración. Además que hacía yo, ¿Coger el telefóno, y pasarle notitas a mi jefa que encima era mi novia? Jaja, así se reía de mi. Paula decía que estaba chiflada, y me preguntaba que si quería ser como ella, además no era sincera en sus comentarios, y con el punto y aparte de que siquiera sabía descifrar el contenido de su nomina.

Una mañana Maria, no pudo más, y le dijo que cogiera sus cosas y se marchará, que había descubierto que no era con ella con quién deseaba pasar el resto de su vida. Eso ya lo sabiamos Paula y yo. A Maria le costó el coraje de confesarselo a su cara. Por muchas putadas, por muchas discusiones, por muchos calcetines que le hacia surcir, porque le cosia los rotos de los calcetines, era su mujer y su obligación… hasta ese extremo estaba humillada y no se percataba… por muchas amantes y por muchos comentarios que oyera de Maria, Beatriz era devota y beata absoluta de la pureza de Maria. Y una mañana no pudo más, y la echo de su casa.

Y aún asi, Beatriz sigue amando a Maria.

Aquella pinchitá Maria, se dirijió a Flor. Tenía una moto, una Yamaha 250. A Maria le encantaba las motos.- ¿Me llevas a dar una vuelta?-. No volvieron. Paca se paso la noche esperandola. Maldiciendo la hora en que la conoció.

Eso me lo contó Paca, una noche en que claudicamos Paula y yo ante la continua avalancha de mensajes al movil impregnado de enojos y desaires ante nuestra continuo rechazo de aceptar en nuestras vidas a Paca.

Paula no la soportaba. Era superior a sus fuerzas. Nunca coincidían, pero si ocurría Paca aprovechaba la más nimia de las oportunidades para intentar ridiculizar o insultar a Paula. Craso error. Paula era insuperable. De una inteligencia suprema. Paula era una intelectual, y estaba sumida en sus pleitos, en sus conferencias, en sus libros, y en sus reuniones semanales con sus amigos de toda la vida, arqueólogos, medicos, abogados, y literatos como su hermano, escritor y poeta de culto, o su cuñada catedrática en Literatura del Siglo de Oro español. Todas sus conversaciones finalizaban en cual era la máxima suprema para darle sentido a la vida.

Paula le espetaba a Maria, que no podía mantener una conversación con alguien que no entendía sus palabras. Paca eso le dijo una vez. No entendió que intentas decirme. Paula a veces intentaba esforzarse, lo hacía por Maria, pero siempre acababa la conversación con un insulto de Paca porque pensaba que los terminos que utilizaba eran para ridiculizarla ante Maria.

Aquella noche cedimos, y fuimos a cenar las cuatro. A un restaurante argentino. Fue muy violento. Pero como siempre, en estas situaciones, yo era la salvadora de Maria, con mi natural espontaneidad y simpatía, que siempre guardaba en los bolsillos de mi exquisita educación y compostura, departía amigablemente con Paca, mientras Paula y Maria se enfrascaban en un por qué me has hecho esto, y un por qué me lo haces tú.

Yo sentía que Paca me admiraba. Siempre me decía, que le encantaba conversar conmigo, que siempre tenía las palabras justas en cada momento, y todo y cuanto le decía le había beneficiado en su vida diaria. Que mis consejos le ayudaban a superar con creces las dificultades diarias. Qué siempre le decía maravillas de mi a Maria, y que le encantaría ser amiga mía. Es cierto, siempre me lo decía. Aquella noche me apené de ella. Me di cuenta de que llevaba oculta en la vida de Maria, durante años, esperando que le diera una oportunidad para compartirla con ella, y ahora parecía que era su hora. No sabía cuánto de equivocada estaba.

Salió la conversación de la moto. De Flor, que era su amiga, entrenaba con ella, de eso la conocía. María comentaba que la moto se había parado, y que se habían pasado la noche intentando arrancarla, hasta que se percataron del boton de starter. A mi me dio la risa, y Paula intentó ocultarse tras la servilleta. Maria muy seria intentaba ocultar su embuste. Un par de semanas después, nos confesó que se había enamorado de Flor, y aquella noche lo hicieron entre los rastrojos del campo. Flor no tenía ni idea en como sé está con una mujer, pero ella la podrían al día. Estaba enamorada, eso era lo importante.


En aquella cena le dijé a Paca, que se andará con ojo. Ya le había quitado a su novia. Que podría esperar cualquier cosa de Maria. Ella negaba con la cabeza.– No, no. Ella me ama. Lo sé, somos superfelices ahora. Ha desaparecido Beatriz, era un estorbo en nuestras vidas. – Le dije que no hablará así de su ex novia. Ella insistía que le había hecho mucho daño. Yo le dije que la novia fue Beatriz, no ella. Paca, insistia: -No, no. Nos ha hecho mucho daño.- Nunca le había sido infiel a la lealtad y amistad de Maria, aquella fue la primera vez, y no la última.

Hace cerca de un año que nos hemos alejado de Maria. Tras el fallecimiento de su padre, ella se distanció de nosotras, intentamos varias veces comunicarnos con ella, pensabamos que estaría pasandolo mal, pero a la semana del fallecimiento había celebrado una fiesta de inauguración de su mausoleo con sus compañeras de trabajo. A nosotras no nos había avisado. Era increíble, siempre habíamos estado juntas. Pero aquella fue la primera de una interminable lista de su indolente ausencia en nuestras vidas El sms era su vía de acceso. Aún estoy esperando respuesta a mi último mensaje de hace seis meses. Ella hace más de un año que no me envía ninguno. Mejor, así no me exige todo lo que me exigía. Nunca fui su amiga, era su criada, su chacha, su traeme, llevame, o comprame.

Con Paula era distinto. A ella una vez la amo, incluso una vez me dijo que entre ellas dos había atracción, y que no provenía unicamente de ella, Paula también sentía el deseo y si no ocurría era porque ella me respetaba. ¡Que cabrona¡ Ahora ya sé todos sus trucos, y sé que pretendía que me enfrentará con Paula. Y la abandonará por celos. Sabía de mi carácter y esperaba una disputa entre nosotras. Y así fue, pero no logró su objetivo. Desde entonces me maltrató, y a Paula la odió durante un tiempo en su vida. Hoy me alegro enormemente que haya desaparecido de nuestras vidas. Nunca conocí tanta maldad, y lo que es una persona capaz de hacer para satisfacer sus instintos más bajos. Ella encarnaba a la perfección el egoísmo y la soberbía. Seguramente a estas alturas, se arrepentíra de muchas cosas, y sobretodo por lo que significabamos en su vida, pero su altanería le impide retomar algo que nunca se rompió a pesar de sus continuas putadas en nuestra relación.

También pasamos momentos, muy muy divertidos, ciertamente, si no, no hubierá sido posible soportar tantos desaires, pero ahora no los retomo en la memoria, quizás más adelante, con el paso del tiempo, y de los años, y del olvido de los malos momentos, logré rescatar aquellos instantes que una vez nos hice unir a las tres como inseparables, y allí donde ibamos, nada ni nadie, podía romper nuestra amistad, pasará lo que pasará, estuvierá quien estuviera, eso deciamos, eramos como los tres mosqueteros, hasta que a Maria se le cruzaba los cables, o a mi en una noche de copas la maldecía embravecida por el alcohol, o a Paula hastiada de la continua maledicencia de las amantes de Maria hacia su persona, la repudiaba de su lado, y vilipendiaba su forma de vida. Supongo que llegamos a un extremo insoportable. Y eso fue los que nos rompió. El hastio de reproches, y el abandono de una amistad que nunca existió. Me hizo falta muchos años para descubrir lo que nunca fue, amiga mia. Se acercó a mi para conseguir el único tesoro que tenía, Paula, y yo confié en ella, y en su palabra. Y me engaño como a una botarate. Y me hizo más daño del que creo nunca le ha podido hacer a nadie. Y por eso me abandonó, porque descubrió lo que no sabía nadie. Y por una vez fue humana y se alejó de mi. Ya era suficiente, había roto mi coraza, y aquello no me lo podía hacer a mi, a mi no. No creo que nadie le escribiera los versos que una vez le escribe, y aún menos nadíe hiciera el amor con ella, entre beso y beso, entre poemas de amor y deseo. Hizo bien. Se lo agradeceré eternamente.

Había perdido unos años de mi vida estruendosamente, aparte de los que ya había perdido equivocadamente cuando arruíne los mejores años de mi vida cansandome con el palurdo con el que me casé. Estaba enamorada. Fui una imbecil, una idiota, eso fui. Desde el primer día que le conocí hasta el día en que Paula me confesó un secreto a viva voz que muchos sabían, excepto yo.

Soliamos reunirnos en casa de Cecilia, era soltera y sin compromiso, y tenía una casa enorme en Tarifa. Los fines de semana nos reuniamos alli, en aquella epoca Paula y yo eramos sólo amigas, y yo estaba a punto de casarme con Julio. Rafa, era su novio, y el mejor amigo de Julio.

Soliamos quedarnos a dormir, pasabamos el día en la playa, y por las noches organizabamos pequeñas fiestas en el garage de la casa, era tan grande como la vivienda, y allí estaba todo el alcohol concentrado para nuestras gamberradas. Además podiamos fumar sin tener que apagar el cigarro en un cinecero. Una guarrada, vamos.

En una de estas fiestas, recuerdo que nos quedamos sin hielo, y Rafa, Paula y yo, fuimos a buscarlo a la gasolinera más proxima. Fuimos en el cuatro latas de Rafa, tenía un R4 TL blanco, lleno de cachivaches de carpintería. Era un manitas, y estaba construyendo la casa de campo que había comprado con Paula. Rafa estaba muy enamorado. Le costo siglos reconocer que ella le había abandonado. Aún la llama por telefóno para preguntarle como está. Ya me he acostumbrado, después de los infiernos que he soportado, no tengo más remedio.

También el coche estaba inundado de poemas de Rafa. Me esforzaba mucho para no reirme delante de él, cuando me ponía alguno en las manos y me preguntaba que me parecía. Se expresaba como un niño de cinco años .¡Aquello no era de adultos¡. Es imposible que un hombre con sus estudios, y su interés por la vida escriba así. Pero Rafa, parecía marciano, no era de este planeta. Una vez, pidió que lo abandonaramos en medio del campo, en el lugar más escondido del bosque, para guiarse con las estrellas, le costo una bronca con Paula. Tardo horas en llegar. Pero lo hizo. Al menos tenía inquietudes en la vida. No como otros, que para levantarse del sofa era para coger el mando a distancia o ir a la nevera en busca de algo dulce que llevarse a la boca. Así estaba Julio, orondo y redondo. Decía que más adelante se pondría a régimen, que estaba estresado y que ahora le era imposible. Siempre decía lo mismo. Ganaba un pastón, se llevaba bien con sus jefes, y tenía una mujer que era yo, que lo amaba con locura. Sólo tenía un problema que era tacaño como él sólo.

Teniamos un coche, que le regalo su padre, propietario de un taller de mecanica. Un SEAT Ibiza, color mierda, sí, por que no era marrón, era color mierda, y del suelo le crecían patatas. Nunca lo lavo, para qué, decía él, si con el barro de las obras era imposible mantenerlo limpio. Además era un coche de batalla. Para eso servia. Tampoco se limpiaba las botas de barro, las escupía, decía que era la mejor formula para mantenerlas limpias.

Llegue hasta el extremo de esconderle la ropa que se ponía a diario, porque la rescataba del tiesto de la ropa sucia, y se la volvia a encasquetar. Decía que iba a volver a sudar, y no era necesario tanta lavadora, que no estaba el horno para bollos. que había que apretarse el cinturón. ¡Y tanto que no los apretamos¡

Un dia se quedó con el volante del SEAT entre las manos. Nos miramos, muertos de susto, pero de un golpe volvió a colocarlo en su sitio.

Otro dia, esperandole, me apoye sobre el coche, y el cristal de la ventanilla, se venció con mi peso, saliendose de su sitio. Estaba intentandolo colocar cuando un traseunte empezó a gritar, a insultarme que estaba intentando robar el coche. Cuando llegó Julio, le dió las gracias, pero que no se preocupará. ¡Le dio las gracias, y no le partió la cara¡

Pero de qué me podía extrañar yo, si después de su madre, de su padre, de sus hermanos, y de sus dos perros, estaba yo. Así me lo dijo, el orden de sus prioridades.

En otra ocasión, habíamos quedado para ir al cine. Y yo le esperaba en el portal de mis padres, como era costumbre, pues no soportaba a mi madre, y era incapaz de subir a casa para recogerme. Faltaba apenas unos minutos para el comienzo de la sesión y aún no teníamos ni las entradas. Tuvé que subir como una exhalación a casa de mamá, en aquella época aún no existía el movil, ¡Se le había olvidado¡ Estaba enfrascado en una conversación con su padre, y se le había olvidado de que había quedado con su novia para ir al cine¡. Y esta no fue ni la última, ni la primera de sus desidias conmigo.

Cuando regresamos a la fiesta. Julio y la gorda de Aurora, estaban mordiendose la boca. ¡No me lo podía creer¡ El me pidió perdón, ella tambíén. Era el alcohol, la música, el baile…. Y nisiquiera aquella noche dudé del él. Fui una estupida. Debería haberle abandonado en aquel momento, no había sido la primera vez, y con los años he descubierto que siempre fue asi. Yo creía en él, y él me engaño desde el primero de nuestros días. Era una maldita romantica, y le amaba hasta los huesos.

(NOTA INFORMATIVA: QUIZAS ALGÚN DIA LO CONTINUE….)
 
PROMETEMELO
A veces, creo que voy a morir de nostalgia por algo que aún no he vivido.
La madrugada de mi cumpleaños, recuerdo que te nombre en alto. Recuerdo que oí tu nombre. También recuerdo que nadie me dijo nada. Y recuerdo que soñé que en la cama hablaba contigo como lo hacemos ahora…

Pero sólo quiero algún dia poder mirarte, y que yo te diga, quédate ahí, frente a mi por favor, no te acerques más déjame verte detenidamente, tenemos toda una noche y ahora sólo quiero mirarte.. y decirte lo hermosa que eres, lo hermosa que son tus manos….
Lo primero que tendrás de mi serán mis labios, cuando te toque por primera vez. El calor de mis labios sobre tus ojos, sobre tus mejillas, sobre tu cuello… hasta que finalmente tu deseo busque mi boca… entonces yo te negaré ese beso, porque primero te pediré que me entregues tu corazón y así besártelo, y morder el latido que cubre tu pecho y cuando lo tenga entre mis labios, entonces serás mía de verdad, y entonces te diré que te deseo, y entonces te pediré que me hagas el amor

Y te pediré que me toques, que me beses, y que me arrastres hasta tus caderas, y que me levantes y que tu sexo busque mi sexo, y entonces me mires como nunca antes lo hayas hecho, y me hables, me hables con esa dulzura que tanto amo…

Y me harás el amor, tu cuerpo sobre el mío, tus manos aferradas a las mías, tu boca dentro de la mía, y tu sexo dentro del mío, y tus ojos reflejados en los míos… y querremos que este momento sea eterno, y sabremos que nunca nadie nos lo robará, y gritarás de placer, y yo lloraré de felicidad, y tu voz estará dentro de mi para siempre…

Y me abrazarás como si fuera la última vez, pero será como para siempre.

Y te marcharás, y yo te preguntaré, si volverás, y me dirás que sí, y yo te lo volveré a preguntar, y me volverás a responder que si… “prométemelo”, “si, te lo prometo. “

Y durante un año no haré más que pensar en tu promesa.

Hasta que un día, cuando piense que jamás volveré a verte, te sentiré a lo lejos. Y correré hasta ti, y me abrazaré como aquella vez que fue como para siempre

“Has vuelto” te diré. Y entonces, dulcemente, tu voz de terciopelo, me susurrará “Si, he vuelto

 
SUEÑO A LAS 5 DE LA TARDE
Estábamos en tu ático, y yo me asomé al balcón, quería ver la Bahía. Recuerdo que tenía la mirada perdida en la lejanía…y se oía el mar y el viento… Detrás de mi, la habitación estaba a oscuras, solo la luz del sol me iluminaba, creo que estaba atardeciendo como ahora, entonces tu apareciste detrás de mi...
No se de donde surgiste, pero eras mi sueño en ese instante, tenia miedo a volverme porque sabia que pagaría un alto precio a mis sentimientos, pero contigo todos mis deseos son tuyos y te pertenecen, así que todo se pierde hasta el juicio y me volví
Estabas tan cerca que me sentía atrapada, no quería mirarte pero tus ojos se habían clavado en mi alma y no me querían soltar. No quería mirarte pero no podía evitar el fuego que ardía en mis entrañas, entonces ese fuego levanto mis manos y se acercaron a la blusa que llevabas, tan hermosa como tú… y lentamente comencé a quitarte el primer botón, el segundo...
Y tu no dejabas de mirarme, y yo no podía enfrentarme a la fuerza de tus ojos... tu cuello era tan bello y sabia tan dulce que me quería perder en el, pero entonces te estremeciste y deseé probar el sabor de tu boca, y tu pronunciaste las primeras palabras, besame, besame, entonces me perdí entre tus labios.
Tu voz susurrante, nuestros jadeos, el roce de nuestra piel... era inevitable... yo no me podía mover, comenzaste a desnudarme mientras no separábamos nuestros besos, estábamos muy excitadas… en penumbra me observaste un momento… mi corazón iba demasiado rápido… entonces te acercaste y me arrastraste hacia ti...
Y te subiste sobre mi y comenzaste a moverte una y otra vez una y otra vez y nuestros sexos se fundieron y yo solo deseaba poder decirte te quiero mientras nos mirábamos... tuvimos un orgasmo intenso, te apretaste contra mis muslos y yo no quería soltarte porque no sabia si aquello había sido solo un sueño. Tuve que pedirte un último beso para comprobar que eras tú. Y te fuiste,… y durante un tiempo no supe si existió de verdad… hasta que un día volvieron a encontrarse nuestros ojos, y me sumergí en lo más profundo para encontrar ese momento, entonces me sonreíste y yo te sonreí. Fui muy feliz.
 
SIENTO
Siento como si la ciudad entera se hubiera desplomado sobre mi cabeza. Llego a mi casa sin rumbo, como deben andar los sobrevivientes de una ciudad después de un terremoto, asombrados de que todo aquello tan familiar haya cambiado. En mi imaginación, la veo sentada en una silla de mimbre, con la mirada clavada en mi corazón, me pide que la mire a los ojos, y siento horror, porque ya nada volverá a ser como antes, y lo que es peor, estoy convencida de que no puede amarme. No puedo aguantar su mirada, y arrojo la vista a un rincón y pienso que tengo que tener cuidado con mis palabras porque las emociones de mi alma pueden llenarla de temores, y no quiero verla sufrir, no quiero hacerle daño. Nos quedamos calladas, y me pides mi mano, por un instante siento tu calor, y tengo deseos de abrazarte, pero el silencio nos devuelve a la cruel realidad. Siento que te he perdido para siempre
 
UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Tengo miedo a que me olvides cariño… A veces pienso que nada de lo que me cuentas puede ser real, y lo que quieres es alejarte de mi y no sabes cómo… pero otras pienso que puede ser cierto todo lo que me cuentas y me quiero morir de tristeza porque creo que he sido yo quién ha provocado la situación en la que estas, y entonces me quiero morir de desesperación porque no puedo estar contigo para pedirte perdón y cuidar de ti y mimarte para que pronto recuperes tu vida.

Estoy sola en la oficina, no puedo entrar en el Messenger y desde ayer no sé nada de ti. Me decías que te habías caído de la cama, a consecuencia de la desesperación de no estar conmigo ante el temor de que me ocurriera algo ante el enfado de Paula. No te preocupes cariño, todo esta bien… soy muy fuerte cariño, y he aprendido a soportar miles de situaciones que antes nunca hubiera podido afrontar, pero por ti, por tu amor, por seguir junto a ti, cualquier escollo es un nimiedad frente a la dificultad de tenerte a mi lado, mi único objetivo en la vida, poder tenerte frente a mi algún día.


Me ha llovido a mares para llegar a la oficina, y estoy empapada, tengo un frío terrible, y no dejo de pensar en ti… he encendido todos los radiadores, pero nada calienta la inmensa soledad de no sentirte esta tarde… cada día sin ti se me hace un imposible, y tus silencios, mi angustia insoportable. Ayer me dijiste que a consecuencia de tu caída te han quitado el móvil y el portátil… que va a ser de mi? Te habrán quitado esos artilugios, pero a mi me han quitado la vida, porque te han alejado de mi aún más…

Te quiero con toda mi alma, no puedo dejar de pensar en ti, y tú no estas, y yo solo pienso en besarte, abrazarte, en hacerte el amor, y creo volverme loca...

Hoy la tarde esta triste, oscura , profunda… pero no puedo dejar de imaginarte… y tu cuerpo se convierte en mi desesperación porque nunca ha sido mío, nunca me ha pertenecido y nunca mis manos lo han recorrido… sólo lo dibujo entre mis sueños, a veces difuminado por unas lagrimas imposibles de calmar ante la desconocida figura a la que tanto deseo .. quiero besar cada poro de tu piel, cada pliegue, cada esquina, quiero tu cuerpo con el mío y amarte aunque fuera una sola noche, aunque al día siguiente me tuvieras que abandonar, pero quiero amarte por encima de mi vida, y hacerte mía para que sientas como te amo, y como te amaría el resto de mi vida..

Sueño tantas veces con nuestro encuentro que a veces creo que ha ocurrido ya..

Estoy segura que me dirías que estoy buenísima, y yo te diría que no fueses ordinaria, aunque esa manera tuya de hacerlo me pone a cien… y yo te diría lo delgada que estas. Y te reirías a carcajadas, y yo no podría dejar de mirarte, porque adoro tu voz y tu risa, y aún mas esos besos que me enviabas a través del teléfono y que me dejaban sin oír un rato aunque te parezca que exagero, pero los adoraba tanto que te pedía más y más…

Te acercarías a mi lentamente, haciéndote desear ese primer beso que no sé cuando llegará, y mi cuerpo perdería su pulso porque buscando tu boca tu me engañarías y te reirías de mi desesperación, de mi deseo de tenerte entre mis labios y hasta que no te besará no recobraría mi vida.

Te echo tanto de menos Monice… tanto cariño, que no he podido evitar en mi soledad, en tu lejanía, soñar con tenerte conmigo, y he cerrado la oficina y he apagado las luces, y he imaginado que estabas sobre mí y me hacías el amor, y he recordado tu voz, y he sentido tu olor.. y te he oído decir TE QUIERO TE QUIERO TE QUIERO como antes me decias.. y entonces ha desaparecido la angustia de tu ausencia, el abandono cuando no te siento, la falta de tu cuerpo,.. porque he sido tuya y tu has sido mía..

Y he oído tu voz, tu excitante y tierna voz, pedirme que no me preocupara, que a pesar de que pasen los días y no estemos juntas, es sólo tiempo, y algún día estaré cogida de tu mano, y entonces sabrás que lo te he dicho siempre es cierto.
 
TENGO UN PRINCIPE AZUL
Hoy la mujer a la que amo me ha pedido que le cuente como sueña ella nuestro primer encuentro. Acaso no sabe ella que trazo todas las noches ese momento abrazada a mi almohada, creando una fantasía de placer, ante la ausencia del tacto de nuestras pieles?

Mi vida se ha convertido en un sueño, como la obra de Calderón de la Barca…

Su nombre no he decir, pues siquiera sé cuales son sus apellidos, sólo que pertenece a una buena familia, comparte su vida con otra mujer, a la que supongo amará y que tiene tres hijos, dos de ellos son suyos. Los tuvo su pareja. Yo quiero tener un hijo con ella, pero ya he dicho que mi vida es un sueño…

Ella es mi amor, la llamo mi Príncipe Azul, porque es como un cuento de hadas, apuesto, elegante, educado, culto y con fortuna. Y encima ha heredado de su padre el titulo de noble. ¿Es o no es un cuento de hadas? Pero en todo cuento existe una dificultad que desarrolla el trance de la historia, que impide que las dos enamoradas hasta el final del relato no puedan ser felices y coman perdices… en esta mi historia desconozco si algún día ella podrá ser mía, ella ya sabe que le pertenezco, me he entregado en cuerpo y en alma, pero yo ignoro si alguna vez al menos siquiera la veré…

La encontré en internet, en un lugar donde ni a ella ni a mi podrían clasificarnos, con la única excepción de que amamos a las mujeres. Yo entré para buscar lo que las demás buscan, una noche de sexo… jamás podré follar con una desconocida, mi corazón me impide entregarme a nadie a quién no le haya entregado el alma… y ahora que la he encontrado y a la que le entregaría el resto de mis días, pertenece a otra.

Llevo casi seis meses a su lado, y me parece increíble que aún siga aquí. Pero este amor me ha trastornado el corazón, y el corazón a la razón...

Por este amor ha tenido un accidente. Creí volverme loca cuando me faltó, y no supe de ella.. Nunca, nunca me había sentido tan desdichada, tan triste y tan impotente ante la ausencia de una persona…

Y cuando descubrí el motivo preferí que me hubiera abandonado antes de que sufriera la agonía que está padeciendo en sus carnes. Y esto me está matando… y mi corazón ha enfermado de ausencia y desesperación, y a veces no puedo ni moverme del dolor que se ha adueñado de mí… Me aconsejan que vaya al médico, pero no necesito acudir a una consulta para que me digan lo que ya sé…

Su madre, doctora de gran status, la ha llevado a la Gran Manzana, allí la cuidarán mejor, me dice… ya no hablamos por teléfono, ahora solo nos comunicamos por el Messenger. Ella madruga para verme, y yo no duermo porque la deseo desesperadamente… cuando sólo la he vislumbrado unos segundos a través de una cam rota y vuelta de revés a consecuencia de los golpes ocasionados por su pequeña Ana, que para regodeo de este vía cruxis pasional se llama como la que aquí transcribe, ANA.

Le he creado un blog, “TE AMO NENA”, lo he bautizado. Quiero que lo sepa todo de mi, cada paso que doy, cada pensamiento que tengo… y ahora he de crearle un cuento que es su sueño, pero ella ya sabe que amarla de todas las maneras y modos posibles, es un sueño que tengo, que deseo algún día se cumpla como aquel discurso de Martin Luther King, donde tenía un sueño que le causó la muerte, pero que finalmente se cumplió…

La noche anterior la ciudad se vio asolada por un terrible temporal, como si el mar se hubiera apoderado de sus calles, y violentamente arrasó con todo lo que se encontraba a su paso, llevándoselo tras de sí cual huracán del pacifico, en este caso meridional y con el carácter de la gente del sur, apasionado… en pocas palabras en mis cuarenta años de existencia no creo haber padecido una tempestad de tales características, verdaderamente el planeta está cambiando…

Así que el pavimento hasta el acceso a mi oficina estaba anegado de enormes charcos, los cuales iba sorteando cual escaladora profesional supera a golpes de picos y brazos las dificultades para culminar la cima.

Era hora de maitines, y como cualquier día laborable ante de iniciar mi deber para el sustento de mi pecunio, el cual no llena mi alma para mi desesperación, pero en trabajos peores me he encontrado, así que a pesar de mis pesares, no lo paso mal, más ahora que la mitad de la jornada la paso conversando con la más dulce de las mujeres, inauguro las mañanas con una sesión de fitness.

Sorteaba las charcas de barro y agua sin abandonar mi rítmico paso, pues para variar era tarde. “¡Dios mió, ya son las 9.15¡”

Acababa de mirar la hora en el “Muscle & Gym”. Nunca recordaba que estaba parado desde hacía tiempo. “¡Maldita sea, cuando arreglaran este cacharro¡”, dije para mis adentros. No quería mirar mi VICEROY, porque sus manecillas estaban ausentes de minutero, sólo eran perceptibles los cuartos, el resto del tiempo no existía para aquel elegante y caro reloj, pero yo necesitaba de los minutos para evitar mi retraso diario.

Ya se había marchado Inma, era la más rápida en arreglarse .“Adiós Miss Piernas Bonitas”, ahora me llamaba así tras narrarle lo que me sucedió en Cádiz. Llevaba unos pantalones cortos aquel día y la gente a mi paso me miraba de cintura para abajo, y uno de ellos con esa guasa gaditana se atrevió a lanzarme un piropo “Picha, mira que piernas más bonitas”, y ahora Inma, por envidia o por burla se despedía de mí con esa bufa todas las mañanas. Yo no no soy una petulante, todo lo contrario peco de mi escasa vanidad, sólo lo comente como parte de mi anecdotario, ante lo increíble que me resultaba lo ocurrido, pues para mi desgracia los músculos de mis partes inferiores apenas he de trabajar, y ello con mucho cuidado debido a un problema de huesos, que según mi hermana se debe a que me estoy haciendo mayor. Me mataba este comentario. Disculpad, he obviado el hecho de que mi hermana es Médico de Familia.

Normalmente, me llamaba Anuska, pero a partir de ese momento se me había otorgado el titulo de Miss.

Así me llamaban ella y su hermana MJ, parecían gemelas, una rubia y la otra morena, idéntica estatura, idéntica melena e idéntica escasez de neuronas mentales. MJ, ahora ascendida a monitora, danzaba por los vestuarios como Eva con Adán, con su habitual sonrisa de falsedad, y su moreno de rayos uva. Soto, con quien compartía sarcasmo e ironía, me comentaba que se asemejaba a un ET, siempre entubada en unos pantalones tan apretados que le imposibilitaban un paso correcto, así que entre la estrechez de sus pantalones, lo elevado de sus tacones y sus pechos de silicona carecía de una naturalidad a pesar del buen ver de la chica, pero tanta artificialidad provocaban en Soto y en mi síntomas de repulsa.

Entré en la galería, y comencé a subir las escaleras, sorteando cada escalón con un enorme y potente salto, me gustaba presumir de la fuerza que poseía.

Hoy había tenido una sesión divertida. Francis, con la treintena de edad, ya entrado en canas y poseedor de los michelines de Bibendum*, aún vivía con sus padres, y aquella mañana había comentado que el arroz con dátiles que le preparó su mamá la noche anterior estaban para chuparse los dedos. “¡Francis¡”. Al unísono gritamos Soto y yo. “¡Carbohidratos de carbono de noche, no¡¡Nunca vas a definir tu figura¡”. Francis, licenciado en Derecho, y según él, número uno de su promoción en la Escuela Jurídica de nuestra ciudad, Estudios cuyo bajo status académico se podía verificar simplemente echando un vistazo a lo rancio que emanaba de las estanterías de su biblioteca, se había auto despedido de la empresa de Gas Natural para la que trabajaba hasta la fecha como Comercial.

* Bibendum, nombre oficial del muñeco de Michelín

Hastiado de dicho trabajo, estaba decepcionado con el sistema porque aspiraba a ser Jefe y a tener su propia empresa, y principalmente con las mujeres pues según sus propias palabras hoy en día eran todas unas guarras, su madre era la mejor, donde iba a encontrar a una mujer que cuando llegaba a casa le tenía siempre preparadito el almuerzo o la cena, cortándole la frutita a pedacitos?. Eso si era para Francis una gran mujer¡ Soto le reprochaba su actitud machista, pero a los pocos minutos las carcajadas de Francis y Soto inundaban la Sala ante los comentarios de ambos con la última historieta de Internet de su amigo Benjamín. Ahora había conocido una brasileña, antes una cubana, y mucho antes a una dominicana, daba igual todas eran unas guarras, pero a todas según Francis él se las follaba, jaja, y vuelta a empezar los comentarios de los macho men que rodeados de aparatos de fitness, pesas y mancuernas el único músculo que ejercitaban era el de la lengua.

Yo era la única mujer que no podía soportarlo. Me sentía humillada ante aquella avalancha de misoginia cada día de cada mañana . Y entonces entraba en sus conversaciones, aunque después me arrepentía, pues solía enfurecerme de tal manera, que a Soto le entraba la risa y aún me presionaba más para que pregonará con más crudeza mis pensamientos. Nunca aprendía, siempre entraba cual toro bravío al trapo.

Al fin alcancé los últimos escalones de la galería. Pero cuando me restaba el último peldaño que daba acceso directo al Despacho, me percaté que una elegante figura me observaba a escasos metros.

Era una mujer de destacada estatura y aspecto delgado. Pero llegaba tarde, así que no podía dedicarle más tiempo a examinarla. ¿Además, que pensaría de mi si la miraba detenidamente?.

Pero entonces, con las prisas, y estos pensamientos tropecé con el último escalón. “ ¡Joder¡” exclamé. Y mi maleta ADIDAS, mi bolso y las llaves de la oficina rodaron por el suelo ante mi intento de mantener la estabilidad y evitar así un terrible golpe. Entonces unas manos de mujer, firmes y mayores que las mías, acudieron en mi ayuda, y con una voz envolvente y llena de seguridad aquella mujer de porte de dandy, me preguntó: “¿Se encuentra bien señorita?. Tome, aquí tiene sus llaves. “La miré, y desde lo más vergonzoso de aquel piso anegado de la inmundicia de marcas de pisadas encharcadas, me recompuse como pude y me reincorporé rápidamente.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. ¿Era ella? ¿No podía ser¡ Ayer hablamos por el Messenger como cada día, y aún se encontraba en la Gran Ciudad¡ ¡ No, no podía ser ella¡ Pero y si me había engañado. Craso error, ocultado información como en otras ocasiones? ¿Y si ya se encontraba en Madrid desde hacía algún tiempo y me había obviado el hecho de que se encontraba ya en España? No, no podía volvérmela a jugar… ¿Pero… y si lo era?... Esa voz… “Discúlpeme, ¿Le ocurre algo señorita?”. “Madre mía” pensé yo. “¡Mejor entro en la oficina¡” Pero ella me seguía, así que no tuve más remedio de preguntarle si deseaba algo. Y si, realmente deseaba algo….

Mientras le preguntaba, no podía apartar mis ojos de los suyos. Me sentía atraída profundamente por aquella desconocida. Era verdaderamente atractiva, a pesar de su delgadez. Era mucho más alta que yo. Su cabello era negro y bastante más corto que el mío, pero su sonrisa y su mirada eran tremendas, pero sobretodo era exquisitamente elegante, su postura, su aire. Llevaba una chaqueta deportiva carisima, pero aún con cualquier camiseta de ZARA su estilo era innegable.

Mientras le hablaba, me estudiaba con una sonrisa, entre feliz y tierna, que me tenía tan aturdida como la invitación que me hizo a desayunar con ella, respuesta a la cual tardé unos segundos en responder, con un inaudible “No puedo… ahora, yo….” entrecortado y dubitativo.

Su sonrisa aún fue más enorme y su mirada aún más profunda, y con esa voz que me penetró en lo más recóndito, y tan persuasiva como cálida, me invitó a almorzar. Era fascinante el empuje que poseía, no me dejaba apenas pensar y ya me estaba preguntando donde deseaba ir.

“Perdone, ni siquiera sé su nombre”. Le espeté. “Sé lo diré… pero en el almuerzo” . “Vd, no es de aquí, verdad?” le pregunté. Se rió , y me miro fijamente, parecía un nigromante hechizando a una ingenua. “En la comida, señorita”. “Por favor, no me diga señorita¡ Suena ….. anticuado y… cursi… “ “Ja,ja,ja” su risa era enorme y embriagadora. Me tenía encandilada aquella misteriosa mujer, y ella lo sabía.

“Me llamo Ana, así que por favor llámeme Ana”. ¡Le acababa de dar mi nombre¡ ¿Pero por qué? ¿Acaso me había practicado un encantamiento? Estaba embelesada, cautivada, embriagada con aquella mujer, nunca me había sucedido nada parecido.

“Por favor, háblame de tú. Y si no te importa yo también lo haré…. Ana” y dejó unos segundos transcurrir antes de pronunciar mi nombre, y cuando lo hizo mis piernas temblaron de tal manera que creí que un ángel había sobrevolado nuestras cabezas.

“¿Te parece bien que venga a recogerte a las dos?” me preguntó. “¿No va muy rápido. No me deja tiempo a pensar?” . Volvió a reír a carcajadas. Aquella risa me tenía seducida.

“Ana, he perdido mucho tiempo en mi vida. Vendré a recogerte a las dos. Te parece bien?”. Y se marchó con una enorme sonrisa, dejándome a mi pasmada, petrificada, y obnubilada con su mágica presencia. Era tan hermosa como un elfo, tan magnética con su extraordinaria voz, y con una apariencia de Lord educado y exquisito.

Así que durante aquella mañana me fue completamente imposible trabajar. Estaba embrujada por aquella desconocida. Y comencé a buscar a mi Nena. Le envié una veintena de emails, la busqué sin cesar en el Messenger… Estaba desesperada, no aparecía.

Estaba asustada. Quería que se manifestará como cada mañana por la esquina de la pantalla, y me salvará. Pero por qué no decirlo, también estaba encantada ante la novedad de lo inesperado, y la seducción de aquella mujer. ¡Era tan segura de si misma, y con aquella voz tan maravillosa¡ Intentaba compararla con la de mi Nena, pero… ¡ya no la recordaba¡. Había pasado tanto tiempo desde nuestra última conversación telefónica que mi cabeza era incapaz de retomarla¡ ¿Sería por qué aquella mujer me había robado mi esencia, y atontado lo poco que me restaba de raciocinio?¿ O acaso el Alzheimer ya me amenazaba con su presencia?

¡Ya no recordaba la sensación estremecedora que me provocaba su voz, apenas lograba recordar su sonido¡ En cambio aquella secreta mujer se estaba apoderando de mi a pesar de la terrible oposición de mi corazón. ¿Qué estas haciendo? Me decía a mi misma. ¡Pero si estas enamorada de tu Nena¡ Pero mi cabeza a pesar de mi lucha interior no podía alejarla de mis pensamientos, y así me pase el resto del tiempo hasta que llegó la hora. Era puntual como el Big Ben. Para fugarme, vamos. Pero era tan educada que me espero a la salida, donde me dejó cuando me encontró. La miraba desde mi puesto de trabajo a través de las persianas. “Diooossss, me encanta. ¿Qué voy a hacer?”.

Afortunadamente mis jefas se acababan de marchar. Una de ellas es mi pareja. No me agrada recordarlo, porque quizás a alguien le parezca que estoy allí por un engranaje de alto grado voltaico. Muy pocas personas conocen nuestra relación, si he de llamarla así, y a quienes alguna vez se le ha informado de ello, creo que hasta lo pondrían en duda. Así que en el trabajo nuestra relación es puramente profesional, y así lo expreso porque no hay favoritismo o privilegio alguno. Si se nos observará a través de un agujerito a algun@s les resultaría hartamente neutra y singular nuestra unión. Pero eso es otra historia que aquí no ocupa lugar.

No tuve más remedio que salir de la oficina. No iba a quedarme eternamente. Además ya comenzaba a mirar a través de las tablillas de la celosía.

Me temblaban hasta las pestañas, pero me dirigí a ella con la mejor de mis sonrisas, a pesar de que los nervios me dominaban por completo.

“Hola” me dijo. Levanté la cabeza, que la tenía a ras de suelo ante la fuerza de su mirada, y me preguntó “¿Nos vamos?”.

Con un pequeño asentimiento de mi cabeza, le confirme su pregunta. No podía ni esbozar una simple palabra. Estaba subyugada al encanto de aquella mujer, y me había aprisionado con el envoltorio de sus miradas. Estaba apabullada, impresionada y esclavizada a su particular belleza.

Salimos a la calle, e hicimos el recorrido que diariamente realizaba para volver a casa, pero en aquel momento sus aceras, la avenida, los comercios simulaban haberse trastocado y permutado en otra ciudad. Pues sus gentes, su olor, su ruido me eran ajenos, me sentía tele transportada a otro espacio donde ella dominaba el lugar y se había apoderado de toda la esencia de la villa, hasta parecer que les pertenecía.

Llegamos hasta la altura del parque del centro de la ciudad, frente al trabajo de Soto. Desde su ventana el podía observar todo el paso de los transeúntes, a los cuales más de una vez fotografiaba cuando les resultaba realmente particular.

Ella se paró frente a un hombre trajeado de oscuro y gorra de chofer. Abrió la puerta de un elegantísimo vehículo de época, y con un acento argentino nos invitó a subir educadamente. Yo la miré a ella. Ella me miró a mí. Yo miré al auto. La volví a mirar a ella. Ella sonreía. El chofer sosteniendo la puerta de aquel Clásico e histórico CITROEN en versión limusina, sonreía.

Y entonces mi mundo explotó cual choque de galaxias y como un big bang se me había succionado toda mi esencia hasta dejarme tan atolondrada como una mosca cuando se le intenta cazar y sólo se le alcanza a dar un ligero golpe.

Aquella misteriosa mujer era la mujer con la que soñaba todos los días desde que la encontré en el subuniverso de la red. A la que desde hacía meses le escribía rogándole que se presentara ante mí. La que me decía que me quería muchísimo. Y aquella que había tenido un accidente al venir a mi encuentro.

¡No me lo podía creer. Me había vuelto a engañar¡¡Era ella, era mi Nena¡

“Sube cariño”, me dijo. “Hoy eres mía. Te llevaré a dónde tú quieras, pero primero te llevaré al cielo”. Y con esa sonrisa que tanto anhelaba me tomo de la mano y tras besármela con tanta dulzura que aún recuerdo el olor de aquel beso me ayudó a entrar en aquel vehículo digno de un Príncipe Azul como era ella.

¡Y si que me llevó al cielo¡ ¡Al séptimo, al octavo, al noveno y al décimo cielo¡

Y allí sentadas tras aquel ausente chofer me hizo el amor, ignorando ambas por completo su presencia. Y me llevó al éxtasis, al máximo de placer que una mujer puede desear.

Y la amé, y la amo y la amaré el resto de mis días.

Y me llevó con ella a un viaje que jamás olvidaré. Visitamos lugares que jamás pensé algún día admiraría. Y me casé con ella. Y aunque ahora está con sus hijos, ella es mía, y yo de ella.

Al menos eso nadie nos lo ha podido quitar. Pero esto es otra historia que otro día contaré, porque este cuento aquí se ha acabado. Y colorín y colorado, aunque no comieron perdices porque a ninguna de las dos les gusta la carne de dicha ave, a pesar de los pesares alguna vez son felices. Y este cuento se ha acabado, hasta el próximo que haya de hacer.

Se me ha olvidado comentar que recibí un correo de Soto. Aparecía la limusina. Mi mujer y yo. Y Soto me preguntaba “¿Tía, vistes este carro el otro día frente al parque? De quién seria?”.

FIN
 
AYER NO ACABAMOS EL SUEÑO
Ayer no acabamos el sueño… nos quedamos en el ascensor…

Ya sabíamos quienes éramos… te estaba esperando el ascensor, y tu ante mi mirada, inhalaste un suspiro… supongo que un suspiro de deseo… diste los pasos que nos separaban y entraste en el elevador de nuestra exquisita tortura.

Las puertas se cerraron. La distancia que nos separaba era tan reducida que nuestros hombros se tocaban. Nos miramos y tu apoyaste tu mano en mi nuca y me acercaste a ti… nuestros labios estaban tan cerca que sentíamos nuestra respiración… yo te miraba siendo la primera vez y como si fuera a perderte en cualquier momento… tú, tomaste mi trasero con la otra y tocando nuestros sexos me apretaste tan fuertemente que esboce una sonrisa de sorpresa y dijiste:” Dioos, que culo tienes¡”

Entonces nos besamos con todo el cuerpo, con nuestros ojos, con nuestras lenguas, con nuestra piel…

Llegamos a nuestra planta y aun seguíamos besándonos, yo no quería separarme de ti, temía que desaparecieras

Tomándome de la mano me dijiste: “Vamos cariño”

Llegamos a la habitación 691.Era cálida y hermosa, tanto como tú…
No podía respirar, me ahogaba de deseo… me abrazabas, y me decías, “Tranquila vida mia, ya estamos juntas” y me besabas por el cuello, mi rostro, mis ojos, mis labios… besos pequeños, besos dulces y cariñosos… yo te deseaba tanto…”!Monice, Monice” te decía…

“Cierra los ojos” me dijiste. Yo te obedecí y entonces empezaste a quitarme la ropa, primero mi chaqueta, mientras me besabas suavemente y turbadoramente, mientras yo me estremecía y mordía tus labios… luego la camisa, los botones lentamente, uno a uno mientras recorrías tu boca sobre mis pechos,… yo quise desnudarte pero no me dejaste, con un suave susurro me decías, “No, espera amor” y me tumbaste sobre la cama. Me quitaste el resto y sentí como te desnudaste… y entonces cubriste mi cuerpo con el tuyo y nos fundimos en un abrazo insoportable de amor.

Hicimos el amor, tantas veces que nuestros cuerpos parecían haberse convertido en uno… no queríamos soltarnos, y yo no podía dejar de mirar la profundidad de tus ojos, mientras te decía “Monice, nadie me ha amado como tu, jamás, jamás Monice”

Quería tu pasión… tu sexo.. hacer maldades contigo…

Me levante y fui al mueble bar. Tu me mirabas el trasero, y decías: “Dios…” Yo te sonreí, y te pedí que ahora cerraras tu los ojos. “Vale mi jefa” dijiste. Entonces un “PUM” sonó y después tu cuerpo se inundó de un liquido gaseoso, dulce y maravilloso, tan maravilloso como el sabor de tu sexo que se mezclo con el Mont Chandon que había pedido días antes en recepción. Te devoré… te devoré con tanta ansia que gritaste de dolor, pero me pedías que no separará mis labios de esos labios que tu sabes… Y tu deseo se manifestó en un grito tan maravilloso que tuve que dejarte por un instante, ante mi risa de felicidad. Te besé en la boca, y te la mordiste para probar el sabor de tu sexo con el champán. . Me pediste la botella, y diste un trago tan enorme que te reíste con esa sonrisa tan maravillosa que tienes, que tuviste un amago de hipo.
Entonces yo te dije””Vaya, y eso que no bebes”

Entonces nuestras carcajadas inundaron la habitación, y riéndonos sin parar no nos dejábamos de besar.

FIN



 
SUEÑO Y MUERO
Este mediodia me he quedado dormida, y he soñado contigo... era la continuación a nuestro primer encuentro, y me decias que sólo tenías unos minutos para mi que tenías que volver, que te estaban esperando... me dejaste abatida... y bajé la mirada... tú me decias Ana, te quiero, te quiero.. pero... no cariño, no... me habias llevado a tu apartamento de Sotogrande, estaban a punto de llegar y nuestro encuentro era triste y fugaz... me sentaste junto a tí, y me pasaste el brazo por la cintura para consolarme tiernamente entre tus brazos, mientras no parabas de decirme lo mucho que me querias... entonces me pediste que me sentará entre tus rodillas.. yo baje timidamente la cabeza, pero deseaba estar sobre tí... me senté sobre ellas, y tú me alzaste suavemente... y entonces metiste delicadamente tu mano bajo mi vestido... llevaba el negro que había guardado para ti... y me dijiste que me recostará sobre tus brazos... te sientes mejor? me preguntaste... no te respondí, pero era evidente que sí, me limité a recostarme sobre tí , cerré los ojos.. entonces muy despacio y con suavidad subiste la mano por la pierna, sin dejar de hablarme con voz baja y tranquilizadora... y comenzaste a introducir tus dedos entre mis piernas y a separar esos labios,,, y a moverte entre ellos con tus dedos.... estaban tan humedos como tu boca... comenzaste a mover tus dedos... introducistes más... mi coño, por qué no decirlo, estaba ardiendo y te deseaba.. pero tú no dejabas de mover los dedos... y yo comenzaba a jadear. Me miraste para ver si seguia con los ojos cerrados. Tenía la boca abierta y ya jadeaba con más fuerza.... tu respiración comenzaba a ser más fuerte, y la sentía en mi cuello, en mi boca, en mi piel... y tu cuerpo comenzó a arder en deseo... me tiraste sobre el sofa y subiendome la ropa con desesperación, como si no pudieras esperar más me follaste, una y otra vez, una y otra vez, como si fuera lo único importante que existiera sobre la faz de la tierra... penetraste en mis entrañas, y yo en las tuyas, y te prometí que te amaría toda mi vida, y tú me decias si mi amor, si... sin dejar de jadear montada en mi... eres mi estrella, mi luz, te decía... nuestros cuerpos estaban fundidos en uno, nisiquiera nos desnudamos, nuestra desesperación era mayor... yo te deseaba tanto que mis lagrimas comenzarón a rodar por mis mejillas, de lo feliz que era, no llores mi amor, no llores, decias, mientras jadeabas y suspirabas de placer... estabas sobre mi y yo te agarraba.. Dios¡¡¡ era maravilloso¡¡ cuanto deseo manaba de nuestros cuerpos, oliamos a sexo, al calor de mediodia... tu navegabas sobre mi, sobre las olas de mis curvas, y el sabor de mis besos.. nadabas a través de mis ojos, de mis brazos, de mis piernas, explorando cada poro de mis formas, con pura locura, destrozandome a cada golpe de deseo, queriendo introducirte en la cálidez de mi sexo para formar parte de mi y convertirte en mi carne... por fin llegaste a la orilla de tu máximo placer y apretando tu boca contra mi boca, mordiendome con rabia, vibraste de placer y te corriste en un orgasmo cálido y único... y todo se paró ante nosotras.. y con tus brazos me arropaste contra ti, mientras me decias joder, joder, no quiero dejarte ir¡¡¡... estuvimos un rato así, hasta que decidí que mi obligación era marcharme... dame un último beso para recordarte mañana, te pedí... debo irme... y un beso me diste... hasta mañana mi amor... me llamarás mañana?.. si, mi amor... hasta mañana... hasta mañana.... y dejaste ir a la persona que tu estabas buscando,y la que te estaba buscando... la habias tenido entre tus brazos y la habías dejado ir... pero sabías que mañana estaría ahí.... pero un temor se apoderó de tí... y si alguién me la seduce y me la roba de mi lado? pensasté... salisté corriendo trás de mi, y con un grito a viva voz, no importandote el lugar, la gente, y las palabras que ibas a pronunciar, me dijiste... te quiero, Ana, te quiero, no lo olvides nunca, te quiero... y yo con esa sonrisa que te gusta, tomé el coche y me marché de la urbanización, justo en el momento en el que llegaron todos... encendí el equipo de música, y como siempre, escuché "sueño y muero" de chambao, esa canción que hemos declarado nuestra oficialmente... y yo también te quiero Monice, y yo.. fue lo último que dije en el resto del dia, yo también te quiero...