Socorro!
Y como aventuré en un blog anterior, he iniciado una reforma en casa y me voy a operar la nariz.
En estos momentos mi minicasa-estudio de Lavapies es una escombrera llena de extranjeros que no pueden ni moverse dentro de ella porque no caben y que pegan martillazos aquí y allá. No se por qué cada vez que entro han roto algo más o hay alguno en pelotas ¿?.
El otro día le pregunté a un albañil polaco por qué estaba derribando un tabique que habían levantado el día anterior y me respondió: "Jefe no trraer materrial y yo preferrir hacer algo en vez de dormir siesssta" Y acto seguido añadió "Yo tenerrr en Polonia cuatrrro gatos igual y dormir con ellos y uno de ellos en cabeza". Terrorífico. Por si esto fuera poco, el jefe de la obra es un peruano encantador con mas marcha en el cuerpo que otra cosa y que se me va de juerga cada dos por tres y la ultima de las veces se ha ido con mi ex (yo lo mato) a la que también le está arreglando el baño y encima ha tenido el morro de decirme: " Es verdad que es muy guapa y encima no hay quien la tumbe bebiendo" . El colmo.
Por otro lado, el motivo de mi operación no es estético, sino para mejorar mi sinusitis crónica que me hace hablar como el Pato Donald y roncar como el Demonio de Tasmania.
Ya he terminado el preoperatorio en el que comprueban que estoy sanísima para poder desgraciarme a gusto.
Mi otorrino es un sirio chalado ( o sea, se Siria y con un tornillo flojo) al que trasladé mi preocupación por los riesgos de la cirugía y me respondió con voz muy pausada: " Tranquila, estás de manos de Alá" y no se por qué no me tranquilizó nada. Debe ser porque dentro de mi ateísmo mantengo jerarquías y pienso que si hay que ponerse en manos de un Dios que no existe, prefiero que sea el verdadero, o sea, el nuestro, vamos, el de toda la vida, no se.
Va a ser que despues de todo me va la marcha y sin estrés no puedo vivir.
En estos momentos mi minicasa-estudio de Lavapies es una escombrera llena de extranjeros que no pueden ni moverse dentro de ella porque no caben y que pegan martillazos aquí y allá. No se por qué cada vez que entro han roto algo más o hay alguno en pelotas ¿?.
El otro día le pregunté a un albañil polaco por qué estaba derribando un tabique que habían levantado el día anterior y me respondió: "Jefe no trraer materrial y yo preferrir hacer algo en vez de dormir siesssta" Y acto seguido añadió "Yo tenerrr en Polonia cuatrrro gatos igual y dormir con ellos y uno de ellos en cabeza". Terrorífico. Por si esto fuera poco, el jefe de la obra es un peruano encantador con mas marcha en el cuerpo que otra cosa y que se me va de juerga cada dos por tres y la ultima de las veces se ha ido con mi ex (yo lo mato) a la que también le está arreglando el baño y encima ha tenido el morro de decirme: " Es verdad que es muy guapa y encima no hay quien la tumbe bebiendo" . El colmo.
Por otro lado, el motivo de mi operación no es estético, sino para mejorar mi sinusitis crónica que me hace hablar como el Pato Donald y roncar como el Demonio de Tasmania.
Ya he terminado el preoperatorio en el que comprueban que estoy sanísima para poder desgraciarme a gusto.
Mi otorrino es un sirio chalado ( o sea, se Siria y con un tornillo flojo) al que trasladé mi preocupación por los riesgos de la cirugía y me respondió con voz muy pausada: " Tranquila, estás de manos de Alá" y no se por qué no me tranquilizó nada. Debe ser porque dentro de mi ateísmo mantengo jerarquías y pienso que si hay que ponerse en manos de un Dios que no existe, prefiero que sea el verdadero, o sea, el nuestro, vamos, el de toda la vida, no se.
Va a ser que despues de todo me va la marcha y sin estrés no puedo vivir.