La vida nueva
Mi vida, tal como es
Acerca de
"L´amore quando arriva è come un camion che ti prende in pieno e tu puoi soltanto morire" (Mina)
Contador Gratis
Sindicación
 
EL COCHE DE MI NOVIA
Acabo de darme cuenta: hay una prueba más que confirma cuánto quiero a mi novia. Ya sé que todo el que me lee lo sabe de sobra, cuánto la amo. Pero a veces una situación cotidiana me ofrece una nueva certeza de este amor.
Mi novia tiene un potente y gran coche que yo nunca he conducido. En alguna ocasión hubiera sido conveniente que me pusiera al volante para no obligarla a conducir durante horas o cuando está soñolienta. Pero me niego. Me acomodo en el asiento copiloto y dejo que ella se entienda con el cambio de marchas y la dirección asistida. Nunca me lo ha reprochado, por muy agotada que estuviera, así que también ella me da muestras de su amor.
Hoy de manera casual me lo ha dicho: “Si salimos de noche, a la vuelta conduces tu, porque yo fijo que me duermo”. Conoce sus limitaciones. Y yo le he dicho: “Antes me tengo que probarlo, para ir más segura”. Eso le he dicho. O sea, que he aceptado.
La cuestión es que yo jamás conduzco coches ajenos. Llamadlo comodidad, prudencia o simpleza. Todas mis chicas me han dicho alguna vez: “Conduce tú”, y yo siempre he dicho: “No”, con alguna excusa adecuada al momento.
A veces te das cuenta de cuánto quieres a alguien también por contraste. Cuando comparas lo que hacías con ésta o aquélla, las cosas que estabas dispuesta a cambiar, o a conceder de buen grado o no, te queda claro. Son esas pruebas de amor no conscientes: yo nunca he pensado hacer con M. determinadas cosas para distinguirla de relaciones pasadas. Simplemente sucede que con ella me apetece compartir: mi familia, mi casa, mi tiempo… su coche.
Por más que me concentre no recuerdo qué otras cosas no hacía con las demás. No puedo anticipar ni programar mi siguiente paso adelante en esta relación. En general sí sé que no encuentro nada que no me apetezca hacer con ella. Tengo esa maravillosa sensación de comodidad, de confianza, de abandono. Ayer hablaba de matrimonio, aunque eso no sucederá en mucho tiempo; pero me gusta la idea, no me crea ansiedad, ganas de huir. Lo mejor de esta relación es que cada cosa llega en su momento, nada es apresurado ni artificial. Y también me gusta que me conozca cada día más sin intentar cambiarme, sin sermonarme. Ella tiene una gran intuición, y muchas veces sabe interpretarme mejor que yo misma. Justo ayer le decía que estaba un poco apática, quizá por el cambio del tiempo. Y ella me dijo: “Es que tu eres un poco así, es tu carácter”. Touchée.


Etiquetas:    
 
Comentario:
La verdad es que imagino ahora como compartimos los asientos de mi coche, como echamos gasolina juntas, como arrancamos el vehículo, como aparcamos en zona roja…ayyyy voy a calentar mucho el motor imaginando tanto. Besos y gracias por romper moldes automovilísticos conmigo! Tq
No