El amor y el miedo (para Diego)
El miedo es ese mecanismo mental que nos mantiene vivos y alerta. El problema es que se activa en toda clase de momentos, no sólo cuando nos amenaza un doberman, o cuando andamos por la cornisa de un edificio… También lo sentimos cuando nos enamoramos o cuando alguien nos atrae poderosamente.
Yo he sentido miedo muchas veces, y si me pienso en cosas o personas que me importan e imagino que las puedo perder, también tengo miedo, aunque no haya ningún peligro acechándolas.
Muchas veces el miedo de disfraza de muchas maneras. En mi caso se viste de timidez, y cuando eso sucede es un poco como perder el control de una misma: no sé qué decir, ni cómo actuar. Estoy demasiado pendiente de mi diálogo interior y no puedo ser espontánea ni comportarme con normalidad; es una de las peores cosas que te pueden suceder cuando conoces a alguien, porque quieres mostrarle cómo eres y sólo aciertas a ser una copia burda de ti misma. Una pésima forma de darte a conocer.
Yo también sentí miedo cuando conocí a M. Exactamente cuando me di cuenta de cuánto me gustaba. En ese momento no sabía por qué me comportaba así, pero después comprendí: tenía miedo a no gustarle, a no ser lo que buscaba, a enamorarme de ella sin tener una oportunidad. Hubo un momento de la noche en que me rebelé y jugué mis cartas de golpe: un beso o nada. Un beso para acercarme, o un adiós resignado. Me fue bien, gané la partida; pero si hubiera fallado igualmente hubiera hecho lo correcto: no podemos ser esclavos del miedo, porque eso es tanto como darlo todo por perdido sin intentarlo.
Yo creo que podemos vencer ese sentimiento. Sólo hace falta un poco de reflexión y de valor; sobre todo el pensar que nada pierdes, que no hay ganancia sin riesgo. Cada cual tendrá su fórmula; la mía siempre ha sido ésa: besar. Cuando beso soy yo siempre, me entrego siempre. Con mis labios expreso cosas que muchas veces no puedes explicar con palabras. Yo aquélla noche le dije: “me gustas muchísimo, de verdad” sin articular una sola palabra. Y ella me captó a la primera.
Así que adelante, Diego. Besa, acaricia, habla. Vence tu miedo y sé, para bien o para mal, tú mismo. Tienes mucho que dar. Lo más probable es que salgas ganando.
Comentario:
gracias carmen!
jugaré...y t seguire contando.
yo creo q tu ganaste pero ella también porque se llevó un as.
jugaré...y t seguire contando.
yo creo q tu ganaste pero ella también porque se llevó un as.