Johnn el escocés
Johnn es un inglés con aspecto de gentleman educado y estoico, como casi todos los británicos cosmopolitas. Se nos acercó en un bar del ambiente, bastante borracho, proclamando solemnemente que “Amo España”. Lo repetía a menudo para compensar la falta de vocabulario en español; no sabía cómo explicarnos lo bien que se sentía en nuestro país, cuánto le gustaban los españoles –todas sus parejas lo habían sido-, los felices momentos vividos en el pasado, cuando era guía turístico; la lengua se le trababa, las palabras justas no acudían a sus labios, y acababa proclamando, como resumen general que “Amo España”.
Johnn nos cayó bien, porque enseguida intuímos un buen tipo tras este sesentón con fino bigote y aspecto serio. M. quiso saber, aprovechando la coyuntura etílica, por qué Johnn era gay y desde cuándo. Mi novia y yo mantenemos una teoría general sobre la homosexualidad que siempre que podemos intentamos corroborar preguntado a los demás: creemos que tras un atracción hacia el mismo sexo existe una falta de afecto –llámese ausencia, indiferencia, etc. – por parte de una figura materna o paterna. Pensamos que esa falta de amor se intenta compensar con el afecto de un hombre o mujer que supla esa carencia ya en la edad adulta. Y en general la teoría funciona, por lo que nosotras conocemos; aunque no es tan sencillo, muchas circunstancias pueden variar o matizar esa atracción básica…
Johnn, un poco incómodo, dijo reconocerse homosexual desde muy niño. Y al preguntarle por sus padres, se puso a llorar. Su madre murió con 8 años y su padre fue una figura distante, no guardaba buen recuerdo suyo… Nos conmovimos con su historia y sobre todo con sus lágrimas. Un hombre de 63 años que recuerda a su madre muerta con afecto y dolor es algo muy triste. Creo que removimos algo oscuro en su interior, porque se quiso marchar después de hablarnos de ello. Pero apenas se sostenía, y entre las dos lo llevamos a casa. El nos lo agradecía con sus “Amo España” y la invitación a visitarlo en Manchester, su casa. Nos despedimos con mucho afecto y lo dejamos llegar por sí solo hasta la cama…
Un episodio tan sencillo como éste nos dejó pensativas y un poco sobrecogidas. Un borracho más, pensaréis. Posiblemente; pero lo que nos asusta es la posibilidad de llegar a los 60 sin más perspectiva que emborracharnos cada noche.. Sin nadie que nos importe, sin importarles a nadie. M. y yo pensábamos lo mismo, mientras volvíamos al pub. Que no queremos acabar así, solas, borrachas, tristes. Abandonadas.
Comentario:
Holaaa: llego aquí por casualidad y no te conozco, pero no puedo resistirme a tirar abajo tu teoría: no tengo falta de afecto (afortunadamente), mi novia aún menos y conozco muchos heteros que sí las han tenido. Y por qué unos somos una cosa u otra o ambas a la vez... por casualidad, creo.
Besos
Besos
Comentario:
Tony y John son dos ejemplares de personas nobles, sin excesos de mariconería, y con un alma profunda. Lo notaba cuando Tony me decía que te cuidara, que no te dejara fumar demasiado y cuando John lloró, según cuentas.
También tú me pareces noble y buena, digna de dedicarte mi vida entera. Pienso que todas las banderas son para quemar, y que lo único verdadero sobre lo que vale la pena luchar es el amor. Mi bandera eres tú, mi nena. Te quiero
También tú me pareces noble y buena, digna de dedicarte mi vida entera. Pienso que todas las banderas son para quemar, y que lo único verdadero sobre lo que vale la pena luchar es el amor. Mi bandera eres tú, mi nena. Te quiero