Especulando y teorizando…
Antes incluso de exponer nuestra teoría (de M. y mía) ya sé que va a ser polémica entre vosotr@s, lecto@s mías. Lizzy me comentaba anteriormente que nuestras ideas en torno al origen de la homosexualidad, ya sea masculina o femenina, no le convencen. Pero en realidad no expliqué bien todo el asunto, sino que fue una referencia muy de pasada…
Antes de comenzar, debo dejar bien claro que no pretendo ser una experta en la materia, ni mi teoría se basa en nada más que mi percepción, mi propia capacidad de análisis de la realidad que me rodea; y que por tanto el resultado de tal análisis es necesariamente imperfecto y parcial. Así que no penséis que hablo en nombre de ningún movimiento ni corriente intelectual. Hablo sólo en mi nombre, y para pasar el rato…
Las mujeres lesbianas que he conocido hasta hoy suelen cumplir un mismo patrón. No en cuanto a su manera de ser, ni a sus gustos sobre mujeres… sino en cuanto a su infancia. De una u otra manera, la mayoría han percibido una ausencia casi total o una falta importante de afecto materno o paterno. Hijas de padres separados o con graves problemas de relación, madres frías, o exigentes, padres que no estaban nunca por trabajo… La variedad es infinita, pero el modelo no. En algún momento de su infancia más temprana (posiblemente entre los dos y cuatro años) percibieron esa falta; y su autoestima se vió condicionada para el resto de su vida.
Algunas mujeres, una minoría, dice no verse identificada en mi cuadro. Pero también tengo otra teoría: quizá, siendo esta edad tan temprana, no recuerden que en ese momento de su vida les faltó una dosis suficiente de afecto. Los recuerdos de esa etapa de la vida son escasos y parciales. Pero en la mayoría de los casos las situaciones complicadas se mantienen muchos años, y es por eso que la mayoría de nosotras sí podemos recordar cómo fueron nuestros padres, o cómo fue su relación con nosotr@s.
La teoría que mantenemos es que esa falta de afecto de la madre, figura protectora y amorosa, tendemos a suplirla en la edad adulta con otra mujer que nos de ese afecto primario; es una atracción irresistible e inconsciente que tiene origen en nuestros primeros años, cuando se forma la personalidad de un niño. De ahí que muchos recordemos sentirnos atraídos por nuestro sexo desde los cinco o seis años…
Esta teoría tan general tiene mil matices, por supuesto. Cuando vamos creciendo cada cual, de acuerdo a sus circunstancias (educación, carácter, amistades) va enfrentándose a lo que es de una manera distinta. Mi madre fue muy dura conmigo, pero yo no se lo reprocho; he comprendido que su vida fue mucho peor que la mía. Pero podría haber mantenido vivo el rencor de la infancia… como ya sabéis que much@s hacen. Sólo tenéis que leer algunos blogs en esta misma página. La capacidad de entender, de perdonar y de no mirar atrás hace que la vida de una lesbiana sea una u otra; quien no hace ese esfuerzo siempre planteará relaciones exigentes, posesivas y absorbentes con sus parejas. Les hará pagar a ellas lo que no pudo cobrarse de su madre. Las que nos hemos concienciado y asumimos el pasado podemos mantener una relación normal y equitativa con nuestras parejas.
Sé que el principal problema de mi teoría es que hace ver que las lesbianas somos mujeres distintas a las heterosexuales porque nos falta algo. En realidad, ya no nos falta, nos faltó. Ahora podemos tener una vida tan plena como cualquier otra mujer. Sólo que el amor lo buscamos en otra parte. Una falta de amor inicial puede condicionar tu vida sexual, pero no tiene porqué condicionar el resto, ni tu manera de relacionarte con tu pareja. Eso depende de ti, lo mismo que en el resto de la humanidad.
Comentario:
Gracias por haberte parado a leer mi blog y por tu aliento. Me ha parecido interesante tu teoría sobre la gestación de la homosexualidad. Yo siempre he pensado que era algo genético. Pero a lo mejor no. Yo he sido un niño mimado, aunque la forma de actuar mi padre (en plan moro), con mi madre no me gustó nunca. Aunque luego me di cuenta que era mi madre quien lo fomentó. De todas formas no me gustó... y a lo mejor encuentro ahí la falta de atención que dices. No sé... hace pensar. y eso es bueno. Un abrazo.
Comentario:
Hola, no tengo ni idea de teorias, pero creo que hay mucha gente en el mundo a la que le falta el cariño de alguno de sus padres y no son homosexuales.
Estoy de acuerdo en que hay que superar la falta de cariño, y las dificultades que hemos vivido en la infancia, para poder desarrollar una relación positiva y madura con una persona.
besos.
Estoy de acuerdo en que hay que superar la falta de cariño, y las dificultades que hemos vivido en la infancia, para poder desarrollar una relación positiva y madura con una persona.
besos.
Comentario:
Mira, no te digo nada, por no decírtelo jejeje. Te explico. En mi caso la ausencia de la figura paterna marcó mi infancia y adolescencia. Siempre he jugado con la teoría de la falta de cariño paterno, me ha llevado durante mi vida a intentar encontrar una pareja masculina que lo supla.
Ahora, leyendo tu blog, veo que no soy el único que piensa así. En mi caso, mi padre se piraba de casa a las 7 o quizá antes, de la mañana y de vuelta a casa a las 11 de la noche. (entre esas horas, tenía a sus amiguitas, ya me entiendes...)
Toda la vida me crié con mi madre, y los fines de semana con mi abuela.
Que en cierta forma me falta la figura paterna, sí. Es cierto que me falta. (Algún día en mi blog, hablaré de esto. De momento no estoy preparado para soltar varias intimidades en la red)
Tía, sigue con esas teorías que son la ostia.
Ahora, leyendo tu blog, veo que no soy el único que piensa así. En mi caso, mi padre se piraba de casa a las 7 o quizá antes, de la mañana y de vuelta a casa a las 11 de la noche. (entre esas horas, tenía a sus amiguitas, ya me entiendes...)
Toda la vida me crié con mi madre, y los fines de semana con mi abuela.
Que en cierta forma me falta la figura paterna, sí. Es cierto que me falta. (Algún día en mi blog, hablaré de esto. De momento no estoy preparado para soltar varias intimidades en la red)
Tía, sigue con esas teorías que son la ostia.