La vida nueva
Mi vida, tal como es
Acerca de
"L´amore quando arriva è come un camion che ti prende in pieno e tu puoi soltanto morire" (Mina)
Contador Gratis
Sindicación
 
Algo sobre el amor (i)
El tiempo pasa, se desliza. Cruzamos la frontera del año y los días ahora parecen más veloces. Domingo ya, lunes, martes… nos volvemos a ver el miércoles, posiblemente.
Todo va más deprisa, pero sigue igual. La sigo queriendo como aquel día en que se me escapó un “te quiero” un poco casual, no premeditado. Recuerdo que en cuanto se lo dije me arrepentí, y recé porque no lo hubiera oído. Pero bien que lo escuchó, aunque no lo mencionó, ni pareció darle importancia. Yo ya empezaba a darme cuenta de que no podía controlar mis sentimientos, que estaba cayendo cuesta abajo, sin frenos ni dirección. Las cosas por tanto fueron un poco más rápido de lo que yo había planeado. Quería estar segura por encima de toda duda de que era ella mi amor definitivo, sin percatarme del error: no existen las certezas totales; y si bien antes había sido demasiado impulsiva e ingenua, la solución no era pasar al otro extremo y exigir seguridades imposibles. Recuerdo que a mi anterior chica le molestaba mucho una reflexión mía: yo decía que el amor es como un juego, una ruleta en la que apuestas a un color, arriesgando sentimientos e ilusiones. Cuando pierdes a nadie puedes culpar, ni a ti ni a la otra. Como en un juego, somos libres de participar o no; como en un juego, es el azar quien dispone; conocer a la persona justa en el momento preciso no es algo que suceda cuando quieres. Incluso puede no suceder. Ella creía que para mí no era importante, cuando es lo que más me importa en este mundo tan duro y cruel. Lo único que lo hace habitable y acogedor.
Ya lo he dicho muchas veces: mi blog es un diario sentimental. A veces puedo hablar de otras cosas, pero casi siempre tendrán relación con el amor, de una forma más o menos directa. Nubes dice que mi blog desprende optimismo, y eso me ha hecho sonreír. No soy la persona más positiva del mundo, mi novia da fe de ello. En realidad creo que nuestro mundo, tal como lo conocemos, está a punto de desaparecer. Nos esperan momentos muy duros si no reaccionamos a tiempo. Pero como tantas cosas, la solución no está en nuestras manos; podemos cambiar nuestro estilo de vida –una minoría, porque el resto no tienen dos dedos de frente-, y eso no será suficiente. Mientras que gobiernos y grandes empresas se empeñen en cumplir objetivos macroeconómicos que se sustentan sobre el expolio de riquezas naturales, el derroche de energía y la contaminación a gran escala, estamos condenados.
No quiero amargaros la tarde, así que pararé. Miro a mi alrededor y no veo más que desgracias y sufrimiento. Nada de eso me toca, mi vida es tranquila y confortable. Pero el ser consciente de las amenazas que me rodean hace que me aferre con más fuerza a este pequeño mundo que me ha tocado en suerte. Y en él mi máxima alegría es vivir este amor que se me ofrece. Me importa muy poco no ser importante, no tener un trabajo cotizado, ni un coche potente, ni una casa impresionante. Me importa que mi novia y mi familia me quieran, ganarme su afecto día a día. Quiero tener a M. delante de mí y besarla suave, tiernamente en los labios. Abrazarla fuerte para sentir el temblor de nuestros pechos, el amor fluir a través de nosotras. Esto es lo bonito de nuestra historia: que no se sustenta en grandes objetivos, ni en disputas interminables para dar emoción al amor. Se basa en un discurrir cotidiano, de pequeños gestos, tareas normales que compartimos las dos: hacer un pastel en casa, llamarla y decirle cómo ha salido. Dormir juntas y despertarme de madrugada para decirle “te quiero”. Que M. me regale un buen libro. Compartir una cerveza en una terraza, leer el periódico, discutir de política, gastar bromas, que se me duerma al teléfono, ver una película juntas… Cosas muy pequeñas que nos van uniendo.
Y claro, también momentos extraordinarios, ésos que no puedo contar sin rubor y sin traicionar su confianza. Cuando siento su piel contra la mía, el olor de su cuerpo, la suavidad del cuello, el frescor de su boca, su cara de niña grande tan cerca de la mía… entonces yo, una parlanchina impenitente, enmudezco de pronto, golpeada por una emoción dulce e hiriente a la vez. Mina diría “un colpo al cuore”….
Etiquetas:     
 
Comentario:
a veces juegas a cosas q no quieres...
muchos besos
 
Comentario:
Pues que viva el amor, los pequeños detalles y el pasar del tiempo, si este es feliz.
 
Comentario:
Pues tienes razón el tiempo pasa muy rápido, sobre todo cuando eres feliz y valoras lo que tienes.
Sobre todo porque nada es seguro, yo también soy a veces un poco negativa, y respecto al mundo más, pues esto ya no va a parar, vamos a peor cada día, yo me conformo con hacer lo que esté en mi mano, cada día ahorrar agua, no consumir compulsivamente, no ver telebasura, dar una pequeña aportación a greenpeace, en fin lo que puedo, además si todos hiciéramos ésto el mundo cambiaría un poquito.
Me alegro haberte devuelto la sonrisa que tu me diste al leerte.
Espero que vuestro amor sea tan mágico como lo sientes, y que lo disfreteis al máximo.
Un abrazo
 
Comentario:
Mi preciosa nena: un gusto otra vez asomarme a esta ventana y ver este post radiante. El recuerdo de esas pequeñas cosas que nos unen es fantástico, ese primer desliz lingüístico con el TQ que refieres, o nuestros malentendidos de lal primera noche (yo pensaba que tú pensabas...), o aquel "tú tendrías conmigo una aventura"...son tiempos de rosas. Pequeñas cosas que nos unen y que me dicen que mi reino o mi república en este mundo quiero compartirla contigo. Te quiero apasionadamente.
 
Comentario:
Esos pequeños detalles son los que más se disfrutan, tienes suerte de poder valorarlos y tenerlos, así que no los pierdas de vista. No aspires a grandes logros, aunque esos son los que se logran día a día con esos momentos tan sencillos.
Enhorabuena por tener lo que muchos ansían. Besos.
No