Otro fin de semana
Días para vivirlos con Ella, para hacer muchas cosas cotidianas y otras extraordinarias, como tenerla en mis brazos, respirar su aliento, recrearme en su cuerpo. La semana ha sido dura, llena de imprevistos que se acumulaban en pocas horas. Pero qué más da. Qué vale un problema si tienes un milagro renovado cada fin de semana. El milagro de que exista, de encontrarla... y el milagro aún más grande y misterioso de que nos amemos.
Este fin de semana nos quedaremos por aquí y le enseñaré un poco más mis sitios, mi gente. Quiero que sepa cómo vivo, quiero que ocupe un lugar en mi mundo como ya lo ocupa en mi corazón. Tomaremos una cerveza fría con el sol de frente, iremos de compras, pasearemos por las calles y yo le contaré anéctodas de mi ciudad...
O no. Quizá no salgamos de casa, y nos dediquemos a conocernos aún mejor por dentro, sin distracciones. Cualquiera de los dos planes me parecerá perfecto. Y no es que sea acomodaticia, porque ¿acaso no es perfecto cualquier momento con una mujer inteligente, atractiva, culta, romántica, sensual y sensata? Pues eso.
Este fin de semana nos quedaremos por aquí y le enseñaré un poco más mis sitios, mi gente. Quiero que sepa cómo vivo, quiero que ocupe un lugar en mi mundo como ya lo ocupa en mi corazón. Tomaremos una cerveza fría con el sol de frente, iremos de compras, pasearemos por las calles y yo le contaré anéctodas de mi ciudad...
O no. Quizá no salgamos de casa, y nos dediquemos a conocernos aún mejor por dentro, sin distracciones. Cualquiera de los dos planes me parecerá perfecto. Y no es que sea acomodaticia, porque ¿acaso no es perfecto cualquier momento con una mujer inteligente, atractiva, culta, romántica, sensual y sensata? Pues eso.