Algunos momentos
El fin de semana acaba y encaro otro lunes de normalidad cotidiana. M. no podía quedarse a dormir, así que nos hemos despedido un poco tristes ante la perspectiva de no vernos en los próximos cinco días.
Antes de marcharse le he grabado unos archivos que necesitaba. Mientras preparaba el CD ella permanecía sentada a mi lado, observando mis maniobras y sugiriendo cosas. Una escena tan simple como esa puede encerrar, no obstante, una gran belleza. Ella me ofrecía el perfil izquierdo de su cara, y la luz intensa de la lámpara incidía en sus ojos. Cuando me miraba, yo leía todo en ellos: leía su amor, leía su compromiso; pero también leía inteligencia y profundidad. Los mismos ojos que contemplan con frío calculo en el trabajo, que valoran, estudian, escrutan a los demás, guardan sus mejores miradas para mí, las más dulces, suaves y tiernas que podáis imaginar. Muchas veces me maravillo de mi suerte: una mujer madura, responsable, inquieta, sensual, apasionada se ha enamorado de mí. Genial. Increíble.
La he besado mil veces esta tarde, diez mil besos, cien mil. La he besado en los labios, en la boca, en la frente, en el cuello… No buscaba excitación, ni consumar el deseo. Eran besos de afecto tierno, de cariño fiel y permanente. Nos hemos dicho “te quiero" en todos los tonos y contextos posibles, e incluso hemos bromeado sobre nuestra insistencia. Después de casi catorce meses juntas nuestras diferencias no nos han desgastado el amor. Al contrario, es fuerte, firme, sólido.
Hay días que estoy más ausente, un poco distante de ella. Soy introvertida, y no puedo evitar replegarme de vez en cuando, reivindicando un espacio propio que en realidad ella nunca ha invadido. Pero de pronto sucede esto: que ella se sienta a mi lado y yo me siento morir de amor mirando su perfil, siguiendo la curva de su boca, de su nariz, de su mentón. Entonces, la acaricio despacio para hacer real con mis dedos aquello que miro, y la beso despacito, fervorosamente. Ella siente mi emoción y me regala la suya.
Diego del mar pregunta en su blog cuál es nuestro mayor deseo. El mío es seguir viviendo momentos como el de hoy.
Antes de marcharse le he grabado unos archivos que necesitaba. Mientras preparaba el CD ella permanecía sentada a mi lado, observando mis maniobras y sugiriendo cosas. Una escena tan simple como esa puede encerrar, no obstante, una gran belleza. Ella me ofrecía el perfil izquierdo de su cara, y la luz intensa de la lámpara incidía en sus ojos. Cuando me miraba, yo leía todo en ellos: leía su amor, leía su compromiso; pero también leía inteligencia y profundidad. Los mismos ojos que contemplan con frío calculo en el trabajo, que valoran, estudian, escrutan a los demás, guardan sus mejores miradas para mí, las más dulces, suaves y tiernas que podáis imaginar. Muchas veces me maravillo de mi suerte: una mujer madura, responsable, inquieta, sensual, apasionada se ha enamorado de mí. Genial. Increíble.
La he besado mil veces esta tarde, diez mil besos, cien mil. La he besado en los labios, en la boca, en la frente, en el cuello… No buscaba excitación, ni consumar el deseo. Eran besos de afecto tierno, de cariño fiel y permanente. Nos hemos dicho “te quiero" en todos los tonos y contextos posibles, e incluso hemos bromeado sobre nuestra insistencia. Después de casi catorce meses juntas nuestras diferencias no nos han desgastado el amor. Al contrario, es fuerte, firme, sólido.
Hay días que estoy más ausente, un poco distante de ella. Soy introvertida, y no puedo evitar replegarme de vez en cuando, reivindicando un espacio propio que en realidad ella nunca ha invadido. Pero de pronto sucede esto: que ella se sienta a mi lado y yo me siento morir de amor mirando su perfil, siguiendo la curva de su boca, de su nariz, de su mentón. Entonces, la acaricio despacio para hacer real con mis dedos aquello que miro, y la beso despacito, fervorosamente. Ella siente mi emoción y me regala la suya.
Diego del mar pregunta en su blog cuál es nuestro mayor deseo. El mío es seguir viviendo momentos como el de hoy.
Comentario:
viva el amorrrrr
Comentario:
Si eso es, el amor es lo que mueve el mundo, y ya sabeis nada es por casualidad, si estais juntas es por algo, algo que está dentro de vosotras, esa energía y amor que sois es la que os une.
Nunca dejeis de miraros así, porque además ese amor nos llega a tod@s los demás, de alguna manera vuestro amor hace que este mundo sea mejor.
Un abrazo.
Nunca dejeis de miraros así, porque además ese amor nos llega a tod@s los demás, de alguna manera vuestro amor hace que este mundo sea mejor.
Un abrazo.
Comentario:
Mi nena: Gracias por el post y esta primavera anticipada que supone tenerte conmigo y que me quieras. Me encanta ser cariñosa contigo, cuidarte, mirarte cuando pareces una niña curiosa por todo…VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ!!! (que sin saberlo ella es mi suegra) y viva el amor. Es la fuerza que mueve al mundo.No es el sexo, ni el poder, ni siquiera el becerro de oro… es el amor. De momento es una creencia mia y algunos más.Si se afiliara más gente a la idea, a este mundo le iría mejor. Pero este no es el tema, sino decirte que me considero muy afortunada por tener lo que quiero y querer lo que tengo. Te amo, mi bloguera favorita.