La vida nueva
Mi vida, tal como es
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"L´amore quando arriva è come un camion che ti prende in pieno e tu puoi soltanto morire" (Mina)
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Nada nuevo...
Mi blog está languideciendo, está perezoso, sin ganas de ser escrito. Como tantas cosas en la vida a veces te vuelcas en ellas y otras las abandonas en cualquier rincón. Mi blog no es necesario, no forma parte de mis prioridades. Aunque a veces me digo que, lo que no escriba hoy será como si nunca hubiera sucedido. Las experiencias y sensaciones que no cuentas se pierden, se diluyen en el olvido (palabra que, no sé si lo habéis notado, figura en muchas canciones de Maná, qué curioso…). Así que aquí me tenéis, intentando ser fiel a mi propósito de seguir con mi diario. Aunque como siempre mi vida es demasiado tranquila como para ser contada. Lo único extraordinario – como siempre – es mi historia de amor.
Hace unas semanas tuvimos algunas discusiones. Menores, desde luego. Tan triviales y nimias que ni las voy a contar. La cuestión es que, como le decía a M., cualquier pelea entre nosotras parece extraña y dramática, sólo porque el resto es tan bueno que no se entiende que podamos enfadarnos por cuestiones cotidianas y terrenales. Lo importante, en cualquier caso, es que duran poco y se resuelven hablando. Así que ahora estamos bien, como casi siempre.
Creo que lo único que sentimos las dos es no poder vivir juntas. Nuestras vidas se han asentado en ciudades diferentes: casa, trabajo y familia nos obligan a permanecer donde estamos. Ambas tenemos esa ilusión, la de compartir cada día. Pero sabemos que no podemos ponerle fecha ni precipitar las cosas. Somos demasiado responsables y juiciosas para abandonar una vida hecha a costa de esfuerzo y años por nuestra historia. ¿Somos egoístas por ello? Yo creo que no; la vida está hecha de satisfacciones y renuncias, y en este momento a lo que renunciamos es a una relación cercana. Si la hubiera conocido hace diez años sería distinto. Pero es absurdo plantearse lo que nunca sucedió. M. llegó a mi vida hace algo más de un año, y antes de ella hubo otras experiencias que me hicieron la mujer que soy. Así debía ser.
Hablando de lo cercano, este fin de semana ha sido muy bueno. No hemos hecho nada particular. Hemos estado en casa disfrutando de una intimidad que últimamente habíamos perdido por nuestro afán de hacer vida social. Llegábamos por la noche cansadas y teníamos poco tiempo para acariciarnos con palabras como solemos hacer cuando tenemos ocasión. Lo bueno es que hemos conocido gente nueva, y esperamos construir un pequeño y acogedor círculo de amistades. No es fácil hacer amigos partiendo de cero, y esto nos está llevando tiempo y empeño. Pero ambas creemos que merecerá la pena. Porque sabemos que las parejas que se encierran en su pequeño caparazón son más frágiles que aquéllas abiertas a los demás. El miedo a relacionarse con sus iguales –llámese lesbianas o gays- encierra un temor infundado a perder a la pareja, cuando está claro que nadie es capaz de romper una relación si estás a gusto en ella.

 
Comentario:
La verdad que entiendo que escribas menos y es normal que no sea prioritario, pero para las personas que te seguimos, como yo, echamos de menos tus post, pues la verdad que yo por lo menos aprendo de ti, así que solo puedo darte las gracias por todo lo que cuentas, y esperar que aunque poco sigas escibiendo, y estoy de acuerdo con lo que dices de que lo que no se escribe se pierde, se olvida, es verdad.
Me alegro que os vaya bien, y que aunque no vivais juntas, si os sintais conectadas, pues al final eso es lo que cuenta. Besos
No