Amigas virtuales
Este fin de semana he recibido un mensaje de chueca. Mi novia y yo tenemos un perfil conjunto para conocer a gente. En general, hemos tenido poco éxito. Excepto un par de respuestas de chicas, sólo hemos recibido mensajes de parejas bisexuales y hombres aburridos en busca del trío soñado. Nosotras hemos mandado gran cantidad de reclamos, pero normalmente el silencio ha sido la respuesta. Las chicas que buscan pareja no buscan amistad, ni siquiera como daño colateral. La búsqueda es la búsqueda, queridas. Hay que concentrar todas las fuerzas en aguzar la vista sobre la presa y no fallar el tiro… Eso deben pensar, vamos.
Y eso que sólo mandamos mensajes a aquéllas que “también” buscan amistad, con esa vieja frase de que “amigas nunca sobran”. Pero la realidad es distinta. Cuando hemos tenido la suerte de contactar por Messenger –son tan discretas y desconfiadas que nunca dan el teléfono, como una servidora-, tras las primeras generalidades: presentarnos, dar alguna seña personal, hablar del tiempo… de manera automática surge la pregunta, la inquietud que subyace en todas ellas. ¿Por qué buscamos amigas? ¿Es que no nos va bien, estamos en crisis? Y claro, yo, con toda franqueza, digo que no; que somos así de campechanas y nos gusta relacionarnos; por mi manera de hablar de M. creo que dejo bastante claro cómo la quiero, lo a gusto que estamos.
Pues a partir de ahí, desbandada general. A una se le quema el arroz, otra se tiene que ir urgentemente de compras con su madre-amiga-prima, otra a dormir… La cuestión es que desaparecen rápidamente y sin contemplaciones. Y yo me quedo con cara de tonta, debatiéndome entre la buena educación (“hasta pronto, encantada de conocerte”) y la irritabilidad que me provoca esta cortedad de miras (“tu te lo pierdes, chata”). Ya sé que en una sección de contactos no puedo esperar otra cosa que gente cuyo principal afán sea encontrar pareja o sexo, pero…de verdad tenemos que reducirnos a eso? Si hay una verdad que no suele fallar, es que la amistad perdura cuando las relaciones sentimentales vienen y van; precisamente porque se basa en un genuino deseo de compartir sin buscar intereses ni esperar a cambio más que compañía y buenos ratos.
En realidad, no es que me moleste el hecho de que alguien no me quiera conocer porque tengo pareja y me va bien. Me molestaría que emprendieran una amistad cuando realmente quieren otra cosa; porque entonces buscarían el desliz de M. o mío, acecharían nuestros momentos bajos para sacar tajada (claro que eso es IMPOSIBLE). Mejor así, mejor que pongan las cartas sobre la mesa mucho antes. Pero no entiendo por qué tienen que engañarse y engañar a las demás señalando en sus perfiles que también buscan amistad.
En fin, que vengo a recalar en ese viejo tema mío: hay demasiada necesidad de amor, un ansia tan grande que hace borroso cualquier otra faceta de la vida, por recomendable que sea. Y como ya sabéis, el camino es otro: quiérete a ti misma y cuando ya no sientas necesidad de nadie entonces serás libre de verdad.
Y eso que sólo mandamos mensajes a aquéllas que “también” buscan amistad, con esa vieja frase de que “amigas nunca sobran”. Pero la realidad es distinta. Cuando hemos tenido la suerte de contactar por Messenger –son tan discretas y desconfiadas que nunca dan el teléfono, como una servidora-, tras las primeras generalidades: presentarnos, dar alguna seña personal, hablar del tiempo… de manera automática surge la pregunta, la inquietud que subyace en todas ellas. ¿Por qué buscamos amigas? ¿Es que no nos va bien, estamos en crisis? Y claro, yo, con toda franqueza, digo que no; que somos así de campechanas y nos gusta relacionarnos; por mi manera de hablar de M. creo que dejo bastante claro cómo la quiero, lo a gusto que estamos.
Pues a partir de ahí, desbandada general. A una se le quema el arroz, otra se tiene que ir urgentemente de compras con su madre-amiga-prima, otra a dormir… La cuestión es que desaparecen rápidamente y sin contemplaciones. Y yo me quedo con cara de tonta, debatiéndome entre la buena educación (“hasta pronto, encantada de conocerte”) y la irritabilidad que me provoca esta cortedad de miras (“tu te lo pierdes, chata”). Ya sé que en una sección de contactos no puedo esperar otra cosa que gente cuyo principal afán sea encontrar pareja o sexo, pero…de verdad tenemos que reducirnos a eso? Si hay una verdad que no suele fallar, es que la amistad perdura cuando las relaciones sentimentales vienen y van; precisamente porque se basa en un genuino deseo de compartir sin buscar intereses ni esperar a cambio más que compañía y buenos ratos.
En realidad, no es que me moleste el hecho de que alguien no me quiera conocer porque tengo pareja y me va bien. Me molestaría que emprendieran una amistad cuando realmente quieren otra cosa; porque entonces buscarían el desliz de M. o mío, acecharían nuestros momentos bajos para sacar tajada (claro que eso es IMPOSIBLE). Mejor así, mejor que pongan las cartas sobre la mesa mucho antes. Pero no entiendo por qué tienen que engañarse y engañar a las demás señalando en sus perfiles que también buscan amistad.
En fin, que vengo a recalar en ese viejo tema mío: hay demasiada necesidad de amor, un ansia tan grande que hace borroso cualquier otra faceta de la vida, por recomendable que sea. Y como ya sabéis, el camino es otro: quiérete a ti misma y cuando ya no sientas necesidad de nadie entonces serás libre de verdad.
Comentario:
Tienes toda la razón, dicen que buscan amistad, pero no van por ahi, a veces entro en el chat, no participo simplemente me gustaria charlar un "poquin", pero cuando les digo que tengo pareja plas, se esfuman,antes era mas ingenua pero ya me voy dando cuenta de la realidad, triste realidad por otro lado... chau
Comentario:
Cierto hay demasiada necesidad de amor, y cierto tambien cuando te quieras lo suficiente y no necesites a nadie serás libre, la cuestion es como llegar a eso, si sabes como ya sabes escribenos un post sobre ello, besos.