ADSL: Aleluyah!
Os escribo un post este radiante día en que encuentro un ADSL a precio moderado y sin pasar por el rodillo de Timofónica. Hace falta pasar más de un año de conexiones fallidas y lentas para apreciar el valor de un Internet rápido y eficiente. Casi había perdido la esperanza de encontrarlo; incluso tenía un libro junto al ordenador para que se hicieran menos tediosos los interminables minutos de espera mientras se cargaba un vídeo, o una página cualquiera… Esto va a reactivar mi curiosidad cibernética, porque aunque disfrute de una conexión aceptable en mi trabajo, carezco de tiempo y de intimidad para investigar lo que me apetece. Da gusto cargar un vídeo de Youtube al instante, o bajarse un programa en un plis plás… Estoy contenta, sí.
Este fin de semana nos toca vida casera. Mañana iré a casa de M. y leeré mucho, veré alguna buena película, cocinaré algún plato sabroso y sano... También estaré con mi novia, claro. Pero ella –esa mujer singular que me deja tres veces el mismo comentario- está embarcada en la difícil aventura del doctorado, así que la dejaré estudiar tranquila.
Es una emprendedora incansable que lleva adelante todo: trabajo, proyectos, estudios, familia… y novia. Por eso lo menos que puedo hacer es respetar sus actuales necesidades de tiempo y sosiego. También la admiro por ello: a mí se me hace imposible pensar en estudiar nada, incluso aquello que me estimula. Mi curiosidad es más evanescente, salta de un tema a otro y no se detiene demasiado en ninguno.
Hace tiempo que no dedico un post entero a mis reflexiones amorosas y filosóficas. Como siempre digo, me siento extraña cuando me leo. Mis artículos parecen escritos por un gurú de una secta, digamos “la secta de los amores felices”. De todas formas creo que mi blog perdería su personalidad si dejara de escribir así. Por tanto, en breve tendréis noticias mías en forma de divagaciones sentimentales.
Hasta pronto!
Este fin de semana nos toca vida casera. Mañana iré a casa de M. y leeré mucho, veré alguna buena película, cocinaré algún plato sabroso y sano... También estaré con mi novia, claro. Pero ella –esa mujer singular que me deja tres veces el mismo comentario- está embarcada en la difícil aventura del doctorado, así que la dejaré estudiar tranquila.
Es una emprendedora incansable que lleva adelante todo: trabajo, proyectos, estudios, familia… y novia. Por eso lo menos que puedo hacer es respetar sus actuales necesidades de tiempo y sosiego. También la admiro por ello: a mí se me hace imposible pensar en estudiar nada, incluso aquello que me estimula. Mi curiosidad es más evanescente, salta de un tema a otro y no se detiene demasiado en ninguno.
Hace tiempo que no dedico un post entero a mis reflexiones amorosas y filosóficas. Como siempre digo, me siento extraña cuando me leo. Mis artículos parecen escritos por un gurú de una secta, digamos “la secta de los amores felices”. De todas formas creo que mi blog perdería su personalidad si dejara de escribir así. Por tanto, en breve tendréis noticias mías en forma de divagaciones sentimentales.
Hasta pronto!
Comentario:
Lo cierto es que escribes de maravilla, así que sigue así. Besos
Comentario:
Hola otra vez! sigue escribiendo como sientas, como eres,si cambiases no serias tú. Enorabuena a las dos, por la relación que llevais .... animo a tu chica con los estudios, se que no le faltara teniendote a ti al lado. un saludo cariñoso para las dos....