La vida nueva
Mi vida, tal como es
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"L´amore quando arriva è come un camion che ti prende in pieno e tu puoi soltanto morire" (Mina)
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Pesadilla en Navidad
Se acerca la Nochevieja; me alegro de que todavía falten tres días, porque tengo un catarro considerable, y quiero llegar a esa noche en perfectas condiciones. Intentaré aguantar hasta la madrugada, aunque acostumbrada a acostarme a las once me va a costar lo mío.
M. viene el 31, llevo más de una semana sin verla, snif! y me muero de ganas de tenerla cerca, porque el teléfono es tan frío... por más que nos llamamos a todas horas ya me sabe a poco.
Iremos de cena a casa de unos amigos a los que apenas conocemos que a su vez tendrán como invitados a otras personas también desconocidas. ¡Ya veremos cómo termina el experimento! De todas formas si no nos gusta la compañía nos escaparemos discretamente a la primera ocasión. Hace tanto que no salimos... Espero que todo salga bien y nos apetezca repetir. A fuerza de quedarnos en casa parecemos ya dos ancianitas con lumbago.
Hasta el momento mis navidades no han sido buenas. Tengo en la cabeza (nunca mejor dicho) algunas preocupaciones que me inquietan bastante -prefiero no hablar de ellas-, y aunque procuro olvidarme de ello inevitablemente todo lo que hago estos días tiene un cierto aire gris. Este año ha sido regular, me gustaría tener más suerte el próximo. Aunque como ya sabéis en el amor no me puedo quejar...!
Me encanta mi novia y me encanta saber que me quiere. Esto es particularmente consolador cuando pasas una mala racha y necesitas pensar en algo bueno para descargar la tristeza y la preocupación. Yo la tengo a ella, y además no sólo como amante sino sobre todo como amiga, como alguien cercano que me da su apoyo y su ánimo siempre que lo necesito. Esta es una de las mejores cosas que tiene el amor: que te hace sentir que no estás sola, que hay alguien que se preocupa por tí. Y aunque esté lejos y no pueda sentir su abrazo ni sus besos yo la percibo cercana, porque sé que piensa en mí en todo momento. Incluso me busca peinados en las revistas de la peluquería cuando espera su turno! (Peinados que seguramente no me haré, también es cierto. Ejem...)
En fín, que ya se me hace larga su ausencia, tantos días sin tocarla, sin contarle tonterías entre las sábanas, sin comer la acostumbrada paella -siempre en domingo-, sin sentir su amor en carne y hueso. Pero tengo que ser positiva y pensar que más vale tener dos días de amor a la semana que todo un mes de aventurillas o de la más absoluta indigencia amorosa. Las cosas hay que tomarlas como vienen, y adaptarse a las circunstancias.
En la próxima os cuento la Nochevieja...
Felices Fiestas!
No