Hombres y mujeres
Hace tiempo que quería escribir algo al respecto, comentar las diferencias entre el amor a un hombre o a una mujer desde el punto de vista de una fémina que ha transitado ambos caminos. Porque yo he estado enamorada de un hombre y de varias mujeres. En este momento de mi vida el amor heterosexual no tiene cabida, pero sí recuerdo lo que es, cómo se siente. Por supuesto no pretendo sentar cátedra, es sólo mi experiencia.
En este mundo lésbico hablar de hombres es un tema difícil: encuentras mujeres que jamás han estado con uno, y por supuesto nunca se enamoraron más que de mujeres. Desde el primer momento tuvieron claro que no querían tener una relación con un hombre, y si lo intentaron fue una experiencia desastrosa. Otras, las menos, son capaces de tener aventuras con ambos sexos; y la mayoría han tenido alguna relación medio seria con algún chico. Es un tópico decir que los humanos nos enamoramos de personas, no de seres sexuados... Eso es cierto: cuando alguien te atrae, cuando te enamoras eres capaz de acostarte y aprender a disfrutarlo, no importa que sea una experiencia inédita en tu vida.
Yo pertenezco a la tercera clase: he estado con hombres y me ha gustado. Nunca me engañé acerca de mi sexualidad y siempre supe que las mujeres me atraían porque ya en mi adolescencia lo tenía claro. Pero no quería perderme ningún tren, así que durante muchos años anduve con hombres; bueno, con un hombre, porque la promiscuidad no es una de mis virtudes (o defectos, depende de cómo se mire). Y en los últimos tiempos he tomado la decisión, no consciente por otra parte, de terminar esa etapa heterosexual y dejarme llevar por lo que siento, por lo que me hace más feliz. Con este planteamiento seguramente no puedo ser imparcial: he tomado partido, me he inclinado por un lado de la balanza, lo cual es lógico: siempre he pensado que no se puede estar en ambos lados a la vez.
Cuento todo esto porque inevitablemente voy a generalizar, aun sabiendo que ni todos los hombres son como yo los pinto ni todas las mujeres como yo las veo. Valga mi explicación como prólogo a lo que voy a contar.
Hay hombres bruscos, rudos; otros cariñosos y sensibles; lo mismo ocurre con las mujeres. Así que hagamos una pregunta para clarificarlo todo: ¿cómo se comporta un hombre cuando ama? Pues según mi opinión, los chicos son inconstantes en el amor; una vez consumado, pierden interés rápidamente, aunque te sigan queriendo. Es como un amor epidérmico, muy físico: necesitan tomar posesión de tí, pero pronto olvidan cuidar esa relación. Son más conformistas, les basta que estés ahí, crear costumbres, construir lazos externos: compartir sólo una parte de ellos, su cuerpo, algunos ratos de intimidad, algunos momentos de comunicación... Pero una vez que te tienen ya no se preocupan de cultivar el amor. Ignoran las señales de desamor, de descontento el el otro; son como niños grandes, incapaces de mantener la atención en el otro demasiado tiempo, se agotan; y no creo que sea algo consciente, es que simplemente carecen de esa profundidad en los sentimientos que caracteriza a las mujeres. Por eso las relaciones heterosexuales son más planas, menos emocionantes. Mientras dura la pasión, bien; cuando la atracción sexual decae, todo adquiere tintes grises. Las mujeres por el contrario intentan mantener siempre esa intensidad sentimental que perciben como algo precioso, como la esencia del amor. Y por eso, y esto es la gran desventaja, a veces encuentran problemas donde no los hay; porque somos hipersensibles a cualquier signo de cansancio o descontento. Un gesto inesperado, una llamada que no se produce, una palabra desafortunada nos pone en guardia. Quizá ésta sea una de las razones por las que las relaciones entre mujeres son menos duraderas. Si no hay una buena comunicación, sin dramatismos, todo termina porque una se siente poco querida, cuando en realidad es sólo un malentendido pasajero.
Sexualmente las diferencias también existen: el sexo masculino es más feroz, muy intenso y directo. El hombre se excita instantáneamente y sólo se interesa por aquello que acrecienta el deseo de consumar, de llegar al final con más o menos rapidez -si es inteligente, tarda más...-. Las mujeres nos recreamos en las caricias, en el abrazo, en el tacto, en las miradas... sin tener en mente nada, sin un objetivo preciso. Todo llega igual, pero disfrutas con la piel, con el olor, con el sonido de la voz. Cada instante tiene valor en sí, no hay urgencias ni sobreentendidos, ni prácticas obligatorias. A cada mujer le gusta una cosa, de una manera distinta. Y sólo se llega ahí cuando es el momento, ni un instante antes. Se disfruta mucho más del camino, y no sólo para prolongar el deseo, sino porque el hecho de estar juntas, de prodigarse besos y abrazos desordenados es ya un placer. Lo que nos importa, lo que nos queda después de una noche de pasión es el recuerdo de las miradas, de las actitudes, de cada instante que nos llegó al corazón. El sexo está bien, pero sólo como instrumento, no como finalidad.
Ahora espero vuestras opiniones...
En este mundo lésbico hablar de hombres es un tema difícil: encuentras mujeres que jamás han estado con uno, y por supuesto nunca se enamoraron más que de mujeres. Desde el primer momento tuvieron claro que no querían tener una relación con un hombre, y si lo intentaron fue una experiencia desastrosa. Otras, las menos, son capaces de tener aventuras con ambos sexos; y la mayoría han tenido alguna relación medio seria con algún chico. Es un tópico decir que los humanos nos enamoramos de personas, no de seres sexuados... Eso es cierto: cuando alguien te atrae, cuando te enamoras eres capaz de acostarte y aprender a disfrutarlo, no importa que sea una experiencia inédita en tu vida.
Yo pertenezco a la tercera clase: he estado con hombres y me ha gustado. Nunca me engañé acerca de mi sexualidad y siempre supe que las mujeres me atraían porque ya en mi adolescencia lo tenía claro. Pero no quería perderme ningún tren, así que durante muchos años anduve con hombres; bueno, con un hombre, porque la promiscuidad no es una de mis virtudes (o defectos, depende de cómo se mire). Y en los últimos tiempos he tomado la decisión, no consciente por otra parte, de terminar esa etapa heterosexual y dejarme llevar por lo que siento, por lo que me hace más feliz. Con este planteamiento seguramente no puedo ser imparcial: he tomado partido, me he inclinado por un lado de la balanza, lo cual es lógico: siempre he pensado que no se puede estar en ambos lados a la vez.
Cuento todo esto porque inevitablemente voy a generalizar, aun sabiendo que ni todos los hombres son como yo los pinto ni todas las mujeres como yo las veo. Valga mi explicación como prólogo a lo que voy a contar.
Hay hombres bruscos, rudos; otros cariñosos y sensibles; lo mismo ocurre con las mujeres. Así que hagamos una pregunta para clarificarlo todo: ¿cómo se comporta un hombre cuando ama? Pues según mi opinión, los chicos son inconstantes en el amor; una vez consumado, pierden interés rápidamente, aunque te sigan queriendo. Es como un amor epidérmico, muy físico: necesitan tomar posesión de tí, pero pronto olvidan cuidar esa relación. Son más conformistas, les basta que estés ahí, crear costumbres, construir lazos externos: compartir sólo una parte de ellos, su cuerpo, algunos ratos de intimidad, algunos momentos de comunicación... Pero una vez que te tienen ya no se preocupan de cultivar el amor. Ignoran las señales de desamor, de descontento el el otro; son como niños grandes, incapaces de mantener la atención en el otro demasiado tiempo, se agotan; y no creo que sea algo consciente, es que simplemente carecen de esa profundidad en los sentimientos que caracteriza a las mujeres. Por eso las relaciones heterosexuales son más planas, menos emocionantes. Mientras dura la pasión, bien; cuando la atracción sexual decae, todo adquiere tintes grises. Las mujeres por el contrario intentan mantener siempre esa intensidad sentimental que perciben como algo precioso, como la esencia del amor. Y por eso, y esto es la gran desventaja, a veces encuentran problemas donde no los hay; porque somos hipersensibles a cualquier signo de cansancio o descontento. Un gesto inesperado, una llamada que no se produce, una palabra desafortunada nos pone en guardia. Quizá ésta sea una de las razones por las que las relaciones entre mujeres son menos duraderas. Si no hay una buena comunicación, sin dramatismos, todo termina porque una se siente poco querida, cuando en realidad es sólo un malentendido pasajero.
Sexualmente las diferencias también existen: el sexo masculino es más feroz, muy intenso y directo. El hombre se excita instantáneamente y sólo se interesa por aquello que acrecienta el deseo de consumar, de llegar al final con más o menos rapidez -si es inteligente, tarda más...-. Las mujeres nos recreamos en las caricias, en el abrazo, en el tacto, en las miradas... sin tener en mente nada, sin un objetivo preciso. Todo llega igual, pero disfrutas con la piel, con el olor, con el sonido de la voz. Cada instante tiene valor en sí, no hay urgencias ni sobreentendidos, ni prácticas obligatorias. A cada mujer le gusta una cosa, de una manera distinta. Y sólo se llega ahí cuando es el momento, ni un instante antes. Se disfruta mucho más del camino, y no sólo para prolongar el deseo, sino porque el hecho de estar juntas, de prodigarse besos y abrazos desordenados es ya un placer. Lo que nos importa, lo que nos queda después de una noche de pasión es el recuerdo de las miradas, de las actitudes, de cada instante que nos llegó al corazón. El sexo está bien, pero sólo como instrumento, no como finalidad.
Ahora espero vuestras opiniones...
Comentario:
Me ha gustado tu post.
Yo no he tenido relaciones serias con hombres, lo intente en su momento, pero sexualmente no me llenaban y me pase al otro bando. He tenido varias relaciones con varias mujeres distintas tanto en edad como en su cultura, y he de decirte que no estoy de acuerdo con lo que comentas de las relaciones sexuales, si hay momentos en los que priman las caricias, los besos, los abrazos,.. pero hay otros que aun no siendo el sexo la finalidad si pueden ser relaciones sexuales lujuriosas donde buscas el placer de tu pareja y el tuyo propio con voracidad, donde la pasión es la mejor insignia de ese momento. Y las mujeres lesbianas también podemos tener sexo por sexo, siendo siempre dulce, eso es cierto, no conozco a ninguna que despues del sexo se levante a fumarse un cigarro, se vista y se vaya, pero si que es cierto que el sexo por sexo existe, no solo entre gays y heterosexuales, es algo que también hay entre nosotras, porque creo que las necesidades sexuales están en ambos sexos, por lo tanto cuando no tienes pareja estable, el sexo ocasional puede ser una buena alternativa sin que por ello te deban de colgar el San Benito de Puta.
Gracias por tu post, me hizo reflexionar.
Un beso
Yo no he tenido relaciones serias con hombres, lo intente en su momento, pero sexualmente no me llenaban y me pase al otro bando. He tenido varias relaciones con varias mujeres distintas tanto en edad como en su cultura, y he de decirte que no estoy de acuerdo con lo que comentas de las relaciones sexuales, si hay momentos en los que priman las caricias, los besos, los abrazos,.. pero hay otros que aun no siendo el sexo la finalidad si pueden ser relaciones sexuales lujuriosas donde buscas el placer de tu pareja y el tuyo propio con voracidad, donde la pasión es la mejor insignia de ese momento. Y las mujeres lesbianas también podemos tener sexo por sexo, siendo siempre dulce, eso es cierto, no conozco a ninguna que despues del sexo se levante a fumarse un cigarro, se vista y se vaya, pero si que es cierto que el sexo por sexo existe, no solo entre gays y heterosexuales, es algo que también hay entre nosotras, porque creo que las necesidades sexuales están en ambos sexos, por lo tanto cuando no tienes pareja estable, el sexo ocasional puede ser una buena alternativa sin que por ello te deban de colgar el San Benito de Puta.
Gracias por tu post, me hizo reflexionar.
Un beso
Comentario:
querida carmen:
una vez más felicidades x tu post,la dulzura q transmite tu rostro llega tb a tus palabras.
he d decirte q cm hombre, comparto muchas d las cosas q ns dices(todo lo comentas sobre el tema d la sexualidad,en mi opinión es bastante cierto), xo creo q cm mujer q eres, caes sin querer, en ciertos topikos q ns persiguen a los hombres.
Es cierto q somos seres mns complejos(gracias a dios) xo no creo q x ello nuestra forma d amar sea peor o mejor q la vuestra, sencillamente es diferente.
un beso y espero q no t enfades.
cuidate.
una vez más felicidades x tu post,la dulzura q transmite tu rostro llega tb a tus palabras.
he d decirte q cm hombre, comparto muchas d las cosas q ns dices(todo lo comentas sobre el tema d la sexualidad,en mi opinión es bastante cierto), xo creo q cm mujer q eres, caes sin querer, en ciertos topikos q ns persiguen a los hombres.
Es cierto q somos seres mns complejos(gracias a dios) xo no creo q x ello nuestra forma d amar sea peor o mejor q la vuestra, sencillamente es diferente.
un beso y espero q no t enfades.
cuidate.