La vida nueva
Mi vida, tal como es
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"L´amore quando arriva è come un camion che ti prende in pieno e tu puoi soltanto morire" (Mina)
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My girl
En pocos días se cumplirán siete meses desde que M. y yo nos conocimos. Todavía hoy me gusta rememorar cómo fue, la sensación de maravilla que sentí esa noche cuando, tras dos horas de animada charla, apagué mi ordenador y me fui a dormir. Recuerdo que pensé cosas tales como que era una mujer-mujer (inefable concepto), que tenía una bonita cara, que era inteligente, que tenía humor... Imaginé un montón de cosas buenas y alguna mala: que estaba casada, que sólo buscaba coquetear... Esto lo pensaba sólo a ratos, porque me dijo desde el principio que no le iba el flirteo, ni los romances de una noche; pero yo dudaba porque me parecía demasiado bonito: una mujer que me gustaba tanto y que no jugaba con los sentimientos ni con las palabras. No podía creerlo.
Así que llegó la siguiente cita cibernética, y yo me sentía esperanzada y escéptica a la vez; quería que fuese verdad y temía encontrarme ante un espejismo, algo tan común en Internet. Y así, entre bromas, preguntas e historiales sentimentales llegamos al punto de quedar aquella misma semana, aquel mismo sábado, para cenar y conocernos de verdad. La cita era a las nueve en una céntrica plaza; sólo conocía el color de su coche, pero igualmente la reconocí enseguida. La ví desde lejos, y por desgracia ella también a mí. Estaba tan nerviosa que con facilidad podría haber tropezado con mis propios pies, consciente de mis andares de pato pero incapaz de evitarlos. Esos pocos metros hasta su coche se me hicieron torturantes, porque ya era consciente de que mi timidez se impondría a cualquier rasgo de normalidad que hubiera en mí.
Después del saludo de rigor y los besos, entré en su coche y nos dirigimos al restaurante. Yo estaba tensa, y creo que así continué toda la cena. Ella por supuesto lo notó en mi nerviosa forma de moverme, de recolocarme continuamente en la silla y la manera compulsiva de beber sake o cualquier otra bebida alcohólica a mi alcance. Me contó su vida y yo le hablé de la mía, charlamos de generalidades... pero yo notaba que había una distancia entre nosotras, una pose de formalidad que no podía romper en ese estado de tensión. En una ocasión fui al baño, me mojé el pelo y me dije ente el espejo: "Eres tonta!" desesperada por mi actitud.
Por fín llegó el momento de irse. Me senté en su coche y ella se demoró al arrancar el coche, mirándome. Pero yo no entendía su mirada, tan incómoda estaba conmigo misma. Nos perdimos por la ciudad, con sus avenidas iguales, sus semáforos siempre rojos, buscando una teteria que luego ya no existía... Y una vez que encontramos un local tranquilo, más conversación, más contarnos nuestra vida, nuestros proyectos... y entonces la distancia se acortó, quizá por el roce de su rodilla en mi pierna, o puede que por la corta distancia hasta sus labios. Sus palabras me decían lo distinta que era a mí, más resolutiva, más ambiciosa, con mucho camino por delante, incansable luchadora... pero no importaba, me gustaba igual o quizá más, aunque yo fuera una conformista perezosa. Salimos de aquel bar y, no sé por qué, en los escasos metros hasta el siguiente, supe que tenía que besarla, aunque sólo fuera una vez. Sentía que la noche se me escapaba y puede que con ella la única posibilidad de saborear la boca de una mujer así, una mujer-mujer (signifique lo que signifique). Así que cuando nos sentamos en aquella barra y pedimos unas cervezas yo apenas la escuchaba, aunque también es cierto que ella de pronto enmudeció, como si ya hubiera dicho todo y esperara que yo iniciara la charla, o... no quería ni pensarlo. Puede que yo no le gustara y estuviera planeando una excusa para despedirse. Así que, rompiendo una viejo tabú que me impide dar el primer beso, le pregunté, como una torpe colegiala: "Tu tendrías una aventura conmigo?". Se me paró el corazón, la música dejó de sonar en mi cabeza hasta que ella contestó, con sonrisa pícara y coqueta: "Sí". (Perdona, cariño; igual dijiste algo más, pero yo me quedé en el "sí"). Y sin esperar un segundo ni dar tregua a mi timidez, me acerqué a su boca y nos besamos largamente, intensamente, como dos expertas amantes en su decimoquinto encuentro. Y como por arte de magia toda mi cortedad desapareció y volví a ser yo, a ser esta mujer imperfecta pero normal que soy. Nos besamos un par de veces más hasta que decidimos salir. Ella dijo: "Te voy a llevar a un sitio bonito". Yo le contesté: "Vamos a mi casa". El deseo me consumía como una llama, y ya no importaba el mañana, sólo su cuerpo, su misterio. La media hora de camino se me hizo interminable, y recuerdo que le dije (o lo soñé despierta?) "Me muero de deseo". Ella conducía, como ausente, pero de tanto en tanto besaba mi mano, y en una ocasión paró sólo para darme otro pequeño anticipo de lo que vendría...
No voy a contar más. El resto bien lo podéis imaginar... Quizá en otro momento lo cuente : el despertar, el día juntas, las citas sucesivas...
Ahora sé, con inmensa alegría, que no fue un espejismo, que ella es tan real como estos dedos que teclean, como este corazón entregado al suyo, a su amor hondo y sincero. Y también tengo la certeza de que ella, M., es para mí.

E questo è per te, amore mío:

Io_Sar_Con_Te1.mp3

IO SARÒ CON TE

Io sarò
trasparente
ci sarò
anche se distante
E solo non ti lascerò
e lo farò
puntualmente
perchè tu sei così importante
e quanto di più immenso poi...

Io sarò con te,
anche nell'oceano più profondo
nei momenti in cui ti sembrerà più triste il mondo
io sarò con te.
Ti difenderò
dala rabbia e dall'indifferenza
anche se servisse tutta quanta l'esistenza
io la spenderò
per te

Lo farò
più che posso
se vorrai
sarò sempre a un passo
e come stiamo adesso qui...

io sarò con te,
anche nell'immenso dei deserti
e se il vuoto intenso cercherà di soffocarti
io sarò con te
ti allonterò
dalle notti senza via di uscita
anche se servisse tutta quanta la mia vita
io la spenderò per te.
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Comentario:
Jo.... me ha encantado! q bonito ^__^*
Me encantan los comienzos, las primeras citas... aunq cuando estoy pasando por ellos me como mucho la cabeza.
Enhorabuena ;)
 
Comentario:
Me enamore de tu relato, q bonitooooo. Me ha encantado, me ha entusiasmado. Yo una vez, hace ya mucho tiempo ocurrió eso mismo, a veces me da miedo que no vuelva suceder y otras simplemente me alegro porque sucedio, esa emoción al verla, esa timidez, esa mujer-mujer... El deseo, incluso aun recuerdo esas mariposas en el estomago. Ains...
 
Comentario:
Recordarás que una vez te regalé un cuadrito; en su interior coloqué unas palabras, algo así como “primavera arrolladora”. Lo pinté unos días antes de conocerte, sin pensar en lo premonitorio de la frase en cuestión. Contigo he saboreado una avalancha de sentimientos que hacía tiempo no pasaban por mi vida, la pasión, la magia, la intensidad…un dulce frescor de primavera para mis grises días.

Gracias por poner en voz alta estas sensaciones de hace ahora 7 meses; muchas veces hemos comentado nuestros estados de ánimo de aquella noche, qué pasaba por la cabeza de cada una, pero me halaga que lo expreses ahora y además que lo hagas tan bien.

Pienso que tengo suerte de compartir mi vida contigo porque en el fondo eres como en la superficie, o en la superficie como en el fondo: una primavera arrolladora.

Ahora puedo (y quiero) decirte que te amo y que aunque suene cursi, el sitio que te iba a enseñar aquella noche era …no una playa desierta un gélido día de enero, sino mi corazón desnudo, dispuesto a enamorarse de ti.

Como eres olvidadiza, también quiero recordarte que en aquel bar donde nos besamos te dije que por supuesto que yo NO tendría una aventura contigo, tendría MÁS QUE UNA AVENTURA, …y en eso estoy.

No