E la nave va...
Sigo con interés las evoluciones sentimentales de mi querida Chichi. Es un blog muy interesante e instructivo: interesante por su manera de plantear la historia, instructivo porque nos muestra cómo se superan las rupturas, cómo se pasa de la más absoluta desesperación a un estado de normalidad...
Todos hemos pasado por ese proceso alguna vez -al menos todas las personas adultas con un mínimo de vida sentimental-, todos hemos tenido fracasos y los hemos superado, aunque algunos hayan dejado cicatrices en la piel. Lo más gracioso de estas historias es que parece que, en cuanto las superamos, estamos deseosos por entrar en otra, y cruzamos los dedos esperando que esta vez sea la buena, y no nos den un buen zarpazo en el alma. Nada más recuperar la estabilidad, nuestro primer pensamiento es: "me gustaría enamorarme otra vez". Porque en el fondo pensamos que la vida sin esa emoción tan intensa es más gris, menos emocionante. Es como una droga, con sus efectos secundarios, como todas, pero imposible de dejar.
A mí también me gustaría encontrar alguien especial, cómo no. Sólo que tampoco me quiero perder esta etapa de tranquilidad, de ampliar amistades, recorrer un poco el mundo, mirar la vida sólo desde mi punto de vista. No sé si sucederá, o cuándo... pero tarde mucho o poco voy a vivir mi vida como si no tuviera otra (me da en la nariz que no, no hay otra).