Roscones y discopubs
Hoy estoy cansada. Bueno, en realidad me canso a menudo, no soy una persona que aguanta estoicamente situaciones desagradables, incómodas, ridículas... enseguida salgo corriendo. Y hoy estoy cansada de mi familia, de comer roscón y de los gritos de los niños.
Total, que toca terapia DVD, concretamente (a ver que tengo por ahí...) Jarrapellejos, una de caciques en la España profunda de principios del XX. Así, cuando me dé por pensar que llevo una vida muy insulsa, me regocijaré pensando que al menos no trabajo doce horas segando, ni tengo que soportar que me viole el señorito del cortijo.
Anoche salí. Tuve una primera cita con C., chica perfectamente normal con una cabeza bien amueblada. Fue una tarde agradable de cervezas y charla, y una noche estimulante de pizza y bourbon (esta última combinación parece peregrina, pero en algo tenía que ser original). Rematamos la noche con P. que en su línea de marchosa incombustible casi me insulta -o lo hizo?-, por querer irme a casa a las tres y media. He decidido que los discopubs con gente que todavía no ha votado no es lo mío, y no se trata de que no tenga posibilidades de ligar, es peor: sólo me clava sus ávidos ojos el típico cuarentón, harto de que las niñas ni lo miren, porque siente que soy el último recurso a su alcance. Y eso, francamente, hace sentir mal a cualquiera.
Tuve una interesante charla con C. en torno a la chica que nos gustaría encontrar, y creo que al final llegamos a la misma conclusión: ya no estamos en edad de romanticismos ñoños, ni de bobas ingenuidades: queremos una chica que se gane la vida honradamente y que se complemente con nuestro modo de ser. Parece que el físico ha pasado a un décimo lugar, nos basta con que no sea un ser repugnante y si no es mucho pedir, que no sea una guarra. Nada de novias en Bilbao, o en las Islas Afortunadas. Alguien cercano, que ya he vivido un noviazgo a distancia, y de los laaargos...
A simple vista parece sencillo, pero hasta hoy no se ha inscrito nadie para el puesto. Suerte que no soy racista, empezaré a buscar entre las recién llegadas al país.