PASIÓN
M. y yo hablábamos hace un rato de lo que tanto nos gusta: de nuestros primeros meses juntas, de los primeros pasos de nuestra relación. Es curioso: pese al poco tiempo transcurrido, recordamos las cosas de distinta manera. Todo sucedió a otra velocidad, en otro orden; mis palabras no fueron éstas sino aquéllas… Por eso hemos decidido contar a la vez un episodio de nuestros principios para contrastarlo después: el primer viaje a Madrid.
A M. le gusta viajar tanto como a mí, y ambas estábamos ansiosas por pasear las calles de Chueca, de la mano, dándonos besos sin mirar dónde ni ante quién… Poder cenar juntas, mirándonos descaradamente, sonriéndonos sin recato. Esos eran los planes; pero la realidad fue bastante distinta…
El deseo fue más fuerte que la ilusión, y las prioridades se impusieron de forma natural. El viernes llegamos tarde y cansadas, así que pospusimos las salidas a la mañana siguiente, después de un sueño reparador. Fue imposible… teníamos tanta hambre de nuestros cuerpos que el tiempo no tenía sentido, no importaba que fueran las doce o las cuatro… De vez en cuando nos levantábamos a comer, desfallecidas, las sobras de la cena o tostadas y un café. Después dormíamos por unas horas para despertarnos con alguna suave caricia, como al azar, que nos encendía otra vez, que nos hacía perder el aliento y casi el sentido. ¿Hay algo más dulce que el cuerpo de una mujer cuando se entrega, cuando cada gesto, cada movimiento te invita a traspasarlo con el tuyo? No existe violencia, ni prisas. Empiezas con un beso leve en los labios, sigues con otros besos cargados de pasión y después ya no sabes qué vendrá: puede ser el recorrido de tu boca por la curva de su cuello de terciopelo, o el sabor de sus pechos llenos en tu lengua… Es todo un confuso revoltijo de manos que trepan o descienden, de dedos que buscan orificios deliciosos donde refugiarse; el tacto te enerva, el olor te embriaga y el sabor de mujer te sumerge en un estado primigenio, mucho más allá de la razón, que te reconcilia con el mundo y sus fracasos.
Es un placer que nace con las manos, pero también con la mirada. Verla desnuda, su piel blanca, sus curvas, sus montes, sus cavidades prohibidas… Recrearte en su cuerpo, rozarlo con la punta de tus dedos, recorriendo lentamente el contorno de sus pechos, de su vientre… Pensar que cada centímetro de piel será tuyo, gloriosamente tuyo, profundamente tuyo. Acercarte despacio a su cuerpo, dejarle sentir el peso del tuyo, buscar el contacto completo y total…
Con M. he sentido cosas que no alcanzaré a expresar. La sensación de unión perfecta, el salir de tu cuerpo y tomar posesión de quien a su vez te posee… es lo más trascendental que me ha sucedido, a mí, una incrédula absoluta. He sentido que ya no era sólo yo, que mi mente, de una forma misteriosa y sublime, estaba conectada a la suya y que sus deseos eran los míos, su placer mi placer. El sexo no siempre es así, a veces se queda en el placentero estremecimiento de los cuerpos. Pero ya no para mí: he probado la ambrosía, no sé si me acostumbraré a bebidas menos selectas.
A M. le gusta viajar tanto como a mí, y ambas estábamos ansiosas por pasear las calles de Chueca, de la mano, dándonos besos sin mirar dónde ni ante quién… Poder cenar juntas, mirándonos descaradamente, sonriéndonos sin recato. Esos eran los planes; pero la realidad fue bastante distinta…
El deseo fue más fuerte que la ilusión, y las prioridades se impusieron de forma natural. El viernes llegamos tarde y cansadas, así que pospusimos las salidas a la mañana siguiente, después de un sueño reparador. Fue imposible… teníamos tanta hambre de nuestros cuerpos que el tiempo no tenía sentido, no importaba que fueran las doce o las cuatro… De vez en cuando nos levantábamos a comer, desfallecidas, las sobras de la cena o tostadas y un café. Después dormíamos por unas horas para despertarnos con alguna suave caricia, como al azar, que nos encendía otra vez, que nos hacía perder el aliento y casi el sentido. ¿Hay algo más dulce que el cuerpo de una mujer cuando se entrega, cuando cada gesto, cada movimiento te invita a traspasarlo con el tuyo? No existe violencia, ni prisas. Empiezas con un beso leve en los labios, sigues con otros besos cargados de pasión y después ya no sabes qué vendrá: puede ser el recorrido de tu boca por la curva de su cuello de terciopelo, o el sabor de sus pechos llenos en tu lengua… Es todo un confuso revoltijo de manos que trepan o descienden, de dedos que buscan orificios deliciosos donde refugiarse; el tacto te enerva, el olor te embriaga y el sabor de mujer te sumerge en un estado primigenio, mucho más allá de la razón, que te reconcilia con el mundo y sus fracasos.
Es un placer que nace con las manos, pero también con la mirada. Verla desnuda, su piel blanca, sus curvas, sus montes, sus cavidades prohibidas… Recrearte en su cuerpo, rozarlo con la punta de tus dedos, recorriendo lentamente el contorno de sus pechos, de su vientre… Pensar que cada centímetro de piel será tuyo, gloriosamente tuyo, profundamente tuyo. Acercarte despacio a su cuerpo, dejarle sentir el peso del tuyo, buscar el contacto completo y total…
Con M. he sentido cosas que no alcanzaré a expresar. La sensación de unión perfecta, el salir de tu cuerpo y tomar posesión de quien a su vez te posee… es lo más trascendental que me ha sucedido, a mí, una incrédula absoluta. He sentido que ya no era sólo yo, que mi mente, de una forma misteriosa y sublime, estaba conectada a la suya y que sus deseos eran los míos, su placer mi placer. El sexo no siempre es así, a veces se queda en el placentero estremecimiento de los cuerpos. Pero ya no para mí: he probado la ambrosía, no sé si me acostumbraré a bebidas menos selectas.
Comentario:
julieta&julieta....
has visto los comentarios q m ha dedicado la lesbiana d 90 2ªparte...?
q asco d tio! no sabe escribir, dile a m q le compre cuadernillos d ortografia.
un beso
has visto los comentarios q m ha dedicado la lesbiana d 90 2ªparte...?
q asco d tio! no sabe escribir, dile a m q le compre cuadernillos d ortografia.
un beso
Comentario:
Es una impresión mia o cada vez tus post son más monotematicos y más sensiblones?????? XD Ains, si es que en el fondo me da envidia veros tan enamoradas y una aquí a dos velas, bueno a una, q la otra ya hasta se ha gastado, jejeje.
Muak
Muak