Puente+cuento
Bienvenidas de nuevo a la vida después de un puentazo!!!Espero que os haya resultado tan productivo como a mi, q hayáis disfrutado, descansado…y todos los “ados” que se os ocurran. Mis días de bajón han quedado atrás, espero que por mucho tiempo. Supongo que la visita de mis amigas ha ayudado bastante, lo he pasado genial y ahora que se han ido me siento rara, quedándome aquí, será la costumbre de hacer viajes todas juntas (y volvernos todas juntas)…pero yo me quedo aquí. Aparte de que me han dejado la casa como si un torbellino hubiera pasado…pobre de mi que me molesté en limpiar tanto el día de antes (bueno un poquillo)…se han medio comportado…jaja son geniales. Ni si quiera me afectó el hecho de que Cactus no viniera…poniendo la excusa (buena donde las haya) de que tenía dentista…está claro…que esas citas son inamovibles, hablé con ella y al final volvimos a discutir…bueno ya discute ella sola la verdad, le molesta cualquier comentario, pero no solo mió, sino de cualquier persona, está muy irascible…es increíble como una persona puede cambiar tanto en 4 ó 5 años, de estar siempre con una sonrisa en la boca…a saltar a la primera, mis amigas me lo han confirmado este finde, con ellas está igual, es muy triste, sin embargo yo hace tiempo que veo el vaso medioo lleno. Como cambia todo, es increíble…ya sabéis chicas…nunca se sabe la de vueltas que puede dar la vida, algo que piensas que es lo peor que te podía pasar en la vida, se convierte en lo mejor que podía pasarte.
Aquí os dejo un cuento bastante adecuado a lo que os digo, es de Jorge Bucay
EL PORTERO DEL PROSTIBULO
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de
portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra
actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque sus padres habían sido
porteros de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre.
Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se
pasaba de padres a hijos.
Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con
inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.
Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas
instrucciones.
Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va
a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que
entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y
qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla
con los comentarios que usted crea convenientes.
El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero.....
Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceó - pero yo... yo no sé leer ni
escribir.
¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra
persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda
a escribir, por lo tanto...
Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida,
también mi padre y mi abuelo...
No lo dejó terminar.
Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le
vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que
tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte.
Y sin más, se dio vuelta y se fue.
El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que
podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a sí casa, por primera vez
desocupado. ¿Qué hacer?
Recordó que a veces en el prostíbulo, cuando se rompía una cama o se
arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba
para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una
ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.
Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos
oxidados y una tenaza mellada.
Tenía que comprar una caja de herramientas completa.
Para eso usaría una parte del dinero recibido.
En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una
ferretería, y que debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a
realizar la compra.
¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha.
A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había
terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su
vecino.
Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.
Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como
me quedé sin empleo...
Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano.
Está bien.
A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. Mire,
yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?
No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de
mula.
Hagamos un trato - dijo el vecino- Yo le pagaré a usted los dos días de ida y
los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué
le parece?.
Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días...
Aceptó. Volvió a montar su mula.
Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.
Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?
Sí...
Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de
viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos
podemos disponer de cuatro días para nuestras compras.
El ex - portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un
destornillador, un martillo y un cinc el. Le pagó y se fue.
"...No todos disponemos de cuatro días para compras", recordaba. Si esto era
cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas.
En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la
indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De
paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes.
La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje.
Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo
que necesitaban sus clientes.
Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las
herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un
galpón.
Luego le hizo una entrada más cómoda y algunas semanas después con una
vidriera, el galpón se transformó en la primer ferretería del pueblo.
Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la
ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente.
Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos
preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha.
Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las
cabezas de los martillos.
Y luego, ¿por qué no? Las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego
fueron los clavos y los tornillos.....
Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se
transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de
herramientas. El empresario más poderoso de la región.
Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió
donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñaría además de lectoescritura, las
artes y loas oficios más prácticos de la época.
El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la
escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el
alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo:
Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner
su firma en la primer hoja del libro de actas de la nueva escuela.
El honor sería para mí - dijo el hombre -. Creo que nada me gustaría más que
firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.
¿Usted? - dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo - ¿Usted no sabe leer
ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir?
Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y
escribir?
Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma -. Si yo hubiera
sabido leer y escribir... sería portero del prostíbulo!.
Aquí os dejo un cuento bastante adecuado a lo que os digo, es de Jorge Bucay
EL PORTERO DEL PROSTIBULO
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de
portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra
actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque sus padres habían sido
porteros de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre.
Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se
pasaba de padres a hijos.
Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con
inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.
Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas
instrucciones.
Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va
a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que
entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y
qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla
con los comentarios que usted crea convenientes.
El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero.....
Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceó - pero yo... yo no sé leer ni
escribir.
¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra
persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda
a escribir, por lo tanto...
Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida,
también mi padre y mi abuelo...
No lo dejó terminar.
Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le
vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que
tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte.
Y sin más, se dio vuelta y se fue.
El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que
podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a sí casa, por primera vez
desocupado. ¿Qué hacer?
Recordó que a veces en el prostíbulo, cuando se rompía una cama o se
arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba
para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una
ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.
Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos
oxidados y una tenaza mellada.
Tenía que comprar una caja de herramientas completa.
Para eso usaría una parte del dinero recibido.
En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una
ferretería, y que debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a
realizar la compra.
¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha.
A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había
terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su
vecino.
Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.
Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como
me quedé sin empleo...
Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano.
Está bien.
A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. Mire,
yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?
No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de
mula.
Hagamos un trato - dijo el vecino- Yo le pagaré a usted los dos días de ida y
los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué
le parece?.
Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días...
Aceptó. Volvió a montar su mula.
Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.
Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?
Sí...
Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de
viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos
podemos disponer de cuatro días para nuestras compras.
El ex - portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un
destornillador, un martillo y un cinc el. Le pagó y se fue.
"...No todos disponemos de cuatro días para compras", recordaba. Si esto era
cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas.
En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la
indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De
paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes.
La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje.
Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo
que necesitaban sus clientes.
Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las
herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un
galpón.
Luego le hizo una entrada más cómoda y algunas semanas después con una
vidriera, el galpón se transformó en la primer ferretería del pueblo.
Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la
ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente.
Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos
preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha.
Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las
cabezas de los martillos.
Y luego, ¿por qué no? Las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego
fueron los clavos y los tornillos.....
Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se
transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de
herramientas. El empresario más poderoso de la región.
Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió
donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñaría además de lectoescritura, las
artes y loas oficios más prácticos de la época.
El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la
escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el
alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo:
Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner
su firma en la primer hoja del libro de actas de la nueva escuela.
El honor sería para mí - dijo el hombre -. Creo que nada me gustaría más que
firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.
¿Usted? - dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo - ¿Usted no sabe leer
ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir?
Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y
escribir?
Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma -. Si yo hubiera
sabido leer y escribir... sería portero del prostíbulo!.
Comentario:
Ey niña!! Yo también he estado perdida (más que tú de hecho) y ya estoy por aquí! Espero que tu también actualices prontito!!
¡Un besote!
¡Un besote!
Comentario:
Hola guapa, he cambiado la dire de mi blog, ahora acaba en 84.
Un besito.
Un besito.
Comentario:
He leido tus primeros post en el blog, y me has recordado muchas cosas que yo también viví. En el fondo, muchas de nosotras empiezan igual, y la vida al final va poniendo todo en su sitio. Seguiré tu pista... besis!
Comentario:
Te entrego el PREMIO CERTIFICADO BLOG: porque tu blog me recuerda a cuando yo empecé a escribir el mío y porque me encantará cuando lea que, igual que yo, has encontrado a tu princesita.
Puedes recogerlo en mi blog! muchos besiiiis
Puedes recogerlo en mi blog! muchos besiiiis
Comentario:
Hola Javier, bienvenido!. Sé de sobra que se trata de un cuento, por eso mismo se le permite no ser una copia exacta de la realidad, simplemente creo que puedes ver reflejadas una serie de hechos de tu vida cotidiana (está claro que de una forma exagerada) y puede darte que pensar, si eso te ayuda a ver las cosas de una manera diferente, no veo cual es el problema. Creo que todos sabemos que no es más que eso, un cuento, o alguien se ha planteado alguna vez si El Principito viajaba de verdad de planeta en planeta(un niño que viaja en el espacio???de verdad???) o si el Nautilus encontró la Atlántida...es absurdo
Comentario:
Lucía!!qué tal va todo??qu envidia me dais con la quedada...yo ando un poco perdida estos días pq ando metida en el hospi todo el día...empiezo a entender lo que es sentirse explotadaa jaja..nos vemoss!!!unn besetee fuertee
Comentario:
Neni, mira la portada del chueca.com, sales!!!!! enhorabuena;) que sé que hace muuuuuucha ilusión!
besitos
besitos
Comentario:
Neni, mira la portada del chueca.com, sales en la portada!!!!! enhorabuena;) que sé que hace muuuuuucha ilusión!
besitos
besitos
Comentario:
Hola Lisita! me ha gustado mucho el cuento, todos los que he leído de Jorge Bucay me gustan... estás desaparecidilla no? besitos!!! te echaremos de menos en la quedada!
Comentario:
en fin, no es por ser malo, pero como casi siempre, los cuentos de Bucay son eso, cuentos.. no los aguantan ni el papel en el que los escribe.. si alguien se cree que alguien puede poner crear una empresa, pedir una licencia de apertura de negocio, negociar con proveedores, llevar una contabilidad, pagar impuestos... sin saber leer ni escribir! en fin..esos pequeños detalles, tan llenos de lógica, siempre los sacrifica Bucay para "iluminarnos" con su tono paternalista... Por lo demás, gracias por tu blog! y no leas más a los de la autoayuda! el camino propio lo tenemos que encontrar cada uno el nuestro y la búsqueda es lo realmente relevante ;-)
Comentario:
No hace falta ser un/a lumbreras para hacerte tu propia vida y llegar a ser alguien y tener una posición reconocida, aunque hoy en día cambia mucho el cuento. Con tesón se consigue muchas cosas....
De una que tiene un poco envidia por donde vives ahora... jeje:P (no digo más que luego to se sabe :-#)
De una que tiene un poco envidia por donde vives ahora... jeje:P (no digo más que luego to se sabe :-#)
Comentario:
Hola! me alegra que esos ánimos vayan para arriba. Y es que esas visitas sientan genial.
Al final me voy a tener que comprar este libro, he leído un par de fragmentos más por aquí y está interesante.
Un besito!
Al final me voy a tener que comprar este libro, he leído un par de fragmentos más por aquí y está interesante.
Un besito!
Comentario:
Me alegro que hayas pasado un gran puente! y sobre todo de que estés más animada, eso es buena señal... :)
Y estoy contigo, lo que puede llegar a cambiar una persona.... pero en fin, mejor darse cuenta a tiempo de las cosas y no tarde.
Un besito y que vaya bien! muak.
Y estoy contigo, lo que puede llegar a cambiar una persona.... pero en fin, mejor darse cuenta a tiempo de las cosas y no tarde.
Un besito y que vaya bien! muak.
Comentario:
Lo del pobre hombre definitivamente es amor al arte...eso pasa tambien enla vida diaria como tu y tus amigas en todos estos años no habeis cambiando y apesar de haber querido otra cosa para aquel entonces con Cactus lo tuyo era continuar tu vida tal cual como es. No importan los bajones y los momentos de soledad con esos siempre contamos lo que realmente importa es no dejar de ser nosotros mismos siempre.