El fin... y el principio
Este blog empezó con un motivo y en una situación. Agobiada, aislada en mi casa con un trabajo desesperante e interminable, necesitada de un estímulo, de algo que me ayudara a sentarme cada día delante de este ordenador ( o del difunto ordenador que en paz descanse).
Vuestros blogs, los que existen y los que ya pusieron el punto final, me dieron pequeños empujones. El mío fue algo inesperado para mí. La pequeña y placentera obligación de escribir un post me ayudaba a salir de la cama y a encender el ordenador de camino a la cafetera. A lo largo de la mañana la posibilidad de interrumpir el trabajo para algo realmente divertido y agradable como era leeros, comentaros y leer vuestros comentarios, me retenía ante la pantalla. Posiblemente sin esto hubiera terminado por irme a la calle, por ver la tele, por mandarlo todo "a kaskarla", que era cada día la tentación constante.
Con el tiempo fue algo más. Esa extraña forma de irrumpir en las vidas de otros, de simpatizar con algun@s, de coger manía a otr@s, de interesarme, de verdad, por la vida de esa especie de personajes literarios que eran Club, Arrierita, Sita, Chaika, Griss, Nikita y tantas otr@s. Porque... ¿quién no ha soñado con entrar en una novela y hablar con los personajes?. Yo he creado una novela con vuestros personajes y con este creado por mi, que soy en parte yo misma y en parte trozos vuestros.
Dos de estos personajes se convirtieron hace unos días en personas reales durante dos horas y luego volvieron al mundo de los personajes. Probablemente tod@s podrían salir de la pantalla y entrar en mi vida real. Es posible que lo hagan. Algun@s se quedarán, otras preferirán el personaje. Quizás nos veamos un día y ya nunca más. O tal vez seamos amigas para siempre. No lo sé.
Mi paso por aquí ha sido divertido, genial, salvador. Me alegro de haber venido. encantada de haberos conocido.
Pero el motivo inicial pasó. el escenario ha cambiado.
No tengo que estar aquí ocho horas al día. Esto se acabó el día 21. Supongo que tanto tiempo en esta silla se ha convertido en un hábito que me cuesta romper. Pero ya es tiempo de salir. De volver a la vida real. No tengo que salir de la cama para encender el ordenador sino para ir a inglés, a nadar, a trabajar, a ver a mi madre, a recuperar amigos casi olvidados. Tengo que pintar las paredes, reordenar la casa. Tengo que tirar papeles, cerrar carpetas. Tengo que quitar el ordenador del cuarto de estar y llevarlo a la habitación pequeña, donde no voy a pasar el día entero, sino el timpo necesario para estudiar, escribir alguna cosa, entrar en internet sólo cuando sea necesario.
Le tengo cariño a este blog, a este mundo medio real medio imaginario. Por eso me resistí a dejarlo y, perzosamente, se prolongó unos días. Pero debe terminar, porque nació con un fin, y ese fin llegó. Y tiene derecho a una muerte digna, con un punto final. No debe morir por abandono.
Y hoy se acaba. Seguiré leyendo a tod@s aquell@s que escriben porque quieren hacerlo, con motivo o sin él. Seguiré comentando a l@s que me inquietan, me hacen reir o pensar. A l@s que habeis entrado en mi vida, a mis amig@s.
Y, puede ser, es posible, sí, que mañana o pasado necesite otro blog. Y abra uno de otro color, con otro título, pero con este nombre. No sé por qué, pero me gusta Lizzy.
A tod@s vosotr@s, muchas gracias. Me gustará ver vuestras caras reales, mantengo la dirección que aparece abajo por si alguien quiere hablarme o verme en la realidad.
Pero me voy, qué lástima pero adios.
Hasta siempre
Vuestros blogs, los que existen y los que ya pusieron el punto final, me dieron pequeños empujones. El mío fue algo inesperado para mí. La pequeña y placentera obligación de escribir un post me ayudaba a salir de la cama y a encender el ordenador de camino a la cafetera. A lo largo de la mañana la posibilidad de interrumpir el trabajo para algo realmente divertido y agradable como era leeros, comentaros y leer vuestros comentarios, me retenía ante la pantalla. Posiblemente sin esto hubiera terminado por irme a la calle, por ver la tele, por mandarlo todo "a kaskarla", que era cada día la tentación constante.
Con el tiempo fue algo más. Esa extraña forma de irrumpir en las vidas de otros, de simpatizar con algun@s, de coger manía a otr@s, de interesarme, de verdad, por la vida de esa especie de personajes literarios que eran Club, Arrierita, Sita, Chaika, Griss, Nikita y tantas otr@s. Porque... ¿quién no ha soñado con entrar en una novela y hablar con los personajes?. Yo he creado una novela con vuestros personajes y con este creado por mi, que soy en parte yo misma y en parte trozos vuestros.
Dos de estos personajes se convirtieron hace unos días en personas reales durante dos horas y luego volvieron al mundo de los personajes. Probablemente tod@s podrían salir de la pantalla y entrar en mi vida real. Es posible que lo hagan. Algun@s se quedarán, otras preferirán el personaje. Quizás nos veamos un día y ya nunca más. O tal vez seamos amigas para siempre. No lo sé.
Mi paso por aquí ha sido divertido, genial, salvador. Me alegro de haber venido. encantada de haberos conocido.
Pero el motivo inicial pasó. el escenario ha cambiado.
No tengo que estar aquí ocho horas al día. Esto se acabó el día 21. Supongo que tanto tiempo en esta silla se ha convertido en un hábito que me cuesta romper. Pero ya es tiempo de salir. De volver a la vida real. No tengo que salir de la cama para encender el ordenador sino para ir a inglés, a nadar, a trabajar, a ver a mi madre, a recuperar amigos casi olvidados. Tengo que pintar las paredes, reordenar la casa. Tengo que tirar papeles, cerrar carpetas. Tengo que quitar el ordenador del cuarto de estar y llevarlo a la habitación pequeña, donde no voy a pasar el día entero, sino el timpo necesario para estudiar, escribir alguna cosa, entrar en internet sólo cuando sea necesario.
Le tengo cariño a este blog, a este mundo medio real medio imaginario. Por eso me resistí a dejarlo y, perzosamente, se prolongó unos días. Pero debe terminar, porque nació con un fin, y ese fin llegó. Y tiene derecho a una muerte digna, con un punto final. No debe morir por abandono.
Y hoy se acaba. Seguiré leyendo a tod@s aquell@s que escriben porque quieren hacerlo, con motivo o sin él. Seguiré comentando a l@s que me inquietan, me hacen reir o pensar. A l@s que habeis entrado en mi vida, a mis amig@s.
Y, puede ser, es posible, sí, que mañana o pasado necesite otro blog. Y abra uno de otro color, con otro título, pero con este nombre. No sé por qué, pero me gusta Lizzy.
A tod@s vosotr@s, muchas gracias. Me gustará ver vuestras caras reales, mantengo la dirección que aparece abajo por si alguien quiere hablarme o verme en la realidad.
Pero me voy, qué lástima pero adios.
Hasta siempre
Modernizandome
Con las nuevas tecnologías, pequeñas diferencias de edad se han convertido en un abismo generacional.
Hasta ahora yo era joven y recibía con entusiasmo cada novedad.
Hasta el eMule. Toda España bajandose series y viendo la quinta temporada cuando aquí no había llegado ni la primera. Y entre que a mi prision break me la trae al fresco, y que no tengo mucho tiempo y que el ordenador es portatil y tal y cual... Pues que me quedé anticuada, como mi madre cuando intentamos que pasara del a máquina de escribir al teclado... y no había manera. Como cuando quisimos enseñar al tío Pedro a poner el video. Como mi abuelo que seguía llamando "parte" al telediario y "papel" al periódico (que era muy culto, el hombre, y todos los día oía el parte y leía el papel).
Y encima hablando en pesetas, Y con bragas, que los tangas me dan "patrás". Y que no tengo ipod.
Y eso no puede ser, porque la edad es un estado mental, y yo no me quedo atrás, no señor.
Y como no me llega para la ipod y lo de los tangas me supera, pues lo he intentado con el eMule.
Y chica, muy bien, que aún soy de esta generación. La mulita y yo como dos chavalinas, más bien que pa qué.
Y... ¿a que nadie se imagina que serie tengo ahora esperando ser vista????
Hasta ahora yo era joven y recibía con entusiasmo cada novedad.
Hasta el eMule. Toda España bajandose series y viendo la quinta temporada cuando aquí no había llegado ni la primera. Y entre que a mi prision break me la trae al fresco, y que no tengo mucho tiempo y que el ordenador es portatil y tal y cual... Pues que me quedé anticuada, como mi madre cuando intentamos que pasara del a máquina de escribir al teclado... y no había manera. Como cuando quisimos enseñar al tío Pedro a poner el video. Como mi abuelo que seguía llamando "parte" al telediario y "papel" al periódico (que era muy culto, el hombre, y todos los día oía el parte y leía el papel).
Y encima hablando en pesetas, Y con bragas, que los tangas me dan "patrás". Y que no tengo ipod.
Y eso no puede ser, porque la edad es un estado mental, y yo no me quedo atrás, no señor.
Y como no me llega para la ipod y lo de los tangas me supera, pues lo he intentado con el eMule.
Y chica, muy bien, que aún soy de esta generación. La mulita y yo como dos chavalinas, más bien que pa qué.
Y... ¿a que nadie se imagina que serie tengo ahora esperando ser vista????
Qúe mala gana
Este fin de semana trabajo... Hasta hace media hora trabajaba el sábado, pero me acaban de llamar para cambiarme el sábado por viernes + domingo. No es mucha diferencia, pero me jode. No por el cambio de día, sino porque me llaman a las nueve de la mañana y me proponen el cambio.
Me jode que parezca que no tengo otra cosa que hacer que ir a trabajar. Si alguien no puede ir un día, me llama, porque... total... tampoco tengo nada que hacer. Me hacen cambios para llevar a los niños al colegio, para ir a las reuniones de padres, para ir a clase de noseké, para ensayar con el coro, con el grupo de teatro, para la cena de exalumnos...
Porque claro, yo no tengo familia. Y mis clases de inglés me las he puesto en horario de mañana (nunca trabajamos por la mañana). Y me programo las cenas, las quedadas y las citas con el dentista con la agenda delante.
Y no sé cómo me he convertido en el comodín de todo el mundo. Y no sé exactamente por qué, pero hoy me jode, me jode muchísimo ir a trabajar.
Pero voy a ir, porque no tengo nada especial que hacer. Lo que iba a hacer hoy lo puedo hacer mañana igual. Y porque en el fondo sé que sería egoista y absurdo decir que no porque no. Porque no me quiero convertir en una tía borde o maníatica o loca como el 80% de los que trabajan conmigo.
Pues nada, que me voy a duchar, a llamar a mi madre, a darme una vuelta por el centro y a trabajar.
Me jode que parezca que no tengo otra cosa que hacer que ir a trabajar. Si alguien no puede ir un día, me llama, porque... total... tampoco tengo nada que hacer. Me hacen cambios para llevar a los niños al colegio, para ir a las reuniones de padres, para ir a clase de noseké, para ensayar con el coro, con el grupo de teatro, para la cena de exalumnos...
Porque claro, yo no tengo familia. Y mis clases de inglés me las he puesto en horario de mañana (nunca trabajamos por la mañana). Y me programo las cenas, las quedadas y las citas con el dentista con la agenda delante.
Y no sé cómo me he convertido en el comodín de todo el mundo. Y no sé exactamente por qué, pero hoy me jode, me jode muchísimo ir a trabajar.
Pero voy a ir, porque no tengo nada especial que hacer. Lo que iba a hacer hoy lo puedo hacer mañana igual. Y porque en el fondo sé que sería egoista y absurdo decir que no porque no. Porque no me quiero convertir en una tía borde o maníatica o loca como el 80% de los que trabajan conmigo.
Pues nada, que me voy a duchar, a llamar a mi madre, a darme una vuelta por el centro y a trabajar.
A vueltas con el sexo (otra vez)
Como si en Radio Nacional de España leyeran este blog ayer dieron una noticia que ilustra el post de anteayer.
Al parecer se ha realizado un estudio (hay gente pa tó) que demuestra que se habla en público mucho mejor si en las horas previas se ha tenido actividad sexual. Pero, curiosamente, sólo funciona si hay penetración. Al parecer otro tipo de prácticas no mejoran la dicción, no calman los nervios del orador ni le proporcionan mayor seguridad en sí mismo.
Por desgracia no facilitaron ni la referencia bibliográfica ni los autores, así que no veo manera de consultar tan interesante trabajo científico.
Porque se me plantean grandes dudas:
Dudas metodológicas: ¿cómo han realizado este estudio? ¿Existía un grupo control de oradores no folladores? ¿Quién evaluó la calidad de la actividad sexual? ¿Y la calidad de lo expuesto en sus charlas a la mañana siguiente? Y, sobre todo... ¿Cómo sabemos con certeza científica que hubo penetración? Porque en este pais se folla mucho de boquilla, pero en la práctica...
Dudas sobre los resultados: ¿Es igualmente eficaz cualquier tipo de penetración, se emplee un complemento de la ipod, una hortaliza o cualquier parte de otro ser humano? ¿Mejora la oratoria de ambos sujetos (penetrante y penetrado/a) o sólo de uno?
Y finalmente... ¿Por qué no publicaron esto hace un mes? Si lo llego a saber me preparo a conciencia para el día T.
Al parecer se ha realizado un estudio (hay gente pa tó) que demuestra que se habla en público mucho mejor si en las horas previas se ha tenido actividad sexual. Pero, curiosamente, sólo funciona si hay penetración. Al parecer otro tipo de prácticas no mejoran la dicción, no calman los nervios del orador ni le proporcionan mayor seguridad en sí mismo.
Por desgracia no facilitaron ni la referencia bibliográfica ni los autores, así que no veo manera de consultar tan interesante trabajo científico.
Porque se me plantean grandes dudas:
Dudas metodológicas: ¿cómo han realizado este estudio? ¿Existía un grupo control de oradores no folladores? ¿Quién evaluó la calidad de la actividad sexual? ¿Y la calidad de lo expuesto en sus charlas a la mañana siguiente? Y, sobre todo... ¿Cómo sabemos con certeza científica que hubo penetración? Porque en este pais se folla mucho de boquilla, pero en la práctica...
Dudas sobre los resultados: ¿Es igualmente eficaz cualquier tipo de penetración, se emplee un complemento de la ipod, una hortaliza o cualquier parte de otro ser humano? ¿Mejora la oratoria de ambos sujetos (penetrante y penetrado/a) o sólo de uno?
Y finalmente... ¿Por qué no publicaron esto hace un mes? Si lo llego a saber me preparo a conciencia para el día T.
No estoy en forma
Como sabeis pasé un mes de diciembre fatal: pegada a la silla, al ordenador, nerviosa, directamente histérica, falta de tiempo y de motivación para cualquier actividad deportiva, considerando como tal cualquier actividad sexual.
Tras el día T, tampoco pude dedicar ni un minuto al sexo y/o deporte porque tenía cantidad de trabajo acumulado.
Pasada la Nochevieja las cosas no mejoraron porque el objeto de mis deseos se marchó a otra autonomía a disfrutar de una semana en familia.
La noche del siete al ocho de enero recuperamos el (mucho) tiempo perdido.
La mañana del día ocho me levanté como si me hubiera arrollado un tren. Creí que estaba enferma, me dolían todas las articulaciones y sentía pinchazos en lugares insospechados e indescriptibles. Tarde bastante rato en identificar esos dolores, resistentes incluso a la aspirina.
Increiblemente... Tengo agujetas
Tras el día T, tampoco pude dedicar ni un minuto al sexo y/o deporte porque tenía cantidad de trabajo acumulado.
Pasada la Nochevieja las cosas no mejoraron porque el objeto de mis deseos se marchó a otra autonomía a disfrutar de una semana en familia.
La noche del siete al ocho de enero recuperamos el (mucho) tiempo perdido.
La mañana del día ocho me levanté como si me hubiera arrollado un tren. Creí que estaba enferma, me dolían todas las articulaciones y sentía pinchazos en lugares insospechados e indescriptibles. Tarde bastante rato en identificar esos dolores, resistentes incluso a la aspirina.
Increiblemente... Tengo agujetas
¿Suerte?
Tengo un amigo que ha perdido su coche sepultado por cuatro pisos de escombros en el parking del aeropuerto.
No acabamos de ponernos de acuerdo en si ha tenido mala o muy buena suerte.
Yo creo que ha tenido muy, muy, muy buena suerte.
Quizás vivimos de milagro.
No acabamos de ponernos de acuerdo en si ha tenido mala o muy buena suerte.
Yo creo que ha tenido muy, muy, muy buena suerte.
Quizás vivimos de milagro.
Año nuevo...
El día 21 salí de mi casa hacia la facultad dejando detrás un reguero de artículos, folios, fotocopias, calcetines, camisetas, bragas, tarros de yogurt vacíos, platos sucios, botellas de agua...
El día 22 acampé en casa de mi madre...
Anoche volví a casa. Está incluso peor de lo que yo recordaba.
Tengo la nevera de una alcohólica, sólo hay cerveza, una botella de cava abierta y dos limones. De cada cajón que se abre salen diversidad de tranquilizantes que nunca llegué a tomar. No quedan bragas limpias.
En el correo electrónico hay 25 mensajes sin leer, algunos parecen importantes, pero no tengo fuerza moral para abrirlos.
Las cartas del banco llenan el buzón.
Debería empezar a hacer algo, pero hoy no, no puedo, me voy a casa de mi madre a comer.
Mañana quizás...
............................................
Reeditado para pediros que paseis por el blog de La Letra Escarlata (el de Hester por si algún despistado no lo conoce). Ha escrito una felicitación de Año Nuevo que nadie debe dejar de leer.
El día 22 acampé en casa de mi madre...
Anoche volví a casa. Está incluso peor de lo que yo recordaba.
Tengo la nevera de una alcohólica, sólo hay cerveza, una botella de cava abierta y dos limones. De cada cajón que se abre salen diversidad de tranquilizantes que nunca llegué a tomar. No quedan bragas limpias.
En el correo electrónico hay 25 mensajes sin leer, algunos parecen importantes, pero no tengo fuerza moral para abrirlos.
Las cartas del banco llenan el buzón.
Debería empezar a hacer algo, pero hoy no, no puedo, me voy a casa de mi madre a comer.
Mañana quizás...
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Reeditado para pediros que paseis por el blog de La Letra Escarlata (el de Hester por si algún despistado no lo conoce). Ha escrito una felicitación de Año Nuevo que nadie debe dejar de leer.