Lotería
La llegada del numerito navideño del tío Vicente significa que ha comenzado la desaforada campaña de compra de lotería de Navidad. A partir de este momento me siento obligada a comprar toda participación o número que me pongan por delante.
Soy ludópata navideña. Todos hemos soñado alguna vez con que nos toca la lotería, pero no es eso. Yo tengo la absoluta certeza de que alguna vez en mi vida me tocará el gordo de Navidad. No es un sueño, es una visión: me veo a mí misma en la tele rodeada de: mis compañeros del trabajo o las clientas de la panadería o los diabéticos de la asociación de diabéticos o los scouts de la parroquia. Tengo el décimo en la mano, lloro de la emoción, abrimos botellas de champán y, sobre todo, ante la clásica pregunta de "¿qué piensas hacer con el dinero?" yo contesto a toda España... TAPAR AGUJEROS.
Esta visión me acompaña todos los otoños. Y es seguro que me va a tocar alguna vez. Una vez le conté mi visión a mi hermano y él me confesó que hacía años que él tenía la misma visión, sólo que él no sale en la tele. Mi hermano ve un telediario del futuro donde un presentador anuncia que el gordo ha caído en Albacete o en Cáceres y "un pellizco en Zaragoza". Mi hermano es el del pellizco, claro. Por eso él recolecta lotería de todas las autonomías.
Nunca hemos dudado de nuestras visiones. Sólo una nube apareció en nuestro cielo millonario: A Animadora sí le tocó el gordo una vez. Pero no pasa nada, ella será uno de esos extraños casos de personas que son agraciadas dos veces. Y también saldrá en la tele, por supuesto.
Está claro, en la familia Bennet va a tocar la lotería de Navidad
Soy ludópata navideña. Todos hemos soñado alguna vez con que nos toca la lotería, pero no es eso. Yo tengo la absoluta certeza de que alguna vez en mi vida me tocará el gordo de Navidad. No es un sueño, es una visión: me veo a mí misma en la tele rodeada de: mis compañeros del trabajo o las clientas de la panadería o los diabéticos de la asociación de diabéticos o los scouts de la parroquia. Tengo el décimo en la mano, lloro de la emoción, abrimos botellas de champán y, sobre todo, ante la clásica pregunta de "¿qué piensas hacer con el dinero?" yo contesto a toda España... TAPAR AGUJEROS.
Esta visión me acompaña todos los otoños. Y es seguro que me va a tocar alguna vez. Una vez le conté mi visión a mi hermano y él me confesó que hacía años que él tenía la misma visión, sólo que él no sale en la tele. Mi hermano ve un telediario del futuro donde un presentador anuncia que el gordo ha caído en Albacete o en Cáceres y "un pellizco en Zaragoza". Mi hermano es el del pellizco, claro. Por eso él recolecta lotería de todas las autonomías.
Nunca hemos dudado de nuestras visiones. Sólo una nube apareció en nuestro cielo millonario: A Animadora sí le tocó el gordo una vez. Pero no pasa nada, ella será uno de esos extraños casos de personas que son agraciadas dos veces. Y también saldrá en la tele, por supuesto.
Está claro, en la familia Bennet va a tocar la lotería de Navidad
Comentario:
Jajaja, lo de "tapar agujeros" es buenísimo. Yo tambien soy una ludópata navideña y por supuesto, a mí también me tocará la lotería. Faltaría más!!!
Comentario:
jejejejeje
no si de ilusion tambien se vive... yo creo que mas o menos todos hemos soñado alguna vez que nos caia el gordo... aunque lo mio aun es mas dificil, ni siquiera compro loteria!
no si de ilusion tambien se vive... yo creo que mas o menos todos hemos soñado alguna vez que nos caia el gordo... aunque lo mio aun es mas dificil, ni siquiera compro loteria!