TRANSEXUAL MASCULINO EMBARAZADO DE GEMELOS

No se trata del primer caso conocido. Los medios internacionles se hicieron eco del embarazo de Thomas Beati, el transexual que se sometió a un tratamiento de fertilidad y fue padre de una niña el pasado año. Ahora el caso se repite en nuestro país. Rubén Noé, que tras varios años sometiéndose a un tratamiento hormonal para cambiar su sexo, lo detuvo el pasado verano para iniciar un proceso de fertilidad. Su novia, que ya tiene dos hijos de una relación anterior, está operada de ligadura de trompas. Hoy Rubén está embarazado de poco más de dos meses y será padre de gemelos el próximo mes de septiembre.
El caso ha reabierto la polémica del Beati. Los médicos han mostrado una postura distante ante esta posibilidad. Es “técnicamente realizable, lo que no quiere decir que sea éticamente aceptable”, afirmó el doctor Ballescà, ginecólogo y responsable de la Unidad de Andrología reproductiva del Hospital Clínico de Barcelona. Rubén detuvo su tratamiento hormonal antes del cambio de sexo total. Por lo tanto, como aun conserva sus ovarios, la fertilización fue posible. Aunque los médicos previenen: estos tratamientos pueden buscar "ganar dinero con las exclusivas". Rubén ha solicitado ya su cambio de nombre en el DNI, por lo que constaría como padre de sus hijos y, Esperanza, su novia, como madre, ya que piensan casarse antes del parto, según informa la Cadena Ser
Desde el colectivo transexual también ha recibido importantes críticas, pues lo ven como una contradicción. Las asociaciones de transexuales llevan varios años explicando a la opinión pública cuál es su situación, y parece que casos como éste podrían confundir más a aquellos sectores que aun no entienden con claridad el problema que sufren los transexuales y sus reivindicaciones legales.
La relación de Rubén con su familia no es nada sencilla. Naturales de Hinojares (Jaén), nunca vieron con buenos ojos sus actitudes masculinas. “Fany”, que así se llamaba de pequeña, descubrió que era adoptaba cuando un chico de clase le dijo que sus padres le habían comprado. Se hizo monaguillo para poder robar su partida de nacimiento y tratar de encontrar a su madre. Cuando inició el proceso hormonal, la relación se complicó aun más. "Me dijo que quería a la niña que adoptó, no a mí", dice en referencia a su padre.La familia de su novia, Esperanza, tampoco se lo puso fácil. No aceptan su relación con Rubén, por haber sido antes chica. Todo este cúmulo de obstáculos hizo que tomaran la decisión de abandonar Málaga, donde vivían, y trasladarse a Berga, en la provincia de Barcelona, para iniciar una nueva vida sin presiones. Él es técnico de sonido; ella, empleada de la ONCE de baja por depresión. Una situación difícil para ser inminentes padres de gemelos.
En septiembre llegarán los bebés. Tras el parto, Rubén está decidido a continuar con su tratamiento hormonal, y llegar hasta el final con el proceso de cambio de género.
TOLERANCIA CERO CON LOS HOMOSEXUALES MARROQUÍES

El gobierno marroquí ha anunciado el fin de la benevolencia con los homosexuales del país norteafricano. La causa que ha agotado la paciencia de las autoridades, según la prensa internacional, ha sido la publicación en la portada de la revista Al Michaal, de Casablanca (que tiene una tirada de apenas 6000 ejemplares) de una boda entre dos homosexuales marroquíes. El rito utilizado incluye la oración anterior a la lectura del Corán y, aunque no tiene validez legal, sí es bastante común en otros enlaces heterosexuales de parejas con menos posibilidades económicas.
Las consecuencias no se han hecho esperar. Los supuestos contrayentes se han visto desde entonces acosados en su entorno, temerosos de que su familia se entere de lo sucedido y los expulsen de casa. Han recibido insultos incluso en la universidad, donde están siendo tildados de “desviados” por algunos profesores.
En esta tensa situación se ha visto envuelto el embajador español en Rabat, Luis Planas, que recientemente realizó una gira por Marruecos para tratar de apaciguar los ánimos en torno al tema e ir “haciendo evolucionar las mentalidades”. La prensa marroquí, sin embargo, no se han tomado nada bien esta política a favor de los derechos homosexuales, y han calificado la actitud del embajador español como “de injerencia”.
La situación de los gays en Marruecos es harto compleja. Su ley se ciñe con escrupulosidad al islam, por lo que la homosexualidad es considerada un delito, con penas que pueden ir desde los tres meses a los seis años de prisión y multas que van de los 120 a los 1200 dirhams. Si hasta aquí nos puede parecer injusto y cruel, no dejéis de leer lo que sigue: en Marruecos, y en las sociedades musulmanas en general, lo importan es la virilidad. Es lo que se pone en peligro con las conductas homosexuales. Por eso, se hace una distinción clara entre homosexuales activos y pasivos. Mientras los primeros son aceptados por ser considerados viriles, los segundos son el objeto del pecado y la vergüenza, los débiles, los afeminados. Son considerados enfermos, tarados. Sin embargo, si el pasivo es claramente afeminado, no es sometido a esta humillación y se le tolera, pues no es una amenaza para los hombres viriles. A pesar de todo esto, la policía rara vez detenía a personajes “acusadas” de homosexualidad, aunque las veces en que lo ha hecho se ha tratado de auténticas redadas, como en la fiesta de cumpleaños que se celebró en 2004 en Tetuán y que acabó con 43 personas detenidas, acusadas de “incitar a la depravación”. A la vista de las últimas informaciones provenientes del gobierno, parece que este tipo de operaciones no tardarán en retomarse.
En el país “más occidental y abierto” del islam, la homosexualidad es considerada un peligro público que merece ser penado. Aunque si hurgamos un poco más, y tasamos el trato que reciben los homosexuales en muchos países islámicos, comprobaremos que lo de Marruecos es solo la punta de un cruento iceberg, que alcanza límites tan salvajes como el fustigamiento (Arabia Saudí, Yemen), el internamiento en campos de trabajo forzado (Guinea Bissau), la cadena perpetua (Bangladesh) o la muerte (Afganistán, Emiratos Árabes Unidos). ¿Quién es ahora el depravado?
SALE DEL ARMARIO UN MINISTRO DEL GOBIERNO DE SARKOZY
Roger Karoutchi, Secretario de Estado francés de Relaciones con el Parlamento y amigo personal del Presidente de la República, Nicolas Sarkozy, hizo pública su homosexualidad en una entrevista concedida el pasado mes de enero con motivo de la presentación de su autobiografía. Se convertía así en el primer político francés con categoría de ministro que sale del armario estando aun en posesión de su cargo. “No vivo en una mentira, pero tampoco voy por ahí alardeando. Hablo de ello con naturalidad”, ha afirmado Karoutchi.El Presidente Sarkozy, contrario a la legalización de los matrimonios homosexuales, ha reafirmado su amistad personal con Karoutchi, comentando que incluso la pareja de aquel es invitada a las recepciones en que se requiere la presencia de todos los ministros con sus respectivos cónyuges.
Sin embargo, con respecto a su salida del armario, es tajante: “No debería haberlo hecho. Eso le ha dejado definitivamente fuera de juego”, en referencia a su reciente derrota en las elecciones primarias de su partido para ser cabeza de lista por Île-de-France para las elecciones regionales de 2010. El presidente supone que podría haber influido el haber dado a conocer su homosexualidad, según informa dosmanzanas.com. Una muestra más de la coherente posición del presidente francés, que ya declaró antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo: “Estoy en contra del matrimonio homosexual porque estoy en contra de la adopción homosexual”, a la vez que no reparaba en mostrarse “en contra de toda discriminación”, dijo en la cadena de radio francesa Face aux Chrétiens.
No se trata del primer alto cargo de la política francesa que da a conocer su homosexualidad, pero sí el primero que lo hace ocupando su puesto. El precursor fue Bertrand Delanoë, que salió del armario en una entrevista televisada en 1999, cuando los grandes personajes abiertamente gays eran más bien escasos. Dos años después fue elegido alcalde de París por una apretada victoria, cargó que revalidó en 2008 ya con mayoría absoluta. Se convertía así en un incono europeo no solo para muchos homosexuales, sino también para una sociedad en general poco acostumbrada a ver a personajes abiertamente homosexuales en las altas esferas de la política.
La situación de nuestros vecinos franceses puede considerarse intermedia en lo que a políticas pro-gays se refiere. Pioneros en despenalizar la homosexualidad (desde 1791, en los tiempos de la Revolución), hoy en día tienen reconocidas las uniones civiles a través del eufemístico y ridículo nombre de Pacto Civil de Solidaridad (PACS). Algo más que solidaridad pensamos que habrá entre los contrayentes…
El país de la Liberté, Egalité y Fraternité va un paso por detrás de la vanguardia europea en cuanto a derechos homosexuales se refiere. El latin-lover que los gobierna tampoco parece dispuesto a mover un dedo por mejorar la situación. Y todo esto en un continente en el que conviven el reconocimiento al matrimonio gay en países como España, Holanda, Bélgica o Noruega con la prohibición expresa del mismo en Letonia, Lituania y Serbia.