LA COPE TAMBIÉN SE APUNTA A LA LESBOFOBIA

Al final este año sí que va a resultar a efectos prácticos -y no sólo a la fuerza- el año de la visibildad lésbica. El País y el diario 20minutos recogen la noticia de otra mujer discriminada laboralmente por tener una orientación sexual diferente de la hetero. Tanta vergüenza sólo puede minimizarse desgranando la jugada de la bendita cadena radiofónica que hace mobbing contra homosexuales.
La emisora de la Cadena Cope de Santiago ha vuelto a poner de patitas en la calle a la periodista Isabel Quintairos -en la imagen-, cuya idoneidad para el trabajo que llevaba a cabo sólo parecía estar en entredicho cuando se habla de que en vez de esposo tiene esposa. O también cuando se comentaba su "sospechosa simpatía" hacia el BNG, un partido que no han visto nunca en misa los domingos.
Tras trabajar veinte años en la emisora, la Cope no la informó las causas de su despido, por lo que alegó que la decisión estaba motivada por su matrimonio con otra mujer -en contra de la línea editorial de la cadena- y por haber trabajado para un partido de izquierdas y nacionalista.
Este primer despido se hico efectivo hace ya nueve meses. Y la denuncia que interpuso Quintairos entonces condenó a la empresa a readmitirla en el mismo puesto de trabajo y con las mismas condiciones .
La sentencia del juicio fue bastante clara: "la empresa no fue capaz de acreditar que la no readmisión de Isabel obedecía a las dos causas esgrimidas por su defensa": que se había amortizado su puesto por la mala situación económica y la política empresarial, que obligaba a la no incorporación de las excedencias forzosas.
El jueves pasado, la Cope readmitió a la trabajadora. "Pasé siete horas sentada en una silla, en un despacho apartado de la redacción, sin que nadie me asignara una tarea", cuenta Quintairos. Y así permaceció hasta el lunes, cuando el director le entregó una carta de despido "por razones objetivas" -las mismas que la jueza desestimó - y un talón por valor de más de treinta y dos mil euros.
Los abogados de la periodista han solicitado una vez más la ejecución de la sentencia tras lo que califican de "despropósito jurídico y fraude de ley". El Colexio de Xornalistas también está estudiendo la posibilidad de solicitar una una petición de amparo de Quintairos.
Nada señores obispos, sigan pensando que la afectividad y el amor humano está en contra de las leyes que les ha dado Dios -que no dudan en pasárselas por debajo de la casulla si ustedes son los beneficiados-. Parece que todavía no se dan cuenta de la incongruencia que llevan alimentando con sus actos y palabras desde hace ya bastante.