BOICOTEAN A GENE ROBINSON DURANTE UN SERMÓN

No se recuerdan molestias y desencuentros más grandes en la iglesia anglicana desde que hace dieciséis años se aprobara la ordenación de mujeres como sacerdotes. Pero la noticia que hoy os acercamos más bien parece propia del puritanismo medieval más violento que de cualquier otra época, por oscura y supersticiosa que fuera.
La versión digital del diario El País recoge hoy los últimos capítulos sobre la polémica suscitada en el seno de esta iglesia por el debate sobre la homosexualidad y el papel de la mujer dentro de ella. Uno de los elementos más heréticos para el conjunto tradicionalista de la misma es el obispo Gene Robinson, abiertamente gay y sexualmente activo, que además de ser vetado en el próximo congreso de obispos en Canterbury ha sido duramente criticado en su última homilía en público.
Ayer domingo, el obispo norteamericano estaba pronunciando un sermón en una iglesia al este de Londres, cuando comenzó a ser interrumpido e increpado sistemáticamente por uno de los fieles que le dedicó palabras como "hereje" y "arrepiéntete, arrepiéntete". El obispo entonces tuvo que interrumpir su discurso hasta que el individuo fue conducido fuera del templo.
Al retomar la disertación, Robinson pidió al resto de fieles que rezaran por "ese hombre" e intentó resumir su posición con estas palabras: "La discusión que estamos teniendo en nuestra Iglesia sobre la homosexualidad no es importante por lo que dice sobre la homosexualidad sino por lo que dice sobre Dios".
"Creo que Dios quiere que seamos audaces; creo que Dios quiere que tomemos riesgos; no creo que Dios quiera que seamos temerosos", continuó el prelado, cuyo discurso fue honrado con un discreto aplauso de los fieles.
Este desafortunado incidente ha tenido lugar a dos días de que se celebre la conferencia de Lambeth, que tiene lugar cada diez años y a la que acuden todos los obispos anglicanos. Aunque este año todos, todos, tampoco quieren: Robinson ha sido excluido de esta cita por el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.
Pese a no haber sido invitado a ella, Robinson ha viajado al Reino Unido para calificar de "error" su evidente exclusión en el actual clima de debate interno de la confesión. Por ello está defendiendo sus ideales participando en actos como el del pasado domingo, aunque a veces también tenga que aguantar que se los revienten.
Comentario:
Es lo que, desgraciadamente, ocurre cuando, desgraciadamente, los seres humanos inventamos a los dioses para que nos digan lo que tenemos que hacer, decir y pensar.