En España, aunque disfrutamos de un estado aconfesional, la superioridad de la religión católica es notable. Según un estudio del Centro Superior de Investigaciones Sociológicas, un 73,5% de los españoles se considera católico, aunque solo un 27,7% es practicante, cifra que es aun menor en los sectores de población más jóvenes. Ateos y agnósticos forman el segundo grupo más amplio, con un 24,1%, mientras que el porcentaje de fieles de otras confesiones se reduce al 1,6%. Estas religiones minoritarias son las siguientes: musulmana, testigos de Jehová, protestantes y mormones.
Es bien conocida la opinión de la Iglesia Católica española con respecto a la homosexualidad. Detrás de una supuesta actitud paternalista, de devolver a los homosexuales confusos o viciosos al recto camino de la heterosexualidad o de la castidad, se esconde una homofobia hiriente que ha puesto a los obispos a movilizar a sus correligionarios en manifestaciones sin precedentes bajo un mensaje claro: la concesión de derechos a los homosexuales degrada a nuestra sociedad.
La población LGTB española está ya acostumbrada a estos mensajes apocalípticos de la jerarquía católica, y lo asumen a veces con crispación, a veces con humor, pero siempre con un fondo agrio. Sin embargo, aunque dentro del catolicismo mundial la opinión es bastante uniforme, sí que hay otras iglesias cristianas que adoptan posiciones más favorables a la homosexualidad; incluso muchas de ellas comenzaron a dejar de considerarla un pecado desde hace ya un par de décadas. Esta actitud aperturista fue de nuevo noticia la pasada semana, cuando, tras los procesos a favor del matrimonio gay que se están llevando a cabo en dos estados de EEUU, Vermont y Iowa, obispos de la Iglesia Episcopaliana mostrasen su opinión favorable. Es el caso del Reverendo Alan Scarf, que hizo público su cambio de postura: “Como otros muchos que apoyaban los derechos de los gays y las lesbianas, pensaba que las uniones civiles eran suficientes para que sus relaciones estuviesen protegidas. Pero conforme oía los argumentos presentados en la corte [en favor del matrimonio], comencé a cambiar mi postura”. La Iglesia Episcopaliana es la sección de la Iglesia Anglicana en EEUU y otros países, sobre todo de América Latina, como Honduras, Ecuador, Venezuela o la República Dominicana, y aunque el debate continúa en su seno, lo cierto es que ya en los ’80 afirmaban que los homosexuales también eran “hijos de Dios” y sus derechos deberían estar recogidos por las leyes.

Este caso, aunque llamativo, no es el único. Entre las Iglesias que se muestran favorables a los gays y no consideran la homosexualidad un pecado, hay que hacer distinciones: unas son confesiones formadas fundamentalmente por personas LGTB y destinadas a ellos, como la Metropolitan Community Church; otras tienen programas claramente dirigidos a este colectivo, como la sincrética Asociación Universalista Unitaria, la Iglesia Reformada de América (sección de la Iglesia Protestante Holandesa) o la Iglesia Luterana Evangélica de América. Son solo una muestra de un número considerable de iglesias que, a pesar de los diferentes cultos, tienen todas algo en común: un letrero visible en sus puertas donde se lee “All Welcome” bajo la bandera del arco iris. Sus nombres nos pueden sonar inusuales para nosotros que vivimos desde hace siglos bajo el monopolio católico, pero en los países anglosajones esta variedad de confesiones es bastante corriente.
Un dato para utópicos que crean que es posible la reforma de la Iglesia Católica en España: existe una Iglesia Católica Reformada, una confesión formada a partir de las bases de la Iglesia Católica de Roma, que se autodefine como una iglesia “abierta, en la que todas las comunidades son bienvenidas”. Aunque visto el trauma que a la jerarquía católica le supone llevar el ritmo de los tiempos, y el jet lag de décadas que luego padece, nosotros hemos perdido la esperanza de que estos cambios se produzcan en nuestra vida; quizás nuestros hijos o nuestros nietos puedan verlo. De momento nos consolamos sabiendo que una mayoría de sus fieles son más conscientes del momento en que viven que sus dirigentes religiosos.
Un abrazo.
www.uuhispano.net
Asociación Unitaria y Universalista de Madrid: www.auum.net