La mayoría de medios generalistas como el diario digital levante-emv.com recogen este fantástico hecho, que ha supuesto un avance más que considerable en medicina reproductiva, además de en la normalización efectiva de las parejas LGTBQ -puesto que Lluna tiene, tanto biológica como legalmente, dos madres-.
La doctora Elena Pau, directora científica de la unidad de reproducción de la clínica Quirón de Valencia y ginecóloga de la pareja, ha sido la facultativo que ha conseguido hacer realidad el sueño de Mónica y Vero. Antes Mónica se había sometido a una fecundación in vitro, pero el fracaso del tratamiento forzó "la necesidad de esta pareja de acogerse a una donación de ovocitos".
Cómo lo consiguieron
La técnica que ha sido empleada se llama ROPA -Recepción de óvulos de la pareja- y cualquier mujer que sea mayor de edad puede someterse a este tipo de fecundación, cuyo precio ronda los 5.000 euros. El proceso consiste en el tratamiento de óvulos donados por parte de otra mujer, en este caso su propia esposa, para extraerle los ovocitos. Éstos son finalmente fecundados con el semen de un segundo donante y transferidos a la receptora.
Vero y Mónica serán por tanto madres legales, según reza el artículo 7.3 de la Ley de Identidad de Género que regula la filiación de los hijos de mujeres lesbianas. Y, como tales, la niña tomará los apellidos de sus progenitoras. Aunque en la actualidad la Ley de Reproducción Asistida sólo habla de parejas formadas por marido y mujer, la misma permite que dos mujeres puedan concebir una nueva vida con los óvulos de una cedidos a la otra, igual que hace un hombre al fecundar con esperma a su esposa en el laboratorio.
Sin embargo, Lluna no será la única española con dos madres: en la actualidad otras diez parejas de lesbianas casadas, ya embarazadas o en tratamiento para conseguirlo, esperan el alumbramiento de sus retoños en no muchos meses. Con un poco de suerte, gracias a los avances científicos y sociales, en poco tiempo veremos el advenimiento del baby boom lésbico en España.