<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Lo que me faltaba]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Frustraciones, desengaños, miedos, dudas...]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[y vi que era la soledad el centro de este mundo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_62.htm]]></link><description><![CDATA[un te quiero, aunque me lo digas sin palabras, con los ojos abiertos como platos y moviendo la cabecita de arriba a abajo, como los perritos encadenados al salpicadero de los coches viejos.<br/>una caricia sin mirarme a los ojos, con la lengua, con los dedos, con tu aliento, cuando me erizas la piel a contratiempo, viajando por mis campos cubiertos de hierbabuena.<br/>un beso ahogando otros besos, los que otros te dieran, los que pocos me dieron, tu aliento sobre mi aliento, tu boca pidiendo y dando, más dando que pidiendo, y te ríes sin abrir los labios, con una mueca como si te doliera, mientras yo te soplo en el ombligo.<br/>los celos que no son celos, los miedos que son sueños, ocultos bajo una canción desesperada, y los veinte poemas de amor que aún no he terminado de escribirte.<br/><br/><br/><br/>te quiero...<br/><br/>y tú...<br/>me quieres....<br/><br/>quieres<br/>eres<br/>es<br/>...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[la sombra de los rododendros]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_61.htm]]></link><description><![CDATA[hace mucho tiempo desde la última vez, ha pasado tanto, tanto... que ya ni consigo acordarme de cómo sostener el boli para escribir en este diario... fue con tu despedida, me pregunté cómo hablar, si eres mi vida y mi suerte... y mi muerte... y me pregunto ahora por qué regresar cuando antes imaginé que ya no había, tal vez lo deseara, y como siempre tú, sin entender nada, y como siempre yo, desliando jirones de mis ojos... siempre, nunca, todo, nada, y ahora te tengo y no te tengo, te quiero para mí y siento que no eres mío, que no te tengo, que la sombra de los rododendros no te oculta del todo a mis ojos, que el pájaro no vuelve desde lejos, que el sol no ilumina con sus rayos el inmenso jardín de nuestro abandono... no, no te abandono, no, no me abandonas, pero a ratos siento que deslizas entre tus dedos la alianza de nuestra sangre, pero a ratos siento náuseas que aprietan mi agonía y presiento lo insensible... y tanto te quiero... y tanto me quieres... y a pesar de todo haces y deshaces, sin entenderte, sin entenderme, sin mí... y qué puedo hacer, díme qué hago, si quisiera amarrarte a mis manos, si quisiera ahogarte en un suspiro y alejar para siempre fantasmas que de agotados ya ni aparecen por mis sueños... por favor, te lo suplico... no, no te ruego, no voy a rogarte como si fueras un dios, no volveré a rezar ante la diosa ni la adornaré con guirnaldas de flores secas de angustia... no, a pesar de todo... no volveré a abandonarme... hasta que yo quiera, pues para eso soy el cobarde en mi propia cobardía...<br/>]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[tu despedida]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_60.htm]]></link><description><![CDATA[fue<br/>decir adiós con un hondo silencio<br/>fue<br/>dejar tu aroma escrito sobre el viento<br/>fue...<br/>se fueron aquellos días hermosos <br/>que despertaron mis ojos<br/>presos de la noche oscura<br/>dejaron su cariño y su ternura<br/>como una llama encendida<br/>esperando el nuevo día<br/>y aunque suspiro <br/>sé<br/>decir adiós no fue un tiempo perdido<br/>fue<br/>andar haciendo juntos el camino...<br/><br/><br/>Ay, no sé, no sé... de repente se me vino esa canción a la mente, de forma clarividente, a la par que inocente, o tal vez invidente de sueños impotentes ante la oscura suerte que atormenta la propia locura...<br/><br/>Y decía ella, porque era ella la que lo decía, que así era porque sí... y eso.<br/><br/>En fin, tal vez no sea la más apropiada para el momento, no sé, quizá otra que hable de encuentros más bien... claro que tras el encuentro, la despedida se hace inevitable... ay, dios...<br/><br/>Bueno, estoy nervioso, Amparito, hija mía, nerviosito como un flan... me duele todo el cuerpo, el cuello, la cabeza, la barriga... ainssss, po zí, Amparo, qué quieres que haga... contra el cabreo zumo de peo, y contra los nervios? ainsssss<br/><br/>Adiós, Cordera, adiós...<br/><br/>Por qué tendré que acordarme siempre de cosas tan absurdas? aparecen así, sin más, está uno tan tranquilo y de repente, ale, asoman la cabecita, se inflan, se salen pa fuera y se van como si nada, dejándote con cara de tonto y diciendo: vaya chorrada...<br/><br/>En fin, Serafín, que corre más un galgo que un mastín, pero si el camino es largo... pues mira, si el camino es largo va a correr quien yo te diga, majo, porque uno no está pa muchos trotes ahora mismo, hombre ya, con el galgo y lo que no es galgo!!!!<br/><br/>Anda, Amparito, lo dejo ya, madre, que ya no pueo má, mi arma...<br/><br/>Besitos, dulces y mimositos, pa la solitaria garrapata de este perro pulgoso y desquiciado...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[por qué]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[me dijiste hace poco que igual alguien echaba de menos esto. No sé, igual sí, igual no, igual no importa, hasta puede que no importe el que no importe. En fin.<br/><br/>No te enfades conmigo. Las horas que son y yo con estos pelos... ay, diosito santo...<br/><br/>Ayer estuvo lloviendo, ya sabes, sin ganas, el agua caía porque quizá no tenía nada mejor que hacer. Hoy hace sol... hace? fíjate, hace sol... qué expresión... dios mío, no puedo con tanto...<br/><br/>Po zí, Amparo, ay Amparito, qué olvidada te tenía, madre... ya ves, así soy de veleta... pero al final, mira, al final... ay, el final...<br/><br/>En fin, ya lo sabes, corazón mío, ya lo sabes... y qué hago si es así...<br/><br/>Tenemos miedo, tú por tus cosas, yo por las mías, que al final son las tuyas, al igual que las mías son tuyas, pero qué hacer? no sé, no lo sabes, y sin saber cómo, seguimos avanzando... hacia dónde... al abismo... al acantilado aquel, con la puesta de sol, metidos en el coche, abrazados... llenos de garrapatas... ay, dios... no puedo con tanto...<br/><br/>No sé qué me pasa estos días, es como si tuviera un peso enorme encima, no sé, como si sintiera unos hilos atados a la cabeza, a las manos, a los pies... un muñeco, una marioneta... pinocho... sí, tal vez, y por eso me crecerá la nariz... acaso... a caso...a....caso...<br/><br/>Sin ningún sentido escribo hoy, no sé, por qué, por qué escribo esto, por qué te escribo esto aquí. No lo sabes? no lo sabes. no<br/><br/>Perdóname, no fue mi intención, lo siento, lo siento, perdóname... ay, dios, no me entiendes, no lo entiendes... pero sólo te pido eso, perdón, si pudieras, si algún día tú pudieras... pero no sé, no sé si yo podré siquiera, no sé, no sé... perdóname...<br/><br/>No sé lo que digo, estoy trastornado, como sonámbulo, ido, no sé, igual es el frío que aletarga la mente, cualquier posibilidad de raciocinio, imposibilita lo inteligible, coarta los sentidos, los coacciona, los libera, los suelta al libre albedrío... al vidrio, que decía uno... uno... uno... y uno... uno y uno, eso es, para qué más...<br/><br/>Yo también tengo miedo, mucho miedo...<br/><br/>Pero bueno, en fin...<br/><br/>Mil besos de miel, y al revés, guh kcit...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[cómo hablar...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_58.htm]]></link><description><![CDATA[si cada parte de mi mente es tuya, y si no encuentro la palabra exacta... cómo hablar? cómo decirte que me has ganado poquito a poco, tú que llegaste por casualidad...<br/><br/>Ya lo sé, que no es así, pero bueno, en fin, ya sabes cómo soy... o tal vez no... no me hagas mucho caso...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[Eres mi vida y mi suerte]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_57.htm]]></link><description><![CDATA[te lo juro compañero,<br/>no debía de quererte...<br/>no debía de quererte... <br/>y sin embargo te quiero...<br/><br/><br/>Bueno, a lo mejor es "mi vida y mi muerte"... no lo sé... aissssss<br/><br/>pero bueno, en fin... y eso...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[Tres de febrero]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_56.htm]]></link><description><![CDATA[No sé qué me pasa...<br/>o tal vez sí lo sepa, pero me da miedo...<br/>otra vez...<br/><br/><br/>Soy un cobarde, te diste cuenta?]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[A dónde van los sueños...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_55.htm]]></link><description><![CDATA[Aquella vez casi los pierdo, o creí perderlos, que viene a ser lo mismo... Pero vuelven, siempre vuelven, y de igual forma vuelves a perderlos, o crees que los pierdes, y otra vez vuelven... <br/>No sé, qué quieres que te diga, no lo sé... tan poco sé que apenas soy capaz de saber si en realidad no lo sé. Quizá lo supe en su momento... quizá las cosas no se olvidan tan fácilmente...<br/>Es difícil, ya lo sé, y tú también lo sabes, y contra esa dificultad que te oprime sin asfixiar del todo pataleas y te da rabia y lloras de impotencia, y te preguntas por qué, por qué yo, por qué tu, por qué no nosotros... y al final no haces nada, porque no puedes, por mucho que quieras, te sientes como un muñeco de trapo que por momentos se desangra de serrín y sueños, y en la soledad de cada noche quieres ahogar el grito de dolor, a veces tan insoportable, pero no tienes boca, ni ojos para llorarlo, porque eres sólo eso, un muñeco de trapo con alma de serrín menguado por momentos...<br/>Ay, dios, si existes... acaso tenga que llamarte por tu nombre humano... Ay, si fuera posible, dios, mi dios, mi amado...<br/>Y después ya no importa, porque después será el principio deseado, todo nuevo, usado mucho antes, pero igualmente nuevo, deslucido por tanto tiempo, pero nuevo...<br/>Si pudiera te daría lo que no tengo, y quisiera poder decirte que lo mío ya fue tuyo, incluso antes de serlo.<br/>Lo siento, tal vez debiera ahogar estas palabras que se atragantan, que no quisieran salir, aferradas a tus labios. Y después qué importa...<br/>No lo sé...<br/>No lo sé...<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[Noviembre]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_54.htm]]></link><description><![CDATA[Ya sé que no es noviembre, no estoy tan mal como para no saber en qué mes vivo. Pero es noviembre el mes que ahora quiero recordar. Acaso no puedo? Es noviembre, y ya está, sin más, qué más? me apetecía nombrarle y lo he hecho. No viene a cuento, no tendrá sentido, y qué.<br/>Pos eso, Amparito. Chica, hacía tanto que no te veía... Ya te tenía ganas, mujer. Es lo que tiene ser así, o de la otra manera... ein? A que echabas de menos estos giros inverosímiles, a que sí. Qué vas a echar tú de menos, no me mientas, no puedes hacerlo. Es así, y ya está, y contra lo que es así es buena gana enfrentarse. Y no te digo nada si encima eres un cobarde. Aunque tú no eres cobarde, que lo sé yo, qué va, tú eres mu lista, Amparito, como diría Almodóvar:  tú vales mucho nena... <br/>En fin...<br/>En principio....<br/>Y la miel...<br/>Ya me acuerdo de la canción, la cantaba la chica argentina, ehte.... Marcela Morelo, o era Morello, desde luego era Marcela. Mi padre suele decir: escupe Marcelo que te has tragao un pelo. Él es así...<br/>Sí, era algo del tormento de amor, pasión de mujer (porque ella es una mujer, pero vamos, si hubiese sido un hombre sería lo mismo... y si fuese un perro, o un loro, o un bonobo, eh eh eh????), el cielo es testigo de mi pader, tormento de amor, quisiera vivir envuelta en sus brazos y hacerlo feliz... se me hace insoportable, lo extraño tanto, (ahora sí), suspiro el desencanto si no está, él es mi otra mitad, y no voy a olvidarlo, no voy a olvidar... Pero antes, al principio, era lo del hombre más amado de la tierra, ya sabes, aquel que decía ella que esperaba desde el siglo anterior, y que tiene los ojitos color miel y una fragancia tibia, muy tibia en su piel...<br/>Anda, que ya te vale!!!<br/>Po zí, Amparo, po zí, madrecita, y hoy es la Candelaria, bueno, la víspera, pero por la víspera se sacan los santos, no?<br/>Hacía tiempo ya, sí, hacía tiempo...<br/>Y todo por un simple y absurdo recuerdo. Noviembre...<br/>Qué le vamos a hacer...]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item><item><title><![CDATA[Qué]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/loquemefaltaba/c_49.htm]]></link><description><![CDATA[...<br/>-Oye, hija, cómo canta<br/>la sirena de la mar.<br/>-No es la sirenita, madre,<br/>que esa tiene otro cantar,<br/>es la voz del conde Olinos<br/>que por mí penando está.<br/><br/><br/>Cuando uno dispara contra una nube, con la intención de herirla, desgarrar sus tripas de algodón henchido, mira guiñando un ojo mientras apunta con pulso firme hacia el cielo. Centra y dispara. La detonación hace tambalear la tierra sobre la que apoyan tus pies, pero tú, impasible, impertérrito pluscuamperfecto singular, mantienes desafiante tus dos ojos, ahora bien abiertos, fijos en la nube gordota, hinchada de humores, ajena a ti. Y entonces llega el impacto, y la nube nota como un pinchazo, y se encoge, se hace más chica por el dolor, y aturdida empieza mirar arriba, y abajo, y a los lados. Y entonces te ve a ti, allí abajo, apoyado sobre el disparo, tambaleando tu cuerpo que a ella se le antoja enquencle. Y entonces comienza sangrar la herida. Y la nube llora, no porque le duela la herida, las nubes son de algodón, llora porque le dueles tú, porque miró tus ojos, fijos en ella, expectantes a su dolor, que empezó a doler cuando te vió. Porque tú, eras tú, el mismo de otras veces. Y ahora parecieras no ser el mismo. Aunque al fin y al cabo, ella tampoco era la misma. Y ya se sabe que las heridas de las nubes sanan muy pronto, antes de primavera.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[el cobarde]]></author></item></channel></rss>
