Sueños de colores
Andanzas de una chica más o menos normal en busca de la felicidad
Acerca de
Soy bastante tímida, me cuesta abrirme a la gente, aunque cuando lo hago, lo hago a lo grande. No soy ni más ni menos, soy como soy.
Sindicación
 
Esa gran compañera
Hoy le quiero dedicar este post a ese aparato que todos tenemos en casa y que muchos suelen denominar "caja boba". Porque no nos engañemos. Solemos decir "buah, yo no veo la tele. Para lo que echan..." Pero después todo el mundo sabe hasta de qué color son las bragas que usa la Pantoja. Y no es que realmente nos interese, es que no nos dejan otra opción. Es eso o tragarte cómo Luís Fernando ha dejado embarazada a la prima de Victoria Daniela para pesar de su padre (que en realidad no es su verdadero padre), que ya le tenía buscado un maromo montado en el dólar para salvar su negocio de frijoles en lata.

Si es que en el fondo somos borregos y aceptamos lo que nos dan sin cuestionar si podría haber algo mejor. El otro día hablaba este tema con una amiga de mi tía y me decía que ella veía los programas del corazón porque no ponían otra cosa después de comer y algo tenía que hacer. Yo sutilmente le sugerí que podía apagar la televisión, y me contestó que entonces qué hacía. De verdad que me dio pena esa respuesta. No te gusta algo pero lo aceptas porque es lo que hay. Ni siquiera se plantea que hay muchas otras cosas que hacer como leer, escuchar música, dar un paseo... o simplemente hacer un sudoku, ¡hostia!. Así es imposible que se produzca un cambio y eso los magnates de las televisiones lo saben.

Sé que este es un tema relativamente poco importante comparado con otros, pero si nadie se hubiera levantado alguna vez de su sillón para revelarse contra lo que no le parecía bien posiblemente hoy no viviríamos como vivimos.

Así que desde aquí hago un llamamiento a tod@s. Levantémonos de nuestros sofás y revelémonos contra esa caja, que será boba pero sabe cómo dominar.

Ala, ahora os dejo con lo único que a mi parecer merece la pena de la televisión aparte de Los Simpsons y Padre de familia.



Lo siento pero es que no puedo... me parto con este tío-pelota.

¡Hasta más ver!

 
De vuelta al tajo estudiantil
Después de la pequeña presión de Dark me decido a actualizar (soy una blanda...).

En mi favor tengo que decir que no tengo tiempo material para hacerlo. Tengo un examen el día 8 y ya me tengo que poner las pilas, así que llevo desde la semana pasada yendo todas las tardes a la biblioteca a dejarme los codos, y de paso mi vida social. Solo he salido de mi casa dos noches, cada una peor que la otra.

La primera fue por el cumple de mi amiga Morena. Nos fuimos a cenar a una pizzería y a nadie se le ocurrió reservar mesa antes, por lo que estuvimos casi tres cuartos de hora esperando una. Nos la dieron en la terraza pero como hacía una levantera horrorosa (y las que vivan por aquí abajo saben de lo que hablo), nos tuvimos que cambiar porque se volaba todo. Por fin logramos sentarnos en un sitio decente y he de decir que me puse como una cerda de comida italiana porque mis amigas son unas brutas pidiendo. Íbamos seis, y yo decía que con una ensalada y cuatro pizzas había de sobra, pero ellas que no, que cinco pizzas, así que nada, como chicas educadas que somos intentamos no dejar nada en el plato (cosa que fue imposible).

Después de eso me entero de que Folklórica estaba invitada a la cena, pero como había ido a comer con sus padres venía luego. ¡Bien! La estuvimos esperando como un cuarto de hora hasta que se dignó a aparecer, y casi me da un chungo. La jodía se ha pelado y está tremendamente morbosa. Yo continué con mi actitud de siempre de pasar de ella, así que la saludé e intenté no volver a coincidir, pero ella parecía que buscaba lo contrario. Mientras íbamos andando estaba todo el tiempo a mi lado. Cuando nos sentamos en un pub también, y cuando dije que iba a pedir algo se empeñó en acompañarme. Lo peor de todo es que apenas nos hablábamos y era una situación bastante incómoda, pero bueno, creo que cada vez lo llevo mejor (espero). Creo que ha sido la noche que más tíos he conocido de todo el verano, y es que salir con Cris (la hermana de Morena) es un peligro, porque no se calla ni bajo agua. Que tía... Vamos, llega a ser bollo y me la llevo por el ambiente forever, porque le echa un morro...

La siguiente noche fue justo al día siguiente. Salí con Tenista y dos o tres amigas más. Como ya he empezado a estudiar pues paso de beber porque si no al día siguiente no soy persona y me lo paso durmiendo. La noche no estuvo tan mal si no fuera porque todos estaban super borrachos menos yo, todos se reían por tonterías menos yo (porque no les cogía la gracia),y todos hacían el moñas menos yo. Conclusión: la próxima vez que decida no beber me aseguraré antes de que haya alguien más que tampoco lo haga para no sentirme la rara del grupo.

Aparte de eso, como estar estudiando me hace pensar mucho (si alguna vez veis a una chica en una biblioteca con la mirada perdida en el infinito soy yo), he llegado a la firme conclusión de que necesito enamorarme de alguien. Llevo casi tres meses soltera y ya hecho de menos a alguien que se preocupe por mí, que me mande mensajitos de buenas noches, alguien a quien abrazar y darle mimitos... jops, lo dejo ya que me pongo sensiblona.

¡¡¡Muchos MUAKIS a tod@s!!!

 
Quiero correr en libertad, quiero encontrar mi sitio...
Mi amistad con mis "amigas de toda la vida" está decayendo, y además en picado. Entre otras cosas porque cada vez salen más con Folklórica y sus amigas, y además yo no tengo la culpa de darme cuenta que cada vez tengo menos cosas en común con ellas. Desde que comencé mi vida universitaria he conocido gente con la que comparto intereses, que piensan igual que yo en muchos aspectos... y luego los comparo con ellas y como que no. Me da pena que se pierda la amistad porque son ya años los que llevamos juntas, pero por otro lado cada vez me siento menos cómoda con ellas. Por no hablar del hecho de que no puedo hablar ni comportarme con libertad (la única que sabe que entiendo es Greg, y ya me ha dicho que ni se me ocurra decírselo a las demás porque no se lo tomarían bien).

Mi amiga Ojitos dice que a ella con sus "amigas de toda la vida" le ha pasado igual. Y ha llegado a la conclusión de que en realidad son unas amigas circunstanciales. Es decir, que te unes a ellas y sales con ellas porque están en tu clase, o son tus vecinas... es lo que tiene un pueblo pequeño, que no hay mucho donde elegir. Claro, luego llegas a la universidad, donde hay tropocientas personas con sus distintos estilos, a una ciudad grande, tu visión se amplía. Sobre todo si lo que estabas viviendo antes no era lo que realmente querías.

Tenemos modos distintos de ver las cosas. Yo quiero vivir, expandirme, conocer mundo, distintas culturas, no conformarme con lo que me dan, salir, conocer gente interesante... Ellas quieren terminar la carrera, encontrar novio y casarse. Y si puede ser no salir del pueblo. Y yo aquí me siento reprimida. Me ahogo. Y necesito respirar...

Sé que no soy la única que se siente así, porque a Tenista y a Ojitos les pasa igual que a mí. Pero claro, termina el verano y Tenista se va a Madrid, y con Ojitos... bueno, este verano hemos echo más migas, así que espero que en invierno la cosa siga igual.

Supongo que habrá más gente que se sienta igual. Que sepan que no encajan con la vida que aquí se espera de ellos. Lo peor de todo es que si esto lo dices en voz alta te dicen que te crees superior por querer irte y un montón de sandeces más.

En fin, que mi vida la veo fuera de aquí. Madrid por ejemplo. (Quien dice Madrid dice cualquier otra ciudad más o menos similar).

Voy a poner una canción que siempre me suele animar.



¡Saludos!

 
De cómo Folklórica paso de amiga-a-novia-a-enemiga-a-amiga-a-novia-a-enemiga (vol.3)
Bueno, después de unas mini-vacaciones blogueras vuelvo a la carga.

Como toda buena historia, a esta trilogía le ha llegado ya su final. Me han preguntado que por qué he llamado Folklórica a Folklórica, y no, no es que sea una famosa cantante de copla, pero casi. La llamo así porque le gusta mucho el flamenco, la canción española... aunque después también te la veías escuchando rock. Esa mezcla me encantaba...

Nos quedamos en que dejamos de tener contacto alguno, y no porque yo no quisiese. Yo entiendo que te pueda dejar de gustar alguien o que la cosa no sea lo que tú esperabas, y aunque me dolía pensar en ella sólo como amiga, estaba dispuesta a ello, pero fue ella la que cortó todo tipo de relación, y yo tampoco iba a ir arrastrándome. Pasamos lo que quedaba de curso en el mismo piso, aunque yo apenas lo pisaba, y ella mucho menos. Con Tenista pasaba tres cuartos de lo mismo, así que los dos andábamos bastante cabreados con ella. Fue como si de repente no nos conociera a ninguno de los dos de nada, y eso nos decepcionó mucho, sobre todo a Tenista, que en el fondo no tenía nada que ver con lo que había pasado entre nosotras.

Ya pensaba que no había nada que hacer, y justo cuando comencé a recuperarme del mazazo y a ver las cosas de otro modo empezó a mandarme mensajes diciéndome que la perdonara, que se había portado super mal y que me echaba de menos. El primero de estos mensajes me lo enviaría a mitad de verano, y no dejó de enviarme una media de 2 o 3 mensajes semanales hasta que no dí mi brazo a torcer.

Es dificil describir cómo me sentía por esos entonces. Por un lado me sentía traicionada por ella, porque después de decirme que no quería perder su amistad conmigo, literalmente me echó de su vida sin explicación alguna. Y por el otro, el hecho de que me estuviera enviando el chorro de mensajes que me enviaba, me hacía pensar que a lo mejor había recapacitado. Después de casi un año, y de haber hablado varias veces de lo que había pasado volvimos a retomar la relación de amistad. Llegamos a la conclusión de que después de lo que había pasado era lo mejor. No complicar más las cosas. Pero claro, las dos seguíamos sintiendo algo, y como me dijo Tenista, mientras hubiera algún tipo de sentimiento por parte de alguna de las dos no íbamos a poder ser sólo amigas.

Así que la "solo amistad" duró poco. Ella me juraba y perjuraba que me quería, que había cometido un error, y que lo hizo porque le había venido muy grande darse cuenta de que estaba enamorada de una mujer, pero que se había arrepentido desde el día que decidió dejarlo. Todo volvió a ser lo de antes, y cuando practicamente llevábamos el mismo tiempo que la otra vez, la historia volvió a repetirse. Volvía a mostrarse fría y distante conmigo. Me parecía mentira que después de todo lo que había pasado, de las veces que le había dicho si estaba segura del todo, y de las veces que me había jurado que sí volviera a hacerme lo mismo otra vez. La impresión que a mí me daba era que mientras la relación no iba en serio, y estábamos que si sí que si no, para ella todo era perfecto, pero una vez que se volvía más seria se asustaba y se echaba para atrás.

Esta vez no esperé a que ella me lo contara, sino que le dije que quería quedar para hablar porque así no pensaba seguir. Me dijo que se sentía como si estuviera haciendo algo malo, que no se sentía bien y que de nuevo lo sentía mucho y que no quería que pasara como la otra vez y dejáramos de tener contacto. Yo le dije que una vez la perdonaba, pero que dos ya no, que había tenido un año para darse cuenta de lo que sentía por mí, y que me sentía totalmente utilizada.

Esa fue la última vez que hablé con ella hasta el día de hoy. Después me he enterado de cosas que ya me reservo y que me han hecho darme cuenta que es una persona muy, muy egoísta. Según una amiga que tenemos en común, lo que le pasa es que no acepta ser lesbiana, sobre todo porque su familia es algo conservadora, pero yo ya no sé que creer. Si de verdad me quisiera habría pasado un poco de lo que la gente pudiera decir, y con lo de su familia pues ya se vería más adelante... no sé. Así que ahora mismo estamos en off total, y esta vez creo que no hay retorno.

Bueno, hasta aquí llegó esta pequeña gran historia. Lógicamente está super resumida, porque si no podría llenar posts y posts y acabaríais de Folklórica y de mí hasta donde todos ya sabemos, y no es plan.

¿Vosotr@s qué pensais?

¡¡Muchos muakis y nos leemos!!

 
Un finde raro, raro...
He estado todo el finde con una desgana y una flojera poco habituales en mí (para ser fin de semana). Llegó a tanto que el viernes ni siquiera salí.

El jueves salimos Tenista y yo solos porque nadie más tenía ganas (creo que la apatía se fue contagiando). No sé cómo me las apaño para acabar borracha cada vez que salgo con Tenista. No recuerdo casi ninguna noche que haya salido con él en plan marchón y no hayamos acabado más contentos que unas castañuelas. Preparamos mojito y allá que nos fuimos los dos a la zona de botellón, que estaba petadísima. Al ratillo se sentó un grupo de chicas a nuestro lado y acabamos entablando conversación con ellas. Yo creo que también estaban un poco pasadas (incluso más que nosotros), porque no es normal que estuviésemos "chucuchú, chucuchú" toda la noche, que nos contaron de todo lo habido y por haber. Además el sábado nos las volvimos a encontrar nada más llegar (grado 0 de alcohol) y todas más calladas que en misa.

Tuve un momento de debilidad y le hice una perdida a Folklórica a las 4 y pico de la mañana. Me arrepentí al segundo siguiente, porque ya llevaba más de un mes sin hacerlo, y no quiero que sepa que a veces me sigo acordando de ella. Me la contestó y me volvió a dar otra una hora después más o menos. No le he contado nada a Tenista porque así fue como empezamos la otra vez y mira cómo acabamos. Me tiene prohibido que haga ese tipo de cosas, y menos a esas horas. Pero bueno, no os voy a adelantar acontecimientos del tercer volumen, que está ya apuntito, jiji.

El viernes no salí pero fui a la playa. Ya estoy más contenta porque ¡¡Me ha salido la marca del bikini!! Ya sé que es un poco antiestética, pero eso significa que ya no soy la más blanquita de la playa. Encima como siempre suelo ir con Tenista, que es un conguito, pues claro, se nota más la diferencia y no me molaba.

El sábado sí que salí. Ya había quedado con mis amigas "las de toda la vida", cuando me llama Greg y me dice que su novio y sus amigos vienen. Ellos son de otro pueblo, pero suelen venir casi todos los sábados, lo cual es un problema grave, porque ninguno puede ver a Tenista. Todo viene porque él es muy cariñoso y siempre nos está dando abrazos, pero claro, eso al novio de Greg no le entra en la cabeza (y eso que ya sabe que es gay). Para él que lo único que busca es meter mano, así que ya han tenido un montón de discusiones. La última fue hace dos semanas, y fue la gota que colmó el vaso de Tenista. La verdad es que lo comprendo, y si fuera él ya los habría mandado a la mierda porque ha tenido que aguantar bastante.

Tenista le dijo a Greg que él no se quedaba con su novio, que lo entendiera, y a mí me dijo que saliera con ella, pero lógicamente no lo iba a dejar solo, así que el sábado volvimos a salir los dos. Me llevé casi toda la noche dando vueltas desde donde estábamos Tenista y yo hasta donde estaban mis amigas, hasta que llegó Folklórica con un tío (bastante feo, por cierto). Me dio un pequeño bajón y ni siquiera la saludé. Por lo visto habían ido juntos a un concierto de Fito (al que ella pensaba ir conmigo en su momento). Me fui con Tenista y ya no volví.

Habíamos quedado con una amiga (a la que llamaré Ojitos) cuando saliera de trabajar, a eso de las 5 de la mañana. Estuvimos en una plaza donde la gente se pone a tocar los timbales, las guitarras y a cantar, y la verdad es que me lo pasé super bien. Folklórica me dio un toque, pero "mayormente" lo obvié. Subimos a casa super tarde con la idea de ir a casa de Tenista a desayunar, pero pudo más el cansancio y la visión de mi camita...

En fin, que así fueron las cosas y así se las hemos contado.

¡Saluditos!
 
Prueba de producción
Vamos a ver si me sale. Ya aprovecho para poner una canción que me encanta. Además no sé por qué me atrae la feminidad que exhala este hombre. Lo mismo me pasa con Miguel Bosé...




¡Gracias Dark! :p
 
De cómo Folklórica pasó de amiga-a-novia-a-enemiga-a-amiga-a-novia-a-enemiga (vol.2)
Vale, ya sé que ayer dejé la historia un poco colgada, pero todo fue culpa de Tenista, así que si hay alguna reclamación yo os doy su msn y en paz, juas!

A ver, por dónde íbamos... ¡Aaah! ya. Me quedé en el famoso primer fin de semana de nuestra vida universitaria. Salimos ese viernes e hicimos botellón cerca de la discoteca. A medida que aumentaba la ingesta de alcohol la conversación se volvió cada vez más interesante. Acabamos hablando de sexo: que si habiamos hecho tal cosa, qué era lo que más nos gustaba... Tenista hacía tiempo que decía que se notaba que le gustaba a Folklórica, por las cosas que decía, por como me miraba... pero yo nunca pensé que fuera nada más allá de un juego (recordemos que tenía novio). Aún así él quiso hacer la comprobación de sus sospechas, y de un modo bastante sutil soltó la siguiente pregunta: "Bueno Folklórica, ¿a tí quiénes son las personas que más te ponen?" Y ella, ni corta ni perezosa, dijo: "JJ". Pero la cosa no terminó ahí, porque acto seguido me preguntó que si ella a mí no me ponía. Yo le dije que sí, sobre todo cuando me metía las manos en los bolsillos del pantalón, y me empecé a reír, dándole a entender que estaba de coña.

Cuando llegamos a la discoteca tuvimos que esperar la gran cola que se suele montar en toooooodas las discotecas. Ella estaba detrás de mí y en un momento determinado me abrazó y me metió las manos en los bolsillos, tal y como yo le había dicho antes y me preguntó que si era eso lo que me ponía. Ahí ya sí que me mató, porque una no es de piedra, y bueno, las hormonas son las hormonas. Entramos y en fin... pasó lo que tenía que pasar. Nos liamos. O bueno, más bien ella se lió conmigo, porque yo de la impresión me quedé de piedra. En serio (un tiempo después nos partíamos cada vez que salía el tema no-beso).

El primer contacto fue un fracaso total. No vayais a pensar que esto me pasa con todos los que me lío (que tampoco han sido tantos), pero claro, yo nunca pensé que la cosa fuese a llegar a esos extremos con ella, y no sé, de repente verme liándome con mi mejor amiga... El caso es que después de eso nos liamos par de veces más (esta vez ya sí que participé, jiji), pero siempre hacíamos como si no hubiese pasado nada. Seguíamos siendo amigas y punto, y además nunca hablábamos del tema. Yo por una parte me sentía mal, porque como ya he dicho, ella tenía novio, y no es que el chico fuese muy amigo mío, pero no sé, yo siempre he visto esto de los cuernos como la mayor traición que le puedes hacer a tu pareja. Por otro lado no era yo la que tenía novio y las veces que nos liábamos, aparte de estar borrachísimas, siempre era ella la que me entraba a mí. Ya sé que aunque me entrase yo podría haberle dicho que no, pero claro, a mí ya empezó a gustarme. No estaba enamorada pero algo empezaba a sentir.

Estuvimos así unos 4 o 5 meses hasta que la cosa empezó a ponerse más seria y nos dimos cuenta que ya era imparable, que lo que nos unía no era una simple amistad y que no podíamos seguir intentando ignorarlo. La relación con su novio estaba ya rota, así que una noche decidí lanzarme. Las dos estábamos ya acostadas, cada una en su habitación. Empecé a hacerle perdidas al móvil hasta que me mandó un mensaje preguntándome si estaba aburrida. Le contesté que no, que lo que me pasaba es que tenía frío y no me podía dormir. Ella, de forma "sutil" me invitó a su cama para "entrar en calor", y a partir de esa noche se puede decir que consolidamos nuestra relación (que conste que esa noche no pasó nada). Ella me dijo que la había enamorado, que era la primera vez que le pasaba con una mujer, y que no tenía claro lo que le gustaba, pero sí que le gustaba yo.

Todo iba perfecto. Ya no teníamos que fingir la una con la otra, nos llebávamos super bien, y yo cada vez estaba más enamorada. Pensaba que nada podía salir mal, pero me equivocaba. De la noche a la mañana Folklórica cambió. Se volvió fría y distante, y antes de que pudiera darme cuenta me estaba diciendo que echaba de menos a su ex y que no estaba segura de que lo que sentía por mí fuera amor en vez de amistad. Yo intentaba hablar con ella, hacerle ver que lo que habíamos vivido no podía haber sido por un capricho, pero ella ya no me escuchaba y además parecía molestarle que le pidiera una explicación. Me acabó dejando por el móvil porque no se atrevía a decírmelo a la cara y volvió con su ex sin una explicación por su parte. Yo estaba segura de que ella no estaba enamorada de él, así que entendía menos todavía.

Resumiendo, acabamos enfadadas (sobre todo yo con ella) y dejamos de vivir juntas. Era todo un follón, porque aparte de eso compartíamos amigas y no todas sabían la historia, así que estábamos siempre inventando historias para explicar por qué dos personas que antes eran super amigas habían dejado de hablarse así como así.

Hasta aquí la mitad de esta turbulenta historia de amor/desamor. Espero no estar aburriendo mucho, Si lo hago me lo decís y sin problemas me guardo mi historia para mejor ocasión, jiji, que si es por contar, aún me quedan muchas otras cosas.

Por cierto, si alguien me pudiera explicar cómo se ponen videos del youtube en el blog (como much@s teneis), le estaría eternamente agradecida.

¡¡Muchos besuquis a tod@s y buen fin de semana!!

 
De cómo Folklórica pasó de amiga-a-novia-a-enemiga-a-amiga-a-novia-a-enemiga (vol.1)
¿Quién es Folklórica? Se puede decir que, en cuestiones amorosas, Folklórica ha sido la persona más importante en mi vida. Por la que más he sentido, con la que mejor me lo he pasado, y también con la que más he sufrido y he llorado. Porque no supe lo que era llorar por amor hasta que me enamoré de una tía, y con Folklórica descubrí el verdadero desamor. Lo que es saber que quieres a alguien y no puedes hacer absolutamente nada por retenerla a tu lado. Esa impotencia que da descubrir que todo lo que has arriesgado por estar con la persona que amas no ha servido para nada, que no se ha valorado lo más mínimo.

Todo se remonta al año en el que descubrí mis verdaderas tendencias, hará ya unos 2 años y poco, si no recuerdo mal. Por esas fechas yo tenía un novio más o menos formal (llevábamos casi un año juntos) y no estaba mal con él, pero notaba que algo no iba bien del todo. Vivo en un pueblo, y el tema homosexual digamos que era bastante tabú. Alguna vez en mi vida yo me había planteado si me podrían gustar las mujeres, pero de una forma bastante remota. Para mí una chica lesbiana era aquella que se vestía como un hombre e incluso lo parecía. Luego me miraba a mí y me decía que no podía serlo, porque yo era una mujer femenina, me ponía (y me pongo) faldas y estaba totalmente orgullosa de serlo. Poco a poco fui descubriendo que no era así, y gracias a Internet y a la televisión (creo que es de las pocas cosas que le podría agradecer), pude ver que ser lesbiana no tenía nada que ver con parecer un hombre. Ahí ya me dí cuenta de que no tenía remedio ninguno.

Corté con mi chico, pero no porque me diera cuenta de que me gustaran las mujeres, sino porque no estaba realmente enamorada de él, y comencé mi andadura por Internet. Necesitaba conocer chicas que estuvieran en mi misma situación. Saber que no era la única persona en el mundo que se sentía así. Poco a poco lo fui asimilando, bastante bien además, pero aún no me sentía preparada para contárselo a nadie. Y aquí es donde entra Folklórica.

La conocí cuando estábamos en 3º de la ESO y nos hicimos super amigas. Teníamos una relación super especial. Entre las dos no había secretos, nos divertíamos juntas y nos entendíamos a la perfección. Fue en la primera en la que pensé para contárselo, así que de vez en cuando le iba tirando chinitas, de una forma tan discreta que creo que nunca las percibió. Nosotras nunca habíamos tenido tapujos a la hora de hablar y el tema de la homosexualidad había salido varias veces. Ambas estábamos de acuerdo en que no nos importaría probar con una chica. Ella siempre decía: "total, una boca es una boca". Pero no pasaba de eso, hablar de supuestos... hasta el día de la cena de grduación del instituto.

Esa noche, como era normal, todos nos pasamos con el vino, así que cuando salimos del restaurante ya llevábamos un pelotazo de campeonato. Yo le dije a Folklórica que me acompañara a casa a cambiarme, porque entre los taconazos, que me estaban destrozando los pies, y el vestido, que era tela de incómodo, no iba a aguantar toda la noche. Cuando salimos de mi casa ya todo el mundo había bajado a la discoteca, así que íbamos las dos solas. Y atención a la frase que me suela con toda su cara de borracha: "JJ, si yo me liara con alguna tía, seguro seguro que sería contigo" O_O Yo hice como si lo que me hubiera dicho hubiera sido una coña, porque, claro está, no lo sabía con seguridad, o por lo menos hasta ese momento. Le dije que sí, que esta noche nos íbamos a enrollar. Se lo tomó a pecho. Se llevó toda la noche diciéndome que fuéramos a los servicios. Lo más gracioso de todo es que cuando estábamos en el vater, nos quedábamos mirando y nos daba la risa floja. Y así nos tirábamos cinco minutos. Partiéndonos el culo. Este proceso se repitió unas 5 o 6 veces en toda la noche. Consecuencia: aunque no pasó nada, ambas nos dimos cuenta de que ya no estábamos del todo de broma.

Después de esa noche las dos estábamos bastante cortadas, sobre todo por el hecho (que casi se me olvida), de que Folklórica tenía novio, y desde hacía 3 años. Sin embargo, en vez de dejarlo como una simple anécdota, el tonteo entre las dos fue aumentando considerablemente. Cualquier oportunidad era buena para darnos un abrazo o simplemente rozarnos. A lo largo de ese verano le conté todo a Tenista, y él me lo contó a mí. Fue un proceso gradual, porque por esos entonces no nos conocíamos mucho y no sabíamos bien la reacción que podíamos tener. Poco después se lo conté a Folklórica, que se quedó bastante sorprendida (¿?) y me volvió a repetir lo de que ella se liaría con una tía.

He de decir que por esos entonces a mí Folklórica no me gustaba, o por lo menos no de forma amorosa. Era una de mis mejores amigas y me gustaba el tonteo que nos traíamos, pero nada más. Así pasó el verano entre tonteos varios y confesiones y por fin llegó septiembre. Comenzaba nuestra vida universitaria. Las dos íbamos a estudiar lo mismo, nos íbamos a la misma ciudad y lógicamente nos íbamos a vivir juntas. Las clases comenzaban un lunes, y nosotras decidimos irnos el viernes antes para conocer la ciudad y tirarnos nuestro primer finde de desfase universitario, y cómo no, Tenista se apuntó (él se apunta a un bombardeo). La semana antes Tenista y yo nos hicimos una ruta de los pubs y discotecas de ambiente que había, decididos a visitarlos todos, jiji. Al final solo fuimos a 2, pero en uno de ellos pasó algo que nos cambiaría la vida, tanto a mí como a ella.

Y ahora me tengo que ir que Tenista se quiere pelar y se le da muy mal explicarse.

¡¡¡BESITOS A TOD@S!!!