De cómo Folklórica pasó de amiga-a-novia-a-enemiga-a-amiga-a-novia-a-enemiga (vol.1)
¿Quién es Folklórica? Se puede decir que, en cuestiones amorosas, Folklórica ha sido la persona más importante en mi vida. Por la que más he sentido, con la que mejor me lo he pasado, y también con la que más he sufrido y he llorado. Porque no supe lo que era llorar por amor hasta que me enamoré de una tía, y con Folklórica descubrí el verdadero desamor. Lo que es saber que quieres a alguien y no puedes hacer absolutamente nada por retenerla a tu lado. Esa impotencia que da descubrir que todo lo que has arriesgado por estar con la persona que amas no ha servido para nada, que no se ha valorado lo más mínimo.
Todo se remonta al año en el que descubrí mis verdaderas tendencias, hará ya unos 2 años y poco, si no recuerdo mal. Por esas fechas yo tenía un novio más o menos formal (llevábamos casi un año juntos) y no estaba mal con él, pero notaba que algo no iba bien del todo. Vivo en un pueblo, y el tema homosexual digamos que era bastante tabú. Alguna vez en mi vida yo me había planteado si me podrían gustar las mujeres, pero de una forma bastante remota. Para mí una chica lesbiana era aquella que se vestía como un hombre e incluso lo parecía. Luego me miraba a mí y me decía que no podía serlo, porque yo era una mujer femenina, me ponía (y me pongo) faldas y estaba totalmente orgullosa de serlo. Poco a poco fui descubriendo que no era así, y gracias a Internet y a la televisión (creo que es de las pocas cosas que le podría agradecer), pude ver que ser lesbiana no tenía nada que ver con parecer un hombre. Ahí ya me dí cuenta de que no tenía remedio ninguno.
Corté con mi chico, pero no porque me diera cuenta de que me gustaran las mujeres, sino porque no estaba realmente enamorada de él, y comencé mi andadura por Internet. Necesitaba conocer chicas que estuvieran en mi misma situación. Saber que no era la única persona en el mundo que se sentía así. Poco a poco lo fui asimilando, bastante bien además, pero aún no me sentía preparada para contárselo a nadie. Y aquí es donde entra Folklórica.
La conocí cuando estábamos en 3º de la ESO y nos hicimos super amigas. Teníamos una relación super especial. Entre las dos no había secretos, nos divertíamos juntas y nos entendíamos a la perfección. Fue en la primera en la que pensé para contárselo, así que de vez en cuando le iba tirando chinitas, de una forma tan discreta que creo que nunca las percibió. Nosotras nunca habíamos tenido tapujos a la hora de hablar y el tema de la homosexualidad había salido varias veces. Ambas estábamos de acuerdo en que no nos importaría probar con una chica. Ella siempre decía: "total, una boca es una boca". Pero no pasaba de eso, hablar de supuestos... hasta el día de la cena de grduación del instituto.
Esa noche, como era normal, todos nos pasamos con el vino, así que cuando salimos del restaurante ya llevábamos un pelotazo de campeonato. Yo le dije a Folklórica que me acompañara a casa a cambiarme, porque entre los taconazos, que me estaban destrozando los pies, y el vestido, que era tela de incómodo, no iba a aguantar toda la noche. Cuando salimos de mi casa ya todo el mundo había bajado a la discoteca, así que íbamos las dos solas. Y atención a la frase que me suela con toda su cara de borracha: "JJ, si yo me liara con alguna tía, seguro seguro que sería contigo" O_O Yo hice como si lo que me hubiera dicho hubiera sido una coña, porque, claro está, no lo sabía con seguridad, o por lo menos hasta ese momento. Le dije que sí, que esta noche nos íbamos a enrollar. Se lo tomó a pecho. Se llevó toda la noche diciéndome que fuéramos a los servicios. Lo más gracioso de todo es que cuando estábamos en el vater, nos quedábamos mirando y nos daba la risa floja. Y así nos tirábamos cinco minutos. Partiéndonos el culo. Este proceso se repitió unas 5 o 6 veces en toda la noche. Consecuencia: aunque no pasó nada, ambas nos dimos cuenta de que ya no estábamos del todo de broma.
Después de esa noche las dos estábamos bastante cortadas, sobre todo por el hecho (que casi se me olvida), de que Folklórica tenía novio, y desde hacía 3 años. Sin embargo, en vez de dejarlo como una simple anécdota, el tonteo entre las dos fue aumentando considerablemente. Cualquier oportunidad era buena para darnos un abrazo o simplemente rozarnos. A lo largo de ese verano le conté todo a Tenista, y él me lo contó a mí. Fue un proceso gradual, porque por esos entonces no nos conocíamos mucho y no sabíamos bien la reacción que podíamos tener. Poco después se lo conté a Folklórica, que se quedó bastante sorprendida (¿?) y me volvió a repetir lo de que ella se liaría con una tía.
He de decir que por esos entonces a mí Folklórica no me gustaba, o por lo menos no de forma amorosa. Era una de mis mejores amigas y me gustaba el tonteo que nos traíamos, pero nada más. Así pasó el verano entre tonteos varios y confesiones y por fin llegó septiembre. Comenzaba nuestra vida universitaria. Las dos íbamos a estudiar lo mismo, nos íbamos a la misma ciudad y lógicamente nos íbamos a vivir juntas. Las clases comenzaban un lunes, y nosotras decidimos irnos el viernes antes para conocer la ciudad y tirarnos nuestro primer finde de desfase universitario, y cómo no, Tenista se apuntó (él se apunta a un bombardeo). La semana antes Tenista y yo nos hicimos una ruta de los pubs y discotecas de ambiente que había, decididos a visitarlos todos, jiji. Al final solo fuimos a 2, pero en uno de ellos pasó algo que nos cambiaría la vida, tanto a mí como a ella.
Y ahora me tengo que ir que Tenista se quiere pelar y se le da muy mal explicarse.
¡¡¡BESITOS A TOD@S!!!
Todo se remonta al año en el que descubrí mis verdaderas tendencias, hará ya unos 2 años y poco, si no recuerdo mal. Por esas fechas yo tenía un novio más o menos formal (llevábamos casi un año juntos) y no estaba mal con él, pero notaba que algo no iba bien del todo. Vivo en un pueblo, y el tema homosexual digamos que era bastante tabú. Alguna vez en mi vida yo me había planteado si me podrían gustar las mujeres, pero de una forma bastante remota. Para mí una chica lesbiana era aquella que se vestía como un hombre e incluso lo parecía. Luego me miraba a mí y me decía que no podía serlo, porque yo era una mujer femenina, me ponía (y me pongo) faldas y estaba totalmente orgullosa de serlo. Poco a poco fui descubriendo que no era así, y gracias a Internet y a la televisión (creo que es de las pocas cosas que le podría agradecer), pude ver que ser lesbiana no tenía nada que ver con parecer un hombre. Ahí ya me dí cuenta de que no tenía remedio ninguno.
Corté con mi chico, pero no porque me diera cuenta de que me gustaran las mujeres, sino porque no estaba realmente enamorada de él, y comencé mi andadura por Internet. Necesitaba conocer chicas que estuvieran en mi misma situación. Saber que no era la única persona en el mundo que se sentía así. Poco a poco lo fui asimilando, bastante bien además, pero aún no me sentía preparada para contárselo a nadie. Y aquí es donde entra Folklórica.
La conocí cuando estábamos en 3º de la ESO y nos hicimos super amigas. Teníamos una relación super especial. Entre las dos no había secretos, nos divertíamos juntas y nos entendíamos a la perfección. Fue en la primera en la que pensé para contárselo, así que de vez en cuando le iba tirando chinitas, de una forma tan discreta que creo que nunca las percibió. Nosotras nunca habíamos tenido tapujos a la hora de hablar y el tema de la homosexualidad había salido varias veces. Ambas estábamos de acuerdo en que no nos importaría probar con una chica. Ella siempre decía: "total, una boca es una boca". Pero no pasaba de eso, hablar de supuestos... hasta el día de la cena de grduación del instituto.
Esa noche, como era normal, todos nos pasamos con el vino, así que cuando salimos del restaurante ya llevábamos un pelotazo de campeonato. Yo le dije a Folklórica que me acompañara a casa a cambiarme, porque entre los taconazos, que me estaban destrozando los pies, y el vestido, que era tela de incómodo, no iba a aguantar toda la noche. Cuando salimos de mi casa ya todo el mundo había bajado a la discoteca, así que íbamos las dos solas. Y atención a la frase que me suela con toda su cara de borracha: "JJ, si yo me liara con alguna tía, seguro seguro que sería contigo" O_O Yo hice como si lo que me hubiera dicho hubiera sido una coña, porque, claro está, no lo sabía con seguridad, o por lo menos hasta ese momento. Le dije que sí, que esta noche nos íbamos a enrollar. Se lo tomó a pecho. Se llevó toda la noche diciéndome que fuéramos a los servicios. Lo más gracioso de todo es que cuando estábamos en el vater, nos quedábamos mirando y nos daba la risa floja. Y así nos tirábamos cinco minutos. Partiéndonos el culo. Este proceso se repitió unas 5 o 6 veces en toda la noche. Consecuencia: aunque no pasó nada, ambas nos dimos cuenta de que ya no estábamos del todo de broma.
Después de esa noche las dos estábamos bastante cortadas, sobre todo por el hecho (que casi se me olvida), de que Folklórica tenía novio, y desde hacía 3 años. Sin embargo, en vez de dejarlo como una simple anécdota, el tonteo entre las dos fue aumentando considerablemente. Cualquier oportunidad era buena para darnos un abrazo o simplemente rozarnos. A lo largo de ese verano le conté todo a Tenista, y él me lo contó a mí. Fue un proceso gradual, porque por esos entonces no nos conocíamos mucho y no sabíamos bien la reacción que podíamos tener. Poco después se lo conté a Folklórica, que se quedó bastante sorprendida (¿?) y me volvió a repetir lo de que ella se liaría con una tía.
He de decir que por esos entonces a mí Folklórica no me gustaba, o por lo menos no de forma amorosa. Era una de mis mejores amigas y me gustaba el tonteo que nos traíamos, pero nada más. Así pasó el verano entre tonteos varios y confesiones y por fin llegó septiembre. Comenzaba nuestra vida universitaria. Las dos íbamos a estudiar lo mismo, nos íbamos a la misma ciudad y lógicamente nos íbamos a vivir juntas. Las clases comenzaban un lunes, y nosotras decidimos irnos el viernes antes para conocer la ciudad y tirarnos nuestro primer finde de desfase universitario, y cómo no, Tenista se apuntó (él se apunta a un bombardeo). La semana antes Tenista y yo nos hicimos una ruta de los pubs y discotecas de ambiente que había, decididos a visitarlos todos, jiji. Al final solo fuimos a 2, pero en uno de ellos pasó algo que nos cambiaría la vida, tanto a mí como a ella.
Y ahora me tengo que ir que Tenista se quiere pelar y se le da muy mal explicarse.
¡¡¡BESITOS A TOD@S!!!
Comentario:
Nos has dejado con la miel en la boca!!!! Que pasó en ese pub???
Muak
Muak
Comentario:
joderrrr, tu has aprendido esta técnica narrativa de yo-yomisma, sisisisisi, ays...espero que no le de a todo el mundo por hacer lo mismo! ;D, nada, a actualizar cada día eh????
bsssssss
bsssssss
Comentario:
No vale dejar al personal así...Jejeje!
Un beso!
Un beso!
Comentario:
joder! q ija puta! te tienes q ir justo ahora y no 1 parrafo mas arriba o abajo??
:P
:P
Comentario:
Uishhh me encantan las historias estas de primeros amores y salidas del armario... continuala pronto!!!
1 besuuu
1 besuuu