Luca soy yo
Rectificando, también mi vida
Acerca de

Mediocridad y monotonía. No encontrareis nada más aquí. Lamentos inútiles que no merecen comentarios.

 
Caín


Hubiera querido llamar a mi hijo Caín. No lo hice, los ojos atónitos de amigos y familiares al oir la propuesta me hiceron rápidamente desistir de mi propósito. Nadie hubiera dicho nada si hubiera dicho Abel, pero Caín... Y seamos sinceros, Abel se lo buscó solito. Ser el pelota del jefe nunca ha estado bien visto, ningún mérito especial salvo el de saber chuparsela y ponerle el culo en el momento justo. Caín, sin embargo, trabajaba concienzudamente, arando la tierra, con sudor y esfuerzo... Pero ya se sabe que el jefe no valora nunca a quien trabaja de verdad. Mi hijo no se llama Caín, claro, pero conoce bien la historia bíblica que se narra en el Génesis. A veces, cuando estamos sólos, le llamo Caín, y él me sonrie...

Caino