Bien, si, lo admito, soy un estúpido que no tiene remedio, pero si me mira con esa mirada tierna y dulce, así como sólo él sabe hacerlo, si me habla en voz baja, acariciando mi piel y mi deseo con su voz aterciopelada y dulce, si me besa en la boca con sus labios calidos mientras su experta lengua me repite a su modo que me necesita, si me dice que muere por mi mientras me abraza fuerte entre sus brazos y comienza a desnudarme lentamente, si me hace el amor mientras follamos y me mata de lujuria, ¿qué puedo hacer yo? Sólo olvidar todo el mal que me ha hecho, besarlo, rendirme a sus pies y entregarle mi corazón una vez más, aunque sepa perfectamente que mañana, otra vez, el llanto congelará sobre mi faz esa expresión azul de tristeza que me deja siempre que se va...
Por tu escrito veo que estamos en una situación parecida... veo que en Madrid (yo soy de Barcelona)hay alguien que sufre como yo.