Las primeras luces de la mañana me han encontrado vestido de apocalipsis. Estoy dentro de un sueño virtual de luz amarga que me deslumbra mientras eyaculo sobre mi vientre, ahora bronceado, de abdominales marcados -¡poluciones a mi edad!- mientras caigo en un pozo de agua en el que no puedo ver mi propio reflejo, pero sí, extrañamente, la oscuridad que me rodea -los sueños son así de absurdos-, y aún en el pozo, siento mis pezones erectos, mientras continuo eyaculo sobre mi...
Ayer estuve toda la noche jugando por internet, buscando sexo...
La gente no existe de verdad, he pensado, o no existen todo el tiempo. ¿Sabes que no existes? ¿no, no lo sabes?. Perdona, no quiero molestar, no quiero ser desagradable, pero todos nosotros no existimos -Aprendelo y tiembla- y esta virtualidad es la que me mata. Ayer (pudiera ser que fuera ayer, pero quizás fuera qualquier otra noche) cayo en mi cama virtual un joven. Eres hermosos, le dije mientras le rodeaba con mis brazos musculosos. Él me habla de alguna experiencia tímida con los hombres, de haber tenido alguna novia... ¿Tu vas también con mujeres, verdad?, le digo, y no me niega nada. Pienso que al fin y al cabo yo con 21 años no lo tenía tan claro como ahora. Al final, como si me mirara a lo ojos, como si de verdad tubieramos ojos, me dice: "¿Y si estubieras solo en una isla desierta con una mujer, no la buscarías? siempre sería mejor que nada"... Hace mucho tiempo que no voy con una mujer, le digo, sólo con hombres, y si son jóvenes y atléticos mejor que mejor. No lo escribo en voz alta, sólo lo pienso: y tú eres el perfecto ejemplo de lo que busco... Insiste, " ¿Y si no encuentras un hombre?", me pregunta...
Y pienso en las poluziones, y en las horas en que me he masturbado delante de esta atroz pantalla, espejo inapelable, y en las horas perdidas hablando con gente que no existe, meneándomela como un animal mientras en el chat alguien que no existe, -¿puedes decirme quíen cojones era?-, me decía auténticas burradas... Y retorno, sin quererlo, al sueño pensando que todas aquellas virtualidades oscenas no era jóvenes, no eran atléticos, que incluso pudieran haber sido mujeres, pero que, seguramente, eran simplemente muertos como yo, gente que no existen de verdad, o almenos no existen todo el tiempo... y mientras eyaculo sobre mi vientre broceado, caigo en un pozo oscuro con los pezones duros...
Un saludo, compi.