Mira el cuadro. Hay un hombre desnudo sentado sobre una tela de naturaleza incierta que bien pudiera ser su propia vestimenta. La cabeza entre las rodillas, los brazos circundando, estrechando las piernas. Está cerca del mar, de un mar oscuro como el cielo, un mar que más que agitado parece sereno si bien no deja de resultar inquietante. Se puede ver también una isla en la lejanía, ¿una isla? una metafora de su futuro, de nuestro futuro: la soledad quizás... Es un hombre joven, casí un muchacho, que parece estar pensando, que parece sufrir quizás por lo que está a punto de hacer, o por lo que ya ha hecho irremediablemente... No, piensa un poco, estoy seguro que ya lo hizo. Ha matado a su hermano, se ha quitado la túnica manchada de sangre para lavarse y ahora llora desconsolado. Esa es la razón de su desnudez, y de su estupor... Es Cain que ha asesinado a su hermano, Abel, por celos. Una hermosísima pintura de Hippolyte Flandrin, Jeune homme assis au bord de la mer (Musée du Louvre).

P.D.: El cuadro es sin lugar a dudas un icono gay en toda regla. Es casi tan visitado en el Louvre como la Gioconda. El cuerpo describe un círculo quasi perfecto... quizás un círculo vicioso.
Sigamos con la compilación de arte gay. Gracias Lucas por tener la paciencia de visitar mi weblog. No olvidaré que fuistes el primero cuando me convierta en una estrella de las bitácoras :P