Colores: Blanco.
...Sin hablar nos mirabamos, callado tú, callado yo, en el silencio embarazante, grande como el vacio que se abría entre los dos, nos mirabosmos con temos y por fin tu boca, aquellos labios gruesos esperados, deseados, acariziados sólo en sueños, besó la mia, y en entre el gozo y la alegría se me perdió el alma feliz, por una vez, enchida, crecida, arrogante. Volvió al paraiso y ahora no quiere regresar de él...