El glande carmesí entre mis manos,entre mis labios granas. Tu sexo. Me imagino la sangre que bombeas, que crece, y endurece, la roja sangre carmesí que amo, que deseo, que hace crecer duro tu deseo. Será que al final tendré que inventarme cada día tu presencia, reinventarte cada uno de los días que restan de mi vida para poder ser amado, y poder así amarte, y poder así escribir un hernoso poema dedicado a un hombre, un poema que hable de un hombre y de su vida, y cuente del carmesí del misterio, de la sangre que crece en el deseo, porque puede ser que al final muera sin saber que él ya no me quiere, o que yo ya no le quiero, o que ya no nos queremos, o quizas sea que yo no sepa que hacer con mi vida, esa que desea el deseo carmesí que se aleja de mi, o simplemente que tú no quieras saber más de mi. Tú! Profundo carmesí entre mis labios granas.
y por favor,elimina estupidez de tu vocabulario