Luca soy yo
Rectificando, también mi vida
Acerca de

Mediocridad y monotonía. No encontrareis nada más aquí. Lamentos inútiles que no merecen comentarios.

 
Sonrisa distraida


Hay amor amargo que duele. Hay amor libiano que ni siquiera sentimos. Hay, incluso, sentimientos dulces que confundimos con el amor sin serlo, frágiles y tiernos, que despiertan emociones cálidas e irrepetibles, pero que nos engañan con su mimético proceder. Hay también cosas inútiles, en la cabeza, en el corazón, que repetimos incansablemente, pensando que es amor lo que necesitamos, cosas inútiles que decimos a qualquiera que nos presta una sonrisa una de esas tardes raras que decidimos salir a vivir, por no morir inmediatamente de soledad en la habitación que nos fagocita, que nos digiere, estómago inorgánico de ladrillos, cada día, poco a poco antes de conciliar el sueño, esas tardes estrañas que de pronto decidimos salir a que otros vivan de nuestras vidas agotadas, y allí está esa cálida sonrisa que nos acaricia los ojos, que no nos pertenece, pero que hacemos de inmediato nuestra, que se revela grande, única, y entonces queremos creer en el amor, en su amor, en aquel amor que pensabamos imposible -que es imposible- y nos hacemos creyentes, sacerdotes venereos de un rito que no practicábamos desde hacía demasiado tiempo. Hay , en fin, tantas cosas que nos hacen sentir ridículos por querer amar aquel giño complice, aquella sonrisa luminosa que por desgracia no era para nosotros...

 
Comentario:
quizá esa mirada, esa sonrisa no sea nuestra, pero ese instante es para nosotros.. ¿por qué poseerlo para siempre?
 
Comentario:
CUánta razón y sabiduría encierran tus palabras!!!

TRanquilo, mi Luca, sé que estás ahí, aunque no tengas todo eltiempo que querrías para visitarme.

Muchos besos.
No