Luca soy yo
Rectificando, también mi vida
Acerca de

Mediocridad y monotonía. No encontrareis nada más aquí. Lamentos inútiles que no merecen comentarios.

 
Escapar con ellos.

Cuando era pequeño me gustaba mirar los coches pasar desde la ventana de mi habitación. Apenas salía a causa de una grave enfermedad y casí era mejor así. Me gustaba pensar que pronto me iría de allí, que alguien, qualquier desconocido, pararía su flamante auto delante de mi casa y se me llevaría lejos, muy lejos, todo los lejos que uno puede irse para que nadie le pueda reconocer nunca jamás. Era pequeño, o quizás no tanto, tenía 12 años, y en ese tiempo los sueños parecen sostenerle a uno ante las adversidades.

Yo quería irme porque ya sabía que era distinto, diferente, un niño frágil, enfermizo, con voz de flauta, delgadisimo, con la piel extremadamente blanca, el blanco perfecto de las bromas pesadas de los compañeros de colegio: ¡Marica!, marica, marica... me gritaban a coro... marica, marica, marica me repetía a mi mismo pensando en los coches que vendrían de lejos a salvarme. Sabía que debía haber otros como yo, que debían andar en aquellos coches pasando siempre rápidos por la Travesía José Antonio... Ellos eran como yo, y yo debía escapar con ellos...

Al final, muy al final, consegui huir de allí cuando quizás ya era tarde, no escape con ellos en el coche, en ningún coche, me marche solo en tren, pero con la convicción de no volver jamás...

 
Comentario:
¡Cuanto sentimiento hay en este artículo! Muchos nos hemos sentido así, también me sentí distinto y fui el blanco de las bromas en mi colegio. Felicidades por el blog.
No