En mi habitación el tiempo es un laberinto. Coge mi mano y sígueme por esta gran nada que es mi vida, o de lo contrario mátame, hazme ese pequeño favor, que siento como esta noche están aullando los lobos excitados por el olor a sangre de mi herida jamás cerrada.
Cada vez que hacíamos el amor algo se rompía en mi interior. Su dulzura me mataba, mi deseo de repetir los encuentros me hacia daño. Para nada soy yo un jodido marica, me decia lleno de terror, deseando tenerlo una vez más entre mis brazos. La primera vez que lo hicimos en su habitación me dijo mirandome a los ojos: Este es el primer día del resto de nuestras vidas, y él era feliz, sin duda, amándome. Aún puedo verlo bailando como un niño feliz, danzando sin música alguna, con los ojos mirando hacia el cielo azul y lumninoso de primavera. Yo me refugiaba en otra danza más oscura, nutrida del miedo, allí donde sólo eran válidas mis propias reglas, mis leyes, mis ideas fijas de idiota, donde me escondía tembloroso cada vez que me hacía acariciar el cielo con su cuerpo, cada vez que me hacía sentirme amado. Yo no daba nada, pero que mariconadas son esas, me repetía, y lo perdí para siempre. No teníamos una edad precisa -lo recuerdo exactamente como si fuera mañana- era un año impreciso del milenio pasado, allí estará aún esperandome con su color de pelo imposible y aquel blanco cálido de dientes sonrientes entre sus labios. Me amaba, sin duda. Yo le amaba, sin saberlo, quizás más de lo que nunca podré volver a amar a nadie, sin poder siquiera pensar que entre dos hombres el amor era posible, cabeza de idiota la mia. Y lo perdí para siempre. Y me perdí para siempre... ahora lo sé.
Sólo me queda el firmamento de sus ojos, precioso de estrellas, que me regalaba cada vez que gozaba de mi sexo, cada vez que yo gozaba de su amor. De nuevo una nueva mañana me despierta con su recuerdo soñado y aunque crea que es el dulce viento el que me murmura su nonbre al otro lado de la ventana, ese sonido que oigo ahora es sin duda el aullido de los lobos hambrientos esperando como siempre los despojos de mi corazón, que mi herida sigue abierta por él.
estoy leyendo su blog y no encuentro datos d ella, tu me podrias decir? ahi te dejo mi mail... voy a leer el tuyo, saludos desde Peru ^^