<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Luca soy yo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Rectificando, también mi vida]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[Caín]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_99.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Hubiera querido llamar a mi hijo Caín. No lo hice, los ojos atónitos de amigos y familiares al oir la propuesta me hiceron rápidamente desistir de mi propósito. Nadie hubiera dicho nada si hubiera dicho Abel, pero Caín... Y seamos sinceros, <b>Abel se lo buscó solito. Ser el pelota del jefe nunca ha estado bien visto, ningún mérito especial salvo el de saber chuparsela y ponerle el culo en el momento justo</b>. Caín, sin embargo, trabajaba concienzudamente, arando la tierra, con sudor y esfuerzo... Pero ya se sabe que el jefe no valora nunca a quien trabaja de verdad. Mi hijo no se llama Caín, claro, pero conoce bien la historia bíblica que se narra en el Génesis. A veces, cuando estamos sólos, le llamo Caín, y él me sonrie... <br/><br/><a href="http://www.flickr.com/photos/37286898@N00/10561355/" title="Photo Sharing"><img src="http://static.flickr.com/6/10561355_638e905476.jpg" width="348" height="287" alt="Caino" /></a><br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Sin esperanza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_98.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Es el remolino de un huracán, el laberinto de mi vida lo engulle todo y lo vomita cuando ya no lo esperas.  Esta noche he soñado con él. No debí revisar aquellas cosas que guardaba en el ordenador, pero aunque no deviera me hicieron recordar un montón de cosas que creía olvidadas. He leido aquellos e-mail interminables que nos intercambiamos en la distancia y luego he hecho como si nada. Pero una parte de mi no ha quedado indiferente, más bien ha sentido como si hubiera echado un puñado de sal sobre la herida. Será quizás que estoy de vacaciones y que estoy en casa solo desde hace algunos días. No me gusta quedarme solo por mucho tiempo, tengo miedo de volverme loco... El lunes me iré a la playa para cambiar de aires, pero son muchos días aún para quedarme en esta casa que parece un ataud sin hablar con nadie. Haber soñado con él no me ha ayudado para nada a buscar la calma, leer  aquellos correos olvidados tampoco, El caso es que he soñado con él cuando creía haberlo olvidado y he abierto de nuevo la herida. No aprenderé jamás. <b>Tengo dentro de mi un cubo negro de marmol duro y frío que quisiera latir como un corazón, pero no es capaz de bombear la sangre que necesito corra por mis arterias para vivir, y mi cabeza es como un volcán que empieza a pensar en sangre que no circula, en venas cortadas a la altura de las muñecas, sin pulso ya,  en funerales, que yo siempre he sido un aspirante a suicida,</b> porque no consigo deshacerme de esta rabia tan grande y tan difícil de explicar sobre todo a los otros, que pienso solo en autoflagelarme, en hacer todo solo, omnipotente de rabia y de negra desesperanza... Quisiera ser de verdad un escritor para poder poner orden en mis pesadillas, pero no lo consigo, es una tarea que me sobrepasa. Tendría que hacer un  montón de cosas estos días, pero no me apetece. Pienso en él y sólo siento la necesidad de quedarme todo el día en la cama. El caso es que tengo un deseo muy fuerte estos días de andar a dormir al parque sin más, provar un poco la sensación de ser un vagabundo, sin nada en el mundo, sin nada que me ligue a él, abandonado de todos, no tener nada mio, ni siquiera los sueños engañosos que nunca son reales, y si no puedo cancelar mi desesperación, así almenos podría cancelar mi identidad, pero no hay coraje suficiente para hacerlo, no hay amor para poder devolverte el que me distes... no hay ya esperanza.  <br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[¿Pero cuantas orejas nos quedan?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_97.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Mi casa es un laberinto de tiempo. Mi vida es un tiempo de laberintos y entre ellos me perdí un día. No sé porqué las cosas sucenden, precisamente a nosotros, pero es así. Lo decías también tú: No se puede cortar uno una oreja cada día. No hace falta. El caso es que has venido a casa cuando no estaba, o quizás no he querido abrirte -manías de un viejo marica que ya empieza a chochear- y ahora no sé donde estás, si dormirás en el parque bajo las estrellas estivles, o quizás vuelvas a patearte esas calles del demonio, hasta que alguien te lleve a su cama, tú que eres un frankestein que nadie quiere.  Pero algún ciego de razón podrá sentir tu humana necesidad, te llevará a su casa, te ofrecerá algo de beber -una infusión de camomila, le pedirás- y a las tres de la madrugada te meterá en su cama, para hacerte pagar el servicio, de la única forma que puedes y sabes hacerlo, o follandolo, o dejandote follar por él, o tal vez, más fácil aún, una simple mamada, quién puede saberlo. Y después se quedará dormido mientras le miras con asco, tú que en el fondo sabes que eres mucho menos monstruo que él. Y pensarás otra vez en tu promesa: <b>No más Aseos Públicos, ni Cuartos Oscuros, nunca más Locales Leather, ni Saunas, ni Parques, ni Aparcamientos, nunca más, sólo Homosexualidad Certificada por D&G o por cK </b>-aunque se fabriquen en China-, no importa, nunca más sentirse un puto chapero. ¿Pero cuantas orejas te quedan?. No importa. Por fortuna nos sabemos esenciales como el cielo profundo que derrama auroras, cuando ellos ignoran que en la oscuridad tejemos filamentos de luz destilados de la sangre de nuestras heridas, y que como en una lluvia de milagros esperados, creamos la luz de la oscuridad. Al final me llamas al móvil y me dices que has reservado una habitación en una pensión, antes de enloquecer y caer definitivamente en el infierno, y mientras te haces vivo este vijo marica se pone a llorar como un idiota, y te pide perdón, y quiere cortarse una oreja para ofrecertela... <br/><br/>No sé porqué las cosas suceden precisamente a nosotros, pero es así, quizás porque siempre hemos aceptado este martirio,  o porque algo maravilloso está aconteciendo en nuestro camino vital que nos saca directamente del infierno de nuestras pesadillas, o sencillamente las cosas ocurren porque las escribo yo aquí, de lo contrario permanecerían sepultadas en la oscuridad.  <br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Noche cerrada.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_96.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/><B>En mi habitación el tiempo es un laberinto</B>. Coge mi mano y sígueme por esta gran nada que es mi vida, o  de lo contrario mátame, hazme ese pequeño favor,  que siento como esta noche están aullando los lobos excitados por el olor a sangre de mi herida jamás cerrada.<br/><br/>Cada vez que hacíamos el amor algo se rompía en mi interior. Su dulzura me mataba, mi deseo de repetir los encuentros me hacia daño. Para nada soy yo un jodido marica, me decia lleno de terror, deseando tenerlo una vez más entre mis brazos. La primera vez que lo hicimos en su habitación me dijo mirandome a los ojos: <b>Este es el primer día del resto de nuestras vidas,</b> y él era feliz, sin duda, amándome. Aún puedo verlo bailando como un niño feliz, danzando sin música alguna, con los ojos mirando hacia el cielo azul y lumninoso de primavera. Yo me refugiaba en otra danza más oscura, nutrida del miedo, allí donde sólo eran válidas mis propias reglas, mis leyes, mis ideas fijas de idiota, donde me escondía tembloroso cada vez que me hacía acariciar el cielo con su cuerpo, cada vez que me hacía sentirme amado.  Yo no daba nada, pero que mariconadas son esas, me repetía,  y lo perdí para siempre. <b>No teníamos una edad precisa -lo recuerdo exactamente como si fuera mañana-  era un año impreciso del milenio pasado, allí estará aún esperandome con su color de pelo imposible y aquel blanco cálido de dientes sonrientes entre sus labios</b>. Me amaba, sin duda. Yo le amaba, sin saberlo, quizás más de lo que nunca podré volver a amar a nadie, sin poder siquiera pensar que entre dos hombres el amor era posible, cabeza de idiota la mia. Y lo perdí para siempre. Y me perdí para siempre... ahora lo sé. <br/><br/>Sólo me queda el firmamento de sus ojos, precioso de estrellas, que me regalaba cada vez que gozaba de mi sexo, cada vez que yo gozaba de su amor. De nuevo una nueva mañana me despierta con su recuerdo soñado y aunque crea que es el dulce viento el que me murmura su nonbre al otro lado de la ventana, ese sonido que oigo ahora es sin duda el aullido de los lobos hambrientos esperando como siempre los despojos de mi corazón, que mi herida sigue abierta por él.<br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[En Madrid.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_95.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify>Ayer volví de mi aventura China. He despegado desde las tierras de la lejana Beijing, para aterrizar, tras doce horas de vuelo, en Madrid.  Dejo atras un pueblo civilizado, hospitalario y amable sumido en  la locura colectiva de consumir más y mejor sin pensar demasiado en el coste que se debe pagar para ello, un cielo gris plata donde nunca he podido distinguir ni la más mínima sobra de azul, ensuciado por el polvo del desierto y la humedad de las nieblas altas, una gastronomía sin igual -Alejada  de la practicada en los Restaurantes Chinos de Madrid - y sobre todo la de haber vivido en una burbuja de seguridad y prosperidad ficticia en medio de una atmosfera explosiva y pauperrima. <b>Traigo conmigo sedas, pinturas, y algún que otro artefacto especialmente pensado para Marcopolos modernos, un puñado de Yuanes con la cara de Mao, un par de libros sobre China en inglés, y sobre todo mil recuerdos profundos y vivencias que deberán ir reposando, lentamente, para  porder ser contadas con suficiente mesura, eso sí, un día no muy lejano a los nietos.</b> Abro en mi imaginación mi última cerveza <i>Yanjing</i>, y golpenado sobre la mesa con ella, como para decir Chin-Chin, grito a todos lo que he conocido allí: <i>¡gambei! </i>(¡Hasta el fondo!). <br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Perdido en China.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_94.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/><b>Mihao</b> (Hola).<br/>Cuando era pequeño, y no tanto, soñaba con ir a China -no concebía nada mas lejos y diferente de donde pobremente vivía- ¡China! si me pierdo buscarme por allí, decía. Pues bien, ando perdido precisamente por allí (bueno por la municipalidad de Beijing, que aunque es más del doble en superficie que la provincia de Madrid, sólo es una pequeñisima parte de China... se entiende). Llevo aquí ya casí cuatro semanas, pero me parece que son años...  Después de estar una semana en Beijing (Pekín) parti para mi verdadero destino la ciudad de Miyun ( Mìyúng Xiàn escrito en pinyin), una  zona montañosa cerca de la Gran Muralla (de uno de sus tramos, claro). <b>Aquí estoy trabajando desde entonces (si, si, trabajando, no estoy de vacaciones) y comiendo todos los días pato, tofu, arroz, y muchas otras cosas que soy incapaz de nombrar</b>, picantes todas (o casi todas) y bien regadas con vino blanco (que nombre engañoso para un orujo de arroz) y cerveza; bebiendo <b>cha</b> (te) a todas horas (un te verde muy suave, y sin azucar), y empapado la mitad del tiempo (llueve mucho en esta zona, sobre todo en esta época del año)... Voy con un guía-intérprete (Inglés-Chino, si, con lo bien que hablo yo el inglés! yo hubiera preferido que fuera Italiano-Chino, o Español-Chino, pero se ve que es muy difícil encontrarlos por aquí...) él me facilita el trabajo de comunicación con el resto de los seres humanos que viven aquí, por lo demás gentes simpaticas y amables, con un gran sentido de la hospitalidad (y no es broma). El guía-intérprete se llama <b>Mao</b> (sí, sí... aunque yo me sorprendí al principio, es un nombre relativamente común, como lo puede ser Francisco o Paco en España -¿se entiende la comparación?-)   Sin él estaría algo más que perdido... Pero si eso era precisamente lo que siempre había querido, perderme para siempre, ¿no?... pues si me pierdo, ya sabeis, buscarme por aquí....<br/></p>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Orgullo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_93.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Y después de todo es orgullo lo que siento, de ser como soy. Hoy es un día histórico, para los amantes de la llibertad, para los amantes de la igualdad de derechos, de todas las personas, sin que importe su edad, su color de piel, sus creencias, su orientación sexual. EL congreso de Diputados ha aprobado la ley por la que parejas del mismo sexo se podrán casar y adoptar. Por lo menos en lo que respecta a la ley se acabaron las diferencias. Soy consciente que queda mucho por andar, pero hoy me siento bien, algo raro en mi, por una vez feliz y conforme con el mundo. <b>Y orgulloso de lo que soy, maricón, frocio, homosexual, gay,  lo grito a los cuatro vientos</b>, en Chueca, en sus fiestas bailando y saltando con una alegría que no conocía hace años . <br/><br/>No es propio de mi arengar a nadie, pero creo que la ocasión lo merece. SIempre marcho en la Manifestación del Orgullo, para relcamar derechos que nos niegan, mientras me divierto, eso sí; pero este año más que nunca <b>debemos estar tod@s allí , para demostrar una vez más que los armarios donde otrora gentes intolerantes pretendían que nos apolillaramos por fin han desaparecido de nuestra sociedad,</b> y que los poco que quedan están ya sin puertas, dejando que entre en aire fresco liberador. Existimos y somo visibles, pese a quién no le guste. <b>Tod@s a la manifestacion del 2 de Julio</b>. Orgullosos de ser lo que somos.<br/><br/></P><br/><P align=center><br/><a href="http://www.flickr.com/photos/37286898@N00/22666885/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos15.flickr.com/22666885_81b27bf7b8_m.jpg" width="240" height="240" alt="rainbowman" /></a><br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Entre sus labios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_92.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Él estaba nervioso quizás debido al continuo rumor de las ondas magnéticas que explotaban en su interior, cuando lo conocí en el hospital. Nos cuidábamos el uno al otro, habituados al dolor, y sin darnos cuenta comenzamos a intimar. Eran señales sólo visibles para nosotros, como el alfabeto de los sordomudos, pequeños gestos en el aire, como imperceptibles cortes verticales en las muñecas, pinchazos horizontales, que se trasformaban con el correr de la sangre en pétalos rojos, flores sedosas que florecían en nuestros brazos. Juntos atraíamos las abejas y sus aguijones dentro de nuestros capullos apenas abiertos de rosas rojas.  No había nada más solitario que nuestros corazones. <b>Cuando éramos pequeños jugábamos solos, siempre solos, a la sombra de la cortina que nos ocultaba de los demás o encerrados en la oscuridad de los armarios de nuestras casas, no más ni menos que ahora.</b> Nuestro pasatiempo preferido, el suyo y el mío, era <i>Mirar los ojos de la gente que pasa</i>...Y ahora nos exhibían a nosotros mismos, escaneados en la intimidad de nuestros órganos, en una pantalla gigante, un enorme <i>Drive-in</i> psicodélico, si bien nos creíamos aun tímidos porque enrojecíamos fácilmente. Algunas noches bastaba un solo suspiro mío para hacerle llorar, y entonces llorábamos juntos: Los gatos muertos en el frigorífico, las drogas sentimentales, el sexo sintético y la quimioterapia de los ángeles habían dejado cicatrices profundas e indelebles, aunque siguiéramos cantando <i>Summertime</i>, colgados en nuestras cruces sempiternas, perros abandonados en un callejón, contenedores de desechos tóxicos... Su voz era la de un muchacho del sur, su risa como un cristal de murano soplado por la boca de un niño. Se reía y los pliegues de nuestros corazones se disponían como un laberinto infinito y en nuestras cabezas había un flujo continuo que nos hacía inviolables, como un tumulto de caballos alados o piedras rodando, así perfectos como platos de sushi, pequeñas obras de arte efímero preparadas para ser devoradas...  <br/></p>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Bestiario imposible: Quimera]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_91.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Narrar de la nada, sobre la nada, con la nada, sin nada mínimamente interesante que decir. Eres tú la Quimera de mis sueños. Y tu cabeza de león vomita fuego que me quema por dentro, que convierte en cenizas todas mis ideas,  que me reduce a nada. Y tu cabeza de cabra me mira sin verme, <b>con esa mirada que se pierde en el horizonte imposible, como cuando se mira la nada en la que me transformas</b>, sortilegios que me envuelven y de los que no sé defenderme, cuando tu cola de serpiente, víbora conocida de veneno deseado, me atormenta.  Tú, mi Quimera de muerte que me arruinas, me destruye, me trasforma en nada, en nada más que la nada, la simple nada... lo único verdadero. <br/></p><br/><P align=center><br/><a href="http://www.flickr.com/photos/37286898@N00/19745952/" title="Photo Sharing"><img src="http://photos13.flickr.com/19745952_f195beb277_m.jpg" width="206" height="144" alt="chimera" /></a><br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item><item><title><![CDATA[Bestiario imposible: Víboras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/lucasonoio/c_90.htm]]></link><description><![CDATA[<P align=justify><br/>Estoy solo. Yo. Estás solo. Tú. Aunque es posible que nos encontremos en la misma cama solo para follar una vez más, dejándome acariciar tu hermoso cuerpo que me ofreces como un regalo imposible. Tocándote, teniéndote, besándote. <b>Entonces me paro dentro de ti, profundo como la herida abierta por el filo acerado de una navaja, sin querer pensar en nada, gozándome el momento, aunque no entiendo bien porqué siento este miedo incierto  y mi cuerpo está  frío, y  tiemblo de dolor inmenso</b>. <i>Vuélveme loco de placer</i>, te imploro gritando,<i> y después olvídame</i>.  <br/><br/>Ahora puedo ver tu lengua viperina lamiéndome las heridas de tu mordedura, mientras siento el veneno  que corre por la sangre caliente... Por fin, cierro los ojos y me dejo ir en la cama mientras lentamente desapareces.<br/></P>]]></description><author><![CDATA[Luca]]></author></item></channel></rss>
