Teorema
¿Cuál es el secreto del amor verdadero?. Creo haberlo descubierto: coger todas aquellas cosas que más te sacan de quicio y te desesperan de ella (que no son pocas) y convertirlas en su mayor virtud, en su mayor encanto. Si uno es capaz de eso, estará amando de VERDAD. Soy una lobilla feliz.

Temazo para este momento: "Senza Fine", de Gino Paoli.

Temazo para este momento: "Senza Fine", de Gino Paoli.
The Singing Frog
Cuando era cría, vi la infame, pero graciosa "La loca guerra de las galaxias" de Mel Brooks. En una de las escenas, salía un alien del vientre de un tipo que acto seguido cogía un sombrerito y un bastoncito y se ponía a cantar "Hello my baby". Me quedé muy rayada con aquella escena y no la olvidé.
Años más tarde me enteré que era una parodia de un episodio de dibujos animados de la Warner llamado "One Froggy Evening". Trata de un tipo que encuentra en el ladrillo inaugural de un edificio derruido una rana, que SÓLO cuando él la mira, coge un sombrerito de copa y un bastoncito y se pone a cantar "Hello my baby" (hay otros temas también en su repertorio). El tipo quiere hacer dinero con la rana pero esta se comporta como un vulgar batracio ante la presencia de otras personas que no sean su dueño.
Me he bajado el capítulo y me he partido. Os lo recomiendo.

Temazo para este momento, como no podía ser de otra forma, "Hello my baby", de Joe Howard e Ida Emerson.
Años más tarde me enteré que era una parodia de un episodio de dibujos animados de la Warner llamado "One Froggy Evening". Trata de un tipo que encuentra en el ladrillo inaugural de un edificio derruido una rana, que SÓLO cuando él la mira, coge un sombrerito de copa y un bastoncito y se pone a cantar "Hello my baby" (hay otros temas también en su repertorio). El tipo quiere hacer dinero con la rana pero esta se comporta como un vulgar batracio ante la presencia de otras personas que no sean su dueño.
Me he bajado el capítulo y me he partido. Os lo recomiendo.

Temazo para este momento, como no podía ser de otra forma, "Hello my baby", de Joe Howard e Ida Emerson.
Nobody expects the Spanish Inquisition
Tras esta "luctuosa" e infame semana que nos han ofrecido los medios y la catolicada mayúscula (si esto es un estado aconfesional "que baje Dios y lo vea") se presenta un tiempecillo medianamente tranquilo y de solaz. Esta semana es la feria de abril, de modo que me voy a quedar en casa encerradita entre libros, musiquitas, playesteisions, comics y pecés, lo cual promete.
Ha sido una semana horrorosa, de panegíricos y de silencio, ya que no he podido casi abrir la boca en favor de mi ideario porque en seguida el personal se ponía frenético y comenzaba a atizar su fuego inquisitor. Nos exigen respeto, pero la cuestión es que TODA la humanidad debe ser partícipe del acontecimiento. Además, el sentimiento se acentúa en esta ciudad (creo que debe de ser una de las ciudades con más iglesias por km 2 de occidente). Un tipo decía en un artículo de opinión de uno de estos mini-periódicos de la mañana que le parecía fatal que la administración hubiera establecido un tiempo de luto tan corto y que la gente, de forma masiva, no colgara de sus balcones crespones negros (bueno, que no se queje, que los buses urbanos han llevado un hermoso crespón negro en el parabrisas TODA LA SEMANA!!!). Compadezco a los pobres romanos que no comparten la fe cristiana, esos sí que habrán sufrido su "via crucis" particular.

Ante tanto surrealismo, mente en blanco y amplia sonrisa. Temazo para este momento: "Che cos'è l'amore", de Vinicio Capossela.
Ha sido una semana horrorosa, de panegíricos y de silencio, ya que no he podido casi abrir la boca en favor de mi ideario porque en seguida el personal se ponía frenético y comenzaba a atizar su fuego inquisitor. Nos exigen respeto, pero la cuestión es que TODA la humanidad debe ser partícipe del acontecimiento. Además, el sentimiento se acentúa en esta ciudad (creo que debe de ser una de las ciudades con más iglesias por km 2 de occidente). Un tipo decía en un artículo de opinión de uno de estos mini-periódicos de la mañana que le parecía fatal que la administración hubiera establecido un tiempo de luto tan corto y que la gente, de forma masiva, no colgara de sus balcones crespones negros (bueno, que no se queje, que los buses urbanos han llevado un hermoso crespón negro en el parabrisas TODA LA SEMANA!!!). Compadezco a los pobres romanos que no comparten la fe cristiana, esos sí que habrán sufrido su "via crucis" particular.

Ante tanto surrealismo, mente en blanco y amplia sonrisa. Temazo para este momento: "Che cos'è l'amore", de Vinicio Capossela.
La emoción mata
El otro día, viendo un programa de estos esotéricos que ponen en un canal local, salió un médico forense hablando de las razones por las cuales pudieron haber muerto prematuramente los miembros del equipo de Howard Carter tras el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Él defendía la tesis de que éstos fenecieron víctimas de la emoción por el hallazgo, ya que "como todos aquellos que nos dedicamos a esto de la medicina, sabemos que la emotividad es tremendamente perjudicial para la salud del ser humano". Yo, ante esta afirmación, me quedé inmóvil, mirando hacia los lados por sendos rabillos de los ojos y diciéndome que a partir de entonces controlaría un poquito más mis sentimientos.
Tengo que decir que padezco una "hipocondría aguda", de hecho es uno de los principales rasgos de mi idiosincrasia, y me odio un poco por ello. No obstante, a pesar de esta característica propia y de la categórica aseveración del galeno, tras un instante en el cual pude recuperar el resuello (sí, casi ni respiraba, por si acaso), observé con más atención el careto del forense; tenía una expresión completamente aséptica, y deduje, por tanto, que tampoco debía ser muy feliz con tanta contención emocional. Finalmente, he llegado a la conclusión de que es mejor vivir unos emotivos añitos menos que una larga existencia de impasibilidad. Más me vale, porque soy un cúmulo de intensos sentimientos con patas (como todo bicho viviente y vertebrado, en suma).
Temazo para este momento: "Endlessly", de Muse (toooma emotividad!).
Tengo que decir que padezco una "hipocondría aguda", de hecho es uno de los principales rasgos de mi idiosincrasia, y me odio un poco por ello. No obstante, a pesar de esta característica propia y de la categórica aseveración del galeno, tras un instante en el cual pude recuperar el resuello (sí, casi ni respiraba, por si acaso), observé con más atención el careto del forense; tenía una expresión completamente aséptica, y deduje, por tanto, que tampoco debía ser muy feliz con tanta contención emocional. Finalmente, he llegado a la conclusión de que es mejor vivir unos emotivos añitos menos que una larga existencia de impasibilidad. Más me vale, porque soy un cúmulo de intensos sentimientos con patas (como todo bicho viviente y vertebrado, en suma).
Temazo para este momento: "Endlessly", de Muse (toooma emotividad!).
Pleasure is all mine
Aterricé en Sevilla hace unos días y ya he superado el jet lag. Las calles huelen a azahar, por fin (una de las cosas que más me gustan de esta ciudad) y hace un solete estupendo; un verdadero placer para los sentidos. Hoy ha sido un día fructífero ya que he sido un pelín más comunicativa con aquello que me rodea y conmigo misma; un triunfito más.
Temazo para este momento: "Pleasure is all mine", de Björk.
Temazo para este momento: "Pleasure is all mine", de Björk.