Sobre pactos y aperturas
Llevaba ya unos cuantos días rondándome en la cabeza la idea de abrir un blog. Pero antes de nada, tenía que llegar a un acuerdo con N. sobre el tema de evitar la lectura recíproca de nuestros blogs. Si no sería un corte de rollo tremendo y esto no tendría sentido. Finalmente hemos quedado en que intentaremos resistir a nuestros impulsos lectores, pero en el caso de que sucumbamos a ellos, no lo diremos, ni nos sentiremos ofendidas por comentarios que puedan resultar hirientes.
Ya iré contando poco a poco algún detalle; dadme tiempo, no os podéis imaginar lo que me cuesta mostrar aspectos de mi vida privada. Sin embargo, creo que es algo que debo hacer para arreglarme el alma.
A la mayor parte de vosotros, lectores, no os conozco y creo que eso facilitará las cosas un poquito en mi "apertura de puertas".
Me abro el pecho, me arranco el corazón y os lo ofrezco; mucho más no puedo hacer.
Basta de tonos melancólicos, temazo para este momento: "Mi corazón", de Rocío Durcal.
Ya iré contando poco a poco algún detalle; dadme tiempo, no os podéis imaginar lo que me cuesta mostrar aspectos de mi vida privada. Sin embargo, creo que es algo que debo hacer para arreglarme el alma.
A la mayor parte de vosotros, lectores, no os conozco y creo que eso facilitará las cosas un poquito en mi "apertura de puertas".
Me abro el pecho, me arranco el corazón y os lo ofrezco; mucho más no puedo hacer.
Basta de tonos melancólicos, temazo para este momento: "Mi corazón", de Rocío Durcal.
Comentario:
En verdad creo que plasmar sentimientos, impresiones y vivencias de situaciones peculiares puede ayudar un poco. A mí, por lo menos, lo hace. Soy una de esas personas que habla por los codos (o eso dicen) pero que no me doy a conocer plenamente, no digo lo que siento en cada momento y eso me ha traido problemas con mi pareja y mis compañeras de piso. Poco a poco estoy corrigiendo este defecto (o virtud, según se vea) y escribir siempre me ha ayudado mucho. Un saludo