No se puede ser más mala...¿O sí?
"...porque ser mala tiene sus ventajas e inconvenientes...¡Aquí os los cuento todos!.
Acerca de
A pesar de mi ocupadísima agenda: repleta de malignidades, encargos de redacciones de programas del corazón y recepciones con mi querida amiga Isabel Preysler...he decidido sacar un poco de tiempo y compartir algún pedacito de mi vida con vosotros.
Sindicación
 
Ganándome el derecho a ser Maléfica: "Dedicado a vosotros, cabrones"
A lo largo de nuestra vida, esperamos poder decir "larga vida", el más amplio espectro social (dentro del que me incluyo) será merecedor de muchos títulos, como por ejemplo : título de graduado escolar ("Recomendaciones: se aconseja estudiar BUP"); el título de Bachiller ("Recomendaciones: se recomienda estudiar COU") o el título de Licenciado y/o Diplomado ("Recomendaciones : se recomienda inscribirse en el INEM").
Otro reducido grupo social, sin embargo, será titular (que no merecedor en la mayoría de los casos) de otros títulos, valga la redundancia, tales como : título de Grande de España; título de Príncipes de Asturias; título de Marquesa Viuda de Iria Flavia (para más señas: Marina Castaño).
En fin, toda una serie de títulos que nos son impuestos por "agentes" externos a nosotros mismos y que, en muchos casos, nos son concedidos más por una norma social o tradición consuetudinaria que por un merecido comportamiento o extraordinaria virtud ("Hola, ¿Te das por aludida querida Marina Castaño?).
Ahora bien, existe un título cuya titularidad y reconocimiento ostentan sólo unos pocos, entre los cuales, todo hay que decirlo, tengo el gran placer y orgullo de encontrarme: el Título Oficial de Malvado (TOM).
Este título me acredita, y a todos los que lo poseen, a poder decir sin ningún tipo de remordimiento todo aquello que pensamos en el momento preciso; a decir verdades que atraviesan almas y corazones a la velocidad del rayo y a materializar nuestros más oscuros deseos sin importar las víctimas que sucumban en nuestras viles conspiraciones... En suma, a ser un malvado en toda regla.

Sin embargo, el uso que se dé a estas virtudes es muy diferente dependiendo de cada cual.

Nunca, hasta esta semana, he de confesaros, me había dado cuenta del poder que detentaba en mis manos. Nunca. Y todo porque, hasta ahora, siempre había tratado de maniobrar a base de "Sutilezas" ( para más información: leer post anterior). De tal suerte que a mis víctimas siempre les cabía una duda razonable (por favor, ¿duda razonable? No se puede tratar de negar la evidencia de esa manera...en fin....) acerca del sentido de mis palabras.

¿Cuál es ese acontecimiento que desencadenó mi "Reconocimiento Total como Malvado entre Malvados"?, os estaréis preguntando (y si no lo estáis haciendo: PREGUNTÁROSLO, COÑO, QUE TENÉIS QUE SEGUIR LA LÍNEA ARGUMENTAL DEL POST!!!!!) : un encuentro con un EX. Sí, sí, un ex novio. Mas... No os equivoquéis. NO se trata de un ex mio. Sino del ex de una de las personas a las que más quiero en este mundo.

Esta persona, a la que llamaremos X, estaba teniendo verdaderos problemas para iniciar una nueva relación sentimental con normalidad debido a que este "Ex", al que llamaremos "Antonio Boquerón", no dejaba de "enturbiar su lucidez mental". En un momento de desesperación, y contrariando todas las reglas que en tiempos pasados me fueron impuestas,X no sólo me pidió sino que me rogó que hablase con Antonio "tet a tet" ("teta a teta", no...por dios... "cara a cara").
Era mi oportunidad. No iba a desaprovecharla. Sin embargo, existía una advertencia, como en casi todos los cuentos de hadas: "No seas malo. No seas cruel".
Vaya. La fiesta parecía aguarse. Ya no iba a ser tan divertida como yo esperaba. ¿Qué podía hacer yo?.
Como no se me ocurría nada en claro, decidí que lo mejor que podía hacer era: improvisar. No llevaría nada planeado. Debía dejar fluir mi maldad interior hacia el exterior sin ningún tipo de cortapisa o prejuicio.
Y así lo hice.
La cita era a las 18.00h.
Llegó tarde y con cara circunscricta.
Yo le dejé hablar:
Me habló de amor, de "parejas que están hechas la una para la otra", de amor verdadero, de dolor, de pasión, de almas que se encuentran a través de los tiempos, de ojos que se cierran para no contemplar ni el reflejo de otro cuerpo en la superficie de un espejo...
Y entonces, hablé yo:
Le hablé de hombres casados que conocen a mujeres en un chat; le hablé de hombres casados que se embarcan en viajes prematuros para rogar, solícitos, a intempetivas horas de la madrugada, ser devueltos a casa; le hablé de navidades oscuras pasadas en soledad esperando un mensaje en el teléfono movil; le hablé de noches en vela y dias perdidos; le hablé de entrega a cambio de manos vacías; le hablé de alegría y felicidad causada por lo que luego serían falsas promesas; le hablé de ilusiones desdibujadas en los azulejos de un cuarto de baño; le hablé de paseos atenazados por la incertidumbre de la identidad de las miradas que observan...
Y , por último, le hablé de cansancio.
Mas, como en un cuento de hadas en el que se nos permite seguir más allá del "...y comieron perdices" le hablé de búsqueda de respeto; de hallazgo de sentimientos nuevos y frescos impregnados de sinceridad; de esperanzas que cobran vida y se hacen más fuertes cada mañana; le hablé, en suma, de que su tiempo se había esfumado.
Su reacción, moderada todo hay que decirlo, fue muy decepcionante: no hubo sangre, ni insultos, ni tan siquiera un agarre en las solapas de mi chaqueta (ops, es cierto, yo no llevaba chaqueta).
Por lo pronto, y desde entonces, ha desaparecido. No sin antes dejar totalmente claro a la que había sido, según él, "su alma gemela": "lo cruel, inhumano, odioso, vil, y pérfido que es aquí quien os escribe".
Pero, ¿Sabéis lo mejor de todo?.
Que tiene razón. Soy malvado, cruel, inhumano, pérfido y odioso.
Para gente como él:
Gente que engatusa a sus parejas; que miente descaradamente; que cubren su inseguridad marchando de una relación a otra rompiendo corazones sin importarles los sentimientos de los demás; que son unos cínicos y unos hipócritas y tratan de convertir a los demás en objetos de un sólo uso; gente que ,a pesar de ser un inseguro existencial, te involucra en su vida para luego echarte de ella cuando "estorbas"; gente que no sabe que la demás gente existe.
Por eso, a todos vosotros, cabrones, os hago una advertencia:
"Cuidado. Maléfica anda suelta, y esta vez, no piensa hacer ningún prisionero".
Etiquetas:     
 
Sutilezas y..."sutilezas"
"Una trémula luz, a través del marco de la puerta, convierte la oscuridad de la habitación en penumbra, cuando, solícita, una voz apenas sí se llega a oir :
-Mamá, me cuesta respirar, mañána no podré bailar...
-Hija mía, es lo normal después de una traqueotomía de urgencia como consecuencia de un fallido intento de suicidio múltiple...(a saber: intoxicación por una ingente cantidad de tranquilizantes que no alcanzaron a llegar al estómago provocando una asfixia no prevista y un mal tajo y poco certero corte en las venas)".
Sin cortes y sin censuras (vivan los franceses¡ por aquello de la liberté, equalité, y fraternité), esta es la escena que inspiró al director de marketing (que por cierto, era el padre de la torpe suicida y dormía plácidamente junto a su esposa) para rodar el anuncio de Vicks Vaporuv.
Pero claro, se pensó que quizás la falta de sutileza de la madre no era el mejor reclamo comercial para un producto de tales características.
No obstante, yo desde aquí aplaudo una sinceridad y mordacidad de tales rasgos: no solamente es brutal, sino que le resulta indiferente el destinatario de tales comentarios, en este caso su hija.
¡Qué envidia! ¡Cuánta locuacidad! ¡Gran Diva entre las Maléficas del mundo (bueno , mejor "malvadas del mundo", que como todos bien sabeis, Maléfica sólo hay una).
Hoy día, gracias al Maligno y con mucho esfuerzo por mi parte, he desarrollado unas especiales dotes para la malignidad. Pero no fue siempre así.
Se me viene a la memoria un encuentro...No sexual, mentes perversas. Sino un encuentro muy desafortunado. Vereis...
Erase una vez, que me encontraba yo perdido en la sección de discos de una gran superficie, cuando por el mismo pasillo en el que yo me hallaba una mujer se aproximaba a mí. Algo normal,pensaréis, pues no tengo el monopolio en el uso y disfrute de tales instalaciones (por ahora...), pero había algo en la expresión de su rostro y forma de caminar que me resultaba extráñamente familiar...
"-!Hoooooombreeeee, cuannnnnnto tiempo sin veeeeeEEEERTE¡"
En ese preciso momento, el tiempo se detiene. Y como en un ejercicio propio de Brain training, mi mente, totalmente off por otra parte, busca en los archivos. ¿Quién es?¡Quién es?
¡Dios, es imposible!¡NO puede ser! ¿Cómo ha cambiado esta chiquilla tanto? ¿Donde se ha dejado la cintura? ¿Donde se ha dejado la femineidad?¿¡¡¡Por Dios, donde se ha dejado las cejas?!!!! ¡Ah, ya, junto a la discreción y las buenas maneras!
Antigua compañera del instituto, no es que el tiempo hubiese pasado por ella... es que había hecho un barrido por encima de su cuerpo y de su cara pero incrustado con tachuelas de metal y vidrio que la han dejado totalmente desbarrada.
Ýo, en ese istante, la observo. Pero la observo preocupado. Y todo porque en la décima de segundo que yo he tardado en reconcerla, ella ha soltado una frase. Una críptica frase:
-Qué bien te veo, qué guapo que estás, se nota que vas al gymnasio, y qué ropa tan bonita, lo que has mejorado desde el instituto...
Y yo, que precisamente no soy parco en palabras, sólo atino a decir:
-Vaya, tú te has echado mechas, ¿no?.
Entendedme. Comprendedme.Poneros en mi situación.¿Qué le digo?
-¡Uff, nena, pues menos mal que me has parado tú porque si no... NO te hubiese reconocido. Estaba a punto de llamar al canal de documentales del digital para que vinieran a rodar lo que creía era una nueva especie: mezcla de dragón de komodo (por la tersura de la piel de su rostro), James Dean (unas cartucheras como esas sólo puede llevarlas un auténtico vaquero del oeste) y un hipopótamo con afonía crónica (mezcla de Montserrat Cavallé y Sabina).
Y está claro que, como eso no podía hacerlo, opté por ser SUTIL. En el buen sentido de la palabra.
Ahora bien, la sutileza no siempre se utiliza en el mismo contexto y con los mismos fines, sino todo lo contrario. La sutileza puede ser un arma tan peligrosa como el más afilado de los cuchillos.
Anoche mismo, sin ir más lejos, hice uso de ella.
Algo poco habitual en mí, y por un motivo inicial más propiciado por un acto de caridad que por otra cosa (sí, si... como leéis, yo también practico la caridad), decidí salir de fiesta. El acto de caridad era enseñar la ciudad a una "pobre huerfanita" que, debido a su trabajo, lleva poco tiempo en la ciudad y no tiene ningún conocido.
En un momento de la noche, y dejándola bien acompañada de mi querido y amado HAPM (Hetero Amigable Potencialmente Modificable), marché por un breve lapsus de tiempo al pub de ambiente que suelo frecuentar cuando salgo. Disponía de apenas unos minutos, en verdad. Nó quería dejarlos solos mucho rato, consciente de la atracción que siente mi HAPM por la chica (entiendo y consiento que sea hetero, pero no que se jacte de ello en mi presencia...¡hasta ahí podíamos llegar!jajaja).
LLego al pub, y comienzo una ronda de saludos, sonrisas y abrazos. Por supuesto, y como imaginaréis, unos más sentidos que otros. Total, apenas me ven y los veo, ¿que necesidad tengo yo de ponerme a malas con nadie?. Al menos de manera frontal. Tanto mejor si el enemigo no es consciente de que lo considero un "non grato" para mí.
Mas, entre la multitud, atisbo una plateada cabellera; demasiado poco natural y fruto,seguro, de una interminable y carísima sesión de peluquería. Bajo la cual se encuentra toda una amalgama de complementos estéticosy textiles que, quizás por separado, lleguen a resultar elegantes pero que juntos y dipuesto de una manera tan poco acertada recuerdan un puesto de mercadillo de barrio: incoherente y difícil de mirar.
Con paso firme camino hacia la cabellera, estando totalmente seguro de la identidad del acompañante de la misma: mi Ex (el cual sera motivo de otro blog más adelante con mucho más detenimiento).
A mi ex, todo hay que decirlo, no me importa encontrármelo en ningún sitio. El me dejó y yo lo acepté con deportividad (bueno, con deportividad y con una buena caja de Dormidina).
Pero su acompañante es harina de otro costal. No es malo, pero sé que influyó de manera decisiva en mi "ruptura". Comentarios, seguro que "bienintencionados" por otra parte, fijaron la fecha de caducidad de mi relación.
Así que, llegado el momento, no pude resistir la tentación y fui... "sutil":
-¡Qué alegría verte por aquí, chiquillo que nunca sales...!¡Nada, nosostros aquí tomando una copa!
-Ya os veo. Pero, no vais disfrazados. Mal hecho.
-Gracias.
-¿Por qué?.
-Por decir que no vamos disfrazados. Se podría tomar como un cumplido.
-Jajaja...¡Qué cosas tienes! Sabes que, aunque lo pensase... (momento en el que repaso toda su indumentaria de arriba a abajo e insinuo una mueca de dolor con la cara )Nunca te lo diría...
Aun preguntándose por el significado de la expresión de mi cara , me doy la vuelta y me marcho triunfal. No seré yo quien le dé el derecho a la réplica...

PD: Estos son dos simples ejemplos de sutileza y "sutileza". Bien usada, tanto una como otra son una, no sólo eficaz, sino eficiente arma cuyo manejo es importante dominar.
PPD: Usadlas sólo cuando estéis totalmente seguros de que hay un medio de huída cerca. Por si acaso.









Etiquetas:  
 
"Una Máléfica presencia ha vuelto... ¿No lo notáis? jajaja"
Resurgid@ cual Ave Fénix de sus cenizas, o como fantasma remasterizado salido de la pantalla, igual que en una famosísima película de terror de la década de los ochenta ("ya están aquiiiiii...."), he de anunciar que:
"Heee vueeeeelto, chicosssssss...".
Tratar de enumerar todos los acontecimientos que han circunscribido mi vida en los últimos cambios de Luna sería toda una Odisea ( o quizás una Ilíada) , no obstante... y en un alarde sin igual de capacidad de síntesis, enumeraré los más significativos:
1º. Y más importante de todos ellos: He vuelto a recuperar mi Karma. No es que estuviese perdido... No, no... Es que me había abandonado de manera consciente y había hecho las maletas abandonándome a mi suerte.Qué cabrón. No obstante, se vé que he debido de portarme... No sé si bien o mal, pero sí, como a él le gusta que me comporte.... Y, como premio, ha vuelto. Ya he recuperado la consciencia sobre el eje motor de mi vida y dispongo de una nueva clarividencia sobre mi vida.
2º. Sigo estando muy por encima de muchos hombres... Y no, no van por ahí los tiros (mentes calenturientas...); y no, por ahí tampoco van los tiros (mi ego aún no ha alcanzado esa falta de límites tan desmesurados). Estoy por encima de otros hombres porque he conseguido que una actividad que ,normalmente, se considera exclusivamente de mujeres y apta sólo para persona más débiles físicamente suponga todo un reto difícil de conseguir para muchos "hombres de pelo en pecho". "Hombres de pelo en pecho" que ven atónitos como un grupo de amas de casa les supera con creces en resistencia y aguante físico en una actividad que ellos creían tener totalmente controlada. ¡Bien por ellas!
3º. He hecho desaparecer todo elemento causante de estrés de mi vida. Bueno, de casi todo: mi madre todavía se resiste a abandonar esta dimensión y se ha quedado en un limbo que le permite una presencia semimaterial; puedo seguir viéndola y escuchándola pero la tía es incorpórea. Lo cual ha tenido graves y trágicas consecuencias en mis contactos telefónicos: como comprenderéis no se puede mantener una conversación interesante con nadie cuando la incorpórea oreja de tu madre asoma neblinosa tras un muro de carga de tu habitación.
4º. He comprobado cuánta amistad me profesaba mi grupo más reciente de marchas y salidas: 0. Majos, ¿verdad?. Es fácil de comprobar: deja de llamarlos o de hacer por ellos lo que habitualmente sueles hacer. Verás su reacción. Curioso, ¿verdad?. Para mi, ya no tanto. Eso sí, ellos te quieren tanto y se desviven tanto por ti que se enfadan muchísimo cuando dejas de ir a verlos. Pero ellos no se molestan en intentar ir a verte... ¿Hola?. Vamos a ver... Esto no es como un producto de primera necesidad categoría: pan. No podemos esperar que, por mucho que lo necesitemos, el pan venga a hacernos una visita para satisfacer nuestra necesidad. El pan no tiene piernas y no dispone de teléfono movil. En cambio, tú, querido amigo, dispones de ambas cosas: piernas y teléfono movil. Lo que quiero decir es que, cuando de verdad alguien te interesa tanto como para que te moleste no verlo, debes hacer tú por verlo. ¿O no?
5º. Estoy organizando una cena para toda la gente de mi curro, la cual será una buena ocasión para ver en acción a mi querido HAPM ( hetero amigable potencialmente modificable). Notición: anoche cené con el. Sí, sí, lo que leéis. El día de los enamorados cené con el. No podía creérmelo. Fue un San Valentín precioso. Por supuesto, el concepto cena se basaba en la premisa: amistad. Pero... ¿qué más me da?. Pude disfrutar de su compañía y deleitarme escuchándo cómo me contaba que en su viaje a Bélgica de la semana pasada ha hablado tanto de mi que sus amigos me llamaban : su novio.
Y aora, entre vosotros y yo: ¿no os parece curioso que un chico hetero, de buen ver, cariñoso, simpatico, inteligente... durante toda una semana en un país extranjero no folle ni una sola vez, prolongando así su estado de barbecho aún de forma más indefinida?
No sé si son imaginaciones mias o son imaginaciones mías, pero me encanta imaginar las cosas que imagino...jejeje
6º. He de confesar algo: me he hecho adicto a un coleccionable por fascículos. Y no, no es como pensaís un coleccionable de "Etica, moral y buenas maneras" por mucha falta que me haga, como todos bien sabéis. Es un coleccionable de "Literatura para mujeres". Seguro que lo habéis visto. Está en todos los kioskos de prensa. Muchos pensaréis que es una chorrada, pero no lo es. Cada poco tiempo nos regalarán una entrega de Marian Keyes, la mejor autora de comedia roántica de todos los tiempos. Sólo por eso merece la pena. Además, a mi inestable vida emocional... y sentimental... y a mi fragil estado mental de cordura... le viene genial leer sobre incoherentes vidas ajenas, pues hace que la mía sea susceptible de un liviano remedio casero como es una tarta de prozac, regada con un poquito de sirope de transilium 10.
PD: Creedme, una tarta con esos ingredientes es mano de santo.
PPD: Eso sí, da mucho sueño. Yo, de hecho, ahora estoy escribiendo desde la cama .
PPPD: He vuelto. Besos.