No se puede ser más mala...¿O sí?
"...porque ser mala tiene sus ventajas e inconvenientes...¡Aquí os los cuento todos!.
Acerca de
A pesar de mi ocupadísima agenda: repleta de malignidades, encargos de redacciones de programas del corazón y recepciones con mi querida amiga Isabel Preysler...he decidido sacar un poco de tiempo y compartir algún pedacito de mi vida con vosotros.
Sindicación
 
"Estabilidad Emocional: Esa Gran desconocida"
Entre mis propósitos de Año Nuevo, creedme, nunca se me ha ocurrido incluir aquello de "gozar de estabilidad emocional en mi vida". Y ello, por dos razones obvias:

1ª: Como todos sabemos, los propósitos de año nuevo tienen un período de vida especialmente corto, apenas unas horas: que van desde que tomamos la primera copa después de que hayan sonado las doce campanadas, hasta que nos levantamos a las tres de la tarde del día siguiente con la boca como si nos hubiesen volcado en ella el agua del cubo con el que han limpiado el suelo del cotillón en el que pasamos "La gran fiesta".

2ª: ¡Qué sería de este blog si, aquí su escribiente, gozase de estabilidad emocional??? Sería un insulso blog en el que contaría mi día a día que, si no fuera por mis aventuras y desventuras con mis queridos Amigos-Kiki (aquí es cuando todos agradecemos a Alicia Incompleta su existencia tan Iluminadora y Reveladora), no es especialmente interesante: trabajo-estudios-cursos varios y discusiones en el seno de una famiia claramente disfuncional, por otro lado.

En suma, la gente que anhela estabilidad emocional en sus vidas me parecen tan poco interesante como esa gente que alardea de haber encontrado una ganga en ropa por estas fechas: "¿¿Hola??? ¿Aún no te has dado cuenta que estamos en rebajas??? Si ahora no encontrases una ganga en ropa...¿cuándo se supone que íbamos a pdoer hacerlo???" En fin... gente hay como colores y gustos: insulsos y cenizas...pasando por una políticamente correcta gama de "polivalentes" y llegando, por fin, a aquellos que brillan con luz propia.

¿Qué donde me encuentro yo? Eso me gustaría saber a mí... Bueno, ahora, claro está, sentado frente al ordenador disfrutando de este estival clima que me da, por otra parte todo hay que decirlo, ganas de arrancarme la piel a tiras con unas pinzas de depilar y sacarme los ojos con una cuchara de helado...

Ops, perdón... que me pierdo, me pierdo del todo... ( si es que es posible perderse aún más todavía de lo que lo estoy...). Como iba diciendo... Estabilidad emocional... Sí: esa gran desconocida.

Efectivamente, pienso que la estabilidad emocional es una gran desconocida, por más que se empeñen unas voces agoreras (cenizas e insulsas, como imaginaréis que corresponde a alguien que hace este tipo de afirmaciones...) en afirmar que la estabilidad emocional consiste en una categoría de la personalidad que se caracteriza por materializarse en los siguientes estadios:

- Impasible, no envidioso, relajado, objetivo, tranquilo, calmado, sereno, bondadoso, estable, satisfecho, seguro, imperturbable, poco exigente, constante, placido, pacifico, bla, bla, bla....

¡Dios mío!!!!! ¿¡Cómo puede alguien decir eso???? ¡Es una averración!!!

¿Qué sabrá un doctor en Psicología, licenciado por la Universidad de Cambridge y con un Master en Psocología de la Conducta acerca de la estabilidad emocioanal ("emocioanal"... no se me habría ocurrido...pero ya que el teclado escribió.... el teclado es sabio...) cuando se ha pasado los últimos quince años de su vida encerrado en la sala de un mugriento hospital (en el mejor de los casos, cuando no estuvo en la mugrienta sala de un ambulatorio) escuchando los desvaríos, incongruencias e insatisfacciones de un grupo de amas de casa adictas a la cafeína, que están al tanto de la actualidad mediación AR (Ana Rosa Quintana) y piensan que lo mejor que podría pasarles es un infarto prematuro a su marido para poder disfrutar de una mísera pensión de cuatrocientos euros???

No, no, no...nada de eso, querido doctor.

La estabilidad emocional no consiste en eso, para nada.
He aquí unos ejemplos que ilustran a la perfección en qué consiste la estabilidad emocional:

Situación 1
Justo el día después de que tu novio te haya dejado, tu vas paseando tranquila, y casualmente, cerca de su casa y lo ves sentado en una terraza tomando café junto a una desconocida (desconocida, mucho más fea que tú por supuesto...).
¿Qué hacer para demostrarte a tí misma que eres un ser emocionalmente estable?
Sencillo: sigues paseando hasta tu coche, como si no hubieses visto nada, te montas en él y, a continuación, estrellas tu coche contra el flamante lateral del descapotable nuevo que sólo dos días antes de que te dejara tu novio ( y en el que ya te imaginabas paseando por toda la costa mediterránea) se ha comprado.

Situación 2
Ya ha pasado una semana y no has recibido ninguna llamada de aquél chico con el que quedaste (...y te acostaste) hace siete días y al que conociste vía chat.
¿Qué debes hacer? ¿Llamar a la policía local por si una banda de desalmados ladrones del este ha entrado en su casa y lo han amordazado llevando así ya todo este tiempo? ¿Llamar a todos los hospitales de tu provincia para asegurarte de que no está hospitalizado a causa de una intoxicación por caviar?.
No, claro que no. Alguien emocionalmente estable sabría que lo correcto es: meterte en la misma sala del chat en que lo conociste, usar su nick para publicitar en el general su número de teléfono y luego crearle un perfil en todas las páginas de contactos que se te ocurriesen (añadiendo una imaginativa descripción de las ´prácticas sexuales a que estaría dispuesto a someterse).

Situación 3
Tu jefe, al que llevas sirviendo como una esclava desde hace ya tres años, ha decidido hacer remodelación de plantilla y la primera víctima de esa remodelación eres tú misma.
¿Sería acaso una muestra de estabilidad emocional denunciarlo a la autoridad laboral correspondiente, pudiendo potencialmente buscarle un marrón a tus antiguas compañeras y quedando tú como una mísera cobarde?
No, a estas alturas ya sabes lo que es correcto: respirar profundamente, hacer un ejercicio recordando todo lo positivo de que gozas en la actualidad, descolgar el teléfono, marcar el número de, la todavía, esposa de tu jefe, y enumerarle todas y cada una de las amantes que ha tenido en el tiempo en que llevas en la empresa, aportando pruebas documentales de las facturas de los hoteles de cinco estrellas en los que pasaba sus "noches de empresa"...

En fin, mis queridos niñ@-blogs (que no blogeros), que la estabilidad emocional ha sido, es y seguirá siendo, a ojos vista, una gran desconocida... Y por más que os empeñéis en decir lo contrario, no os creeré. No pretenderéis que me hunda más en mi misera, pensando que he sido el único ser que habita este planeta que aún no ha disfrutado de un sólo segundo de estabilidad emocional...

No, no os creeré.

PD: Si alguno está pensando en añadir una situación que sea un claro reflejo de estabilidad emocional... por favor, hacedlo.
PPD: No se os ocurra ejemplificar nada haciendo la má mínima alusión a mi "estable vida emocional". Habéis de comprender un carácter ciclotímico: en mi inestabilidad me hallo estable...
PPPD: Mil besos.







 
"Citas, ciber novios y demás protagonistas de mi particular informe psicológico"
Querid@s amig@s,
podría alegar que en todo este tiempo he estado investigando una cura contra el mal gusto en el vestir, o podría decir que he estado presente en diversos forum debates discutiendo sobre el adecuado diseño de las hormas de zapatos manolo blanink o, incluso, podría mentir como un vellaco y defender mi continuada ausencia pretextando un estudio sobre el ganchillo como prenda básica en un fondo de armario en la época estival...

Mas... no lo haré.

He estado recuperando una insana costumbre, aparcada tiempo atrás en el olvido (por razones que más adelante entenderéis) , que me lleva a descender a los infiernos personales de todo ser bípedo y masculino que se halle dentro de un radio de actuación inferior a 500 metros de donde yo me encuentre.

¿Que a qué me estoy refiriendo exactamente?

Pues, básicamente, me he dedicado a conocer nuevos sujetos que habrían podido pasar a engrosar la lista de "Amigos-Kiki" o "Frustrados-Proyectos-De..." si no fuera porque, una vez más, estos sujetos son mucho mejores candidatos y servirían mucho más a la humanidad si donasen sus cuerpos (así vivitos y todo, al natural...) a la ciencia para que los científicos estudiasen el contenido de sus cabezas.

Para la mejor comprensión del cuadro clínico al que nos enfrentamos hoy para elaborar, entre todos, un diagnóstico acertado, respetaremos el orden cronológico:

Sujeto Número Uno, tambien conocido como "El enésima":

El enésima es el primer sujeto de estudio de esta noche: bello rostro, cuerpo esculpido en el gimnasio complementado con un bonito moreno de brillos dorados (¿crema autobronceadora? No, no es posible. Yo sabría diferenciarlo, en los últimos tiempos he añadido una crema corporal más a mi ya abultado neceser...), casa propia, coche propio y un futuro laboral bastante prometedor.
Todo ello complementado con una innegable predisposición a recibir cualquier señal de interés por mi parte...
¿Problema? Esperaba demasiado, demasiado pronto. Además, tampoco ayuda mucho el hecho de que en la primera cita me revelase:
a) Que toma medicación para un profundo problema psicológico (básicamente: estimulantes por la mañana, y sedantes por la noche).
b)Que está envuelto en numerosos procesos judiciales por accidentes de tráfico (su casa estaba en las afueras de mi ciudad y era él quien conducía....creo que no he rezado más en mi vida en un tan corto espacio de tiempo).
c) Que no le gusta que le hagan bromas sobre cualquier aspecto de su personalidad y/o físico (eso unido a su medicación, y a mi particular sentido del humor... no ayudaba mucho a tranquilizarme cuando estaba junto a él).
Por más indirectas que le lancé:
-"No me gustas nada más que para sexo, sólo quiero sexo y no quiero ni novio ni "Amigo-Kiki-Monogamo" ni nada parecido...

Hizo falta un sms en un tono muy cortante (de hecho, creo que le dieron puntos en su mano tras recibir mi sms) para que captara la indirecta. ¿por que no lo hice en directo? No me dio la oportunidad, obligándome a decírselo via sms... Horrible, lo sé, me gusta más el face to face ...pero...no quiso. También lo sé, muy de hombres...



Sujeto Numero Dos: "Ciber corazón"

El segundo sujeto de la noche encarna lo que cualquiera desearía en nuestro novio ideal : es dulce, cariñoso, comprensivo, atento, está siempre pendiente de mostrarnos que nos necesita a todas horas, no nos averguenza ninguna de sus características físicas como para obligarlo a caminar por la otra acera cuando paseamos "juntos"...
En fin, alguien bastante adecuado... Como para desear tenerlo como compañero de vida al llegar a los setenta años de edad...
Problema: Lo dulce, siempre es mejor después de algo picante... pero, primero, nos gusta lo picante...




Sujeto Numero Tres: "Buuuaaaa, buuuuaaa..."

Conocer al sujeto numero tres en persona devino después de un encuentro "casual" ( tan casual como puede ser un encuentro de este tipo) en una sala de chat de este nuestro ciber espacio. Tras dos semanas de llamadas constantes y sms que hervían y circulaban de un móvil a otro, aconteció el gran momento.
A pesar de que ciertos temas se habían tratado: mi falta de interés por "buscar" una pareja (que es distinto a no tener ganas de tener una...), mi falta de costumbre de tener sexo en la primera cita (regla esta que es susceptible de cambio en cualquier momento... hay que ser una chica actual y adaptarse a los cambios...) y mi voluntad de hacer de la velada un rato agradable... Nada de esto iba a prepararme para lo que ocurrió después.

La cena discurría con total naturalidad hasta que él, de forma totalmente deliberada ("- Bueno, y ahora hablame de tus novios...") expuso sobre la mesa el tema que nunca ha de tocarse en la primera cita: El pasado sentimental de tu comensal invitado.

A saber: vale que TODOS tenemos un pasado, y vale que si nuestro pasado es pasado, será porque no queríamos que se convirtiera en nuestro futuro que, potencialmente, iba a convertirse en un presente horrible... y que en principio no debería importarnos hablar sobre él... (ya que para eso es pasado).
Pero todo el mundo va al baño y aunque en algunos momentos resulta hasta gracioso imaginarse a alguien "en situación", nadie ( o casi nadie) habla sobre "la cantidad de veces que va al baño" (salvo que seas el actor que anuncia el bífidus ).

Total, que mientras yo logré resolver la pregunta con una suscinta e impersonal descripción de mi pasado sentimental; él entró en detalles, hasta el punto de que acabó( practicamente) llorando sobre mi regazo (literalmente) y lamentandose (en voz alta y desesperada) de lo horrible que era su existencia en general.
¿Qué paso?
Pues nada, que durante hora y media tuve acurrucado a un tio entre mis brazos que me doblaba en peso y estatura.
¿Y qué paso despues?
Pues que me insitió enormemente en que volviera a verlo.
¿Y qué paso despues?
Que cuando llegue a casa le mande un sms para que supiera que "yo estaba receptivo".
¿Y qué paso despues?
Que pasó de contestar.
¿Y qué paso despues?
Que hasta el domingo no dio señales de vida, y tampoco las hubiera dado si yo no le hubiese "obligado" a ello, y que ahora, a las tres menos cuarto de la mañana aun sigue conectado al msn cuando a mi me dijo a las 21.45 que se iba a acostar ya...





Total... que después de haber recuperado antiguas prácticas insanas que tenía olvidadas... comienzo a recordar por qué las tenía olvidadas...

PD: Un beso a todos.
PPD:En cualquier caso...




PPPD: Espero vuestra colaboración para elaborar el perfil psicológico de toda esta fauna (dentro de la cual me incluyo).