"...y si no le importa... repetiré postre..."
Navidad, dulce Navidad.
Una buena época para hacer examen de conciencia y renovar la no-cumplida lista de buenos propósitos del año anterior.
¿Cuáles eran?.
No, claro que nadie se acuerda de los buenos propósitos del año anterior, lo cual es una clara maniobra de economía doméstico-personal.¿Para qué buscar nuevas cosas que enmendar en nuestra persona/lidad, cuando los aspectos más esenciales siguen estando descuidados?
Recuerdo vagamente uno de mis propósitos del año anterior...tenía algo que ver con... no acostarse con gente que no cumple por completo mis espectativas.
Y como la mente es así de complicada y juguetona , anoche, justo cuando estaba disfrutando de un rato(por no decir jornada: nocturna, claro) loco de pasión y sexo... me acordé de ese propósito ("gracias, memoria, recuerdame que duplique la dosis de sustancias psicotrópicas de este fin de semana para agradecerte el favor").
Y es que, queridos amigos, anoche fui incongruente conmigo mism@. A pesar de saber que el príncipe encantado que me dedicaba sus sonrisas y atenciones era un actor que se ha llegado a creer el papel que interpreta... me dejé arrastrar a su escena de la obra y convertirme en segundo portagonista de la misma.
Por supuesto, y a pesar de que el rato (recordemos, casi jornada) haya merecido totalmente la pena en cuanto al nivel de satisfacción físico-sexual que me proporcionó, nada más acabar ya me estaba ajustando el cicilio moral que me caracteriza y que llevo siempre conmigo para castigarme por la afrenta cometida: no contra Dios, no contra el resto de los hombres sino contra la congruencia de mis propias palabras.
¿Que si sirve para algo una vez hecho? La respuesta está clara, por supuesto que no.
¿Que si podría haberlo evitado? Por supuesto que sí.
¿Que por qué no lo hice? la respuesta puede ser múltiple: por comerme un dulce (deberíais ver al principe-actor del que os hablo); por satisfacer una pura necesidad física; porque me encanta que me lleve a buenos restaurantes y durante toda la cena no dejemos de hablar de cosas interesantísimas mientras jugamos a robarnos miradas; porque aun guardo la esperanza de que dentro del postre esconda una sortija y me pida en matrimonio...¡QUÉ SÉ YO!.
Por todo y por nada de eso.
Lo hice, en última instancia, porque quise.
De la misma forma que, aún echados en la cama, y compartiendo la desnuda intimidad poscoital le dije TODA LA VERDAD: que no existe ningún otro hombre (excusa utilizada por moi para alejarlo en el pasado);que me gusta demasiado y podria llegar a enamorarme; que pienso que es un mentiroso y un cabrón vanidoso, y que por todo ello, si de verdad llegara a pedírmelo, nunca podría ser su pareja (aunque, esto último no sé hasta qué punto podría llegar a mantenerlo... así que, por favor, cruzad los dedos por mi y rezad para que nunca llegue a pedirme una cosa semejante).
En suma, que a pesar de que anoche el postre a la miel que tomé me supo también a hiel, volvería a repetir cual bulímica insatisfecha
Una buena época para hacer examen de conciencia y renovar la no-cumplida lista de buenos propósitos del año anterior.
¿Cuáles eran?.
No, claro que nadie se acuerda de los buenos propósitos del año anterior, lo cual es una clara maniobra de economía doméstico-personal.¿Para qué buscar nuevas cosas que enmendar en nuestra persona/lidad, cuando los aspectos más esenciales siguen estando descuidados?
Recuerdo vagamente uno de mis propósitos del año anterior...tenía algo que ver con... no acostarse con gente que no cumple por completo mis espectativas.
Y como la mente es así de complicada y juguetona , anoche, justo cuando estaba disfrutando de un rato(por no decir jornada: nocturna, claro) loco de pasión y sexo... me acordé de ese propósito ("gracias, memoria, recuerdame que duplique la dosis de sustancias psicotrópicas de este fin de semana para agradecerte el favor").
Y es que, queridos amigos, anoche fui incongruente conmigo mism@. A pesar de saber que el príncipe encantado que me dedicaba sus sonrisas y atenciones era un actor que se ha llegado a creer el papel que interpreta... me dejé arrastrar a su escena de la obra y convertirme en segundo portagonista de la misma.
Por supuesto, y a pesar de que el rato (recordemos, casi jornada) haya merecido totalmente la pena en cuanto al nivel de satisfacción físico-sexual que me proporcionó, nada más acabar ya me estaba ajustando el cicilio moral que me caracteriza y que llevo siempre conmigo para castigarme por la afrenta cometida: no contra Dios, no contra el resto de los hombres sino contra la congruencia de mis propias palabras.
¿Que si sirve para algo una vez hecho? La respuesta está clara, por supuesto que no.
¿Que si podría haberlo evitado? Por supuesto que sí.
¿Que por qué no lo hice? la respuesta puede ser múltiple: por comerme un dulce (deberíais ver al principe-actor del que os hablo); por satisfacer una pura necesidad física; porque me encanta que me lleve a buenos restaurantes y durante toda la cena no dejemos de hablar de cosas interesantísimas mientras jugamos a robarnos miradas; porque aun guardo la esperanza de que dentro del postre esconda una sortija y me pida en matrimonio...¡QUÉ SÉ YO!.
Por todo y por nada de eso.
Lo hice, en última instancia, porque quise.
De la misma forma que, aún echados en la cama, y compartiendo la desnuda intimidad poscoital le dije TODA LA VERDAD: que no existe ningún otro hombre (excusa utilizada por moi para alejarlo en el pasado);que me gusta demasiado y podria llegar a enamorarme; que pienso que es un mentiroso y un cabrón vanidoso, y que por todo ello, si de verdad llegara a pedírmelo, nunca podría ser su pareja (aunque, esto último no sé hasta qué punto podría llegar a mantenerlo... así que, por favor, cruzad los dedos por mi y rezad para que nunca llegue a pedirme una cosa semejante).
En suma, que a pesar de que anoche el postre a la miel que tomé me supo también a hiel, volvería a repetir cual bulímica insatisfecha
Etiquetas: insatisfecha postres
Comentario:
ando mosqueado, me acabo de dar cuenta que voy a terminar el año exactamente igual que como lo empecé, bueno vale si, hay cosas nuevas, pero en general... todo sigue siendo igual, a final del 2005 me dije que el año siguiente sería distinto, que no volvería a pasar un año igual, y ahora, al final del 2006, parece que vuelve a repetirse lo mismo...
en fin, cruzaré los dedos por ti, aunque el frio casi no me deja mover ninguna articulación...
en fin, cruzaré los dedos por ti, aunque el frio casi no me deja mover ninguna articulación...
Comentario:
Es cierto yo tampoco recuerdo mis propositos del año pasado, ni creo que los cumpliese, y los deseos que se pidieron en cada choque de copas creo que tampoco se cumplieron, ademas este año posiblemente volveran a ser los mismos propositos y los mismos choques con la misma esperanza. Pero bueno ahí estan esos momentos jeje que los veo un poco mas positivamente que tu. Esta bien, cruzo los dedos por ti. BESOS.