Encuentros sexuales de un postadolescente
Mis relaciones con los hombres
Sindicación
 
La primera vez...
Hola. No se por qué, hoy me he levantado con ganas de contaros mi vida... Si, ya se que a los 21 años quizás aún soy demasiado joven como para tener algo que contar pero no creáis. He sido, no se cómo decirlo... bastante “dinámico”, pienso yo...

Así que esta mañana me he puesto a dibujar, intentando recordar a todos esos hombres que, hasta ahora, han pasado por mi vida...La verdad es que lo que más recordaba de ellos era sus enormes pollas...es algo por lo que siento especial debilidad, las vergas grandes y con gruesas venas marcadas a punto de estallar...mmm, solo de pensarlo me pongo...Pero, a lo que iba, comenzaré por el principio...

A los 17 tuve mi primera relación, con un tío de unos 45 tacos que vivía como alquilado en el mismo edificio que mis padres...La primera vez que lo vi se me quedó mirando desde el ascensor, frotándose la polla. Con el chándal que llevaba se le notaba enorme, pero me dio un poco de miedo su cara de pirado, así que decidí subir por las escaleras...La siguiente vez que coincidimos se dirigió a mi directamente, y me preguntó que si quería subir a su casa...Así, sin más...Yo no sabía que decir ni que hacer, pero subí al ascensor con el...
Al llegar a su casa la encontré mejor de lo que pensaba...no era la casa de ningún psicópata, aunque vete tu a saber...Me pidió que me sentara en el sofá y comenzamos a hablar...Yo no quería hacer nada, la verdad es que me daba un poco de cosa...Siempre había fantaseado con hombres pero aquella era la primera vez que me encontraba con uno de verdad, sentados los dos en el mismo sofá...
No se lo que me dijo, pero cuando me quise dar cuenta le estaba bajando los pantalones...



Sentir aquella polla palpitante tan cerca hizo que perdiera la cabeza...lentamente abrí la boca, mientras notaba como el tipo se empalmaba por momentos...



Sin pensarmelo dos veces comencé a chuparsela, muy despacio, saboreando aquél fantástico glande...era la primera vez, pero parecía que lo hubiera estado haciendo toda mi vida...



No recuerdo cuanto tiempo estuve chupándosela, pues perdí completamente la noción del tiempo...aquél olor penetrante me volvía loco, mientras deslizaba mi lengua acariciando las venas marcadas de su polla y lameteando sus huevos de arriba abajo, notando como aquél tipo se retorcía de placer...
Al cabo de un rato me dijo que me diera la vuelta...quería que me pusiera a cuatro patas en el sofá, así que me arrodillé en el suelo y levanté las nalgas hasta que rozaron su polla...el tipo se excitó aún más y empezó a untármelo con vaselina...yo estaba un poco asustado, era la primera vez, y la verga de aquél tipo era enorme, pero estaba tan cachondo que hubiera hecho lo que me hubiera pedido, así que dejé que me lo untara bien y que jugueteara con sus dedos para relajarlo...
Cuando noté aquella polla penetrándome el dolor dejó paso a una sensación de sentirme dominado por completo por aquél desconocido del que no sabía absolutamente nada, y que me estaba metiendo aquel pene gigantesco mientras me agarraba por la cabeza, apretándome la cara contra el sofá...

Aquella sensación de estar siendo penetrado por un desconocido, me puso cachondísimo. No podía parar de gemir de placer...



No estuvimos demasiado tiempo en aquella posición. No se si porque pensó que era mi primera vez y que ya había tenido bastante o qué, pero me dijo que me diera otra vez la vuelta y que abriera bien la boca...imaginé que quería correrse e hice lo que me pidió, sin dejar de mirarlo fijamente...me relamía de gusto pensando en aquella corrida, mientras el tipo se pajeaba.

Entonces, dos grandes chorros de semen salieron disparados hacia mi cara mientras aquél semental aullaba de gusto...



Me puso la polla sobre la lengua, diciéndome que me lo tragara todo...El semen salía a borbotones, denso y caliente, llenándome toda la boca....



Con cada movimiento de su mano, me llenaba una y otra vez la lengua y la boca de semen, cada vez más espeso y caliente...



Cogí aquella verga y me la metí en la boca, notando sus contracciones mientras lo miraba fijamente...me encantaba aquella sensación, mirarlo desde abajo, con su polla metida en mi boca, mientras terminaba de correrse...













 
Comentario:
Que guarrillo que eres
No