" La carta "
Hoy he recibido una carta.En ella un papel con varios renglones escritos y una fotografía.
Esta carta se envió en febrero de 2004 pero no ha llegado a mis manos hasta hoy.
La culpa del retraso no fue de correos, ni tan siquiera de un error en la dirección,alguien abrió el buzón antes que yo y quiso, dice, ahorrarme un mal trago.
Durante meses esperé cada día una explicación a lo sucedido, cada noche me acostaba con el tormento de las dudas, del no saber el porqué de lo sucedido. Cada noche intentaba dormir y no me era posible porque no tenía respuestas y mis noches en lugar de sueños me traían más y más preguntas.
Quién me iba a decir a mí, que a tan sólo unos metros de mi cama, dentro de un viejo baúl, aguardaba su secreto.
La carta fué enviada por un viejo amor, ese que siempre va contigo, ese que a pesar de los dolores siempre te acompaña; quizás por ser el primero, quizás porque ha sido el único.
Al abrirla una especie de escalofrío recorrió mi cuerpo. Por un lado sentía mucho dolor y rabia al descubrirla escondida tras tanto tiempo, por otro la emoción de saber que ocurrió aquel fatídico febrero.
Una vez más sus palabras me hacían recordar lo vivido y como por arte de magia volvía a sonar aquella canción que tantas veces nos cantamos.
Todo empezaba con un "Lo siento amor" no pude evitar el llanto... Cuantas veces deseé escuchar esas palabras, creo que con la intención de tener una excusa por la que correr a sus brazos, pero hoy ya no puede ser, es demasiado tarde...
Tomé un tiempo para seguir leyendo, respiré profundo, me sequé la cara y continué:
"No tienes tu la culpa, han sido mis miedos", entonces fué cuando recordé sus palabras diciéndo que nada valía la pena, que marchara, que aquello no tenía sentido, que nada sería eterno, que yo me iría algún día...,dijo que ni mis caricias, ni mis miedos, ni lo que él llamaba culpables,mis celos, merecían la pena.
¿Cúanto nos robaron los miedos?¿ Cúanto perdimos por el miedo a perder?
Mis miedos, sus miedos..., el tiempo.
Continué leyendo:
" He saboreado en tí, lo dulce de la vida, he descubierto en tí el Amor, pero mi miedo a perderte hicieron de esto una trampa ..."
"... así recibí tu cuerpo, así te amé tantas veces porque te sentía mío pero aparecieron los miedos y no supe cuidarte, mantenerte a mi lado sin hacerte daño.No quiero perdones, ni segundas oportunidades, no las merezco.Pero sí necesito saberte feliz, saberte curado.No quiero verte llorar como tantas veces lo hiciste, no por mi culpa, no por mi amor."
...
Durante años quise saber de él y nada me dijeron. Durante mucho tiempo recorrí los lugares de siempre, sus lugares, nuestros lugares en busca de noticias suyas pero nunca tuve suerte.
Por casualidad hace unos meses encontré a un amigo suyo que al mirarme me reconoció y casi sin saludo me dijo lo ocurrido.
Hoy al leer su carta supe que todo era cierto.
Después de la ruptura decidió marcharse, huir lejos,escribió esta carta y tomo un avión rumbo a un pais lejano, en Oriente.
Nadie ha sabido nada de él, unos dicen que lo han visto pasear por la mismas calles de entonces, otros dicen que desapareció allí donde fué...nadie lo sabe.
Sólo hoy sé lo que ocurrió entonces y fiel a su recuerdo prefiero que su secreto siga guardado donde hasta ahora.
Allí, donde las manos de madre guardaron palabras de amor, palabras de llanto, guardo hoy esta su carta y aquella foto que nos hicimos un día de playa, el día en el que me prometió no marchar nunca.
Esta carta se envió en febrero de 2004 pero no ha llegado a mis manos hasta hoy.
La culpa del retraso no fue de correos, ni tan siquiera de un error en la dirección,alguien abrió el buzón antes que yo y quiso, dice, ahorrarme un mal trago.
Durante meses esperé cada día una explicación a lo sucedido, cada noche me acostaba con el tormento de las dudas, del no saber el porqué de lo sucedido. Cada noche intentaba dormir y no me era posible porque no tenía respuestas y mis noches en lugar de sueños me traían más y más preguntas.
Quién me iba a decir a mí, que a tan sólo unos metros de mi cama, dentro de un viejo baúl, aguardaba su secreto.
La carta fué enviada por un viejo amor, ese que siempre va contigo, ese que a pesar de los dolores siempre te acompaña; quizás por ser el primero, quizás porque ha sido el único.
Al abrirla una especie de escalofrío recorrió mi cuerpo. Por un lado sentía mucho dolor y rabia al descubrirla escondida tras tanto tiempo, por otro la emoción de saber que ocurrió aquel fatídico febrero.
Una vez más sus palabras me hacían recordar lo vivido y como por arte de magia volvía a sonar aquella canción que tantas veces nos cantamos.
Todo empezaba con un "Lo siento amor" no pude evitar el llanto... Cuantas veces deseé escuchar esas palabras, creo que con la intención de tener una excusa por la que correr a sus brazos, pero hoy ya no puede ser, es demasiado tarde...
Tomé un tiempo para seguir leyendo, respiré profundo, me sequé la cara y continué:
"No tienes tu la culpa, han sido mis miedos", entonces fué cuando recordé sus palabras diciéndo que nada valía la pena, que marchara, que aquello no tenía sentido, que nada sería eterno, que yo me iría algún día...,dijo que ni mis caricias, ni mis miedos, ni lo que él llamaba culpables,mis celos, merecían la pena.
¿Cúanto nos robaron los miedos?¿ Cúanto perdimos por el miedo a perder?
Mis miedos, sus miedos..., el tiempo.
Continué leyendo:
" He saboreado en tí, lo dulce de la vida, he descubierto en tí el Amor, pero mi miedo a perderte hicieron de esto una trampa ..."
"... así recibí tu cuerpo, así te amé tantas veces porque te sentía mío pero aparecieron los miedos y no supe cuidarte, mantenerte a mi lado sin hacerte daño.No quiero perdones, ni segundas oportunidades, no las merezco.Pero sí necesito saberte feliz, saberte curado.No quiero verte llorar como tantas veces lo hiciste, no por mi culpa, no por mi amor."
...
Durante años quise saber de él y nada me dijeron. Durante mucho tiempo recorrí los lugares de siempre, sus lugares, nuestros lugares en busca de noticias suyas pero nunca tuve suerte.
Por casualidad hace unos meses encontré a un amigo suyo que al mirarme me reconoció y casi sin saludo me dijo lo ocurrido.
Hoy al leer su carta supe que todo era cierto.
Después de la ruptura decidió marcharse, huir lejos,escribió esta carta y tomo un avión rumbo a un pais lejano, en Oriente.
Nadie ha sabido nada de él, unos dicen que lo han visto pasear por la mismas calles de entonces, otros dicen que desapareció allí donde fué...nadie lo sabe.
Sólo hoy sé lo que ocurrió entonces y fiel a su recuerdo prefiero que su secreto siga guardado donde hasta ahora.
Allí, donde las manos de madre guardaron palabras de amor, palabras de llanto, guardo hoy esta su carta y aquella foto que nos hicimos un día de playa, el día en el que me prometió no marchar nunca.
" Gotas que lo borran todo "
He mirado al cielo nada más despertar y he descubierto un día gris.
Sabía que tenía que llegar, pero quizás olvidé que lo haría tan pronto.
El buen tiempo se ha ido y da paso a tiempos fríos, el calor siempre trató mejor mi playa.
Ahora llegan momentos de silencio, arenas desiertas, brisas frías, mares bravíos... En mi playa apenas sale el sol,hoy al menos no lo ha hecho, en su lugar reina un manto gris que de vez en cuando rocía mi mar con su lluvia. El cielo también llora...
Nadie se acerca hasta mis aguas, apenas, como reuerdo fiel de lo que hubo, restos de unas huellas permanecen en la arena mientras la lluvia hace lo posible por borrarlas.Gotas que lo borran todo...
Cómo cala el frío en mis huesos, cómo se resiente el alma...corazón de fuego que necesita del sol para latir, corazón despierto que ahora descansa. No hay rumores nuevos, no hay palabras,tan sólo el frío me envuelve y sin saber porqué ni como me refugió aquí donde tantas veces amé, donde tantas veces me amaron...
Lejanos son los recuerdos, algunos ya no me acompañan, pero siempre amé de verás, muestra de ello sus huellas, testigos de su existencia mis aguas.
Hoy miro al mar con nostalgia, en silencio canto una canción que de amores habla..., mientras, las gotas que lo borran todo, mojan también mi cara.
Gracias a quienes aún en tiempos de frío visitais mi playa.Gracias a quienes en silencio llegais hasta aquí para tocar mis aguas. Gracias a quienes, aún sabiendo de la lluvia, pisais mi arena, dejando vuestras huellas allí donde se refugia mi alma...
Mil gracias.
Sabía que tenía que llegar, pero quizás olvidé que lo haría tan pronto.
El buen tiempo se ha ido y da paso a tiempos fríos, el calor siempre trató mejor mi playa.
Ahora llegan momentos de silencio, arenas desiertas, brisas frías, mares bravíos... En mi playa apenas sale el sol,hoy al menos no lo ha hecho, en su lugar reina un manto gris que de vez en cuando rocía mi mar con su lluvia. El cielo también llora...
Nadie se acerca hasta mis aguas, apenas, como reuerdo fiel de lo que hubo, restos de unas huellas permanecen en la arena mientras la lluvia hace lo posible por borrarlas.Gotas que lo borran todo...
Cómo cala el frío en mis huesos, cómo se resiente el alma...corazón de fuego que necesita del sol para latir, corazón despierto que ahora descansa. No hay rumores nuevos, no hay palabras,tan sólo el frío me envuelve y sin saber porqué ni como me refugió aquí donde tantas veces amé, donde tantas veces me amaron...
Lejanos son los recuerdos, algunos ya no me acompañan, pero siempre amé de verás, muestra de ello sus huellas, testigos de su existencia mis aguas.
Hoy miro al mar con nostalgia, en silencio canto una canción que de amores habla..., mientras, las gotas que lo borran todo, mojan también mi cara.
Gracias a quienes aún en tiempos de frío visitais mi playa.Gracias a quienes en silencio llegais hasta aquí para tocar mis aguas. Gracias a quienes, aún sabiendo de la lluvia, pisais mi arena, dejando vuestras huellas allí donde se refugia mi alma...
Mil gracias.