LOS QUE SABEN, SABEN Y LOS QUE NO, OPINAN....
Cómo me gustan esos dichos de algunos urbanitas “heteros” que escucho de vez en cuando: “En las parejas de lesbianas, al igual que en las de homosexuales, siempre una tiene el rol de hombre y otra el de mujer”. “Sí, las lesbianas se sienten hombres”. “Las lesbianas forman siempre parejas estables y son muy fieles, en cambio los gays son muy promiscuos por naturaleza”. “Las bolleras no son nada femeninas, apenas se cuidan”. “Son todas mari-machos”. “Si una mujer es militar, taxista o camionera, es bollo” “Todas las lesbianas tienen gatos y/o perros”. “Hay algunas que son de nacimiento y otras por vicio”. “La homosexualidad puede ser contagiosa”. “Ser gay es una moda”. “Con un buen psicólogo la homosexualidad se cura”. “Sí, ésta lo ha dejado con la chica esa, seguro que ahora vuelve al buen camino”. “A parte de la tijera, ¿qué hacen dos mujeres en la cama?.
-....maravillas...-
Son comentarios en los que yo estoy presente. No saben cuál es mi identidad sexual, dan por hecho que soy heterosexual y hablan con toda la tranquilidad que la ignorancia les otorga. Por supuesto, si no son mi grupo de amigos íntimos, no entro a discutir. Callo y me sonrío, con una sonrisa de benevolencia hacia tanta ignorancia. Lástima de desconocimiento.
¿Cómo se puede hablar con tanta ligereza, cuando no se tiene ni idea de lo que se está hablado?. Parece que sientan cátedra y lo que hacen es el ridículo más espantoso. Es una práctica muy urbanita, sin duda. Una costumbre muy nuestra lo de hablar por hablar.
A veces, cuando les escucho, por un segundo, me dan ganas de darles una toba a lo “Sole” y decirles –¡ya esta bien de tanta tontería, hombre!-. Pero no. Les dejo ahí, con sus erróneas creencias, a la espera de ver si alguno de estos días se animan a informarse antes de hablar, y se dan cuenta de lo ridículo y vergonzoso que resulta hablar de la homosexualidad con tanta vehemencia.
Espero que este mensaje en el año 3.054 se llegue a descifrar y se pueda comprender: “Somos PER-SO-NAS, exactamente iguales en todo lo bueno y lo malo que tiene el ser humano”.
La ignorancia, que atrevida...
Hasta otra urbanitas.
-....maravillas...-
Son comentarios en los que yo estoy presente. No saben cuál es mi identidad sexual, dan por hecho que soy heterosexual y hablan con toda la tranquilidad que la ignorancia les otorga. Por supuesto, si no son mi grupo de amigos íntimos, no entro a discutir. Callo y me sonrío, con una sonrisa de benevolencia hacia tanta ignorancia. Lástima de desconocimiento.
¿Cómo se puede hablar con tanta ligereza, cuando no se tiene ni idea de lo que se está hablado?. Parece que sientan cátedra y lo que hacen es el ridículo más espantoso. Es una práctica muy urbanita, sin duda. Una costumbre muy nuestra lo de hablar por hablar.
A veces, cuando les escucho, por un segundo, me dan ganas de darles una toba a lo “Sole” y decirles –¡ya esta bien de tanta tontería, hombre!-. Pero no. Les dejo ahí, con sus erróneas creencias, a la espera de ver si alguno de estos días se animan a informarse antes de hablar, y se dan cuenta de lo ridículo y vergonzoso que resulta hablar de la homosexualidad con tanta vehemencia.
Espero que este mensaje en el año 3.054 se llegue a descifrar y se pueda comprender: “Somos PER-SO-NAS, exactamente iguales en todo lo bueno y lo malo que tiene el ser humano”.
La ignorancia, que atrevida...
Hasta otra urbanitas.
Tengo mis días, como todo el mundo...
Es curioso, pero hay días que, sin motivo aparente, me levanto eufórica, feliz, con una sonrisa que me da la vuelta entera a la cara. En cambio otros días, sin motivo aparente, comienzo el día triste, apagada, con un aspecto -visto en el espejo del baño- gris ceniza.
Los días de pie derecho son estupendos, tengo esa energía que hace funcionar tu cuerpo, la que logra, que seas capaz de levantar ese mueble imposible de mover, que tengas la mente ágil y despejada recién levantada y que ligues por la calle sin ningún esfuerzo.
Los días de pie izquierdo son tan largos… te despiertas con una pena negra que no entiendes, aunque tu por naturaleza “entiendas” mucho. Nada de lo que te pones te queda bien, das asco y el día trascurre con varias desgracias y un atontamiento mental importante. La idea de ir a trabajar es odiosa y solo de pensar que tienes que desayunar, ducharte, vestirte y salir a la calle, se te hace un mundo; y ya pensar en pasar el día entero en tono gris y además relacionarte, se te hace un universo.
Curiosamente he descubierto, después de meditarlo, fijarme y escuchar mucho, que esta situación es común a todo el mundo. Quiero decir, que le ocurre a todos/as, pero se lo guardan para sí. No cuentan nada porque piensan: no seré yo la que de a entender que estoy desequilibrada, unos días genial otros fatal, o tal vez lo ven con tanta naturalidad, que ni se plantean que sufren estos bruscos cambios de ánimo. Y entonces descubres que tú, que te creías el bicho más raro del mundo, eres de lo más normalita. Nada especial.
Así que, mi dicho preferido de bicho raro nunca muere me acaba de fallar. Tarde o temprano me muero y seguro que me toca en día gris.
Hasta mañana bichos raros…
"EL LADO OSCURO DEL DESEO"
Recuerdo como si fuera ayer el día que me saqué, a mí misma, del armario.
Tenía veintiséis años y mucho, mucho fondo de armario. Si, lo se...”ya me vale”. Gracias a una amiga de mi hermana acababa de hacer ciertas mis sospechas, muy fundadas. Por ella descubrí, antes de envejecer y darme cuenta en el lecho de muerte frente a mi marido y mis diez hijos, que a mí lo que me gustaba no era el príncipe azul durante tanto tiempo buscado y no hallado, sino la princesa de sangre roja a juego con su bonito tanga. Yo, ya lo sospechaba, de mí misma. Pero siempre pensé que eso de tener pensamientos “impuros” con chicas, era algo que nos pasaba a todas “las heterosexuales”, solo que actuábamos de la misma forma que con la masturbación. Todas lo hacíamos, pero ninguna lo contaba.
Al final, la amiga de mi hermana me demostró lo ingenua que yo era y lo equivocada que estaba, metiéndose una noche, desnuda, en mi cama. Impresionante. Me di cuenta en décimas de segundos (lo que antes de este descubrimiento, duraba uno de mis orgasmos...) que había desperdiciado unos cuantos años. Y la guapa y “hetero” amiga de mi hermana(por cierto más joven que yo, hoy casada y con dos hijos), no dejó mayor huella que el haber sido la primera (ella buscaba sexo y yo obtuve descubrimiento), con lo cual no era la bonita historia en la que chica heterosexual descubre el verdadero amor junto a otra mujer y son “dos personas” las que se aman, sin distinción de sexos. No, la historia era tan simple como que Maryblog la urbanita ha sido Marytontaidiotaperdida durante muchos años. Engañada vilmente por mi misma. Que vergüenza. Resulta que no era “hetero”, ni siquiera bisexual. Desde ese día y hasta hoy, ya se que soy: lesbiana perdida.
Menos mal que la amiga de mi hermana me dio la salida para recuperar el tiempo perdido y me mostró el otro lado...el lado oscuro del deseo... que después de esa reveladora noche es, sin duda, mi lado preferido en la cama....
Hasta la próxima historia urbanitas....
Tenía veintiséis años y mucho, mucho fondo de armario. Si, lo se...”ya me vale”. Gracias a una amiga de mi hermana acababa de hacer ciertas mis sospechas, muy fundadas. Por ella descubrí, antes de envejecer y darme cuenta en el lecho de muerte frente a mi marido y mis diez hijos, que a mí lo que me gustaba no era el príncipe azul durante tanto tiempo buscado y no hallado, sino la princesa de sangre roja a juego con su bonito tanga. Yo, ya lo sospechaba, de mí misma. Pero siempre pensé que eso de tener pensamientos “impuros” con chicas, era algo que nos pasaba a todas “las heterosexuales”, solo que actuábamos de la misma forma que con la masturbación. Todas lo hacíamos, pero ninguna lo contaba.
Al final, la amiga de mi hermana me demostró lo ingenua que yo era y lo equivocada que estaba, metiéndose una noche, desnuda, en mi cama. Impresionante. Me di cuenta en décimas de segundos (lo que antes de este descubrimiento, duraba uno de mis orgasmos...) que había desperdiciado unos cuantos años. Y la guapa y “hetero” amiga de mi hermana(por cierto más joven que yo, hoy casada y con dos hijos), no dejó mayor huella que el haber sido la primera (ella buscaba sexo y yo obtuve descubrimiento), con lo cual no era la bonita historia en la que chica heterosexual descubre el verdadero amor junto a otra mujer y son “dos personas” las que se aman, sin distinción de sexos. No, la historia era tan simple como que Maryblog la urbanita ha sido Marytontaidiotaperdida durante muchos años. Engañada vilmente por mi misma. Que vergüenza. Resulta que no era “hetero”, ni siquiera bisexual. Desde ese día y hasta hoy, ya se que soy: lesbiana perdida.
Menos mal que la amiga de mi hermana me dio la salida para recuperar el tiempo perdido y me mostró el otro lado...el lado oscuro del deseo... que después de esa reveladora noche es, sin duda, mi lado preferido en la cama....
Hasta la próxima historia urbanitas....
ERES LO QUE ESCRIBES
Eres lo que escribes….
Hoy empiezo esta nueva andanza en mi vida. He escrito toda la vida, es mi pasión y es parte de mí, pero nunca lo he hecho para que lo lean los demás.
Es una nueva experiencia que me agrada, hasta el punto de ponerme de los nervios y hacer que me muera varias veces de la emoción y resucite otras tantas.
En esta pequeña ventana con estupendas vistas a la Red voy a dar rienda a mis pensamientos, opiniones e historias varias de mi día a día en la jungla madrileña.
El motivo no es otro que me gusta escribir. Hay quién para relajarse sale a correr, hace yoga, grita en el coche, practica sexo, escucha música….yo escribo (e intento a veces todo lo demás).
Mi intención es “blogear” todo lo que pueda. De momento una vez a la semana para no empacharme y donde mejor hacerlo que “en mi ambiente”.
Espero que sea una experiencia tan excitante como la primera vez que me adentre en Chueca.
Escribes lo que eres…
Hasta otro día urbanitas
Hoy empiezo esta nueva andanza en mi vida. He escrito toda la vida, es mi pasión y es parte de mí, pero nunca lo he hecho para que lo lean los demás.
Es una nueva experiencia que me agrada, hasta el punto de ponerme de los nervios y hacer que me muera varias veces de la emoción y resucite otras tantas.
En esta pequeña ventana con estupendas vistas a la Red voy a dar rienda a mis pensamientos, opiniones e historias varias de mi día a día en la jungla madrileña.
El motivo no es otro que me gusta escribir. Hay quién para relajarse sale a correr, hace yoga, grita en el coche, practica sexo, escucha música….yo escribo (e intento a veces todo lo demás).
Mi intención es “blogear” todo lo que pueda. De momento una vez a la semana para no empacharme y donde mejor hacerlo que “en mi ambiente”.
Espero que sea una experiencia tan excitante como la primera vez que me adentre en Chueca.
Escribes lo que eres…
Hasta otro día urbanitas