SOY LO QUE SOY
Me hace mucha gracia cuando se opina sobre la homosexualidad, sin ser homosexual.
Se puede curar. ¿Cómo se puede decir eso, y quedarse tan absurdamente tranquilo?
¿Se puede curar la heterosexualidad? Qué gran tontería acabo de decir, ¿verdad? Pues dale la vuelta. Es lo mismo.
Ser homosexual, en mi caso lesbiana, es innato en mi. Es como el color de mis ojos, o mi piel, si yo no fuese lesbiana, no sería yo. Nací así.
Otra cosa es que durante muchos, muchos años luchase contra mi identidad y la rechazase. No quería ser lesbiana. Creo que la mayoría de nosotras, si pudiésemos elegir no querríamos ser lesbianas.
Pero no porque ser lesbiana, sea peor que ser heterosexual. Son identidades sexuales, ni más ni menos. La diferencia está en que gran parte de la sociedad rechaza la homosexualidad. No esta bien socialmente ser homosexual, es algo ¿raro?.
A pesar de los grandes y rápidos avances que se han producido en España, como son el matrimonio gay y la adopción, todavía la sociedad no nos ha asimilado.
Y claro, a todos nos gusta formar parte de la sociedad, ser aceptados, estar “bien vistos”, ser “normales”, no llamar la atención cuando paseas con tu pareja de la mano, ni ser el centro de atención cuando la besas por la calle. Nos gustaría pasar desapercibidas y ser una pareja de lo más vulgar.
Pero no es así, aún. Me educaron para ser heterosexual, y todos los mensajes relativos a los homosexuales que me enviaba “la sociedad” eran negativos: vicio, degeneración, contra natura, sucio, perverso, enfermedad mental.
Pues a pesar de todo, y hasta en contra de mí misma, mi propio “yo” salió a flote. Eres lo que eres, y nadie mejor que tú, lo puede saber. No hay tratamiento contra la homosexualidad, como no lo hay contra la heterosexualidad. Y el que tenga entendimientos que lo entienda.
Aunque no tuviésemos relaciones con mujeres, y viviésemos de cara a los demás como heterosexuales, seguiríamos internamente siendo lesbianas, no se puede dejar de ser lo que uno es. Seriamos “Moglis” en una selva de “heteros”
De hecho, yo creo que la mayoría de nosotras, lo ha intentado, me refiero a ser “hetero”, yo lo intenté muchas veces. Intente ser lo que mis padres querían que fuese: una chica con novio. Pero un “run, run” en mi cabeza me decía que no era lo correcto para ser feliz. Debes vivir tu vida, no la que ellos quieren para ti.
Me rechacé, cual Pedro, cien veces, mil, pero al final dejé de renegar de mi identidad y empecé a vivirla.
Mi vida comenzó a ser verdad hace 12 años.
Soy lo que soy, y todos los años desde hace doce, salgo a la calle un 28 de junio a demostrar cuan “orgullosa” me siento de ser lo que soy.
Si me diesen ahora a elegir, ya no me gustaría ser “hetero”. A veces “lo prohibido” es más interesante.
Nací lesbiana, viviré siendo lesbiana y moriré lesbiana.
Se puede curar. ¿Cómo se puede decir eso, y quedarse tan absurdamente tranquilo?
¿Se puede curar la heterosexualidad? Qué gran tontería acabo de decir, ¿verdad? Pues dale la vuelta. Es lo mismo.
Ser homosexual, en mi caso lesbiana, es innato en mi. Es como el color de mis ojos, o mi piel, si yo no fuese lesbiana, no sería yo. Nací así.
Otra cosa es que durante muchos, muchos años luchase contra mi identidad y la rechazase. No quería ser lesbiana. Creo que la mayoría de nosotras, si pudiésemos elegir no querríamos ser lesbianas.
Pero no porque ser lesbiana, sea peor que ser heterosexual. Son identidades sexuales, ni más ni menos. La diferencia está en que gran parte de la sociedad rechaza la homosexualidad. No esta bien socialmente ser homosexual, es algo ¿raro?.
A pesar de los grandes y rápidos avances que se han producido en España, como son el matrimonio gay y la adopción, todavía la sociedad no nos ha asimilado.
Y claro, a todos nos gusta formar parte de la sociedad, ser aceptados, estar “bien vistos”, ser “normales”, no llamar la atención cuando paseas con tu pareja de la mano, ni ser el centro de atención cuando la besas por la calle. Nos gustaría pasar desapercibidas y ser una pareja de lo más vulgar.
Pero no es así, aún. Me educaron para ser heterosexual, y todos los mensajes relativos a los homosexuales que me enviaba “la sociedad” eran negativos: vicio, degeneración, contra natura, sucio, perverso, enfermedad mental.
Pues a pesar de todo, y hasta en contra de mí misma, mi propio “yo” salió a flote. Eres lo que eres, y nadie mejor que tú, lo puede saber. No hay tratamiento contra la homosexualidad, como no lo hay contra la heterosexualidad. Y el que tenga entendimientos que lo entienda.
Aunque no tuviésemos relaciones con mujeres, y viviésemos de cara a los demás como heterosexuales, seguiríamos internamente siendo lesbianas, no se puede dejar de ser lo que uno es. Seriamos “Moglis” en una selva de “heteros”
De hecho, yo creo que la mayoría de nosotras, lo ha intentado, me refiero a ser “hetero”, yo lo intenté muchas veces. Intente ser lo que mis padres querían que fuese: una chica con novio. Pero un “run, run” en mi cabeza me decía que no era lo correcto para ser feliz. Debes vivir tu vida, no la que ellos quieren para ti.
Me rechacé, cual Pedro, cien veces, mil, pero al final dejé de renegar de mi identidad y empecé a vivirla.
Mi vida comenzó a ser verdad hace 12 años.
Soy lo que soy, y todos los años desde hace doce, salgo a la calle un 28 de junio a demostrar cuan “orgullosa” me siento de ser lo que soy.
Si me diesen ahora a elegir, ya no me gustaría ser “hetero”. A veces “lo prohibido” es más interesante.
Nací lesbiana, viviré siendo lesbiana y moriré lesbiana.
Después de este "parón" vacacional...
Hola, después de este genial parón para irme de vacaciones, ya estoy de vuelta. Tras haber renovado energías, llego con nuevas fuerzas para seguir por aquí. Espero vuestras opiniones y comentarios. ¡Ah!, algo inaudito: sigo sin fumar....