<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/rss20.xml"><title><![CDATA[Mary Blog: Diario de una urbanita]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Eres lo que escribes y escribes lo que eres: Pensamientos  y opiniones de una urbanita.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_15.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_14.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_13.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_7.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_16.htm"><title><![CDATA[LO BUENO SI BREVE....]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[De vuelta de vacaciones...he estado treinta días y parece que fué ayer cuando infle la maleta de ropa, que no me he puesto, y partí a la aventura veraniega.  Quince días en el extranjero, conociendo nuevas constumbres y otros quince junto al mar. <br/><br/>Todo el año esperando las vacaciones, haciendo planes; me voy aquí o allá, cojo el avión, no, mejor vamos en barco; saco información de internet, me compro las guías, preparo los "aperos" de vacaciones de primeros auxilios (antimosquitos, cremas reparadoras y hasta una linterna). Así me tiro todo el año y mas intensamente los meses de mayo y junio. <br/><br/>Al final, te vas... y en suspiro has vuelto. Eso sí, te lo has pasado muy bien, has cargado las pilas, te has puesto guapisima con el moreno y el ejercicio, te has desestresado, ha habido emociones fuertes y aventuras divertidas... de todo un poco.<br/><br/>Así que a pesar de estar otra vez aquí, puedo decir, que pese al bajón post vacacional obligatorio, las vacaciones me han sentado, como siempre, muy bien. <br/><br/>Ahora, sentada en mi mesa de trabajo, ya estoy pensando a donde voy a ir el año que viene y voy preparando mentalmente unas nuevas vacaciones de verano. Mis vacaciones reales son solo de un mes, pero las virtuales me duran todo el año. Y es que nos contentamos con muy poco...menos mal que me queda la imaginación para seguir de veraneo eternamente.<br/><br/>Feliz regreso urbanitas.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_15.htm"><title><![CDATA[ADIOS A UN ÁNGEL]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[Irena Sandler falleció ayer a los 98 años de edad. Fué una polaca que salvó la vida a más de 2.500 niños durante la Segunda Guerra Mundial. Durante la ocupación nazi, sacó del gueto judio de Varsovía a todos los niños que pudo y los entregó a la resistencia, hasta que fue descubierta por la Gestapo, arrestada y condenada a muerte. La resistencia la rescato y la ocultó hasta el fin de la guerra. Seguramente el "destino" le cedió un año de vida más por cada 100 niños salvados... :-)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_14.htm"><title><![CDATA[UNA HISTORIA URBANA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[Todas las mañanas, antes de ir a trabajar, saco Long John, mi perro. Lo llevo al parque que tengo al lado, paseamos un rato y luego vuelta a casa y corriendo al trabajo.<br/><br/>Una mañana de primavera me encontré a un señor mayor sentado en un banco, justo por donde yo paso, tanto para ir, como para volver. Al día siguiente, el señor estaba allí a la misma hora y al día siguiente, y al otro; así todos los días. Su hija lo llevaba a que tomase el sol y luego lo recogía. Y el se quedaba allí, inmóvil, como una estatua de bronce, mirando en silencio.<br/><br/>Los primeros días nos miraba, con un semblante muy, muy serio. Yo le miraba de reojo y seguía mi camino, a la vuelta seguía ahí y nos volvía a escudriñar con su fría, aunque atractiva mirada.<br/><br/>Después de un mes, yo le sorprendí  saludándole con un “buenos días”, me miró fijamente y amagó algo parecido a un saludo con la cabeza, aunque mantenía su gesto altivo y serio. A partir de ese día, le saludaba todas las mañanas y él comenzó, poco a poco, a devolverme el saludo, pero sin apartar el semblante gélido de su mirada.<br/><br/>Al finalizar el mes, ya sonreía cuando nos veía aparecer y a principios del mes siguiente ya nos esperaba, era obligatoria la parada para contarnos algo y acariciar a Long, además del saludo. <br/><br/>Me contó, entre otras muchas cosas, que tenía noventa y dos años, que había sido carpintero y que todavía podía “hacer feliz a más de una”, yo me reía mucho con él. El señor “cara seria” resultó ser un tipo divertido y con sentido de humor. Se había marchado a vivir con su hija tras la muerte de su mujer, a la que quiso mucho y así día tras día, me fue desgranando su vida y fuimos creando un vinculo de amistad.<br/><br/>Cuando volvía de vacaciones, allí estaba él, para preguntarme que tal lo había pasado y para contarme que en Madrid había hecho mucho calor, pero que eso no era nada, que él recordaba épocas de mucho más calor y que además escaseaba el agua.<br/><br/>Otro día me contaba alguna batalla de su pueblo y que todas las muchachas le pretendían porque él había sido muy galán y que con su labia las conquistaba a todas. No me extraña...<br/><br/>El primer día de frío, vi el banco vacío.<br/><br/>No sé si su hija dejo de llevarlo porque hacía ya mal tiempo para estar allí, inmóvil o si se marcho al pueblo con algún otro hijo, o que pasó. No volví a verlo nunca más.<br/><br/>Y desde ese día, muchas veces, cuando paso por allí y veo el banco vacío, recuerdo al señor mayor, del cual nunca supe su nombre, pero si su vida, y creo que voy a recordar su sonrisa toda la vida.<br/><br/>Me costó mucho descubrirla, como para olvidarla.<br/><br/>Hasta otra historia urbanitas. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_13.htm"><title><![CDATA[UNA DE SORPRESAS...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_13.htm]]></link><description><![CDATA[Cada día me sorprendo más conmigo misma, aunque si lo pienso, en realidad me he maravillado de mi misma muchas veces a lo largo de mi vida.<br/><br/>Me sorprendo ahora con que me gusta la Opera.<br/><br/>En la vida me había interesado y de repente, me pica la curiosidad  y empiezo a escuchar algunas operas de Mozart. No están mal...Seguimos con otras de Puccini y me gustan. Interesante este Bizet y finalmente enloquezco con Verdi y la Donna e Mobile. <br/><br/>No puedo conmigo. Nunca me habría imaginado que me gustaría la opera y mira, disfrutando como una niña con zapatos nuevos (aunque en verdad, a mi de niña unos zapatos nuevos me daban igual. Prefiero disfrutar como una niña con un juguete nuevo). <br/><br/>Esta cualidad  de sorprenderme que me caracteriza, es de las que más me gusta–La verdad que esto de dejar de fumar me está produciendo unas sensaciones extrañas, me auto estudio... es la primera vez que me doy cuenta de esto-<br/><br/>En fin, reconozco que me he sorprendido de mi, muchas veces. Siempre dije que iba a estar sola en el mundo, sin pareja y pocos amigos y que iba a morir joven, pues mírame, quien me ha visto y quien me ve. Muy joven no voy a morir, sin duda, ya se me ha pasado el arroz para lo de James Dean,  pareja tengo ya para la eternidad, si la hay y amigos tengo pocos, pero valen como muchos, muchísimos.<br/><br/>La sorpresa más fuerte que me he dado en mi vida ha sido la de salir de mi propio armario. Nunca imaginé que yo pudiese “entender”, bueno si me llegan a decir que yo era bollo, hace unos diez años.....<br/><br/>Y además me negué varia veces antes de que cantara el gallo.  Pero al final, ya se sabe, la cabra tira pal monte. Y una ha de afrontar lo que es, y con orgullo. –En esta fase estoy todavía-.<br/><br/>Y si, me gusta darme cuenta de que todavía puedo sorprenderme de mil millones de cosas y aficionarme a otras tres mil.<br/><br/>Estoy en periodo de relajarme y tranquilizarme para superar esta vida de estrés en el que me veo inmersa. He descubierto el Tai Chi, y estoy que me muero de la emoción y a la vez, aunque solo cuando puedo, practico la meditación. Así que estoy muy ZEN y me gusta. ¿Quién lo iba a decir?, yo que soy puro nervio. Y hace exactamente un año que deje de fumar. Estoy que me salgo...<br/><br/>Que siga la racha...<br/><br/><br/>Buenas tardes urbanitas.<br/><br/>  <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_12.htm"><title><![CDATA[Y SI EL MIEDO...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[El miedo es algo que nos acompaña toda la vida. <br/><br/>De pequeños llega la primera visita, el miedo a la bruja, al coco y al “señor que nos puede ofrecer caramelos”. No nos gusta la luz apagada y en el armario están y caben, todos los monstruos de los cuentos y de las “pelis”. <br/><br/>Luego cuando nos hacemos más mayores, más o menos en la adolescencia, los miedos son otros. Miedo a que nos haga algo alguien por la noche y en la calle, a que entren en casa cuando estamos solas, a los espíritus de la güija , a los psicópatas asesinos de la película de turno... <br/><br/>Y ya cuando alcanzamos la edad adulta nos cambian los miedos, pero siguen ahí. Desaparece el miedo a los monstruos, a los espíritus y demás parafernalias inexistentes para pasar a tener miedo de lo real. Como dice mi padre: “hay que tener más miedo de los vivos que de los muertos”. Aparecen los miedos a perder el trabajo, a no llegar a fin de mes, a no poder pagar la hipoteca, a que tu pareja te abandone, al qué dirán...<br/><br/>Sí, al qué dirán... Este es uno de mis grandes miedos. No es el qué dirán típico, no. Es el qué dirán si se descubriese quién soy... Una lesbiana en un mundo heterosexual. Es un miedo del que me avergüenzo. Si reflexiono sobre él, sin duda me parece una solemne estupidez y una gran cobardía; si eres lesbiana, es lo que eres, y debería darme igual lo que piensen los demás, más aún cuando me da igual lo que piensen los demás en todo lo demás. Pero es un miedo irracional que me puede.<br/><br/>Reconozco que llevo mi cruz; no soy capaz de salir del armario, se está muy calentito aquí dentro, rodeada de mis jerséis y abrigos y fuera hace un frío que te deja “hetero total”. Lo único bueno de ocultar mi identidad es el morbo que produce lo prohibido y oculto, pero nada más.<br/><br/>El miedo más fuerte que tengo es que mis padres se enteren, y no por mí. Es un miedo por ellos. Sé que mi madre sufriría y nunca me perdonaría “ser lo que soy”. Es ya mayor y mantiene una actitud muy tradicional, propia de su “época”, como ella dice, y sobre todo la vergüenza del que dirán... Y mi padre sufriría mucho pensando que su hija tendría que enfrentarse a todo un mundo turbio y perverso, y que le harían mucho daño. Y ya son muy mayores para explicarles lo equivocados que están y que lo puedan entender y muy mayores para que sufran más por mí. Por ello evito que averigüen cómo soy y lo que soy. A primera vista esto parece muy triste, con esa actitud tus padres  no llegarán nunca a conocerte, pero no es así realmente, se que el fondo lo saben y lo han sabido siempre.<br/><br/>Luego está el miedo a que se enteren el trabajo, por dos motivos, uno que me despidan (este es un miedo absolutamente irracional, en el que creo a pies juntillas) y otro que mis compañeros tengan un jugoso cotilleo durante toda su vida laboral.<br/><br/>El miedo a que se enteren mis amigos heteros, mis hermanos y demás familia allegada ha ido desapareciendo conforme les he ido contando que era lesbiana y ello gracias a las presiones, acertadas, de mi mujer y porque en algún momento de mi vida no me quedó más remedio (dícese de hermano que viene a pasar un fin de semana a casa y yo comparto dormitorio de una sola cama, con una “amiga”).<br/><br/>Al final, lo voy superando, poco a poco, y tal vez algún día, reúna toda mi fuerza y valentía, salga del todo de armario y gane esta dura partida. <br/><br/>De momento el miedo gana...<br/><br/>Game over por hoy urbanitas...<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_11.htm"><title><![CDATA[AÑO NUEVO....]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[Hola urbanitas, mucho tiempo sin venir, sin escribir...<br/>Una empieza con mucha fuerza y a veces la pierde por el camino. <br/>En el trascurso de mi vida, esta ha sido, a veces, la tónica predominante...<br/>Pero esta vez no va a ser así. Pienso esforzarme todas las semanas y dejar caer algo por el ciber mundo de los blogs.<br/>Que no se diga que el estrés, el acelerón de vida que me rodea y la jungla del asfalto me van a vencer. <br/>De eso nada. Nos veremos por aquí todas las semanas, aunque solo sea unos párrafos, un pensamiento, un esfuerzo por describir algo, o contar algo. Al final espero acostumbrarme y que doña musa venga por si sola a visitarme. <br/>En este tira y afloja entre mi desidia y mis ilusiones, espero que gane, al menos, la esperanza...<br/>Vini, vidi, vinci urbanitas...<br/><br/>Contra el tópico, talento<br/>contra la rútina, dinamismo<br/>contra la frustración, busqueda.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_10.htm"><title><![CDATA["LOS MISTERIOS DE MI CASA"]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Os voy a contar algo..., aprovechando que se acerca la fiesta de todos los santos, también conocida como la noche de los difuntos  o halloween. Es algo podíamos llamar “raro”, que no por cotidiano, sigue siendo extraño...<br/><br/>Además hoy hace una noche oscura y tenebrosa, apta para brujas....es un buen momento para que os cuente “los misterios de mi casa”...<br/><br/>Ayer, después de un gris, monótono y duro día de trabajo y estrés, llegue a casa temprano. Me sentía rara, no estoy acostumbrada a llegar pronto y tener tiempo. Decidí celebrar tan extraordinario suceso tomándome una copa yo solita en casa. Abrí el armario de la cocina y al coger un vaso..., me percaté por primera vez de que los vasos eran cada uno de su padre y de su madre, de formas y tamaños diferentes, uno más altos, otros más bajos, unos con dibujos, otros a rayas....todos distintos.<br/>Mientras introducía los hielos en el vaso me puse a pensar  en que, a decir verdad,  nunca he sabido de donde han salido. Ninguno de estos vasos son nuestros. Salvo los de “nocilla”, que eran trofeos que a las habitantes de la casa...– hago un breve inciso para autocomentarme  que me acabo de ver un ramalazo a lo Mila en Gran Hermano-, (prosigo) los vasos de nocilla a las habitantes de la casa nos traían gratos o tristes recuerdos, dependiendo si eso vasos se habían vaciado en buenos o malos momentos. Nunca los compramos y no es posible que alguien venga a casa con vasos de cristal en el bolso y se los deje. Y aquí están, muchas veces ahogados en alcohol, con agua, con coca cola, con naranja, con café, todos diferentes y todos rodeados de misterio...<br/><br/>Es como el “caso de los calcetines desaparecidos”..., siempre hay alguno sin pareja (como yo en muchas épocas de mi vida. Solía pasarme muy a menudo, yo fui el calcetín impar de mi pandilla hetero mucho tiempo, que no por fea, que conste, sino por lesbiana). Los calcetines se compran siempre por pares, ¿no?, pues cuando salen de la lavadora, alguno ha desaparecido y nunca más se sabe de él, nunca. No es que aparezca después, no, es que siempre se queda uno descolgado. Seguramente, a través de un agujero negro en el universo de la lavadora, irán a parar al limbo de los calcetines malditos o algo así...<br/><br/>¿Y el misterio de “Armando”?, el mando del televisor. Cuando estudiaba y vivía con mi hermano el mando tenía nombre propio, bautizado por él, su fiel amigo inseparable. Armando estaba siempre encima de la mesa, y un día desapareció..., de repente, se esfumó. Registramos toda la casa, no es mucho esfuerzo dado el tamaño que tenía la misma (más pequeña que el armario de la Nancy, solíamos decir), y nunca apareció. Nunca. Es imposible que alguien se hubiese llevado al amigo de mi hermano, ¿para qué?, No era Universal y solo servía para la televisión que teníamos, comprada de oferta en el supermercado. Buscamos y buscamos hasta que lo dejamos por imposible y nunca, nunca más, supimos de él. Incluso ahora, después de muchos años, cuando coincidimos los hermanos, nos preguntamos que le pudo ocurrir a Armando “el desaparecido”, tal vez lo abducieron utilizando la energía del cable de la antena, o a través de algún canal del televisor...<br/><br/>Luego están los ruidos. Esos ruidos que llevamos oyendo desde el principio de los tiempos, que nos recibieron la primera noche que pasamos en nuestra casa y que a pesar de ser tan “raros”, ni nos asusta, ni nos altera por haberlos hecho “tan nuestros”, tan de la casa. <br/>Cuando vivía con mi hermano teníamos el ruido nocturno de la bola, canica, “o lo que sea”, que rueda de madrugada en el piso de arriba, sobre la una o las dos de la mañana…todas las noches. La primera vez choca, la decimonovena vez ya  es algo más de la casa y después de cuatro mil días y cuatro mil una noches, ya forma parte de ti. Y lo mejor de todo es que jamás le preguntas a tus vecinos que es lo que hacen tan extraño y de madrugada para que se oiga algo que rueda por el suelo.<br/>Es más, después de muchos años y esfuerzos por fin me compre mi propia casa, a la que no le faltaba el misterioso ruido. Él de esta casa es también en el techo, suena un toc, toc, toc nocturno en la madrugada, pero la particularidad es que es una casa que no tiene vecinos arriba, y ahí está, y no da miedo.<br/><br/>Y luego están los poltergeist caseros, que no son un postre, sino esos misteriosos fenómenos, esas situaciones extrañas, que hacen que desaparezca de repente y en tus propias narices algo que estás usando en ese mismo momento. Dícese por ejemplo de las tijeras cuando estás en plena vorágine de recortes en ese momento mágico y lúdico de ocio en el que has decidido hacer manualidades varias o cuando te decides a buscar  el recibo del seguro del coche entre una multitud de papeles, acumulados como consecuencia de haberlos recogido del buzón durante un mes y dejado apilados en una esquina de la mesa de trabajo. Y encuentras el recibo y lo apartas del montón, de repente te distraes con otra cosa, y..... ¡zas, desaparece!. Cuando vas a echar mano otra vez de él para ya guardarlo con los papeles del coche, ¡no está!, que gran misterio...<br/><br/>Otro de los grandes fenómenos paranormales caseros es cuando estas en la cama, tan a gusto viendo la tele y como te vas quedando dormida buscas el mando de la tele que habías dejado a tu lado, entre las sábanas, y en su lugar encuentras el mando del DVD, el del TDT, o el del equipo de música, pero el que necesitas, el de la tele ha desaparecido....y en vez de extrañarte por este suceso “extraordinario”, te limitas a levantarte de la cama arrastrando el sueño contigo y apagas la tele “a dedo”, y lo mejor de todo es que al día siguiente ahí está, en el mismo sitio donde lo dejaste, mirándote y sonriéndote.<br/><br/>Y hoy me ha dado por eso, por pensar en estos misterios tan hogareños que nos alejan de la monotonía y nos acercan a los limites de la realidad….<br/>Y ahora me voy, que sobre esta hora, las 12 pm, hora bruja, en el ascensor de la casa de mis vecinos, se abre un vértice espacio-temporal, una puerta a otra dimensión, así que os dejo, voy darme, como todas las noches mi “cotidiana” vuelta por el más alla... ;-) <br/><br/>Hasta el próximo misterio urbanitas….<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_9.htm"><title><![CDATA[Me fumaría veinte o treinta mil cigarros, uno detrás de otro.....]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[Es difícil, llevar el día a día en Madrid y además dejar de fumar. Muy difícil. Nunca me ha costado tanto superar algo. Era mi único vicio conocido y el cigarro mi compañero inseparable desde los dieciséis años.<br/><br/>Ni siquiera olvidar el primer amor me costó tanto. <br/><br/>Y aquí estoy estresada, irascible, nerviosa...más cargada que la tormenta que se aproxima.<br/><br/>Tengo mil millones de cosas pendientes de hacer en casa y nunca tengo tiempo, y cuando lo tengo, hay tantas cosas, que no se por dónde empezar. Me agobio sin apenas empezar y me voy a tumbarme al sofá. Ergo, tengo, siempre mil millones de cosas pendientes de hacer en casa.<br/><br/>Tengo siempre mil millones de ideas que desarrollar y mil quinientas veintiséis historias que llevar a cabo, además de ochocientas veinticuatro mil trescientas movidas que me gustaría hacer. Pero son inviables eternamente, porque me saturo cuando tengo tiempo, solo de pensar que tengo tan poco tiempo y tantas cosas.<br/><br/>Llego de trabajar, tras mi lucha cotidiana con el tráfico, cansada de mi rutina diaria, y lo primero que hago, después de sacar al perro y antes de dejar el bolso y ponerme cómoda, es discutir con mi mujer. Yo le doy doscientas veinticuatro mil setecientas voces y ella me contesta unas quinientas treinta y siete mil veces que le tengo harta también. Me mira, se gira y da un portazo mientras se marcha a recorrer setecientos veintitrés mil quinientos kilómetros por el lluvioso Madrid para relajarse un poco.<br/><br/>Donde quedó el “hola, amor mío, estaba deseando que llegaras, cuanto te he echado de menos”. ¿Nos vamos a tomar algo a una terraza de Chueca, y así presumo de chica guapa?.<br/><br/>Me asomo a la ventana y contemplo el Madrid lluvioso y gris.<br/><br/>Me fumaría, lo más grande. Estoy seis mil quinientas cuarenta y dos mil millones de veces harta de todo y harta de mí.<br/><br/>Cuento... uno, dos, tres, cuatro... otro rayo...<br/><br/>Han caído ocho mil trescientos millones de rayos y se han oído novecientos veintiséis mil cuatrocientos cincuenta y dos truenos en mi urbe interior.<br/><br/>Cuento...uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete....ya se aleja...<br/><br/>Me asomo por la ventana...Madrid llora...pero ya no tiembla...<br/><br/>...como yo....<br/><br/>Urbanitas, hasta la próxima tormenta....<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_8.htm"><title><![CDATA[SOY LO QUE SOY]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Me hace mucha gracia cuando se opina sobre la homosexualidad, sin ser homosexual.<br/><br/>Se puede curar. ¿Cómo se puede decir eso, y quedarse tan absurdamente tranquilo? <br/><br/>¿Se puede curar la heterosexualidad? Qué gran tontería acabo de decir, ¿verdad? Pues dale la vuelta. Es lo mismo.<br/><br/>Ser homosexual, en mi caso lesbiana, es innato en mi. Es como el color de mis ojos, o mi piel, si yo no fuese lesbiana, no sería yo. Nací así. <br/><br/>Otra cosa es que durante muchos, muchos años luchase contra mi identidad y la rechazase. No quería ser lesbiana. Creo que la mayoría de nosotras, si pudiésemos elegir no querríamos ser lesbianas.<br/><br/>Pero no porque ser lesbiana, sea peor que ser heterosexual. Son identidades sexuales, ni más ni menos. La diferencia está en que gran parte de la sociedad rechaza la homosexualidad. No esta bien socialmente ser homosexual, es algo ¿raro?.<br/><br/>A pesar de los grandes y rápidos avances que se han producido en España, como son el matrimonio gay y la adopción, todavía la sociedad no nos ha asimilado.  <br/><br/>Y claro, a todos nos gusta formar parte de la sociedad, ser aceptados, estar “bien vistos”, ser “normales”,  no llamar la atención cuando paseas con tu pareja de la mano, ni ser el centro de atención cuando la besas por la calle. Nos gustaría pasar desapercibidas y ser una pareja de lo más vulgar.<br/><br/>Pero no es así, aún. Me educaron para ser heterosexual, y todos los mensajes relativos a los homosexuales que me enviaba “la sociedad” eran negativos: vicio, degeneración, contra natura, sucio, perverso, enfermedad mental.<br/><br/>Pues a pesar de todo, y hasta en contra de mí misma, mi propio “yo” salió a flote. Eres lo que eres, y nadie mejor que tú, lo puede saber. No hay tratamiento contra la homosexualidad, como no lo hay contra la heterosexualidad. Y el que tenga entendimientos que lo entienda.<br/><br/>Aunque no tuviésemos relaciones con mujeres, y viviésemos de cara a los demás como heterosexuales, seguiríamos internamente siendo lesbianas, no se puede dejar de ser lo que uno es.  Seriamos “Moglis” en una selva de “heteros”<br/><br/>De hecho, yo creo que la mayoría de nosotras, lo ha intentado, me refiero a ser “hetero”, yo lo intenté muchas veces. Intente ser lo que mis padres querían que fuese: una chica con novio. Pero un “run, run” en mi cabeza me decía que no era lo correcto para ser feliz. Debes vivir tu vida, no la que ellos quieren para ti.<br/><br/>Me rechacé, cual Pedro, cien veces, mil, pero al final dejé de renegar de mi identidad y empecé a vivirla. <br/><br/>Mi vida comenzó a ser verdad hace 12 años.<br/><br/>Soy lo que soy, y todos los años desde hace doce, salgo a la calle un 28 de junio a demostrar cuan “orgullosa” me siento de ser lo que soy.<br/><br/>Si me diesen ahora a elegir, ya no me gustaría ser “hetero”. A veces “lo prohibido” es más interesante.<br/><br/>Nací lesbiana, viviré siendo lesbiana y moriré lesbiana.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_7.htm"><title><![CDATA[Después de este "parón" vacacional...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/marybloglaurbanita/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[Hola, después de este genial parón para irme de vacaciones, ya estoy de vuelta. Tras haber renovado energías, llego con nuevas fuerzas para seguir por aquí. Espero vuestras opiniones y comentarios. ¡Ah!, algo inaudito: sigo sin fumar....]]></description></item></rdf:RDF>
